La rana y el escorpión: la Argentina sigue “picando” al país que lo ayudó en la crisis

Cuando el colapso internacional golpeó con fuerza, el país vecino abrió sus puertas para que muchas industrias locales ubicaran sus productos en ese mercado. Prueba de ello lo da el sector automotor. A contramano, el Gobierno local multiplicó las trabas. Hasta que Lula se cansó. ¿Qué puede suceder?

En pleno siglo XXI, dos países de América latina recrean la clásica fábula de Esopo. El turbulento río que trajo la crisis dio lugar a que Brasil, haciendo las veces de rana, “cargue” sobre sus espaldas a la Argentina, para que ésta pudiera mantenerse a flote. Pero, en un arrebato de escorpión, “picó” a su compañero de viaje en plena travesía.

<!–

–>

 

En otras palabras, en un mundo convulsionado y plagado de conflictos comerciales producto del mayor colapso internacional de las últimas décadas, la Argentina fue “bendecida” por el despegue económico de Brasil, lo que le permitió dejar atrás lo peor de la tormenta. (Para ver cómo y en cuánto se benefició ver nota: En el peor momento de la crisis, las automotrices argentinas viven su “veranito” y le prenden una vela a Lula )

Sin ir más lejos, tal como explicó Mauricio Claverí, economista de Abeceb.com, “en la industria automotriz tenemos un verdadero caso testigo de cómo la Argentina se benefició de la política brasileña, ya que hoy le vendemos a ellos el 90% de los autos que salen al mundo”.

Sin embargo, ¿cuál fue la moneda de pago de la administración local? Una infranqueable muralla comercial que terminó perjudicando a la economía del país vecino. 

“Desde aquí no hicimos más que pedirles paciencia, tolerancia y hasta hicimos promesas que nunca cumplimos, como la de liberar en tiempo y forma las licencias”, agregó Claverí, haciendo referencia a las largas demoras en las autorizaciones que exige el Gobierno nacional para el ingreso de cerca de 400 productos brasileños al mercado local.

En la relación Argentina-Brasil, hay algunas diferencias con la fábula de Esopo: mientras que en la historia original los dos personajes acaban ahogados en el fondo del río, en esta versión “remixada” del Cono Sur, el único que termina perjudicado es el escorpión, es decir, la Argentina, ya que en un giro súbito de la política exterior brasileña, el gobierno de Lula decidió dejar la tolerancia de lado y devolver el golpe aplicando barreras comerciales a un amplio listado de productos nacionales. 

En este contexto, los expertos coincidieron en que la catarata de medidas proteccionistas que venía implementando la administración kirchnerista en los últimos meses no fue gratuita. Por el contrario, ya se comenzó a pagar un alto costo.

En efecto, desde la semana pasada, el gobierno de Lula impuso trabas al ingreso de harinas, jaleas, dulces, aceitunas, vinos, pasas de uva, frutas, ajo, pescados y neumáticos, entre otros productos.

Frente a esto, Gustavo Segré, CEO de la consultora Center Group y profesor de la Universidad Paulista, explicó que “sin dudas, ganan los empresarios brasileños y pierden los argentinos ya que, con un mercado en franca expansión y un tipo de cambio absolutamente competitivo, ahora pueden llegar a tener que esperar hasta 60 días por las licencias no automáticas de importación”.

En diálogo con iProfesional.com desde la ciudad brasileña de Uruguayana, Fabio Ciocca, despachante de Aduanas, aseguró que llegaron a haber cerca de 200 camiones parados con carga argentina que no podían ingresar porque las autoridades brasileñas no aprobaban los permisos.

Frente a esto, fuentes de Cancillería explicaron a este medio que el embajador Alfredo Chiaradía, le transmitió por expresa solicitud del canciller Jorge Taiana al embajador de Brasil en Buenos Aires, Mauro Vieira, el reclamo formal para que Brasil libere la mercancía argentina en tránsito “porque es inaceptable que detengan camiones en la frontera, con mercadería perecedera y sin aviso previo”.

