Archive for 14 mayo 2010

Brasil amenaza con represalias por los alimentos

mayo 14, 2010

Lo que hasta ahora era “preocupación” ayer se transformó en: “Vamos a adoptar represalias”. Fue lo que dijo el ministro de Desarrollo e Industria Miguel Jorge cuando anticipó que Brasil aplicará sanciones a la Argentina si el gobierno de Cristina Kirchner avanza con la restricción al ingreso de alimentos procesados por empresas brasileñas.

El funcionario no se cuidó de ocultar la contrariedad que le produjo la resolución del secretario de Comercio Guillermo Moreno. “Nos alarmó habernos enterado que se trata de una medida verbal, que además es extemporánea” dijo al referirse a las instrucciones dadas por el funcionario a los supermercadistas argentinos la semana pasada, a quienes indicó que no podían importar alimentos que se produjeran en el país. Así, por caso, quedaban afectado los pollos o el choclo en lata que Brasil vende en el mercado argentino.

Los periodistas preguntaron a Jorge qué sectores podrían ser alcanzados por un eventual castigo a ser dispuesto por Brasil. Jorge prefirió no avanzar sobre el tema “hasta que no se agoten los canales negociadores” indicaron fuentes de su ministerio. En su entorno se especuló sin embargo con la posibilidad poner barreras a una franja similar de alimentos argentinos. Con todo, el ministro de Lula da Silva sostuvo: “Estamos trabajando para evitar ese escenario de pelea” señaló el funcionario.

Jorge confirmó las versiones que circulaban sobre que ya había freno a embarques desde Brasil hacia Argentina. Según el ministro habrían existido camiones detenidos en la Aduana, en parte porque los propios importadores argentinos no saben a qué atenerse.

Lo que hizo subir el tono de la disputa fue la percepción por parte del canciller Celso Amorim sobre la veracidad de las dificultades informadas por los sectores privados brasileños, aun cuando la medida del gobierno de Cristina recién debe entrar en vigencia el 1° de junio, según dijo Moreno a los supermercadistas. Hasta el miércoles por la tarde, cuando el embajador en Buenos Aires Enio Cordeiro se reunió con el secretario de Relaciones Comerciales Internacionales Alfredo Chiaradia, en Brasilia sólo conocían los hechos por las publicaciones de la prensa argentina y brasileña. “Nadie me notificó oficialmente”, subrayó el ministro Jorge.

Entre los privados brasileños, quienes más temen ser perjudicados son los productores de aves y porcinos; aunque también miran el tema con aprehensión los fabricantes de choclo y tomate en latas. “Esta manera de prohibir importaciones sin un aviso oficial indica la falta de integración que existe en el Mercosur. Esto no puede ocurrir entre vecinos”, sostuvo Francisco Turra, titular de la Asociación Brasileña de Exportadores de Aves: “Cada uno lucha por sí sin tener ninguna visión de conjunto de defensa regional”, completó el empresario y ex ministro brasileño de Agricultura. Paulo Tigre, líder de la Federación de Industrias de Río Grande del Sur, exigió una acción inmediata del gobierno de Lula da Silva para frenar “una medida que amenaza al exportador brasileño”. Otros indicaron que Argentina tiene superávit en el comercio de alimentos con Brasil (exporta más de lo que importa).

La Unión Europea, por su parte, ayer hizo conocer su molestia con la medida a través de declaraciones de los embajadores en Buenos Aires. El miércoles, emitió el miércoles un comunicado donde manifiesta la incompatibilidad de tales prohibiciones con “las normas de la Organización Mundial del Comercio y con los compromisos que asumió la Argentina en el marco de las reuniones del G-20”. Pero además, la UE indicó que tales medidas parecen inexplicables “a pocos días del relanzamiento de las negociaciones comerciales entre la Unión Europea y el Mercosur”. Pero también es cierto que hasta ahora esas negociaciones fueron trabadas por Francia y países del Este europeo que quieren preservar a sus productores rurales frente a potencias productoras como Brasil y Argentina.

