Archive for 31 marzo 2011

Importados: ahora traban a los electrodomésticos

marzo 31, 2011

Las dificultades que están enfrentando las empresas que importan no se limitan sólo a los bienes alcanzados por las restricciones impuestas por el régimen de licencias no automáticas: según pudo averiguar este diario, hay al menos 25.000 electrodomésticos detenidos en la Aduana desde hace dos semanas, y sin miras de que esta situación vaya a modificarse en el futuro inmediato.

El catálogo de bienes impedidos de ingresar al país van desde lo que se denomina «pequeños electrodomésticos» (enruladores de cabello, radios, batidoras de mano) hasta los grandes artefactos de la llamada línea blanca: lavarropas, heladeras y cocinas.

Los casos están siendo tratados en una dependencia de la Aduana llamada Dirección de Gestión de Riesgo, cuya incumbencia principal es investigar casos y denuncias sobre posibles contrabandos, maniobras con precios subvaluados (dumping) y otras irregularidades similares.

Misión

Por lo general, este organismo interviene a partir de denuncias, y sobre empresas o importadores puntuales. Su misión es justamente prevenir que ingresen al país productos subvaluados o con irregularidades en formularios. Sin embargo, en esta instancia Gestión de Riesgo está abocada a estudiar legajos que comprenden una amplísima gama de productos, y además traídos por numerosas empresas.

El origen de los bienes es diverso, pero -en general- puede decirse que los artefactos de línea blanca provienen mayoritariamente de Brasil, y los demás son traídos desde Lejano Oriente, Europa y hasta desde Israel (aparatos de aire acondicionado).

De ahí que, funcionarios de la embajada brasileña se hayan comunicado con autoridades argentinas para inquirir qué es exactamente lo que impide la entrada de los electrodomésticos enviados a Buenos Aires.

En el ámbito importador hay consenso de que se trata de una decisión política y no una cuestión técnica, enmarcada en la ofensiva desatada desde el Ministerio de Industria y la Secretaría de Comercio Interior para desalentar las importaciones.

No sólo lavarropas, heladeras y cocinas motivaron la inquietud de Brasilia: la Aduana también estaría retrasando la entrada de frutas frescas y enlatadas desde el socio del Mercosur, y estarían sufriendo el mismo destino confituras, panificados, chocolates y huevos de Pascua, golo-sinas que habitualmente llegan al país para esta época del año.

Destino

Los chocolates, roscas y budines son traídos tanto por importadores como por alimentarias locales, para complementar sus propias líneas hechas en el país, o simplemente porque la demanda lo requiere. En un año de tanto consumo como el actual, la restricción podría dejar sin huevos de Pascua a algunos hogares. En este caso también está trabajando la embajada brasileña, para tratar de destrabar este nudo aduanero.

De todos modos, la pelea de fondo está produciéndose en el campo de la maquinaria agrícola. En las últimas semanas, los fabricantes locales vienen manteniendo reuniones con Guillermo Moreno, a quien le llevaron un plan de reemplazo de importaciones, sumamente ambicioso. Sin embargo, la propuesta no satisfizo al Gobierno por los plazos planteados por los empresarios: la producción local supliría a la importada a partir del quinto año de la puesta en marcha del plan.

Moreno exige que estos plazos se aceleren, pero los fabricantes le explican que es sumamente difícil crear una cadena de proveedores en tan poco tiempo, habida cuenta de que en la actualidad se importa un 75% de los tractores, las cosechadoras y las pulverizadoras que se venden en el pa&iac

FUENTE: Ámbito Financiero

Las restricciones a la importación llegan al quiosco

marzo 31, 2011

Las restricciones a las importaciones no perdonaron ni al quiosco. Los fabricantes y distribuidores aseguran que en las últimas dos semanas se tornó cada vez más difícil traer desde el exterior partidas de golosinas, caramelos y chocolates por más que se trate de rubros que no están alcanzados por el régimen de licencias no automáticas que impulsa el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Las restricciones se hacen sentir con especial fuerza para los productos provenientes de Brasil, que constituye el principal mercado de origen de las golosinas importadas que se comercializan en la Argentina, aunque las restricciones también rigen para artículos provenientes de Chile, Estados Unidos y México.

“El año pasado ya habíamos tenido problemas para importar, aunque a partir de septiembre las barreras se habían ido flexibilizando. Pero desde hace un par de semanas, los controles volvieron con todo y hoy tenemos parado el ingreso de todas las líneas de productos que importamos, a pesar de que en su mayoría se trata de golosinas que no tienen un equivalente nacional”, explicó el director de una compañía golosinera que importa y fabrica en el país, y que ayer participó de la inauguración de El Mundo de las Golosinas, la exposición de golosinas, galletitas y artículos para el quiosco, que se lleva a cabo en el complejo Costa Salguero.

