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Venezuela superó un escollo clave para su ingreso al Mercosur

octubre 30, 2009
BrasiliaLa Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño aprobó ayer su aval al ingreso de Venezuela al Mercosur, último paso previo a la prácticamente segura aprobación en el plenario, tras un áspero debate sobre la situación de la democracia en ese país y duras críticas al presidente Hugo Chávez.

La adhesión, votada por 12 a favor contra 5 en contra, deberá ser votada en el plenario del Senado, posiblemente la semana próxima. Allí también son mayoría los aliados del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, favorable a la adhesión.

Si finalmente esto ocurre, el último requisito para el ingreso de Venezuela al bloque será el voto del Parlamento de Paraguay, sin fecha por el momento.

Mientras se producía la votación, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva viajaba a Caracas. La casualidad fue comentada por un senador opositor, quien dijo con ironía que Lula «podrá darle ese regalo a Chávez» hoy en el marco de sus habituales encuentros trimestrales.

La comisión senatorial rechazó el duro dictamen de la oposición, contrario a la adhesión venezolana por considerar que Chávez gobierna «en forma casi dictatorial» y provoca «división y desintegración en Sudamérica».

Los senadores aprobaron una propuesta presentada por el líder del Gobierno, Romero Jucá, que asegura que Venezuela «no es un factor de perturbación para el Mercosur», sino que es de interés generar fuertes lazos comerciales y económicos con ese país.

Temas principales

El acalorado debate de los senadores brasileños rondó en torno al respeto a los preceptos democráticos y derechos humanos en Venezuela.

«El ingreso de Venezuela sin salvaguardias claras (de garantía de respeto a la democracia) es un riesgo», advirtió el senador opositor Agripino Maia.

Llamativamente, incluso los aliados del Gobierno fueron críticos con la administración Chávez.

«No hay duda sobre los argumentos económicos (que favorecen el ingreso de Venezuela al Mercosur); la duda es sobre la cuestión política. Todos tenemos cuestionamientos al modelo, a la manera política del presidente Hugo Chávez, incluso los que votamos a favor del ingreso de Venezuela al Mercosur», dijo el senador socialista Renato Casagrande, también oficialista.

La adhesión de Venezuela «dará a Brasil y a los otros Estados del Mercosur mayores condiciones para exigir al presidente venezolano que sean honrados los compromisos inherentes al Estado democrático», defendió el senador aliado Francisco Dornelles.

Un referente histórico del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula senador Eduardo Suplicy apeló a Chávez por «una Navidad sin presos políticos en Venezuela».

«Todos aquí dicen: A pesar de Chávez, Venezuela debe entrar. Yo tengo la seguridad casi absoluta de que estamos dando un golpe de muerte al Mercosur», dijo el senador de la oposición socialdemócrata Arthur Virgílio.

A Brasil le interesa la relación económica con la tercera economía de Sudamérica, con un comercio que sumó 5.688 millones de dólares en 2008 y que da a los brasileños el 20% de todo su superávit comercial e inversiones binacionales de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares.

Envergadura

El ingreso de Venezuela al Mercosur, que será aprobado con toda seguridad en el plenario, lo convertiría en un bloque con 250 millones de habitantes, el 76% del PBI sudamericano y un comercio de 300.000 millones de dólares, según datos del Congreso.

Venezuela adhirió al Mercosur en 2006 y su incorporación fue ratificada por la Argentina y Uruguay, pero está pendiente la ratificación del Parlamento de Paraguay -donde los opositores son mayoría- y del Senado de Brasil, donde fue bloqueada luego de que Chávez acusó en 2007 a sus legisladores de ser «papagayos del imperio» norteamericano.

En Paraguay, el tratamiento de la cuestión no tiene fecha, dado que el presidente, Fernando Lugo, la retiró de la agenda legislativa debido a la falta de condiciones políticas para su aprobación.

Un dato clave para la aprobación votada en la comisión fue el testimonio que prestó el alcalde opositor de Caracas, Antonio Ledezma, quien dijo que Chávez estaría más contenido dentro del bloque que fuera de él. «Si hasta la oposición venezolana quiere estar en el Mercosur como garantía de respeto a la democracia, Brasil no lo puede negar», afirmó Jucá.

Perspectiva

Aunque el oficialismo brasileño tiene los votos para garantizar el ingreso de Venezuela, el tema promete aún un fuerte debate en el plenario.

El presidente de la Cámara alta, José Sarney, es uno de los principales aliados de Lula, pero es contrario a la adhesión y fuerte crítico de Chávez.

«La cláusula democrática del Mercosur es definitiva y el actual Gobierno de Venezuela ha adoptado medidas que van hacia el desmoronamiento de la democracia y contra los principios democráticos», dijo Sarney el martes.

Agencias AFP, EFE y DPA

Fuente: el cronista
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Brasil acusa a la Argentina de privilegiar importaciones chinas

octubre 30, 2009

Resuelto el problema de los camiones argentinos con productos perecederos frenados en la frontera, el Gobierno brasileño insiste con sus quejas de que la Argentina demora la aprobación de las licencias no automáticas para mercadería de Brasil y que favorece las importaciones provenientes de China.

La acusación del gobierno de Lula da Silva radica en que “mientras que los permisos en Brasil salen en 15 días, en la Argentina tardan 150 días y, en algunos casos, hasta 1 año”, precisó el ministro de Planeamiento, Presupuesto y Gestión de Brasil, Paulo Bernardo Silva, luego de exponer el caso de su país en el panel sobre Infraestructura para la competitividad en el 45 Coloquio Anual de IDEA, que desarrolla hasta hoy en el hotel Sheraton de Mar del Plata. El freno en la frontera de los camiones con productos perecederos de la Argentina renovó el malestar y la tirantez entre ambos países, que parecía haberse calmado a raíz de la recuperación que comenzó a registrar Brasil. “Cuando estamos mal, todos se quejan. Ahora estamos mejor, por lo que los empresarios cuestionan menos”, había manifestado el ministro de Desarrollo e Industria brasileño, Miguel Jorge, durante el último encuentro con su par argentina, Débora Giorgi, en San Pablo.