Fuente: Clarín

Promete Moreno analizar caso por caso

mayo 14, 2010

En línea con los reclamos de la Unión Europea (UE), el Gobierno estaría dispuesto a flexibilizar la prohibición para el ingreso de alimentos importados que tengan un equivalente nacional. En un encuentro con representantes de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se mostró dispuesto a dejar de lado la prohibición incondicional para el ingreso de todos los productos extranjeros y en su lugar empezar a trabajar con un esquema de importaciones consensuadas.

Durante una reunión en su despacho, Moreno no anduvo con vueltas y les explicó a los importadores que su objetivo es reducir en por lo menos US$ 300 millones el monto total de las importaciones de alimentos que realiza el país. Según sus estadísticas, en 2009 se importaron comestibles por US$ 1200 millones y para este año la meta que se impuso es que la cifra se reduzca a 800 o 900 millones.

Sin dejar de lado ese objetivo, Moreno aceptaría analizar el ingreso de alimentos importados caso por caso, lo que implicaría flexibilizar la prohibición que en teoría entraría en vigor el próximo 1º de junio, de acuerdo con la orden que transmitió verbalmente el funcionario a las cadenas de supermercados y grandes importadores.

Durante el encuentro con los importadores -encabezados por el vicepresidente de la CIRA, Oscar Pérez- se analizaron la evolución que tuvieron las compras de alimentos en el exterior en 2009 y en lo que va de 2010 y las perspectivas para lo que resta del año. Además, se concertó para el próximo lunes una nueva reunión en la que además de Moreno y los importadores participarán las principales cadenas de supermercados.

Concretamente, la flexibilización de la norma favorecería a dos grandes grupos de alimentos. En el primero se incluirían aquellas categorías en las que existe una producción nacional que no logra cubrir a toda la demanda interna. En estos casos, Moreno expresó que no se aplicarían trabas para asegurar el ingreso de un volumen suficiente de productos importados que asegure que no haya problemas de abastecimiento local.

Complementación

El secretario de Comercio también estaría dispuesto a flexibilizar la norma para las empresas que complementan su producción nacional importando alguna línea de artículos. La medida es reclamada por la mayoría de las multinacionales de consumo masivo que trabajan con un esquema de producción regional. Es decir que fabrican distintas líneas de productos en cada país de América del Sur -como la Argentina, Brasil o Chile- y después realizan un intercambio comercial entre sus filiales.

“No se trata de una solución ideal pero representa un avance frente a la puesta completamente cerrada que teníamos hasta hace unos días”, opinó una fuente de la CIRA. Los importadores explican que el encuentro se realizó en un tono cordial y que Moreno se mostró permeable a las preocupaciones que les llevaron los empresarios. Durante la reunión, el polémico funcionario además aseguró que no le preocupaba la ofensiva diplomática contra el Gobierno por este tema. “No me interesa lo que digan afuera”, fue la escueta respuesta del funcionario.

En el momento de explicar las razones para este freno a la importación, Moreno se ampara en el argumento de que hay que proteger la industria nacional ante una eventual invasión de alimentos importados gracias a la debilidad del euro.

fuente: La Nación

Enérgico reclamo de Europa por las barreras comerciales

mayo 14, 2010

La Unión Europea (UE) y Brasil respondieron en duros términos ayer al cierre de las importaciones de alimentos ordenada por la presidenta Cristina Kirchner por medio de su polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Además, advirtieron que, de aplicarse tal como fue anunciada, la Argentina podría ser denunciada ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). En un comunicado, la UE confirmó que “interpeló formalmente a las autoridades argentinas a propósito de las restricciones a la importación de alimentos anunciadas en los últimos días. Tales restricciones, de concretarse, serían incompatibles con la normativa de la OMC y con los compromisos de Argentina en el marco del G-20”.

Para el bloque europeo, “dichas medidas resultan además inexplicables pocos días antes del posible relanzamiento de negociaciones comerciales entre la UE y el Mercosur. Dichas negociaciones, que la Argentina ha impulsado tan decididamente durante su presidencia del bloque sudamericano, tienen precisamente por objetivo incrementar los flujos de importación y de exportación entre las partes”. Además, la UE recuerda que la Argentina es un exportador neto de alimentos: vende al mundo por US$ 22.000 millones y sólo importa ese tipo de productos por US$ 1000 millones anuales.

Una veintena de embajadores de países miembros de la UE irán hoy a las 11 a la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, que preside el peronista opositor Alfredo Atanasof. Aunque el encuentro estaba previsto desde hacía semanas y se relaciona con la preparación de la próxima Cumbre UE-América latina, es posible que la tensión comercial se mencione en el encuentro.

En tanto, el canciller de Brasil, Celso Amorim, instruyó a la embajada de su país en Buenos Aires a expresar la “preocupación” de su país sobre la posibilidad de que la Argentina aplique barreras comerciales. “El ministro Amorim acompaña el asunto con preocupación y por eso instruyó a la embajada de Brasil en Buenos Aires a expresar ese sentimiento a las autoridades argentinas”, dijo un vocero de ese ministerio. La fuente también informó que el embajador de Brasil en la Argentina, Enio Cordeiro, se entrevistó ayer con el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, a quien le transmitió el mensaje de Amorim.

Las nuevas barreras comerciales, que se suman a otras restricciones para importar y exportar que viene instrumentado la Argentina, también se colaron en la campaña electoral en la que está inmerso Brasil con miras a las elecciones de noviembre. La precandidata del oficialista Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff, estrecha colaboradora del presidente Lula da Silva, expresó: “Por la OMC y por el Mercosur existe la posibilidad de tomar represalias. Una medida tan agresiva como ésta contra Brasil tiene que ser respondida y el primer paso es tener una posición firme, muy fuerte”, afirmó la dirigente.

En tanto, el director de Comercio Exterior de la poderosa Federación de la Industria de San Pablo (Fiesp), Roberto Giannetti da Fonseca, encendió la alarma al afirmar que ya hay camiones brasileños parados en la frontera con alimentos cuyos certificados sanitarios están en poder de Moreno. “Todavía no hay ningún decreto ni nada; ¿sólo una palabra basta para que algo se convierta en ley?”, se quejó el empresario. Brasil, la Unión Europea y Chile son los principales afectados por las restricciones.

El reclamo europeo y la preocupación brasileña son el resultado de una medida informal del gobierno argentino conocida la semana pasada, pero que se remonta a fines de abril, cuando Guillermo Moreno ordenó al Instituto Nacional de Alimentos (INAL), un organismo sanitario dependiente del Ministerio de Salud, que no entregue nuevos certificados sanitarios para la importación de alimentos sin su autorización. Ayer, en una reunión con la Cámara de Importadores (CIRA), Moreno justificó las barreras en la necesidad de mejorar el saldo comercial argentino (ver aparte).

A pesar de la tensión, el Gobierno volvió a defender la decisión de restringir las importaciones. Ayer fue el turno de la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi: “Todo lo que el mercado demande en materia de alimentos importados va a estar disponible en las góndolas de nuestro país”, afirmó la funcionaria. Y agregó que “la Argentina trabaja bajo las normas de la OMC” y así lo seguirá haciendo, tanto en lo relativo a la aplicación de licencias no automáticas como de medidas contra la competencia desleal.

Fuente: La Nación

Pacote dá estímulo às exportações

mayo 12, 2010

A criação de uma instituição para estimular o financiamento e o prazo menor para devolução de créditos tributários estão entre as medidas anunciadas para aumentar as exportações.

Medidas para incentivar as exportações brasileiras, como a devolução de 50% de créditos tributários acumulados em até 30 dias e a criação do EximBrasil, uma agência para financiar as vendas externas foram anunciadas quarta-feira pelo ministro da Fazenda, Guido Mantega. Entre as ações, estão também a redução do custo de financiamento às exportações de bens de consumo, com linha de R$ 7 bilhões, e a criação de um Fundo Garantidor de Comércio Exterior.

Além disso, não serão computadas as receitas oriundas de exportações no cálculo para empresas que podem ser beneficiadas pelo Simples.

– Queremos estimular as pequenas e médias empresas a participar do esforço exportador. Isso dará condições maiores para que estas empresas também exportem – disse Mantega.

O governo também anunciou um sistema de compras governamentais dando preferência a bens e serviços produzidos no Brasil. O sistema reproduz medida americana similar, batizada de buy american

O ministro anunciou que os exportadores brasileiros receberão a devolução dos créditos tributários em até 30 dias após a solicitação. Segundo ele, serão créditos de PIS, Cofins e IPI. Mantega explicou que, para isso, as empresas precisam ter exportado 30% do faturamento nos últimos dois anos e que precisam ser exportadoras há pelo menos quatro anos. Também precisam ser tributadas pelo regime de lucro real e adotar a nota fiscal eletrônica.

O ministro da Fazenda explicou também que o histórico da Receita mostra que apenas 50% dos créditos solicitados são devolvidos. Por isso, o governo decidiu que vai acelerar esta devolução para apenas 50% dos créditos das empresas. Um outro requisito para que haja essa devolução mais rápida, segundo Mantega, é que a empresa não tenha tido mais de 15% dos pedidos de devolução indeferidos nos últimos dois anos. Segundo o ministro, algumas empresas exageram no pedido de ressarcimento.

 Outra medida anunciada pelo ministro foi a exclusão, do faturamento das micro e pequenas empresas, do resultado das exportações, para que a empresa possa permanecer no Simples (sistema simplificado de tributação).

 Mantega disse que a medida visa a estimular as empresas de menor porte a ampliar sua presença no mercado externo. O limite de isenção para as exportações é de R$ 2,4 milhões por ano.

 O ministro destacou que as medidas de incentivo às exportações estão sendo tomadas na direção de continuidade da melhoria da competitividade da produção brasileira. E disse que elas são complementos às já tomadas pelo governo com a criação do Programa de Sustentação do Investimento (PSI). Segundo ele, essas medidas têm tido muito êxito e estimulado fortemente o investimento.

 Financiamento

 Mantega brincou com o presidente do Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES), Luciano Coutinho, sentado ao seu lado para o anúncio das medidas de incentivo à exportação.

 – Coutinho “não para de pedir mais dinheiro”, numa referência aos empréstimos que o Tesouro Nacional fez ao banco para aumentar sua capacidade de financiamento.

 O ministro destacou os números da produção industrial divulgados na terça-feira, que mostram o crescimento de 2,8%, com destaque para a fabricação de bens de capital.

 No bojo do novo pacote foi anunciada também a criação de mais um regime de drawback para as empresas exportadoras. O sistema consiste na isenção de impostos de importação para componentes de produtos a ser vendidos no mercado externo. No entanto, o ministro não detalhou o funcionamento desse novo instrumento, o que deverá ser feito pelo ministro do Desenvolvimento, Indústria e Comércio Exterior, Miguel Jorge.

 Mantega também anunciou que acabará, nos próximos seis meses, o redutor de 40% no Imposto de Importação sobre autopeças, pago pelas montadoras, para reduzir o déficit da balança comercial.

Jornal do Brasil – 06/05/2010

La ANMAT, implicada en el freno a las compras

mayo 12, 2010

La Administración Nacional de Medicamentos y Alimentos (ANMAT) del Ministerio de Salud informó ayer que no está prohibiendo el ingreso de alimentos al país, pues no es esa su función. Pero voceros del organismo reconocieron que desde el 23 de abril envían todas las mañanas el listado de peticiones de importación a la oficina del secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Y que de allí vuelve con algunas “tachaduras”.

Aunque el mecanismo parece precario, la admisión de la ANMAT revela que ya se están trabando ciertas importaciones de productos alimenticios a pedido de Moreno. Aunque el secretario de Comercio no tenga ingerencia en el ministerio de Salud.

La fuente oficial no reveló ni tipos ni cantidades. Y aclaró: “El procedimiento no está consolidado; funciona, pero está en proceso de construcción”.

El organismo que controla que remedios y alimentos no sean nocivos para la salud de la población tiene la obligación de analizar cada solicitud de importación que hacen las empresas, como condición previa a su autorización.

Cuando quiere frenar las exportaciones, Moreno recurre directamente a la Aduana, como sucedió con las carnes, por ejemplo.

Pero en el caso de las compras, hubiese sido problemático frenar los embarques directamente en los puertos, actuando ex post. Sin embargo, algunas denuncias diplomáticas señalan que si lo hizo en algunos casos, tanto es así que habría un centenar de camiones varados por esta razón en la frontera con Brasil.

Por este tipo de definiciones operativas es que Moreno recurrió a la ANMAT, aunque lo hizo en buenos términos. Envió una carta solicitando “cooperación”.

A partir de eso, según admiten en el organismo sanitario, “lo que nosotros estamos haciendo es enviarle diariamente una lista con los productos que solicitan autorización para ser importados. Le mandamos la lista y ellos nos la devuelven con los que no fueron autorizados. Desconocemos qué procedimientos usan en la Secretaría de Comercio”, se excusaron.

Fuente: Clarín

Boudou justificó las trabas de Moreno a las importaciones

mayo 12, 2010

El ministro de Economía alegó que la apertura de mercados no debe ser ingenua.

Por: Alejandra Gallo

Amado Boudou sostuvo que el Gobierno protegerá con “racionalidad” el comercio y reiteró que realiza un “seguimiento permanente de todos los sectores y servicios”. Pero fue más allá, y cuando le preguntaron sobre las restricciones que Guillermo Moreno (quien formalmente depende de él) pone a las importaciones de alimentos, el ministro de Economía aseguró: “Esto de ser buenitos y abrirnos al mundo y después no poder exportar limones a los Estados Unidos, es una idea romántica pero muy ingenua”.

“Se le ha elevado demasiado el tono a una situación que no se bien de dónde salió”, remató Boduou desde Nueva York, en declaraciones a radio El Mundo.

Sin embargo, luego en una conferencia de prensa en la misma ciudad, el ministro se negó a hablar del tema.

En realidad, en las filas de la cartera de Industria, que timonea Débora Giorgi, ya habrían recibido la orden de la Presidenta Cristina Kirchner de seguir muy de cerca los coletazos en Brasil y en los Estados Unidos del impacto que tendría la suspensión de importaciones de alimentos por parte de la Argentina.

Fuentes gubernamentales confiaron que hubo un dato que preocupó mucho en Olivos. En los primeros 3 meses de este año, los insumos alimenticios que compran en el exterior las empresas argentinas descendieron un 75% respecto del mismo período del año pasado; mientras que las importaciones de alimentos terminados crecieron. Y eso pasó tanto en alimentos y bebidas básicas (crecieron casi un 30%) como en los elaborados.

Este diagnóstico que le acercó el INDEC a los equipos de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio Interior preocuparon. Allí tendrían la convicción de que las alimenticias, en especial extranjeras y los supermercados, dejaron de comprarle a proveedores locales para sustituir con productos terminados y fabricados fuera del país.

Para el presidente de la Cámara de Importadores, Diego Santiesteban, esto sería relativo. “Hay muchas empresas que para completar su oferta importan unas cosas y producen otras”, aseguró. Y ejemplificó con las latas de choclo que provienen de Brasil y los palmitos y pescados que vienen de Ecuador.

Esta complicación comercial se da en medio de duras discusiones paritarias en el gremio de la alimentación.

La combinación de ambos factores podría derivar tanto en un eventual desabastecimiento como en un repunte de precios, según la Copal, la cámara que agrupa a las alimenticias.

Fuente: Clarín

Protesta en Brasil porque Argentina frena la entrada de alimentos

mayo 12, 2010

La reedición de disputas comerciales con Brasil, originadas en políticas del gobierno argentino, volvió a empastar las relaciones entre ambos socios. Empresarios brasileños, con la poderosa Federación de Industrias de San Pablo a la cabeza, ayer no ahorraron protestas contra las medidas restrictivas que impulsa el secretario de Comercio Guillermo Moreno, y que podrían trabar las exportaciones de productos alimenticios brasileños. “Contrarían los permanentes esfuerzos para la construcción de un diálogo positivo en las relaciones entre los dos países” advirtió la FIESP.

La entidad, que alberga a 37% del PBI industrial brasileño, se quejó que las medidas en cuestión violarían el acuerdo entre los presidentes Lula da Silva y Cristina Kirchner adoptados en noviembre pasado. Hasta anoche, el gobierno de Lula da Silva se mantenía en silencio. Tanto en Itamaraty (sede de la diplomacia brasileña) como en el ministerio de Desarrollo e Industria conducido por Miguel Jorge, dijeron que habían sido notificados sobre ninguna medida restrictiva.

La historia se inició la semana pasada cuando Moreno se reunió con los supermercados argentinos para indicar que a partir de junio su secretaría empezará a controlar las importaciones de aquellos alimentos que se produzcan en la Argentina. La justificativa fue la crisis en Grecia y la devaluación del euro que tornaría competitivos una amplia lista de productos procedentes de la Unión Europea. Pero la medida puede alcanzar al vecino brasileño, al menos a una variedad de bienes alimenticios producidos en este país. En los hechos, y según datos de la consultora Abeceb.com, la importación de alimentos preparados de todo el mundo representa tan sólo un 1,6% del total de las importaciones del país. Pero el 45% de esos productos viene de Brasil.

Las restricciones valdrán para un conjunto de envasados que incluyen desde fideos a salsas, cervezas, duraznos al natural, jamones, y aceites. Pero así como en Brasilia no hubo hasta ahora disposición a reaccionar en forma abierta, los privados tomaron el lugar. La Confederación Nacional de Agricultura (CNA) sostuvo que “si Argentina traba las exportaciones brasileñas de alimentos, será una aberración del Mercosur”. El gobierno de Lula cuenta con herramientas para las represalias, recordó Carlos Sperotto, titular de la entidad. También fue duro el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Alimentos, Edmundo Klotz, cuando sostuvo que “es un atentado a las reglas del Mercosur y merece una atención especial del gobierno brasileño”. No obstante, confió en que la pelea entre ambos países se dirimirá en una negociación.

La FIESP alertó sobre la “falta de transparencia” y al “trato discriminatorio” que puede derivarse de la medida. Quienes contaron el problema a la entidad fueron los empresarios del sector involucrado, ya que no hubo comunicación oficial del gobierno argentino al gobierno brasileño tal como se había decidido a final del año pasado.

Para Lula, la situación tiene condimentos políticos. El actual presidente finaliza su mando este año y quiere garantizar la continuidad de su coalición partidaria a través de su candidata Dilma Rousseff. No podría permanecer inactivo frente a un candidato opositor como José Serra, ex gobernador de San Pablo, que ha reiterado hace unos días su predisposición negativa al Mercosur en los términos en que existe hoy. En ese sentido, las acciones del gobierno argentino, de concretarse las nuevas medidas restrictivas, no harían más que alentar ese discurso y pondría a Lula ante una disyuntiva incómoda. Sobre todo si se piensa que Brasil fue uno de los países que operó a favor del nombramiento de Néstor Kirchner como presidente de Unasur.

Fuente: Clarín

Brasil planteó inquietud por las trabas a alimentos importados

mayo 11, 2010

De paso por Buenos Aires, Ivan Ramalho, secretario ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, se enteró por la prensa del freno argentino a la importación de alimentos. El funcionario brasileño no alcanzó a entender cómo un organismo técnico del Ministerio de Salud podría paralizar las ventas de choclo en grano enlatado o conserva de tomate, entre otros productos que el gigante sudamericano le vende a nuestro país.

En medio de la reunión mensual de monitoreo del comercio bilateral, Ramalho le preguntó al secretario de Industria argentino, Eduardo Bianchi, sobre el alcance de la medida. Pero su colega argentino poco pudo aclararle. “El tema no está en mi jurisdicción, no bien consiga los detalles te voy a enviar la información acerca cómo se va a instrumentar”, le respondió Bianchi, según fuentes del Ministerio de Industria y Turismo, a cargo de Débora Giorgi. El diálogo se dio en términos absolutamente informales en medio de una relación con frecuentes tensiones comerciales.

“A pesar de ser apenas rumores, le expresamos nuestra preocupación al secretario Bianchi”, dijo el funcionario brasileño a la agencia Estado, que consignó también la inquietud de empresarios de ese país.

La semana pasada, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ordenó al director de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), Carlos Chiale, que el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), a su cargo, en lugar de entregar directamente certificados sanitarios a los importadores se los envíe a él. Según fuentes empresariales, Chiale consultó con su jefe, el ministro de Salud, Juan Manzur, y éste le ordenó cumplir con el pedido. La medida, que comenzaría a regir para alimentos no frescos el 1°de junio, fue comunicada verbalmente a los responsables de comercio exterior de supermercados y empresas importadoras.

Desde entonces, la incertidumbre sobre la compra al exterior de alimentos es total. Con bajas expectativas, la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) y algunos supermercados participarán hoy de una reunión en la Anmat, a las 11, para conocer la nueva regulación sobre los permisos de importación que, hasta ahora, entregaba automáticamente ese organismo. “Vamos a explicarle la problemática a la autoridad sanitaria. Hay mercadería que está en el puerto, otra que está viajando, y hay compromisos de importación acordados para los próximos seis meses”, advirtió el presidente de la CIRA, Diego Pérez Santisteban, que alertó sobre el riesgo inflacionario.

Silencio
A pesar de las insistentes llamadas de LA NACION, la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA) no opinaron sobre la medida. Como es habitual, el secretario Moreno tampoco respondió la consulta que este diario le transmitió por intermedio de una de sus secretarias.

Por lo pronto, el anuncio extraoficial de las restricciones ordenadas por Moreno despertó las críticas de las empresas y la consulta de Brasil, un proveedor importante de choclo en grano enlatado y tomate en conserva, entre otras mercancías alcanzadas por la decisión.

FUENTE: La Nación

“Tras los reparos de Brasil, Boudou defendió los límites a la importación de alimentos que impulsa Moreno”

mayo 11, 2010

El Gobierno volvió a defender la iniciativa del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de impedir la importación de alimentos que se producen en el país.

 Fue pocas horas después de que Brasil planteara su inquietud por la puesta en marcha del proyecto oficial. Ayer, de paso por Buenos Aires, Ivan Ramalho, secretario ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior del país vecino, se enteró por la prensa del freno argentino a la importación de alimentos. El funcionario brasileño no alcanzó a entender cómo un organismo técnico del Ministerio de Salud podría paralizar las ventas de choclo en grano enlatado o conserva de tomate, entre otros productos que el gigante sudamericano le vende a nuestro país.

 Esta mañana, la defensa oficial quedó en manos del ministro de Economía, Amado Boudou, que se cuidó de no mencionar la iniciativa de Moreno directamente, pero reivindicó las políticas de la Casa Rosada en materia de comercio exterior.

 “Lo que hay que cuidar es el mercado interno y a los productores argentinos”, planteó el jefe del Palacio de Hacienda en declaraciones a La Red.

 Boudou no dio detalles de cómo funcionarán en la práctica las restricciones que pretende imponer Moreno, pero defendió el espíritu de la medida. “Esto de ser buenitos y abrirnos al mundo y después no poder exportar limones a los Estados Unidos es una idea romántica pero muy ingenua”, lanzó.

 En el mismo sentido, pidió “dejar de ser tan inocentes en estos temas” y dejar atrás lo que llamó “ese argumento se usó durante décadas en la Argentina que sirvió para destruir el empleo y la industria”.

 El plan de Moreno. En los últimos días, Moreno informó a las principales cadenas de supermercados la decisión de impedir el ingreso de alimentos importados que tengan un equivalente de producción nacional. La orden fue clara: a partir del 1° de junio las góndolas de los supermercados argentinos sólo ofrecerán productos fabricados en el país.

“La UE amenaza con represalias si Moreno frena importaciones”

mayo 11, 2010

Los embajadores representantes de países europeos acordaron reunirse el próximo jueves para elaborar una respuesta conjunta del bloque a la decisión argentina de limitar la importación de alimentos elaborados, que en principio podría significar una advertencia diplomática a la Cancillería sobre las consecuencias de declarar una guerra comercial.

Los embajadores solo cuentan con información pública ya que la decisión fue transmitida en forma verbal por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a las principales cadenas de supermercados, que acostumbradas a este mecanismo lo ponen en práctica sin esperar un documento oficial. Los directivos de las cadenas tenían esta semana previsto pedir audiencias a Moreno para discutir en forma individual qué y cuánto podían importar, para librar las órdenes de compra a sus proveedores externos.

El malestar de los embajadores europeos es similar al que transmitieron autoridades brasileñas a la ministra de Industria y Turismo, Débora Gioirgi, por las trabas no escritas al comercio bilateral, que de un lado y otro de la frontera adjudican a la intervención de Moreno. El ministro brasileño de Desarrollo e Industria, Miguel Jorge, llegó a expresar en público que se negaba a participar de reuniones con la presencia del secretario argentino de Comercio mientras resaltó la buena voluntad de Giorgi para resolver los problemas.

En el encuentro de los embajadores previsto para este jueves, habrá algunos diplomáticos más interesados que otros en hacer un planteo formal a la Argentina. Se trata de los representantes de España e Italia, que por el volumen del comercio bilateral sentirán más el impacto de la limitación argentina, agravado por la crisis europea que fuerza a las empresas a buscar mercados externos.

En varias representaciones diplomáticas consultadas por El Cronista admitieron la preocupación y la reunión pero no especularon sobre el tenor de la respuesta que darán.

También la cámara empresaria que agrupa a los principales productores de alimentos y bebidas se expresó en forma crítica a la decisión de limitar importaciones. La Copal (Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios) advirtió que están tomando conocimiento de pedidos de represalias en los países afectados, que podrían provocar una fuerte caída de actividad en las fábricas locales de alimentos, que el año pasado exportaron por un volumen de u$s 22.000 millones.

“Copal sostiene firmemente la necesidad de que toda medida de política comercial interna y externa respete los criterios de los tratados internacionales de los que Argentina es parte, ya que es una de las garantías necesarias para evitar represalias en el comercio mundial, las que ya han sido solicitadas en sus países de origen por los sectores de la industria afectados” expresó en un comunicado.

La Cámara que preside el abogado Daniel Funes de Rioja recordó que “la industria argentina de alimentos y bebidas por su competitividad y calidad ha exportado en el año 2009 más de u$s 22.000 millones mientras que las importaciones, no alcanzan a los u$s 1.000 millones”.

La medida ideada por Moreno consiste en obstaculizar las importaciones a través del Instituto Nacional de Alimentos –dependiente de la ANMAT–. Con esa sola advertencia, los importadores dicen que no se van a arriesgar a importar sin garantía de poder ingresar al país.

Fuente: el cronista