Márgenes en baja
Con algunos matices, la preocupación por los límites a la importación es compartida por todas las empresas del rubro, porque aun las grandes compañías como Arcor (la líder en el rubro caramelos), Kraft Foods (la número uno en chicles) o Ferrero trabajan complementando una mayoría de productos nacionales con líneas importadas desde sus plantas en otros países de la región. “Los problemas para importar los sufrimos todos, aunque son especialmente sensibles cuando se trata de productos con alta estacionalidad, como los huevos de Pascua”, explicaron en otra firma afectada por las trabas a la importación, que también prefirió el anonimato ante el temor de las represalias oficiales.

En el sector igualmente destacan que el cambio en las reglas de juego los encontró en uno de los mejores momentos de la industria. “El mercado está en recuperación, con las ventas creciendo pero con un problema de márgenes cada vez menores”, precisó Ricardo Lorenzo, gerente de Gestión de la Asociación de Distribuidores de Golosinas.

CIFRAS DEL SECTOR
1300
Millones de dólares
Es la facturación anual del mercado de golosinas, caramelos, chicles, chocolates y alfajores, a nivel nacional

102.000
Quioscos
Es el número de comercios del rubro que operan en todo el país, según el último censo de la consultora Nielsen.

FUENTE: La Nación

El Mercosur y la Unión Europea arrancan el mes próximo la etapa clave de la negociación

marzo 31, 2011

NATALIA DONATO Buenos Aires

El jefe para América Latina del Servicio Exterior de la Unión Europea (UE), Gustavo Martín Prada, adelantó ayer que a fines del mes próximo se realizará el primer intercambio de ofertas entre ese bloque económico y el Mercosur, lo que dará comienzo a la etapa clave de la negociación de un acuerdo de asociación.
Durante una conferencia de prensa realizada en la sede la UE en Buenos Aires, Prada afirmó que se están ultimando los detalles de las propuestas que van a presentar “unos días antes” de la próxima ronda de negociaciones con el Mercosur, que se realizará entre el 2 y el 6 de mayo en Asunción, Paraguay.
“No es un ejercicio simple, pero somos optimistas en poder tener ofertas sobre la mesa para analizar durante esta quinta ronda de negociaciones”, señaló el diplomático, que encabezó en Buenos Aires la primera reunión del mecanismo creado a fines de 2010 para avanzar en la relación bilateral con Argentina.
Prada deslizó que el bloque europeo “está pidiendo una apertura importante en el sector industrial” y también en los sectores de servicios y en el de compras públicas. Y precisó que algunos de los temas “importantes” a negociar son el de transporte marítimo y las normas de inversiones.
“Lo que nosotros esperamos es que Argentina respete las normas de la Organización Mundial del Comercio”, puntualizó Prada. Recordó que en los últimos meses recibieron quejas de productores europeos por las trabas argentinas a la importación, pero aclaró que “en la actualidad esta situación se empieza a normalizar

Fuente: el cronista

Brasil prepara medidas para frenar importaciones

marzo 30, 2011

El Gobierno de Dilma Rousseff se apresta a lanzar durante abril una serie de medidas para restringir las importaciones, con el fin de proteger a la industria local. Los más afectados serían la Argentina y China, sobre los que recaen las mayores críticas de los industriales brasileños. En el caso argentino sería como represalia a las últimas restricciones formales e informales impuestas por los ministerios de Industria y de Economía. Mientras que en el caso de China responde a los reclamos de competencia desleal y crecimiento de su participación en la oferta doméstica.

 Todo se está diseñando, principalmente, en el área del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior a cargo de Fernando Pimentel, quien pretende realizar los anuncios durante abril junto con la nueva Política de Desarrollo Productivo que lanzará para mejorar la competitividad con gran énfasis en financiar la innovación tecnológica, ya que en el combate cambiario, por depreciar el real, siguen perdiendo por puntos. Aunque también el menú tendría medidas tributarias (exenciones y otros incentivos) y de reducción de burocracia.

 Una de las líneas sobre las que están trabajando para frenar la ola importadora, es exigir a los productos del exterior las mismas normas y reglas que se aplican a los bienes fabricados localmente. Para los técnicos de Pimentel la defensa comercial es una manera de garantizar un tratamiento de equidad con los productos locales.

 La gota que colmó el vaso de la paciencia de los brasileños para con sus pares argentinos fueron las trabas que frenaron a camiones en la aduana fronteriza, sobre todo cargados de huevos de Pascua y de maquinaria agrícola; y la aparición de nuevas investigaciones de dumping. A lo que se sumaron los reclamos por la liberación en tiempo y forma de las licencias no automáticas para importar.

 En cambio, en el caso de China los industriales brasileños advirtieron maniobras de triangulación de los exportadores asiáticos para evitar denuncias de antidumping y no pagar aranceles más altos.

 La Cancillería argentina se prepara para recibir las, discretas, quejas diplomáticas de Itamaraty. Ya se descuentan nuevas reuniones entre la ministra de Industria, Débora Giorgi, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con funcionarios de la embajada brasileña, que serán una usina de rumores.

También se teme que Brasil aplique la misma medicina e instaure licencias no automáticas en alguna área sensible, como demostración de fuerza sobre por ejemplo alguna autoparte.

Ya Moreno se anticipó, como señaló este diario el lunes, acelerando la liberación de unas mil licencias retenidas de importación de productos brasileños.