Pero el buen clima duró poco. Los industriales paulistas volvieron al ataque con sus reclamos y el Gobierno tomó mayores medidas de protección, como la aplicación de licencias no automáticas a productos como el vino, la harina de trigo, aceites, aceitunas, alimentos elaborados y comida para animales. Esta decisión había sido tomada en enero, pero ante las fuertes críticas locales, Lula dio marcha atrás. Jorge negó que se trate de represalias ante las restricciones argentinas. De todas maneras, el ministro Silva y el embajador de Brasil en la Argentina, Mauro Vieira, dijeron a El Cronista que si bien la reciente rispidez se solucionó, preocupa las “importantes demoras en la aprobación de las licencias”. “Nosotros pedimos que se respeten los plazos de la OMC –de 60 días–. Queremos que haya fluidez de comercio”, afirmó Vieira, al tiempo que descartó que Brasil vaya a eliminar sus controles. El embajador fue designado nuevo representante de su país ante el gobierno de los Estados Unidos.

Según precisó el gobierno argentino, la molestia con Brasil se debe a que “no avisó” antes de impedir el paso de los camiones. Ello generó un contacto entre el embajador Vieira y el secretario de Comercio de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, a partir de lo cual se destrabó la situación. Sin embargo, en el gobierno creen que Brasil seguirá tomando medidas en represalia y cuidará su mercado interno mucho más que la Argentina.

Fuente: el cronista

Pelea comercial con Brasil será tema en cumbre Lula-Cristina

octubre 29, 2009

De no solucionarse antes el conflicto comercial entre la Argentina y Brasil, Cristina Fernández y Luiz Inácio Lula da Silva protagonizarán el 18 de noviembre una de las cumbres bilaterales más difíciles en la era Kirchner. Ese día, en Brasilia, los dos jefes de Estado se encontrarán en una reunión presidencial, programada originalmente para discutir contenidos diplomáticos y políticos lejanos a cualquier conflicto. Sin embargo, la situación comercial derivada de las trabas cruzadas a las importaciones y exportaciones de los dos países y la falta de optimismo de las partes para encontrar una salida anticipan la probabilidad cierta de que el conflicto sea el eje de la cumbre. Incluso el tema podría extenderse aún más en el tiempo y convertirse en el principal asunto de discusión en la próxima cumbre del Mercosur de la segunda semana de diciembre, en la que Uruguay será sede y Tabaré Vázquez anfitrión por última vez en este tipo de eventos regionales. Si bien ayer se pensó en un primer momento que las trabas para el ingreso de camiones locales hacia Brasil comenzaba a distenderse, rápidamente desde el Gobierno se entendió que se trató de una falsa alarma. Sucedió que a la madrugada empezaron a levantarse algunas restricciones para los vehículos argentinos frenados en Paso de los Libres, donde unos 500 camiones cargados de alimentos perecederos lograron los permisos para entrar en territorio brasileño. Sin embargo, el resto de las fronteras continuó con las mismas trabas, y hacia la tarde, nuevamente paso de los Libres volvió a cerrarse.

Desde el Gobierno brasileño, además, se blanqueó ayer la situación. El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Miguel Jorge, confirmó que su país reanudó la semana pasada la práctica de exigir licencias no automáticas para la importación de productos argentinos. Según el funcionario, la medida no es una represalia a las trabas vía licencias no automáticas adoptadas por la Argentina desde el año pasado para demorar la importación de alrededor de un centenar de productos brasileños, pero luego admitió que espera que las autoridades de Buenos Aires revisen esa política.

Jorge aseguró que la exigencia de licencias no automáticas, cuya tramitación requiere de un plazo de entre 30 y 60 días, no viola las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), y declinó confirmar cuáles productos argentinos se verán afectados por la medida.

Políticas de castigo

Brasilia aclaró, además, que las trabas brasileñas no se deben exclusivamente a estas paraarancelarias, sino que responden más a la política de castigo a las compañías de ese país radicadas en la Argentina y que sólo pueden importar mercadería si exportan por la misma cantidad de dólares. Este «paquete productivo» tiene el copyright de Guillermo Moreno, y obviamente el aval de Néstor Kirchner, con lo cual se trata de una política inflexible, al menos por ahora.

La Argentina expresó ayer, además, su queja ante Brasil por entender que las trabas del Gobierno de Lula tienen condimentos políticos más que comerciales. La interpretación nace al considerar que las restricciones se aplican a productos perecederos, cuando las medidas argentinas afectan a todos productos que no tienen vencimiento. Además, aseguran desde Buenos Aires funcionarios del Gobierno nacional que hay un estudio específico en cuanto a los productos a los que se les impide el ingreso a Brasil, ya que se concentran en alimentos y bebidas importantes para las economías regionales, lo que le generaría al Ejecutivo local problemas directos con los gobernadores de provincias clave como Mendoza, Neuquén, Río Negro, La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero. En todos los casos, los efectos económicos no serían tan altos para el comercio bilateral (no llegarían a los u$s 200 millones anuales en exportaciones), pero sí serían clave para algunas ciudades y pueblos de esas provincias. En las últimas horas, el canciller argentino Jorge Taiana habló largamente de estos problemas con los gobernadores y senadores de las regiones afectadas.

Desde Buenos Aires hay otra interpretación política más. Se especula que la sanción de la ley que protege la producción electrónica en Tierra del Fuego, y que generará una zona similar a Manaos (al menos eso es lo que cree el Gobierno), podría tener que ver con las restricciones aplicadas desde Brasilia.

El embajador del país vecino en Buenos Aires, Mauro Vieira, había reclamado puntualmente que si desde la Argentina insistía en aplicar estas restricciones, se dejara a las compañías de capitales de ese país fuera del alcance de la medida. Sin embargo, desde el Ministerio de Industria de Débora Giorgi se dejó claro que eso resulta imposible.

En su reunión con el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Alfredo Chiaradía, Vieira había advertido sobre «la inconveniencia de que se perpetúen indefinidamente mecanismos de control de importaciones, que pueden generar una desviación de comercio hacia terceros países y entorpecer el flujo comercial bilateral».

Fuente: ambito financiero

Lula pide a Cristina que resuelva el conflicto antes de la cumbre de noviembre

octubre 29, 2009

Una carrera presidencial abierta que favorece el accionar del lobby industrial paulista y el real cada vez más fuerte contra el dólar que complica a exportadores y vuelve cada vez más atrayente el mayor mercado interno, subieron el precio a la reunión cumbre que mantendrán el 18 de noviembre en Brasilia los presidentes anfitrión, Luiz Inacio Lula da Silva, y la argentina Cristina Fernández.

Nadie en los dos países puso en duda que se concrete la cumbre presidencial, pero se admite que es aspiración de Brasil que se llegue con el conflicto comercial resuelto, antes que las presiones internas a uno y otro lado de la frontera puedan poner en duda la continuidad de la sociedad comercial base del Mercosur.