Apenas culminó la reunión en el Ministerio de Relaciones Exteriores el lunes por la tarde, los camiones volvieron a circular hacia territorio brasileño.

Sin embargo, los expertos alertan que las barreras impuestas por Brasil ya están instaladas y podrán ser utilizadas en cualquier momento, convirtiéndolas en un nuevo instrumento de presión hacia la Argentina.

Así, el reclamo solucionó lo más urgente del problema, pero no lo más importante, que es el malhumor del gobierno brasileño.  

De hecho, la condición que pusieron los diplomáticos del país vecino para no volver a utilizar estas trabas burocráticas es que la Argentina agilice definitivamente el proceso de aprobación de licencias.

El escorpión le hace perder la paciencia a la rana
En diálogo con iProfesional.com, Claverí explicó que “Brasil le venía tolerando a la Argentina todas y cada una de las medidas que ésta le imponía: valores criterio, licencias no automáticas y acuerdos de restricción voluntaria. Pero llegó un punto en que el vaso rebasó. La histórica paciencia de los funcionarios vecinos fue superada”.

En este sentido, Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara de Importadores (CIRA), destacó que “todos creían que Brasil se iba a quedar cruzado de brazos, pero esto no sucedió, todo lo contrario, finalmente reaccionó”.

“Este tipo de normas en el comercio que viene tomando la Argentina, de frenar constantemente el intercambio, no son gratuitas. A medida que Brasil se vio afectado, sus funcionarios hicieron planteos informales. Al no encontrar soluciones, pasaron al reclamo diplomático. Y al fallar también esta instancia, es lógico que comenzaran a aplicar una medida espejo, es decir, trabas similares a nuestras exportaciones”, explicó el directivo.

En la misma línea, Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional y miembro de la Fundación Standard Bank, agregó que “el mercado interno del país vecino comenzó a reaccionar positivamente y pasaron a convertirse en un socio cada vez más estratégico. Lo lógico hubiera sido que la Argentina suavice las medidas, pero pasaron los meses y no les dieron ninguna solución”.

De este modo, aseguró que “a partir de aquí, Brasil cambió las reglas de juego. Las relaciones comerciales ya no serán más como eran hasta ahora”.

Radiografía de la batería de medidas
Cabe recordar que la Argentina, desde octubre de 2008, viene aplicando una serie de medidas tendientes a controlar el ingreso de productos importados.

Desde el Ministerio de Industria y la Secretaría de Comercio, iniciaron una larga carrera en la que “minaron” el camino del comercio exterior aplicando una amplia batería de restricciones y retrasando las aprobaciones más allá de los límites permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

  • En este contexto, la Argentina hoy cuenta con más de 20.000 valores criterio, que fijan un piso de entrada mínimo para los productos del exterior.
  • Además, aplica licencias no automáticas, una suerte de “grifos” que actualmente regulan el ingreso de más de 400 productos, entre los que se encuentran calzados, textiles, maquinaria agrícola, autopartes, maquinaria y bienes de capital.
  • Según Santisteban, las licencias pueden llegar a tardar hasta 130 días para ser aprobadas, cuando el máximo que fija la OMC es de 60. Sin embargo, en el transcurso de los últimos meses se dieron casos de demoras de más de 300 días.
  • También se firmaron acuerdos de restricción voluntaria en sectores como baterías de autos, frenos y calzados, que terminaron achicando el negocio de los exportadores brasileños.
  • De este modo, según datos brindados por Abeceb.com a iProfesional.com, en la actualidad la Argentina “penaliza” con algunas de estas medidas, al 17% de los productos que llegan desde el país vecino (ver infografía).
  • Así, queda descartado el argumento oficial que establece que las medidas oficiales sólo afectan al 6% del comercio con Brasil.

Cómo el escorpión “minó” el comercio bilateral
En este contexto de fuertes trabas al comercio entre ambos países, hubo una serie de factores políticos-económicos que finalizaron en esta “guerra” bilateral.

