Archive for 23 febrero 2010

Moreno prometió subsidiar a los textiles que no suban precios

febrero 23, 2010

Martín Kanenguiser
LA NACION

“Ustedes blanqueen gente, inviertan y no suban los precios. Nosotros tenemos fondos ilimitados para ayudarlos con las cargas sociales.” Palabras más, palabras menos, éstos fueron los curiosamente amables términos en los que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, les prometió generosos subsidios a los empresarios textiles a cambio de que no contribuyan a la ya lanzada inflación 2010.

El encuentro fue el viernes pasado en el despacho del polémico funcionario, pero trascendió ayer, de cara a la reunión que la presidenta Cristina Kirchner mantendrá mañana con empresarios en la residencia de Olivos.

En forma paralela, el ministro de Economía, Amado Boudou, se encontró ayer con la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) en un desayuno reservado en el que también les pidió a los empresarios que aceleren sus proyectos, mientras que éstos le expresaron sus temores por el “ruido político” (ver aparte).

Como parte de su estrategia de reaparición en escena, Moreno logró una importante convocatoria en su despacho, entre la Fundación Pro-Tejer, la Federación Argentina de Industrias Textiles, la Cámara Argentina de Fabricantes de Sweaters, el sindicato textil y varios empresarios importantes del sector.

La mayoría de los asistentes, según admitieron a LA NACION, esperaba una reprimenda a los gritos, pero se encontraron con una faceta tranquila del encargado de vigilar que los precios no suban en las estadísticas oficiales.

De buen talante, Moreno abrió el juego para que los empresarios le presenten un plan de inversiones, que deberá estar terminado este viernes, cuando volverán a encontrarse “para hallar mecanismos de mejora de la competitividad”, se indicó.

Acompañado pasivamente por funcionarios de la cartera de Industria, el secretario de Comercio les comunicó que la orden presidencial es que los precios no se incrementen en el sensible rubro de la indumentaria, mientras los hombres de negocios se miraban entre sí con mucho cuidado.

“Es imposible pensar en que no haya incremento de precios cuando los costos aumentaron en forma notable en los últimos meses. En 2009, todo el mundo toleró trabajar a pérdida, pero ahora ya eso no es posible”, comentó un hombre de negocios que mantiene buenos vínculos con el oficialismo.

Para el ejecutivo, “gran parte de la inversión en el sector está basada en el trabajo de las pymes, que no tienen el margen de las multinacionales como para no aumentar los precios, aunque éstas siempre tienen forma de descargar el aumento en los costos”.

Pero nadie se animó a quejarse, porque el sector textil está entre los más beneficiados por el régimen oficial de restricción de las importaciones, lo que compensa el atraso cambiario que algunos empresarios comienzan a advertir.

De todos modos, los empresarios observan un buen panorama en términos de demanda interna y exportaciones.

Además, como para mejorar el humor de los asistentes, Moreno les dijo que si aumentan el nivel de formalidad de sus empleados (el sector está entre los que contienen uno de los mayores porcentajes de empleo en negro) también los ayudará con un subsidio para las cargas sociales. El eslabón de la cadena con mayor nivel de informalidad, admitieron varios de los consultados, es el de la confección.

“Ustedes blanqueen, nosotros tenemos fondos ilimitados”, dijo Moreno, curiosamente, cuando el Gobierno aparece desesperado por conseguir recursos fiscales para financiar el presupuesto y cumplir con sus compromisos preexistentes.

Ninguno como chino

El esquema de asistencia sería similar al del programa Repro del Ministerio de Trabajo, que le permitió al Gobierno ayudar con el pago parcial de salarios a 143.663 trabajadores de 2770 empresas en problemas por la crisis económica.

En particular, se volvió a mencionar el caso de la gigantesca feria bonaerense de La Salada, que para los empresarios textiles constituye un claro ejemplo de competencia desleal.

Conforme por el encuentro, el jefe de la Asociación Obrera Textil de la República Argentina, Jorge Lobais, señaló que “todos haremos un aporte para que mejore la competitividad, pero si la idea es ser como los chinos, no va a ser posible”.

Lobais advirtió que los “dueños de algunas marcas están subiendo los precios, aun con la protección que tienen por el lado de las importaciones”. Además, expresó su respaldo a la posibilidad de blanquear trabajadores con el apoyo estatal.

Fuente: La Nación

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Priorizan 8 sectores para la integración

febrero 23, 2010

Los gobiernos de la Argentina y Brasil seleccionaron ayer ocho sectores industriales para avanzar, en una primera etapa, en el proceso de integración productiva, según el acuerdo al que llegaron en Buenos Aires funcionarios de ambas naciones.

Los sectores elegidos consideran actividades definidas como “estratégicas”, como petróleo y gas, autopartes, aeronáutica y maquinaria agrícola.

Además, esta primera fase está integrada por rubros “sensibles”, como madera y muebles, línea blanca (heladeras, cocinas y lavarropas), vinos y lácteos, explicó el Ministerio de Industria mediante un comunicado.

La reunión, encabezada por el secretario de Industria y Comercio, Eduardo Bianchi, y su par brasileño de Comercio Exterior, Welber Barral, permitió también definir una agenda común.

Al término del encuentro, Bianchi afirmó que la integración productiva “no es un tema nuevo en la agenda bilateral”, pero destacó que se ha avanzado “como nunca antes para lograr que se traduzca en cuestiones palpables” para los sectores productivos de ambas naciones.

Barral, por su parte, comentó que la Argentina y Brasil están “decididos a avanzar con hechos y eso es un dato esperanzador para ambos países”. La agenda que han establecido incluye reuniones con cámaras empresariales.

Fuente: La Nación

El “prohibido importar sin exportar” ya genera alarma entre miles de empresarios

febrero 23, 2010

Agarrate la valijita y andate a Angola a exportar algo”, la polémica advertencia que el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, lanzó tiempo atrás a los importadores, volvió a cobrar vigencia. A esto se suma la avanzada por parte del Ministerio de Industria. Los empresarios confiesan sus temores

En una Argentina donde se acelera la escalada inflacionaria y continúa creciendo el problema fiscal, el Gobierno volvió a aplicar viejas recetas que generan temor entre los empresarios por considerarlas verdaderos “métodos invasivos” que alteran las prácticas de libre mercado.

 

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Al flamante regreso de los controles de precios –que ya demostraron largamente su alta ineficacia, dado que desde hace tres años el país soporta un índice inflacionario de dos dígitos-, ahora se suma un exhaustivo control de las operaciones de las empresas argentinas.

Así, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por un lado, y el Ministerio de Industria, por otro, este año volverán a ejercer una fuerte presión sobre aquellas empresas que demanden productos del exterior y a ponerle fuertes trabas para evitar que las importaciones despeguen.

El contexto parece más benigno para el Gobierno, pero así y todo los controles serán mayores. Durante este año, los expertos prevén que la cosecha de soja récord garantizará un jugoso ingreso de divisas, mientras que el sostenimiento de la demanda brasileña también asegurará un buen ritmo de exportaciones industriales. De este modo, el superávit comercial podría asegurarse un piso de u$s15.000 millones.

Sin embargo, con el leve repunte de la economía que se espera para todo 2010 y un mayor nivel de consumo, entre las autoridades preocupa que una desmedida suba de las importaciones se coma parte de ese saldo positivo, una variable clave para asegurar que el mercado esté inundado de divisas y así evitar mayores sobresaltos en el tipo de cambio.

Además, el riesgo de que se desinfle el superávit comercial creció tras el compromiso que la Argentina debió asumir hace pocas semanas con el gobierno brasileño, de acelerar el ingreso de sus productos y evitar demoras excesivas que violen los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

En efecto, la administración de Luis Inácio Lula da Silva había perdido toda su paciencia, lo que desató una verdadera crisis comercial. Con lo cual, en este nuevo capítulo de las relaciones bilaterales, el Gobierno argentino no tuvo más remedio que hacer buena letra y crearle una “autopista” para el ingreso de bienes brasileños.

Para contrarrestar esto, el Gobierno desplegó artillería pesada en dos frentes para contener cualquier boom importador.

Por un lado, dejó libre en el rodeo a Moreno, quien reforzará su política de control. Para ello, el funcionario más temido por el sector privado relanzó su plan “prohibido importar sin exportar”, de modo que todos los dólares que se vayan del país por compras al exterior sean compensados por una operación inversa.

A esta cruzada se sumó, tal como alertaron empresarios de diversos sectores a este medio, el Ministerio de Industria, que les pide a las compañías locales que presenten un plan de negocios para todo el año. El objetivo es “consensuar” el nivel de importaciones que piensan llevar adelante y evitar que se disparen las compras al exterior.

La “morenización” de la actividad empresaria
Según alertaron a iProfesional.com, los sectores que están bajo el control de Moreno son básicamente tres: electrodomésticos línea blanca, calzados y juguetes. ¿Por qué? Porque los empresarios que quieran ingresar un producto de alguno de estos rubros, sí o sí necesitan contar con la autorización de Lealtad Comercial, una oficina que depende del polémico funcionario.

Y sin su visto bueno, ninguna compañía puede obtener las licencias no automáticas –el segundo paso burocrático, que depende de Industria-, un trámite que obligatoriamente se tiene que hacer para ingresar un contenedor con alguno de estos bienes.

En este contexto, Moreno reflotó su controvertido lema “prohibido importar sin exportar”, que obliga a las empresas que trabajan con esos productos a compensar cada dólar que sale por sus compras al exterior, ya sea mediante exportaciones o inyectando capital.

Todavía resuena entre los empresarios la frase del funcionario “agarrate la valijita y andate a Angola a exportar algo”, haciendo referencia a que para ingresar un dólar de mercadería, éstos se veían obligados a vender al exterior por el mismo monto. Esta situación para muchos importadores terminó siendo lapidaria. En tanto, otros directivos se vieron obligados a hacer un “curso rápido” de cómo colocar productos “made in Argentina” en el mundo.

Moreno, en una acalorada reunión que mantuvo hace pocos días, volvió a dejarles en claro sus nuevas intenciones: “Acá todos tienen experiencia en la actividad comercial. Si importan por 100, exportan o invierten por 100. Si no, cambian de rubro”.

El funcionario, cansado de los reclamos, les habría advertido que tenía un método de control extremadamente simple, pero ineludible: con el CUIT de cada uno controlaría sus movimientos de importación y exportación.

Acto seguido, les recordó que “acá hay que dar vuelta la tortilla. En cuatro o cinco años, el saldo comercial industrial, que hoy es deficitario, se tendrá que balancear”.

El mensaje es claro, según las fuentes consultadas por este medio: quien no cumpla con esta solicitud, no recibirá luz verde para sus negocios.

En este contexto, los empresarios de esos sectores ya están, desde hace unas semanas, circulando por los pasillos de Comercio Interior y llevando un plan donde se demuestre de qué manera van a compensar los dólares que utilicen para importar.

En diálogo con iProfesional.com, Carlos Restaino, director de la Asociación de Empresas de Juguetes y Afines (ADEJA) y consultor de empresas multinacionales de primera línea, como Matel, destacó que “la preocupación que tienen algunos directivos es cómo cumplir con ese compromiso”.

“Algunos consiguieron fondos para capitalizar la empresa e invirtieron en galpones, oficinas o, incluso, en la fabricación de nuevas líneas para complementar lo que traían del exterior y con potencial de ser exportado”, destacó.

Sin embargo, aseguró que “en la industria hay que olvidarse de las utopías”.

“El negocio del juguete hoy impide que se haga una Barbie en la Argentina o productos con una alta tecnología. Porque en nuestro país se puede abrir una empresa para abastecer a un mercado de 38 millones de habitantes, pero en China ya existe un polo industrial con una escala para 2.000 millones de personas y que tiene competitividad para abastecer a todo el planeta”, se quejó Restaino.

El directivo aseguró que “a lo sumo, se podrán hacer algunos accesorios o algunas líneas puntuales, pero nunca vamos a poder reemplazar las miles de toneladas que llegan desde afuera. Seguir creyendo que, por una medida burocrática vamos a producir al costo de los grandes centros industriales, es una utopía”.

En el caso del calzado, la situación se repite: un empresario que tiene la licencia exclusiva para la Argentina de una conocida marca de zapatillas deportivas, aseguró que “para que nos liberen las licencias, tuvimos que llevar un compromiso de cómo vamos a compensar las importaciones y ahí nos liberaron los contenedores. El año pasado nos monitorearon la evolución de este plan, así que creo que esta modalidad del Gobierno nunca cesó. Por el contrario, llegó para quedarse”.

En el caso de esta compañía, se comprometieron a realizar inversiones a lo largo de 2010, a partir de las proyecciones que marcarían un repunte de las ventas.

Industria también mete presión
En lo que respecta al Ministerio de Industria, el objetivo que persiguen, además, es mantener el nivel de empleo a toda costa, aunque sea a la fuerza, y sustituir la mayor parte de los productos importados.

Para los funcionarios de esa repartición, el éxito de la política está en los números:
 

  • Según un documento que elaboraron este año, cerca de 550.00 puestos de trabajo se vieron resguardados por la aplicación de las licencias no automáticas.
  • Mientras que otros 21.510 empleos fueron resguardados por las medidas antidumping.
  • En este contexto, desde el Ministerio aseguran que en aquellos sectores donde hubo estas medidas de resguardo, las estadísticas oficiales muestran una recuperación en el nivel de actividad. Así, la producción textil inició 2009 con 63% de uso de su capacidad instalada, y cerró el año con 83 por ciento.
  • Algo similar ocurrió con la producción de caucho y plástico, que comenzó con una utilización del 63% y cerró el año utilizando casi un 90 por ciento.

“Esto no quiere decir que en nuestro país no se pueda importar. Las licencias no automáticas cubren sólo 4% del nomenclador de posiciones del Mercosur, y representan 7% del total de compras de la Argentina”, se escudaron desde el Ministerio.

Cabe destacar que, según un relevamiento de la consultora Abeceb.com, el Gobierno ya lleva aplicadas licencias no automáticas a más de 400 productos. Y, si se suman los valores criterio -precio mínimo que se establece para el ingreso de un producto- y medidas antidumping, las medidas se acercan a las 800.

En este contexto, el directivo de una gran empresa del sector línea blanca alertó que, además de todas las trabas extra que pone Moreno, “se está volviendo cada vez más común que las empresas que dependen de las licencias no automáticas también tengan que presentar un plan de importaciones al Ministerio de Industria, si quieren ver agilizadas sus licencias”.

Según el empresario, los funcionarios evalúan cada programa y “hasta discuten con las compañías si les parece excesivo el volumen de compras al exterior. Se está manejando una pauta igual a la de 2009 o, a lo sumo, una suba del 5%, no más que eso”.

Para los empresarios esto es un grave problema, dado que las importaciones durante el año pasado registraron un desplome del 32 por ciento debido al cerrojo impuesto, sumado al efecto de la crisis mundial.

De este modo, que el Gobierno permita traer del mundo productos por niveles similares a los de 2009 implica que los importadores no podrán aprovechar la leve recuperación del consumo.

Desde la Cámara de Importadores (CIRA) confirmaron que se está llevando adelante esta práctica y agregaron un condimento que, para muchos puede resultar polémico. Según revelaron desde la entidad a este medio, la fluidez en las autorizaciones para ingresar productos a la Argentina depende considerablemente de la presentación de estos planes de negocios.

En este contexto, desde una empresa multinacional de calzado de primera línea -famosa por la organización de maratones- aseguraron que “las licencias para traer desde Brasil están saliendo en plazos que no superan los 60 días. Se está cumpliendo el compromiso que el Gobierno le hizo a los funcionarios brasileños”.

Sin embargo, alertó que “para importar algo de Asia es un problema. Tenemos dos contenedores parados desde diciembre porque no nos sale ninguna licencia”.

Fuente: Infobae
Juan Diego Wasilevsky

Lula y Calderón definen el futuro de un TLC

febrero 22, 2010

Los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, determinarán mañana el tipo de acuerdo que buscarían negociar para integrar más las economías de los dos paí


Los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, determinarán mañana el tipo de acuerdo que buscarían negociar para integrar más las economías de los dos países: un Tratado de Libre Comercio (TLC) o un acuerdo comercial limitado a ciertos sectores.

“Se espera que esa reunión sea definitoria para ver qué tipo de acuerdo se busca alcanzar”, dijo Rafael Nava, director de relaciones institucionales de Mabe y vicepresidente de la Cámara México-Brasil, integrada por unas 50 empresas de cualquiera de los dos países con inversiones en el otro.

La firma de un TLC es una apertura más ambiciosa, porque implica la liberalización de al menos 90% de los productos comercializados entre los dos países, mientras que en un acuerdo sectorial se abren sólo los sectores complementarios.

“Es una reunión política y a veces estas iniciativas requieren el impulso político, y se ha puesto eso como una reunión en la que se pudiera anunciar el inicio de negociaciones”, comentó Jaime Zabludovsky, exnegociador de los TLC firmados por México con América del Norte y la Unión Europea.

Hoy se reunirían Gerardo Ruiz, secretario de Economía, con su par brasileño, Miguel Jorge.

En Brasilia, el portavoz de Lula, Marcelo Baumbach, confirmó que las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre ambos países podrían iniciar oficialmente en Cancún este martes.

“Las negociaciones preparatorias en agosto hicieron que el acuerdo avanzara de manera significativa y el presidente Lula espera, durante su visita, iniciar las negociaciones para un acuerdo bilateral de libre comercio”, dijo Baumbach, según una agencia de noticias.

Renuencia de la industria

Al interior de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) no se tiene un consenso sobre la conveniencia de firmar o no un TLC. De sus 62 cámaras afiliadas 5% está en favor, 20% no ha contestado y 75% tiene cuestionamientos.

Nava detalló que, a su vez, del total de empresas con cuestionamientos, entre 30 y 40% de los mismos podrían resolverse en el texto del TLC, porque se trata de casos como bajas de aranceles.

En el 2009, las exportaciones de Brasil sumaron 152,995 millones de dólares, una caída anualizada de 22.7%; las de México se ubicaron en 229,705 millones, 21.2% menos.

Zabludovsky consideró que México debería sentarse a la mesa a escuchar a Brasil y luego ver qué pasa en la negociación.

“Lo que encuentro difícil es oponerse por principio, hay que opinar con respecto a cada una de las cosas puntualmente. Si existen inquietudes con respecto, por ejemplo, a las barreras no arancelarias, hay que ver qué tipo de disciplinas o de aspectos podrían negociarse para atender esas inquietudes”, dijo Zabludovsky.

FUENTE: El Economista

Pelea entre fabricantes de calzado por importaciones desde China

febrero 22, 2010

Oliver Galak
LA NACION

Dividido por la posición frente a las importaciones chinas, el sector del calzado se encuentra por estas horas librando una sorda -pero intensa- batalla interna. El Ministerio de Industria resolverá en los próximos días la investigación antidumping contra el calzado de ese país, y mientras unos piden a los cuatro vientos la mayor dureza posible, otros advierten que esa postura tornará inviable el negocio para las grandes marcas y hará desaparecer del mercado argentino a las zapatillas con la tecnología más avanzada. “Están haciendo el lobby, que es natural para este tipo de casos”, confirmaron fuentes de la cartera que dirige Débora Giorgi.

La investigación antidumping contra el calzado proveniente de China fue iniciada de oficio por el Gobierno el 2 de marzo de 2009. El entonces Ministerio de la Producción dictó en julio una medida provisoria que fijaba en US$ 15,50 el valor mínimo para la importación; todo producto con un valor de importación FOB [precio de la mercancía a bordo de la nave] por debajo de esa cifra debía abonar la diferencia. Pero esa medida dejó afuera al jugoso mercado del calzado deportivo y abrió una carrera por imponer los argumentos en favor de una mayor o menor dureza hacia el ingreso de zapatillas chinas.

“Hoy hay muchas fábricas locales que tienen que enfrentar la competencia desleal de las importaciones de China. Los que nosotros buscamos es que la medida [que tome el Gobierno] sirva para que la industria nacional quede protegida contra ese daño”, afirmó Laura Barabas, gerenta de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), que reúne a los pequeños y medianos productores de origen nacional.

En la vereda de enfrente, se encuentra la Cámara de la Producción y Comercio Internacional de Calzado y Afines (Capcica), que agrupa a las grandes marcas internacionales, como Adidas y Nike, entre otras empresas que combinan su oferta de productos importados con otros que mandan a producir en fábricas y en talleres locales. “Si se pone un precio mínimo muy alto, simplemente ese calzado no se va a traer más. Y las empresas que no importen estarían afectando todo su negocio, incluso la fabricación local, porque afectaría la imagen de las marcas como calzado de alto rendimiento”, indicó Juan Dumas, presidente de esta cámara.

Una vez comprobado el daño o amenaza de daño a la producción local, la Secretaría de Industria, que comanda Eduardo Bianchi, tiene varias opciones. Puede fijar un valor mínimo de importación, como ocurrió con la medida provisional para el calzado no deportivo (lo más probable); podría determinar un arancel ad valorem (en forma de porcentaje), o podría determinar un derecho de importación específico mínimo, con una cifra fija como arancel. Esto último es lo que decidió Brasil en septiembre último, con una tasa fija de US$ 12,47 por par para todo el que quiera importar calzado de China.

Aunque Brasil y la Argentina han mencionado recientemente su objetivo de coordinar políticas antidumping, es poco probable que se copie la medida (en la práctica, más dura que la provisional argentina) porque no hay antecedentes de este tipo de resoluciones en nuestro país. Además, según confiaron fuentes de Industria, el Gobierno buscará evitar que ocurra lo que pasó en Brasil, donde una serie de fallos retrasó la aplicación de la medida. “Lo que no quiere Débora es que cuando salga la resolución sea judicializable. Si te pasás de proteccionista, las grandes empresas te la judicializan”, mencionaron cerca de Giorgi.

Dos valores

El expediente ya juntó cerca de 20.000 fojas, en las que se demuestran daño a la producción nacional y un margen de dumping del 157,74% (o sea, que lo que se importa por un valor de US$ 10, se vende en China a casi 26 dólares), según contó un funcionario que interviene en el tema. “Se van a priorizar las inversiones en la Argentina”, fue la única señal sobre el valor que podría tener la barrera antidumping.

Para la CIC, debería estar por encima de los 15 dólares. En cambio, para las grandes marcas, un precio mínimo de no más de diez dólares sería la forma de no afectar al calzado de alta tecnología. “Ese valor permitiría que dejen de ser problemáticas las importaciones de calzados no deportivos o de baja tecnología, como las ojotas”, dijo Dumas. En una de las empresas que verían afectado su negocio por la medida antidumping indicaron: “El precio de las zapatillas podría subir muchísimo, porque la compañía trasladará el mayor costo al consumidor, hasta tal punto que podría reducirse la oferta”.

Barabas rechaza ese argumento. “No va a impactar en el consumidor porque los márgenes de ganancia son brutales. Hay productos que se importan a ocho dólares y en los comercios se ofrecen a 300 o 400 pesos. Si le suben el precio FOB a 15 dólares, todavía les queda margen”, afirmó.

Según las grandes marcas, la Argentina no tiene escala suficiente como para fabricar zapatillas de alta tecnología. En la CIC dicen que ya se fabrica aquí calzado de ese tipo. “Para algunos modelos puede faltar algún insumo, pero si se quiere producir la zapatilla con la burbujita de aire se la puede importar y armar el calzado acá”, sintetizó Barabas.

Capcica sostiene que casi todos los productores nacionales de calzado deportivo ya expresaron su posición contraria a la investigación antidumping. Sólo quedó afuera Indular (del grupo brasileño Vulcabras), la licenciataria de Reebok. En una empresa del sector señalaron que Vulcabras habría sido la instigadora del inicio de esta investigación, con el objetivo de que la futura pérdida de participación del calzado chino sea absorbida por los brasileños. LA NACION intentó comunicarse con Indular, pero no obtuvo respuesta.

Piedra en el zapato

  • Rivales . El sector está dividido en dos: los pequeños empresarios y las grandes marcas. Los primeros quieren que la investigación antidumping derive en un valor de importación mayor a los 15 dólares. Los segundos apuntan a un valor menor.

 Productos premium . Las grandes marcas dicen que se podrían encarecer las zapatillas porque se trasladará el aumento al consumidor y que no se puede producir calzado de alta tecnología en el país.

 Industria local . Las pymes del país dicen estar en condiciones de producir los productos de alto valor

Fuente: La Nación

Intentan resolver diferencias con Brasil

febrero 16, 2010

Los gobiernos de la Argentina y Brasil intentarán este miércoles dar los primeros pasos concretos para alcanzar una solución a sus crónicos conflictos comerciales. El secretario de Industria, Eduardo Bianchi, recibirá al secretario de Comercio Exterior de Brasil, Welber Barral, para comenzar a analizar en qué sectores es viable que empresas nacionales integren cadenas de valor con compañías del país vecino.

Según indicaron fuentes del Ministerio de Industria, ambos funcionarios presentarán listas de sectores potencialmente factibles para la integración productiva entre ambos países.

Del lado argentino están interesados en una mayor participación de firmas locales en el sector petrolero brasileño, uno de los más promisorios luego del descubrimiento de nuevas reservas en el mar del país vecino. Además, entienden que existen numerosas Pymes locales proveedoras de servicios e insumos que cumplen con las condiciones para convertirse en proveedoras de la estatal Petrobras.

También existe interés en muebles y maderas, donde hay un alto potencial para la integración de la actividad productiva de acuerdo con la mirada del gobierno argentino.

También se tratarán los conflictos vinculados con las importaciones. La administración de Cristina Fernández está especialmente interesada en alcanzar un control consensuado del flujo de productos que entra al país a cambio de levantar progresivamente las licencias no automáticas de importación.

Todo fue producto de la negativa del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva de mandar al Congreso de su país el acuerdo alcanzado con Argentina en 2006 para establecer salvaguardas internas.

La reunión del miércoles, en tanto, bajó de nivel de interlocutores, ya que cuando fue anunciada, el 5 de febrero en la Cancillería en oportunidad de la reunión de ministros y cancilleres de ambos países, se estipuló que participarían del encuentro la ministra de la Producción, Débora Giorgi, y su par de Desarrollo en Brasil, Miguel Jorge.

Giorgi sostuvo en aquella ocasión que tiene por objetivo iniciar una “profundización real de la integración productiva”

En la reunión habían participado también los ministros Amado Boudou y Guido Mantega, y los cancilleres Jorge Taiana y Celso Amorim. “Trabajamos en una agenda positiva que tiene como objetivo primordial lograr una integración productiva y así reducir las tensiones en el comercio bilateral”, prometió la ministra.

Fuente: el cronista

Revisan medidas anti-dumping en materiales sueco

febrero 16, 2010

El Ministerio de Industria y Turismo de la Nación analizará las medidas anti-dumping que pesan sobre la importación de hojas de sierra de acero procedentes de Suecia, ante el compromiso de la empresa exportadora de acordar nuevos precios.

Así lo hizo saber la cartera que dirige Débora Giorgi, a través de un comunicado de prensa.

La medida está fundamentada en el informe técnico de la Comisión Nacional de Comercio Exterior que concluyó que, más allá de la vigencia del compromiso de precios, “se observa que continúa evidenciándose daño a la rama de producción nacional de hojas de sierra de acero rápido y bimetal ocasionado por las importaciones originarias de Suecia, pese a despacharse a valores establecidos en el compromiso de precios.

El examen tiene como objetivo revisar la medida antidumping y evitar que se repita la situación de daño a la industria nacional. Mientras tanto, se mantendrá vigente la medida antidumping.

Los productores nacionales de hojas de sierra de acero, Sin Par y Uranga, emplean en su conjunto a más de 140 empleados.

Moreno a importadores: advirtió que les hará cumplir con la exportación forzosa

febrero 11, 2010

Fiel a las recetas heterodoxas, el Gobierno volverá a insistir en 2010 por segundo año consecutivo con el férreo control sobre la entrada de productos del exterior para manejar la economía y garantizar el saldo favorable en dólares de la balanza comercial. El encargado de hacer correr la voz entre las mayores empresas importadoras del país fue el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que en las últimas semanas repitió el mismo mensaje a cámaras y compañías del rubro: sólo se le autorizarán importaciones a las compañías que exporten productos de fabricación nacional.

El mensaje crispó el ánimo de los importadores netos, que venden sus productos en el país pero no tienen producción local. Ante la consulta del sector empresario sobre qué hacer en esos casos, Moreno fue tajante: “Si exportás, podés importar. Si no, cambiá de rubro”, resumió el funcionario luego de una encendida discusión con un empresario que pidió reserva, días atrás. Y realizó su sugerencia: “La Argentina es una gran productora de frutos que se pueden colocar en otros país. Ustedes tienen más de 30 años dedicados a la actividad comercial. Pueden armar su valija, visitar a sus proveedores en el exterior y venderles productos argentinos”, sostuvo tajante.

El monólogo del funcionario tuvo lugar en una reunión con empresarios del sector de neumáticos que se realizó días atrás en el Ministerio de la Producción, en manos de Débora Giorgi. Y se repitió de manera similar en otros sectores durante el último mes.

Moreno, que se irritó cuando los empresarios mencionaron el término “inflación”, dio pistas sobre su sistema de control. “Yo me fijo en el CUIT de cada uno de ustedes y así veo los movimientos de importación y exportación”, avisó.

Entre las compañías que traen productos de otros países ya comenzaron a especular con la creación de un mercado de certificados de importación para presentarle al funcionario. Pero también se preguntan “cuánto de novela hay al estilo Moreno, que a veces aprieta y no pasa nada”, según reflexionó uno de los asistentes.

Mercado cautivo

Giorgi también estuvo en el encuentro junto al secretario de Industria, Eduardo Bianchi. Los empresarios que asistieron aseguran que la funcionaria se mantuvo casi inmutable frente a las sugerencias de Moreno. A su turno, dio algunas pistas sobre cuál será el trato oficial a las empresas este año de acuerdo con su comportamiento inversor.

“Vamos a ver quién invierte y quién no invierte. Vamos a acompañar a las empresas que aumenten la oferta”, sostuvo.

Mediante el sistema de licencias no automáticas para la importación, que manejan en conjunto Moreno y Giorgi, el Gobierno frenó durante 2009 el ingreso de una multitud de productos, desde neumáticos hasta juguetes, maquinarias, algunos insumos para la producción y hasta demoró el ingreso de bienes de capital.

A pesar de las fuertes críticas del sector empresario –la Cámara de Importadores de la Argentina (CIRA) reclamó en varias ocasiones que Moreno se retire del proceso de aprobación de licencias para acelerar los trámites–, en los despachos oficiales están convencidos de que esa política fue la clave para atravesar con relativo éxito un año crítico como 2009.

De acuerdo con los números del Indec, la balanza comercial cerró en los primeros 11 meses de 2009 con un superávit de u$s 15.727 millones, un 32% más que en el mismo período de 2008. Y la presidenta Cristina Fernández sostuvo que el año había cerrado con un récord de u$s 16.591 millones.

 Los números también muestran que ese record se explica más por el cierre del ingreso de productos –cayeron 35% con respecto a 2008– que por un crecimiento de las ventas al exterior, que tropezaron un 23 por ciento.

Fuente: el cronista

A contramano de Argentina, Brasil reduce los impuestos a importaciones tecnológicas

febrero 9, 2010

A contramano de lo que sucede en la Argentina, el Gobierno de Brasil decidió implementar una rebaja de los aranceles para las importaciones tecnológicas.

El beneficio alcanza a varias categorías de productos comunicacionales y computacionales y es parte de un esfuerzo por estimular la inversión en tecnología durante un período de renovado crecimiento económico.

Según información publicada en el registro federal del país, la Cámara de Comercio Exterior (Camex) de Brasil autorizó la reducción al 2% de los aranceles a las importaciones de 139 categorías de productos computacionales y de ocho categorías de equipos de comunicaciones.

Además, el arancel a dos artículos de ambas categorías se redujo a cero.

El Gobierno del vecino país señaló que a los artículos beneficiados por las reducciones arancelarias previamente se les aplicaban aranceles de importación de un 14% promedio.

Los últimos beneficios se mantendrán vigentes al menos hasta el 31 de diciembre de 2010, informó la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, en declaraciones citadas por la agencia Dow Jones.

Las categorías de productos afectadas por la medida representan u$s177,4 millones en importaciones al año.

FUENTE: Infobae Profesional

Brasil compite con China por los recursos naturales de Africa

febrero 9, 2010

La compañía minera brasileña Vale do Rio Doce se prepara para operar en Mozambique y se suma al intento de la mayor economía de Sudamérica por seguir compitiendo por los recursos naturales africanos.

La remota ciudad de Tete, en Mozambique central, tiene las mayores reservas de carbón del mundo. Inmigrantes y contratistas llegan en grandes cantidades para aprovechar las oportunidades creadas por esta multimillonaria inversión, y han convertido a Tete en una ciudad en expansión, con una infraestructura que tambalea bajo el constante fujo de visitantes.

“Es una ciudad pequeña que trata de manejar una enorme expansión. Debe ser algo parecido a lo de Johannesburgo en la época de la búsqueda frenética de oro”, dijo un banquero sudafricano que está ayudando a financiar una inversión que puede transformar la economía de Mozambique, que ahora depende de la ayuda exterior.

La operación de Vale es un ejemplo del creciente interés de Brasil en Africa. Los lazos comerciales de China e India con ese continente ya están más desarrollados y han atraído más la atención internacional. Pero el desembarco brasileño ha seguido el patrón en el que los tradicionales socios comerciales occidentales deben competir por los recursos y la influencia con una serie jugadores de mercados emergentes.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva visitó seis veces Africa en los primeros cinco años en el cargo. Además, impulsado por la propia demanda brasileña de materias primas, el comercio crece rápidamente y las importaciones desde Africa treparon de u$s 3.000 millones en 2000 a u$s 18.500 millones en 2008. Nigeria, Argelia y Angola, son fuentes clave de petróleo importado. Y los competitivos proveedores brasileños de alimentos han encontrado mercados en países como Egipto, lo que ayudó a multiplicar por ocho las exportaciones a Africa, que pasaron de u$s 1.000 millones en 2000 a u$s 8.000 millones en 2008.

En Mozambique, Vale trabaja con Odebrecht, una constructora brasileña, para desarrollar las reservas de carbón y construir una planta de energía y una infraestructura ferroportuaria.

Vale estima que en Moatize, la mina donde comenzará a perforar a fines de este año, su inversión inicial será de u$s 1.300 millones. Pero Vale y Odebrecht no son las únicas firmas brasileñas en Mozambique. Hace dos meses CSN, una siderúrgica de ese origen, compró 16,3% de Riversdale, una minera australiana en la que Tata Steel, de la India, también tiene una participación sustancial. Esta compañía también hacría una inversión multimillonaria en Tete.

Además, Odebrecht ya se ha convertido en el mayor empleador del sector privado en Angola, con actividades que incluyen la producción de alimentos y etanol. Sus ejecutivos tiene acceso directo a José Eduardo dos Santos, presidente de Angola. Y Petrobras, la petrolera estatal brasileña, también tiene actividades en Angola.

Los vínculos culturales y de idioma han contribuido a hacer atractivo el modelo de desarrollo brasileño para Angola y Mozambique que también fueron colonias portuguesas.

Por su parte, Roger Agnelli, presidente y CEO de Vale, señaló que “tarde o temprano Africa se convertirá en una realidad. Africa es el futuro de los recursos naturales del mundo, junto con Sudamérica” dijo.

Fuente: cronista