Ayer, las declaraciones formales y extraoficiales en los dos gobiernos admitían la preocupación por la escalada que tomó la disputa comercial y las dificultades que afrontan para superarlo pese al compromiso político de los presidentes, por la fuerte presión que ejercen los fabricantes.

La Cámara de Comercio Exterior (Camex, un organismo mixto de Brasil) anunció ayer que recurrirá a la OMC para cuestionar los permisos que exige la Argentina para autorizar el ingreso de muebles de madera.

En Argentina, el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, respaldó las licencias no automáticas para, dijo, “defender nuestra industria”.

La alternativa que estudiaban en niveles técnicos del Gobierno es recurrir al Mecanismo de Adaptación Competitiva (MAC), un acuerdo binacional destinado a proteger a los sectores industriales sensibles de un país frente a la amenaza de daño provocada por una avalancha de importaciones desde el otro.

El problema es que Argentina tendría dificultades para demostrar ese daño a sectores industriales que le permita pedir la protección del MAC, además de incumplir compromisos asumidos con inversores extranjeros y los acuerdos alcanzados entre los sectores privados.

Las licencias aplicadas desde el Ministerio de Industria y Turismo cuentan con la aprobación del ex presidente Néstor Kirchner que las considera un atajo para acelerar el proceso de reindustrialización del país y acortar la distancia con Brasil, que bajo la presidencia de Lula apunta a convertirse en la quinta potencia mundial.

La presidenta Cristina Fernández “está muy al tanto del tema” y “preocupada porque sabe que es un conflicto difícil de solucionar para Brasil”, dijo una fuente de la Cancillería. En Brasil, en cambio, creen que Argentina saldrá perjudicada de una escalada de la guerra comercial.

Por lo pronto, hubo un mensaje a favor de la paz: la Cámara de Diputados no trató el impuestazo tecnológico en lo que se entendió como un gesto a Brasil que lo cuestiona por considerar que perjudicará a su industria de teléfonos celulares.

La presión política

“No imaginen ninguna represalia. No se puede hablar de represalias”, dijo ayer el ministro de Industria y Comercio de Brasil, Miguel Jorge.

En la Cancillería argentina, no hubo pronunciamientos formal pero las fuentes aceptaron que el conflicto se mantiene latente y contradiciendo a Jorge lo entendieron como una reacción a las restricciones aplicadas por el país al ingreso de productos brasileños. “Eligen productos perecederos y que afectan a economías regionales para que los gobernadores nos trasladen la presión de sus productores”, dijo una fuente en Cancillería. Los gobernadores Celso Jaque, Mendoza; Jorge Sapag, Neuquén; José Luis Gioja, San Juan; y Miguel Sainz, Río Negro, son los que mayor presión ejerce sobre el canciller Jorge Taiana para lograr que Brasil libere el ingreso de camiones con productos perecederos.

Una de las quejas de la Argentina es que Brasil no comunicó previamente la aplicación de las licencias no automáticas como sí lo hace el país sobre las importaciones brasileñas.

“Ese tipo de medida nunca se anuncia previamente”, fue la respuesta de Jorge quien insistió que la decisión no viola ninguna regla de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Fuente: el cronista

La rana y el escorpión: la Argentina sigue “picando” al país que lo ayudó en la crisis

octubre 28, 2009

Cuando el colapso internacional golpeó con fuerza, el país vecino abrió sus puertas para que muchas industrias locales ubicaran sus productos en ese mercado. Prueba de ello lo da el sector automotor. A contramano, el Gobierno local multiplicó las trabas. Hasta que Lula se cansó. ¿Qué puede suceder?

En pleno siglo XXI, dos países de América latina recrean la clásica fábula de Esopo. El turbulento río que trajo la crisis dio lugar a que Brasil, haciendo las veces de rana, “cargue” sobre sus espaldas a la Argentina, para que ésta pudiera mantenerse a flote. Pero, en un arrebato de escorpión, “picó” a su compañero de viaje en plena travesía.

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En otras palabras, en un mundo convulsionado y plagado de conflictos comerciales producto del mayor colapso internacional de las últimas décadas, la Argentina fue “bendecida” por el despegue económico de Brasil, lo que le permitió dejar atrás lo peor de la tormenta. (Para ver cómo y en cuánto se benefició ver nota: En el peor momento de la crisis, las automotrices argentinas viven su “veranito” y le prenden una vela a Lula )

Sin ir más lejos, tal como explicó Mauricio Claverí, economista de Abeceb.com, “en la industria automotriz tenemos un verdadero caso testigo de cómo la Argentina se benefició de la política brasileña, ya que hoy le vendemos a ellos el 90% de los autos que salen al mundo”.

Sin embargo, ¿cuál fue la moneda de pago de la administración local? Una infranqueable muralla comercial que terminó perjudicando a la economía del país vecino. 

“Desde aquí no hicimos más que pedirles paciencia, tolerancia y hasta hicimos promesas que nunca cumplimos, como la de liberar en tiempo y forma las licencias”, agregó Claverí, haciendo referencia a las largas demoras en las autorizaciones que exige el Gobierno nacional para el ingreso de cerca de 400 productos brasileños al mercado local.

En la relación Argentina-Brasil, hay algunas diferencias con la fábula de Esopo: mientras que en la historia original los dos personajes acaban ahogados en el fondo del río, en esta versión “remixada” del Cono Sur, el único que termina perjudicado es el escorpión, es decir, la Argentina, ya que en un giro súbito de la política exterior brasileña, el gobierno de Lula decidió dejar la tolerancia de lado y devolver el golpe aplicando barreras comerciales a un amplio listado de productos nacionales. 

En este contexto, los expertos coincidieron en que la catarata de medidas proteccionistas que venía implementando la administración kirchnerista en los últimos meses no fue gratuita. Por el contrario, ya se comenzó a pagar un alto costo.

En efecto, desde la semana pasada, el gobierno de Lula impuso trabas al ingreso de harinas, jaleas, dulces, aceitunas, vinos, pasas de uva, frutas, ajo, pescados y neumáticos, entre otros productos.

Frente a esto, Gustavo Segré, CEO de la consultora Center Group y profesor de la Universidad Paulista, explicó que “sin dudas, ganan los empresarios brasileños y pierden los argentinos ya que, con un mercado en franca expansión y un tipo de cambio absolutamente competitivo, ahora pueden llegar a tener que esperar hasta 60 días por las licencias no automáticas de importación”.

En diálogo con iProfesional.com desde la ciudad brasileña de Uruguayana, Fabio Ciocca, despachante de Aduanas, aseguró que llegaron a haber cerca de 200 camiones parados con carga argentina que no podían ingresar porque las autoridades brasileñas no aprobaban los permisos.

Frente a esto, fuentes de Cancillería explicaron a este medio que el embajador Alfredo Chiaradía, le transmitió por expresa solicitud del canciller Jorge Taiana al embajador de Brasil en Buenos Aires, Mauro Vieira, el reclamo formal para que Brasil libere la mercancía argentina en tránsito “porque es inaceptable que detengan camiones en la frontera, con mercadería perecedera y sin aviso previo”.

Apenas culminó la reunión en el Ministerio de Relaciones Exteriores el lunes por la tarde, los camiones volvieron a circular hacia territorio brasileño.

Sin embargo, los expertos alertan que las barreras impuestas por Brasil ya están instaladas y podrán ser utilizadas en cualquier momento, convirtiéndolas en un nuevo instrumento de presión hacia la Argentina.

Así, el reclamo solucionó lo más urgente del problema, pero no lo más importante, que es el malhumor del gobierno brasileño.  

De hecho, la condición que pusieron los diplomáticos del país vecino para no volver a utilizar estas trabas burocráticas es que la Argentina agilice definitivamente el proceso de aprobación de licencias.

El escorpión le hace perder la paciencia a la rana
En diálogo con iProfesional.com, Claverí explicó que “Brasil le venía tolerando a la Argentina todas y cada una de las medidas que ésta le imponía: valores criterio, licencias no automáticas y acuerdos de restricción voluntaria. Pero llegó un punto en que el vaso rebasó. La histórica paciencia de los funcionarios vecinos fue superada”.

En este sentido, Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara de Importadores (CIRA), destacó que “todos creían que Brasil se iba a quedar cruzado de brazos, pero esto no sucedió, todo lo contrario, finalmente reaccionó”.

“Este tipo de normas en el comercio que viene tomando la Argentina, de frenar constantemente el intercambio, no son gratuitas. A medida que Brasil se vio afectado, sus funcionarios hicieron planteos informales. Al no encontrar soluciones, pasaron al reclamo diplomático. Y al fallar también esta instancia, es lógico que comenzaran a aplicar una medida espejo, es decir, trabas similares a nuestras exportaciones”, explicó el directivo.

En la misma línea, Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional y miembro de la Fundación Standard Bank, agregó que “el mercado interno del país vecino comenzó a reaccionar positivamente y pasaron a convertirse en un socio cada vez más estratégico. Lo lógico hubiera sido que la Argentina suavice las medidas, pero pasaron los meses y no les dieron ninguna solución”.

De este modo, aseguró que “a partir de aquí, Brasil cambió las reglas de juego. Las relaciones comerciales ya no serán más como eran hasta ahora”.

Radiografía de la batería de medidas
Cabe recordar que la Argentina, desde octubre de 2008, viene aplicando una serie de medidas tendientes a controlar el ingreso de productos importados.

Desde el Ministerio de Industria y la Secretaría de Comercio, iniciaron una larga carrera en la que “minaron” el camino del comercio exterior aplicando una amplia batería de restricciones y retrasando las aprobaciones más allá de los límites permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

  • En este contexto, la Argentina hoy cuenta con más de 20.000 valores criterio, que fijan un piso de entrada mínimo para los productos del exterior.
  • Además, aplica licencias no automáticas, una suerte de “grifos” que actualmente regulan el ingreso de más de 400 productos, entre los que se encuentran calzados, textiles, maquinaria agrícola, autopartes, maquinaria y bienes de capital.
  • Según Santisteban, las licencias pueden llegar a tardar hasta 130 días para ser aprobadas, cuando el máximo que fija la OMC es de 60. Sin embargo, en el transcurso de los últimos meses se dieron casos de demoras de más de 300 días.
  • También se firmaron acuerdos de restricción voluntaria en sectores como baterías de autos, frenos y calzados, que terminaron achicando el negocio de los exportadores brasileños.
  • De este modo, según datos brindados por Abeceb.com a iProfesional.com, en la actualidad la Argentina “penaliza” con algunas de estas medidas, al 17% de los productos que llegan desde el país vecino (ver infografía).
  • Así, queda descartado el argumento oficial que establece que las medidas oficiales sólo afectan al 6% del comercio con Brasil.

Cómo el escorpión “minó” el comercio bilateral
En este contexto de fuertes trabas al comercio entre ambos países, hubo una serie de factores políticos-económicos que finalizaron en esta “guerra” bilateral.

En total, los expertos coinciden en que hubo cuatro causas principales que dinamitaron la relación entre Brasilia y Buenos Aires.

Estas son:

1) Un desvío de comercio que benefició a los asiáticos
Mientras que, por un lado, la Argentina fijaba cupos y limitaba el ingreso de productos del país vecino, por el otro, dio vía libre a la entrada de artículos provenientes de China.

Según Ochoa, “ellos detectaron que, en algunos casos, hubo un desvío favorable hacia los artículos chinos. Esto fue muy evidente en el sector del calzado. Con lo cual, hubo un claro daño hacia empresas brasileñas”.

Además, “el gobierno de Lula vio que las compras desde la Argentina bajaron un 30%, mientras que las adquisiciones a países asiáticos no sufrieron el mismo desplome. Esto no cayó bien entre los funcionarios del país vecino”, explicó Claverí.

2) El avance del impuestazo tecnológico
Según Ochoa, “el inminente aumento de los impuestos a las importaciones de productos tecnológicos es un claro golpe al país vecino. ¿Quién sino es el principal abastecedor de celulares de nuestro mercado? Manaos”.

La ley, que va a tratarse esta semana en la Cámara Alta –y provocaría aumentos hasta del 34% en los precios de los artículos-, “es una iniciativa claramente proteccionista y a nuestro principal socio comercial no se le consultó nada”.

3) Las “urgencias” de Lula por seducir al empresariado de su país
Según Dante Sica, director de Abeceb.com, “desde la salida de la crisis argentina de 2001 y en todo el marco de las negociaciones bilaterales de los últimos años, el gobierno de Brasil aplicó lo que podríamos llamar ´la paciencia estratégica´. Pero ahora la realidad política de nuestro principal socio comercial cambió. La entrada en el período eleccionario, de cara a la presidenciales de 2010, juega un papel muy importante en la toma de decisiones”.

“En el contexto político actual, la administración de Lula tiene menos margen de maniobra para frenar los reclamos hechos por los industriales brasileños, en contra de las medidas argentinas”, agregó Sica.
En la misma línea, Ochoa explicó que “hoy, con un Lula que posee 80% de aprobación y con la situación internacional muy favorable, hay una movida política muy importante para no desperdiciar todo lo que se ha sembrado. Y esto implica que su gobierno buscará acerque más a la elite para sumarse al juego de alianzas con los empresarios paulistas, de cara a las elecciones del 2010”.

4) Un tipo de cambio “demasiado” favorable para la Argentina
Según Gustavo Segré, el año pasado el real había logrado una devaluación cercana al 50% y las autoridades argentinas temieron lo peor: un aluvión de productos brasileños. Por eso, colocaron las licencias y utilizaron cupos.

Sin embargo, “lo que nadie esperaba era que el real se revalorizara tanto y que cambiaran las reglas de juego”.

“Hoy, el tipo de cambio es absolutamente favorable para la Argentina. Es decir, las causas que llevaron a proteger a la industria no existen más y, en lugar de flexibilizar dichas trabas, el Gobierno pateó todo hacia delante, nunca se solucionó nada y Brasilia terminó cansándose”, explicó.

El problema no es sólo con Brasil
En este contexto, Santisteban alertó que “los funcionarios argentinos van a tratar de desactivar el caso Brasil, porque el efecto ´imitación´ puede ser inminente”.

Según el titular de la Cámara de Importadores, “hay mucha preocupación en China y la Unión Europea por las trabas que le imponen desde acá. Y que Brasil, de un día para el otro, nos aplique nuevas barreras puede tener mucho significado para el resto de los socios comerciales”.

En la misma línea, Ochoa destacó que “los funcionarios asiáticos están muy molestos con nosotros. Sostienen que hace tiempo son los principales compradores de soja, que son jugadores importantes para el desarrollo de futuras inversiones y que nuestro trato hacia ellos es discriminatorio. En este caso puede haber represalias”.


Juan Diego Wasilevsky

(c) iProfesional.com

Mercadorias da Argentina ficam paradas na fronteira

octubre 28, 2009

Daniel Rittner
O governo e empresários da Argentina reagiram com irritação, mas em tons diferentes, às travas impostas pelo Brasil para frear a entrada de produtos argentinos. As reclamações das autoridades locais cresceram depois de agricultores terem relatado à Casa Rosada que caminhões ficaram retidos na fronteira, à espera de licenças não automáticas, com a perda de alimentos perecíveis. Os moinhos locais dizem que há 27 mil toneladas de farinha de trigo paradas em portos e estradas, por falta de liberação da alfândega brasileira. Produtores de frutas temem perder mercadorias e pediram uma reação do governo, que preferiu agir com sutileza.

O embaixador do Brasil em Buenos Aires, Mauro Vieira, foi convocado pela chancelaria argentina para explicar a adoção de licenças não automáticas desde o dia 14 de outubro – gesto diplomático entendido como sinal de contrariedade e mal-estar. Vieira reuniu-se ontem à tarde com o secretário de Relações Econômicas Internacionais, Alfredo Chiaradía, e teve com ele uma conversa “curta, amigável e objetiva”, segundo auxiliares.

Chiaradía formalizou o protesto argentino contra a mudança no regime de importações e pediu “especial atenção” aos alimentos perecíveis. De acordo com a embaixada, Vieira prometeu transmitir as reclamações para Brasília, mas reiterou que o governo brasileiro também está contrariado com a demora argentina na emissão de licenças não automáticas a produtos como calçados, móveis e pneus.

Diplomaticamente, a presidente Cristina Kirchner disse que “uma associação estratégica deve ter vantagens para ambos os sócios”. Ela prometeu “tratar do tema e chegar a um acordo” no próximo encontro que tiver com o presidente Luiz Inácio Lula da Silva. O ministro da Economia, Amado Boudou, procurou acalmar os ânimos: “Só 6% de todo o comércio bilateral apresentam algum tipo de conflito.”

A dureza com que o governo argentino evitou reagir publicamente foi usada com fartura pela iniciativa privada. “Quando a Argentina tomou essa atitude (adotar licenças não automáticas), publicou um decreto e avisou antecipadamente a todas as partes. O Brasil não avisou nada a ninguém. Atuou de má-fé”, disse ao Valor o presidente da Federação Argentina da Indústria de Moagem (Faim), Alberto España. Na avaliação dele, a farinha de trigo foi um dos produtos escolhidos pelo governo brasileiro por causa do lobby dos moinhos brasileiros. “Quem está pagando o preço é o próprio consumidor brasileiro. Já estamos vendo um movimento de cartelização dos produtores brasileiros de farinha”, afirmou.

De acordo com o empresário, o trigo argentino abastece hoje somente 6% do mercado brasileiro e não pode receber o mesmo tratamento que a Argentina dá aos calçados oriundos do Brasil, com 45% da fatia total de importações. As exportações argentinas de farinha de trigo ao Brasil são de 600 mil toneladas por ano e já existe um acúmulo de 27 mil toneladas paradas em portos ou rodovias na fronteira.

No principal polo de frutas para exportação da Argentina, as licenças aplicadas pelo governo brasileiro despertam preocupação. O presidente da Federação dos Produtores de Frutas de Rio Negro e Neuquén, Manuel Mendoza, relatou a mesma situação de paralisia no trânsito das mercadorias. “Pêras e maçãs duram no máximo um mês e meio, se acomodadas no frigorífico. Acabamos de receber um comunicado em que nos dão 60 dias para a liberação”, disse Mendoza, referindo-se ao prazo de emissão das licenças não automáticas. “Exportamos para 65 países, mas o Brasil absorve por 30% das nossas vendas e não temos como redirecionar produtos de uma hora para outra. É um mercado de enorme importância e precisamos de uma solução rápida”, cobrou.

De janeiro a setembro, a balança comercial entre os dois países é favorável ao Brasil em US$ 367 milhões. Para Dante Sica, ex-secretário de Indústria e hoje à frente da consultoria Abeceb.com, “acabou a paciência estratégica” de Lula com a Argentina e sua margem de manobra para resistir à pressão da indústria por retaliação diminui com a proximidade do período eleitoral.

Empresários e analistas ouvidos pela reportagem garantem que há uma divisão no governo argentino sobre a forma de aplicação das licenças não automáticas a produtos brasileiros. A ministra da Produção, Débora Giorgi, já teria se convencido da necessidade de agilizar a emissão das licenças, que chegam a demorar até 180 dias – o prazo fixado pela Organização Mundial do Comércio é de 60 dias.

Para eles, Giorgi tem perdido as discussões internas para o secretário de Comércio Interior, Guillermo Moreno, funcionário muito próximo do casal Kirchner, responsável pelo controle de preços e organizador da maquiagem de indicadores pelo instituto oficial de estatísticas.

Fuente: Valor Económico

Argentina e Brasil voltam às turras

octubre 28, 2009

Marina Guimarães, Buenos Aires
Governo argentino convoca Embaixador brasileiro para explicar imposição de barreiras a produtos do país vizinho
Argentina e Brasil voltaram a jogar um clássico das relações bilaterais: conflitos comerciais e acusações mútuas de medidas unilaterais protecionistas. O governo de Cristina Kirchner considerou “inaceitável” a determinação do governo brasileiro de exigir licenças não automáticas para importação de produtos perecíveis, como maçãs, peras, alho, farinha de trigo e outros.

Em reunião realizada ontem, o secretário argentino de Relações Econômicas Internacionais, Embaixador Alfredo Chiaradía, pediu ao Embaixador do Brasil em seu país, Mauro Vieira, a liberação dos 400 caminhões carregados de produtos frescos que estão barrados na fronteira. Segundo fonte da chancelaria argentina, Chiaradía classificou a medida de retaliação “desproporcional”, comparada às barreiras que a Argentina adota contra os produtos brasileiros, já que não incluem produtos frescos.

“A ausência de aviso prévio para frear a entrada de produtos perecíveis, os quais já saíram de suas origens e não podem regressar, torna a medida desproporcional”, reclamou o funcionário argentino, segundo relatou a fonte à AE. “Houve falta de transparência por parte do Brasil”, queixou-se o funcionário argentino. Vieira, por sua vez, argumentou que o mecanismo adotado pelo Brasil é o mesmo que a Argentina aplica desde o ano passado e afeta 14% da pauta brasileira para o sócio.

Uma nota da Embaixada do Brasil relata que Vieira “alertou para a inconveniência de que se perpetuem indefinidamente mecanismos de controle de importações, uma vez que podem acarretar desvio de comércio para terceiros países e entorpecer o fluxo comercial bilateral”. As preocupações do governo brasileiro fundamentam-se na diminuição acentuada – de 43% – das exportações do Brasil para a Argentina no primeiro semestre de 2009, em contraste com a queda de 19% das exportações da Argentina para o Brasil, no mesmo período.

PRAZOS
A nota da embaixada diz ainda que Vieira lembrou o “não cumprimento do prazo estipulado pela OMC de liberação, em até 60 dias, das licenças não automáticas, inclusive naqueles setores em que já existem acordos de restrição voluntária de exportações brasileiras para a Argentina, adotados pelos setores privados de ambos os países”, como os calçados, têxteis , móveis, eletrodomésticos e autopeças. Vários produtos brasileiros estão na aduana argentina há mais de 180 dias à espera da licença para entrar no país.

Vieira expressou “a expectativa brasileira de que as dificuldades conjunturais criadas pela imposição de licenças argentinas possam ser solucionadas no mais curto prazo, com a subsequente retomada da fluidez no comércio entre os dois países”. Porém, a intenção do Brasil é de manter-se firme para forçar a Argentina a desarmar as restrições contra os mais de 100 produtos brasileiros.

Por causa dessas barreiras, os fabricantes brasileiros já perderam a histórica liderança do setor de calçados, confecções e têxteis e eletrodomésticos no mercado do sócio do Mercosul. Segundo levantamento da consultoria Investigações Econômicas Setoriais (IES), as fatias deixadas pelo Brasil estão sendo abocanhadas por países asiáticos, especialmente a China, e pelo México.

PREJUÍZO
“As barreiras prejudicaram os fornecedores brasileiros, pela ordem, de têxteis e confecções, calçados e eletrodomésticos, mas o caso mais gritante é de têxteis”, analisa o economista Alejandro Ovando, diretor do IES. Na comparação de janeiro a agosto de 2009 com igual período de 2008, o total de importações argentinas de têxteis caiu 31,8% em valores e 38,4% em volume. Mas a entrada desses produtos de origem brasileira recuou 44,6% em valores e 46,6% em volume, enquanto da China o recuo foi só de 18,3% em valores e 30,1% em quantidade.

“Sem nenhuma dúvida, o prejuízo é do Brasil”, ressalta o analista em entrevista à AE. O retrocesso brasileiro e o avanço chinês são mais expressivos na comparação dos primeiros oito meses de 2009 com igual período de 2007, quando as importações argentinas dos têxteis do Brasil recuaram 37,7% em valores e 44,5% em quantidades, ante um crescimento da China de 65,4% em valores e 33,2% em quantidades.

O estudo do IES mostra que o Brasil tinha participação de 41,8% na venda de têxteis importados nos oito meses de 2007, passando para 35% em 2008 e somente 28,4% em 2009. A China, nesse mesmo período, participava com 16,3%, em 2007, passou a 24,5% em 2008, e seguiu subindo até 29,4% em 2009.

No caso dos eletrodomésticos, que já provocaram a famosa “guerra das geladeiras” entre os dois sócios, o Brasil chegou a ter participação de 38,1% em 2006 e caiu para 28,9% no ano passado. De janeiro a agosto de 2009, o market share brasileiro melhorou em comparação com 2008 e chegou a 31,7%. Porém, o desempenho chinês ultrapassa a do Brasil e, no mesmo período de comparação, passou de 34,5% para 35%.

Segundo Ovando, de janeiro a agosto de 2007, o México tinha 6,2% do mercado de eletrodomésticos argentino, aumentando para 9% no ano seguinte e 9,6% em 2009. “São variações importantes, que mostram o Brasil perdendo para outros países.” Ele destaca que esses três países são responsáveis por 74,8% dos eletrodomésticos vendidos na Argentina.

No setor de calçados, a situação do Brasil é ainda pior. Os países asiáticos, especialmente a China, já ocupam o primeiro lugar como fornecedores, com 51,4% das importações entre janeiro e agosto deste ano. Nesse período, a participação brasileira ficou em segundo lugar, com 44,5% das importações.

Para completar, na semana passada, o Senado argentino aprovou o projeto de lei que eleva os impostos internos para os artigos eletrônicos e informáticos importados, o que vai prejudicar ainda mais as vendas dos produtos brasileiros no mercado vizinho.

A ofensiva protecionista de Cristina Kirchner está rendendo lucros à Argentina. Conforme dados do Instituto Nacional de Estatísticas e Censos (Indec), de janeiro a setembro de 2009, o superávit comercial argentino atingiu US$ 13,257 bilhões, cifra superior ao resultado de todo o ano passado, que foi de US$ 12,598 bilhões.

A projeção da consultoria Abeceb é que o superávit total de 2009 alcance os US$ 16 bilhões. A balança comercial entre Brasil e Argentina, de janeiro a setembro, tem superávit a favor do Brasil de US$ 373,5 milhões, resultado de exportações de US$ 8,28 bilhões e importações de US$ 7,9 bilhões. Ao que tudo indica, o Brasil deve manter um pequeno saldo em seu favor, mas bem menor do que em anos anteriores.

Fuente: O’ Estado

Lula reaccionó a desplantes de la gestión Kirchner y cerró las fronteras al comercio

octubre 27, 2009

La Argentina y Brasil quedaron enfrascadas en una nueva batalla comercial que pondrá en peligro la continuidad del Mercosur, en medio de acusaciones cruzadas de incumplimiento de acuerdos y después de haber fracasado las gestiones encaradas a nivel presidencial.

La Cancillería convocó ayer al embajador de Brasilia, Mauro Vieira, para expresarle la preocupación por las demoras en la frontera para autorizar el ingreso de camiones con productos frescos correspondientes a exportaciones argentinas.

Pero lo que hizo Brasil fue llevar a la práctica la advertencia que el presidente Lula da Silva transmitió a Cristina Fernández en la reunión bilateral que mantuvieron paralela a la última cumbre del Mercosur, en julio pasado en Asunción, Paraguay. Desde hace una semana –aunque el conflicto estalló por la calidad de perecederos de los productos involucrados–, aplica las mismas licencias no automáticas que se usan para frenar a los exportadores brasileños.

Según la Cancillería, están frenados en la frontera camiones con frutas de Río Negro, ajo de Mendoza y productos congelados, toda mercadería perecedera que obligó a una rápida reacción oficial y a una comunicación del secretario de Comercio y Relaciones Económicas, Alfredo Chiaradía con el embajador Vieira y la citación para que esta tarde se presente en el Palacio San Martín.

La presidenta Cristina Fernández afirmó ayer que “una asociación estratégica debe tener ventajas para ambos socios. Estoy segura de que en la próxima visita de Lula vamos a poder tratar este tema y llegar a un acuerdo”, durante un acto en la planta de la fábrica de camiones Iveco en Córdoba, que exporta a Brasil.

Pero cuando esta tarde concurra a la Cancillería, Vieira recordará que en Asunción la Presidenta había asumido el compromiso de respetar los acuerdos comerciales alcanzados entre los secotres privados. Sin embargo, las trabas continuaron. Los sectores que más se quejan son textil, calzado y muebles, pero también alcanza a fabricantes de baterías, línea blanca y televisores.

Todos los sectores involucrados están afectados por la vigencia de licencias no automáticas que debe firmar el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, uno de los funcionarios de confianza de la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi. En la cartera dicen que cumplen con los plazos y compromisos asumidos con Brasil, pero que las licencias se demoran por la falta de rúbrica de autoridades de Comercio Interior, que depende de Guillermo Moreno. La disputa entre los funcionario llegaron al despacho del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien tampoco logró que Moreno agilice las firmas.

Entre los industriales brasileños el malestar se generalizó a partir de declaraciones adjudicadas y que nunca desmintió Moreno, en las que planteaba a importadores argentinos que solo iban a poder ingresar productos en la misma proporción que exporten.

El discurso oficial “el que no exporta no importa” potenció el reclamo del ala dura de los industriales paulistas que exigen el mismo trato.

Las grandes industrias textiles y de calzado brasileñas que invirtieron en el país para complementar con producción local las importaciones también se quejaron del cambio en las reglas de juego.

La reacción de la administración Lula de ordenar frenar en la frontera a camiones argentinos tiene el fin de forzar a la Argentina a cumplir acuerdos, y evitar que en Brasilia triunfen los halcones anti Mercosur.

Fuente: el cronista

Industria pidió explicaciones a Brasil por licencias no automáticas

octubre 26, 2009

La información fue recibida el pasado jueves mediante las líneas del periódico brasileño Valor Económico y la reacción fue inmediata: el Ministerio de Industria envió una nota con un pedido de explicaciones.

La respuesta aún no llegó desde el socio comercial y ayer altas fuentes oficiales dijeron a Buenos Aires Económico que “parece extraño que no conozcan lo que se publicó. Si es cierto, es una señal de endurecimiento que echa por tierra los últimos avances”.

La reacción de la cartera de Industria obedeció a que Brasil supuestamente pasó de licencias automáticas a no automáticas a productos como el ajo, vino, aceitunas, aceites, alimentos elaborados y comida para animales.

“Mañana (por hoy) tiene que llegar la aclaración. La Argentina publica en el Boletín Oficial cualquier modificación en las licencias no automáticas sobre bienes sensibles y lo mismo exigimos si hay cambios en Brasil”, dijeron las fuentes.

RESTRICCIONES. Lo que más irritó al Gobierno es que, según planteó Valor Económico, la medida se habría adoptado como consecuencia de las restricciones que aplica la Argentina a productos brasileños a través de licencias no automáticas.

Es un disparate. Hace un mes y medio hubo consensos muy sólidos y no se hablaba de estos problemas”, narraron en el Ejecutivo.

Y la historia no queda allí. El diario paulista sostuvo que después de que se pusieron en marcha las supuestas restricciones argentinas a los productos de Brasil “hubo una revolución” en el clima para la próxima reunión bilateral de alto nivel que tendrá lugar en noviembre, como adelantó este diario.

“Encima vemos que se tergiversan y se mezclan todos los temas porque hay versiones de que se alienta el plan de desarrollo de Tierra del Fuego para afectar a productos brasileños, cuando en realidad es para equiparar la situación con Manaos”, argumentaron.
Otro elemento que incomodó a las autoridades nacionales es que, siempre según la prensa de Brasil, la producción de bienes nacionales no aumentó a pesar de las licencias y además subieron las compras a terceros países.

Más allá de cualquier aclaración tranquilizadora, en los despachos oficiales recordaron que la presidenta Cristina Fernández –tal como adelantó la propia jefa de Estado el jueves– conversará con su par de Brasil, Lula da Silva, para obtener otra respuesta urgente: las causas de las diversas trabas que actualmente tienen las exportaciones de camiones a ese país.

EMBAJADORA. El pasado viernes, Giorgi recibió a la nueva embajadora de los Estados Unidos, Vilma Socorro Martínez, con quien acordó continuar con un diálogo fluido en los distintos aspectos de la relación bilateral.

FUENTE: Buenos Aires Económico

Brasil se consolida como líder regional

octubre 26, 2009

En una superficie equivalente a casi la mitad de Sudamérica, Brasil cuenta con más de 190 millones de habitantes y es el quinto país en el ranking de los más poblados. Es además la novena economía en tamaño medida en dólares ajustados por paridad de poder de compra. Comparte el liderazgo global en recursos naturales, producción de granos, acero, manufacturas diversas e incluso servicios financieros. Sin embargo, Brasil también posee algunas debilidades que claramente no lo enorgullecen. Es una de las economías con peor distribución de la riqueza, la tierra está concentrada en muy pocas manos, los niveles de violencia urbana y criminalidad son sumamente elevados y es el país que menos crece entre los BRICS en los últimos 20 años.

Lo golpeó como a todos la última crisis, pero el impacto ha sido relativamente moderado. Brasil sufrió una fuerte contracción en el último trimestre del año pasado y el primero de éste. Redujo su tasa de crecimiento a -0,7% en el proyectado para 2009 respecto de la expansión del 5% que había experimentado como promedio en los dos años previos. Lo peor de la crisis ya pasó para la economía brasileña. Eso se desprende del comportamiento evidenciado por áreas clave como la construcción, servicios y agroindustria, que ya muestran una sólida reactivación. Se nota muy claro este rebote en la evolución de la Bolsa.

Esta rápida reactivación ha sido posible gracias a la eficiente implementación de medidas de política económica tales como el incremento del crédito desde la banca estatal, reducción selectiva de impuestos, aumento del gasto público, otorgamiento de subsidios, etcétera. También ha sido funcional la vinculación comercial con China.

Las cuentas fiscales están en orden. Brasil, como otros países latinoamericanos, aprendió la lección de las décadas pasadas. Así es que aprovechó la bonanza de los últimos años para avanzar en una política de desendeudamiento y redujo la deuda pública como porcentaje del PBI del 60% aproximadamente en 2002 a un 40% en 2009, incluyendo la cancelación total anticipada de créditos del FMI a fines de 2005.

El éxito de la política de desendeudamiento del sector público ha sido acompañado por una notable acumulación de reservas. De este modo, Brasil fue cambiando su perfil de deudor neto hacia un papel más bien de acreedor.

Es por la necesidad de financiamiento privado que la política monetaria podría ser algo menos restrictiva en los próximos meses. Sin embargo, la tasa de interés de referencia no debería disminuir más allá de un punto y medio hasta fines de año para alcanzar el nivel de inflación adoptado como meta por el Banco Central.

El régimen de metas de inflación constituye otra muestra evidente de los aprendizajes internalizados por el sistema económico. Más allá de la discusión que el sistema aún suscita en la literatura, el Banco Central de Brasil lo ha mantenido vigente con éxito durante toda la década. Cuando se estableció, en 1999, la meta anual de inflación era del 8% con una banda de +/- 2 por ciento. Ese año el nivel general de precios se incrementó en 9 por ciento. En 2001 y 2002 el Banco Central no logró alcanzar los niveles deseados y para los dos años siguientes debió revisar al alza sus proyecciones. Finalmente, el sistema maduró y hoy Brasil luce una tasa de inflación de un dígito con una meta del 4,5% y una banda de +/- 2 por ciento. Este logro es doblemente importante no sólo porque constituye una garantía básica para una economía estable y previsible, sino porque también es un gran aporte a la lucha contra la pobreza, ya que son los sectores de menores recursos los que más sufren la inflación.

A pesar de estos logros, aún le queda mucho por mejorar a Brasil. Las tasas de interés, por ejemplo, son muy elevadas entre otras razones por los altos costos de operación, moras e insolvencias del sistema financiero.

Otros analistas destacan todavía el “costo brasileño”, haciendo referencia a los egresos en exceso que generan instituciones aún frágiles, fuerte corrupción, infraestructura insuficiente y elevada criminalidad. Son desafíos que Brasil deberá superar para ganarse y consolidar su liderazgo en América del Sur. Veamos brevemente dos: la infraestructura y el frente social:

El proceso de crecimiento brasileño exige una pronta adecuación de su matriz energética y de su sistema de transporte que permita responder a los desafíos de la integración regional. La infraestructura vial debe facilitar una eficiente salida al Pacífico para satisfacer las demandas asiáticas. Esto debe complementarse con mejoras en el sistema de puertos sobre el Atlántico atendiendo a los requerimientos de las economías regionales. En materia de energía Brasil ha logrado avances muy significativos en los últimos años gracias a la exploración de su plataforma submarina en busca de petróleo y al desarrollo de biocombustibles. Es importante consolidar estos avances con una visión de mayor integración con la región.

Avances importantes

El combate a la muy regresiva distribución del ingreso en Brasil ha sido adoptado como política de Estado por los gobiernos que se han sucedido desde la década de los noventa. Sin embargo, fue durante la primera presidencia de Luiz Inacio Lula da Silva que se comenzaron a evidenciar avances importantes gracias a incrementos en el salario mínimo, progresos institucionales en el mercado laboral y ampliación de la cobertura de los programas sociales, especialmente el plan Bolsa Familia. Este programa llega a más de doce millones de familias con asignaciones mensuales de 100 reales y exige como única contraprestación la escolaridad de los niños y el cuidado de la salud.

Brasil está de moda sin lugar a dudas por sus recientes logros en acceder a futuros megaeventos deportivos que tendrán seguramente réditos económicos. Después de cuatro gobiernos sólidos y en la buena dirección, a pesar de la agenda importante de cuestiones por resolver, es esperable, por la racionalidad de sus políticas macro y microeconómicas, una tasa de crecimiento elevada para la próxima presidencia con un nivel de dólar claramente atrasado, pero que es coherente hasta el momento con la estructura y dinámica de su inserción exportadora y está relacionado con su éxito. Si Brasil se sigue normalizando, a diferencia del tan sólido Chile, que por su condición de país pequeño es menos influyente, el efecto para la región en términos aspiracionales es muy relevante. En particular para nuestro país, integrado comercialmente en el Mercosur desde hace casi dos décadas, puede ser el proceso de Brasil muy valioso para que consolidemos nuestra propia estrategia de desarrollo.

El autor es director del área económica del IAE-Universidad Austral