En total, los expertos coinciden en que hubo cuatro causas principales que dinamitaron la relación entre Brasilia y Buenos Aires.

Estas son:

1) Un desvío de comercio que benefició a los asiáticos
Mientras que, por un lado, la Argentina fijaba cupos y limitaba el ingreso de productos del país vecino, por el otro, dio vía libre a la entrada de artículos provenientes de China.

Según Ochoa, “ellos detectaron que, en algunos casos, hubo un desvío favorable hacia los artículos chinos. Esto fue muy evidente en el sector del calzado. Con lo cual, hubo un claro daño hacia empresas brasileñas”.

Además, “el gobierno de Lula vio que las compras desde la Argentina bajaron un 30%, mientras que las adquisiciones a países asiáticos no sufrieron el mismo desplome. Esto no cayó bien entre los funcionarios del país vecino”, explicó Claverí.

2) El avance del impuestazo tecnológico
Según Ochoa, “el inminente aumento de los impuestos a las importaciones de productos tecnológicos es un claro golpe al país vecino. ¿Quién sino es el principal abastecedor de celulares de nuestro mercado? Manaos”.

La ley, que va a tratarse esta semana en la Cámara Alta –y provocaría aumentos hasta del 34% en los precios de los artículos-, “es una iniciativa claramente proteccionista y a nuestro principal socio comercial no se le consultó nada”.

3) Las “urgencias” de Lula por seducir al empresariado de su país
Según Dante Sica, director de Abeceb.com, “desde la salida de la crisis argentina de 2001 y en todo el marco de las negociaciones bilaterales de los últimos años, el gobierno de Brasil aplicó lo que podríamos llamar ´la paciencia estratégica´. Pero ahora la realidad política de nuestro principal socio comercial cambió. La entrada en el período eleccionario, de cara a la presidenciales de 2010, juega un papel muy importante en la toma de decisiones”.

“En el contexto político actual, la administración de Lula tiene menos margen de maniobra para frenar los reclamos hechos por los industriales brasileños, en contra de las medidas argentinas”, agregó Sica.
En la misma línea, Ochoa explicó que “hoy, con un Lula que posee 80% de aprobación y con la situación internacional muy favorable, hay una movida política muy importante para no desperdiciar todo lo que se ha sembrado. Y esto implica que su gobierno buscará acerque más a la elite para sumarse al juego de alianzas con los empresarios paulistas, de cara a las elecciones del 2010”.

4) Un tipo de cambio “demasiado” favorable para la Argentina
Según Gustavo Segré, el año pasado el real había logrado una devaluación cercana al 50% y las autoridades argentinas temieron lo peor: un aluvión de productos brasileños. Por eso, colocaron las licencias y utilizaron cupos.

Sin embargo, “lo que nadie esperaba era que el real se revalorizara tanto y que cambiaran las reglas de juego”.

“Hoy, el tipo de cambio es absolutamente favorable para la Argentina. Es decir, las causas que llevaron a proteger a la industria no existen más y, en lugar de flexibilizar dichas trabas, el Gobierno pateó todo hacia delante, nunca se solucionó nada y Brasilia terminó cansándose”, explicó.

El problema no es sólo con Brasil
En este contexto, Santisteban alertó que “los funcionarios argentinos van a tratar de desactivar el caso Brasil, porque el efecto ´imitación´ puede ser inminente”.

Según el titular de la Cámara de Importadores, “hay mucha preocupación en China y la Unión Europea por las trabas que le imponen desde acá. Y que Brasil, de un día para el otro, nos aplique nuevas barreras puede tener mucho significado para el resto de los socios comerciales”.

En la misma línea, Ochoa destacó que “los funcionarios asiáticos están muy molestos con nosotros. Sostienen que hace tiempo son los principales compradores de soja, que son jugadores importantes para el desarrollo de futuras inversiones y que nuestro trato hacia ellos es discriminatorio. En este caso puede haber represalias”.


Juan Diego Wasilevsky

(c) iProfesional.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: