A la vez en que divulgó la lista de 222 líneas tarifarias de la cual van a salir los productos que sufrirán sanción.
En esa nueva etapa jurídica en la OMC, el pedido será examinado y aprobado día 19, en la reunión del Órgano de Solución de Controversias, con base en la desición ya tomada por los jueces en agosto. El pedido sólo no sería aprobado si todos los países, inclusive Brasil, votasen contra (consenso negativo), lo que es obviamente imposible.
Por lo tanto, el paso siguiente para Brasil será poner en vigor las medidas concretas de sanción contra productos americanos, a causa de la manutención de subsidios prohibidos dados por Washington a sus realizadores de algodón. “Esa demanda es un requisito más legal que necesitamos cumplir antes de imponer contramedida”, dice el embajador brasileño en la OMC, Roberto Azevedo. “Represalia no es nuestra primera opción, pero delante de la absoluta inacción americana, parece ser la única alternativa.”
La lista sometida la consulta pública tiene valor de US$ 2,7 mil millones, pero la represalia será evidentemente bien menor. Brasil no fija el valor en la demanda a la OMC. LO que dice es que aplicará montante compatible con los parámetros fijados por los jueces de la entidad, en la decisión tomada en agosto.
Primero, la OMC decidió que Brasil podría aplicar sanción fija de US$ 147,3 millones al año, a causa de subsidios americanos que provocan perjuicio grave a los productores brasileños. Según, introdujo un montante variable sobre los subsidios prohibidos, lo que puede elevar enormemente la represalia. El valor debe ser calculado cada año por una fórmula con dados actualizados de exportaciones americanas de varios productos beneficiados por el programa de garantía de crédito a la exportación.
Cuando anunció la decisión final, en agosto, la OMC afirmó que la represalia total llegaría a US$ 294,7 millones, tomando 2006 como año-base para calcular los subsidios prohibidos americanos. Sólo que por los cálculos de Brasil, el montante de las subvenciones aumentó recientemente, y la fórmula de la OMC lleva el país a poder aplicar sanción de hasta US$ 800 millones ya en el primer año.
La Camex preparó una lista billonaria de productos importados de EE UU que pueden ser sancionados, por ejemplo, con aumento de tarifas. El sector privado debe decir al gobierno lo que necesita quedar o salir de la lista para no perjudicar la economía nacional.
El gobierno planea aplicar las sanciones probablemente a partir de enero, ya que los EE UU continúan sin siquiera discutir el tema en encuentros bilaterales y menos todavía en dar señales de que van a retirar los subsidios condenados, causantes de perjuicios a los exportadores brasileños.
FUENTE: Valor Economico