Desde el Gobierno brasileño se escudan en anticipar que no se tomarán medidas contra China ni la Argentina, específicamente. Sostienen que es a favor de Brasil para proteger la industria. Apuntan a poner en igualdad la competencia entre productos brasileños e importados, lo que hoy, según el Gobierno no se da.

 Por ejemplo, los requisitos para la comercialización de productos brasileños alcanzarían también a los productos importados, como ser reglas sanitarias, de seguridad, de embalaje o de metrificación. Otro artilugio sería exigir certificado de garantía o de seguridad.

Esta situación refleja la impotencia por no poder mejorar la competitividad del tipo de cambio, dado que no pueden devaluar, y explica parte de la próxima batería de medidas.

Moreno volvió a frenar las importaciones de alimentos desde Brasil

marzo 29, 2011

A las demoras frecuentes en el otorgamiento de las licencias no automáticas para importar, se sumaron en las últimas horas nuevos problemas en las fronteras para ingresar alimentos al país. Luego de los severos bloqueos de camiones ocurridos a mediados del año pasado que derivaron en roces diplomáticos con Brasil el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, volvió a frenar el ingreso de mercadería proveniente del mayor socio del Mercosur, según denunciaron ayer importadores.
Fuentes del sector y despachantes de Aduana confirmaron que el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) está demorando, a pedido de Moreno, entre 15 y 20 días las autorizaciones para que los camiones puedan cruzar la frontera. El INAL recibió órdenes de Moreno para que demorara todos los expedientes, incluido los que ya estaban habilitados, y lo hizo para todos los importadores, precisó un importador de alimentos de Brasil.
Algunas de las firmas afectadas mantienen frenados varios contenedores cargados de alimentos, especialmente galletitas, golosinas y una importante partida de huevos de pascua, de cara a los festejos de Semana Santa. La preocupación de las empresas alimenticias brasileñas es que, en este último caso, se trata de un producto estacional que no podrá ingresar más allá de la semana próxima.
Según precisaron allegados a estas firmas, existen compromisos con las cadenas de supermercados y si no les entregan antes del lunes, le descuentan el 15%, mientras que si el lunes no llega la mercadería, directamente se les cae la operación.
Un despachante de Aduana que trabaja en Paso de los Libres confirmó a El Cronista las demoras de la INAL y señaló que a raíz de este aviso del instituto, la mayoría de las empresas y operadores están evitando que los camiones lleguen a la frontera. En algunos casos, la mercadería ya salió de las plantas porque habían recibido la autorización del INAL y ahora deben aguardar que se libere el paso en depósitos. El INAL no está autorizando el certificado ni siquiera a los importadores que ya ingresaron la mercadería y que se habían comprometido a girar luego la documentación aprobatoria. En estos casos las empresas estarían en infracción con la Aduana, a la cual deberían otorgarle el certificado.
Las empresas afectadas ya le enviaron notas a Moreno en rechazo a esta medida y en reclamo de una solución.
Luego del freno a la importación de alimentos del año pasado, que desencadenó en la renuncia del entonces titular del INAL, Oscar Zubieta, el escenario se había tranquilizado y los productos comenzaron a ingresar normalmente al país. Pero en los últimos dos meses, la estrategia oficial para cuidar la balanza comercial se endureció de tal forma que cualquier arma es válida para demorar importaciones. Recientemente, el Gobierno amplió de 400 a 600 la lista de productos sujetos a licencias no automáticas y también obligó a las automotrices a importar por el mismo monto por el que exportar, lo que deja afuera a las firmas dedicadas sólo a la importación.
Con Brasil la preocupación es mayor que con el resto de los países, ya que se trata del principal socio de Argentina y con el que la relación comercial es deficitaria en u$s 4.000 millones.
Con respecto a las licencias, la UIA emitió ayer un comunicado en el cual avaló la aplicación del instrumento, pero remarcó que deben ser gestionadas con la máxima eficiencia, de forma de cumplir su objetivo central y sin afectar las importaciones que son esenciales para la producción. La entidad precisó que se trata de medidas que aplican la mayoría de los países y están permitidos por la legislación local y las normas de la OMC. Por su parte, 16 cámaras se agruparon para apoyar las licencias a través de una campaña en vía pública.

Se podrán tramitar licencias no automáticas por Internet

marzo 16, 2011

La Ministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, implementó junto al Secretario de Industria y Comercio de la Nación, Eduardo Bianchi, el primer Sistema Integrado de Comercio Exterior (SISCO) que permitirá, en una primera etapa, la tramitación de las licencias no automáticas de importación vía internet. El objetivo final es que todos los trámites vinculados con el comercio exterior que se realizan en la Secretaría de Industria y Comercio puedan hacerse a través del SISCO.

Giorgi, explicó que “este sistema permitirá agilizar la administración de las Licencias No Automáticas, una herramienta que permite monitorear el comercio internacional en un marco de transparencia y comodidad para el importador”.

En el caso de las Licencias No Automáticas (LNA) de importación, el sistema informático que se implementa a partir de hoy permitirá a los importadores iniciar el trámite on line. Esta modalidad tiene la misma seguridad que la que dan los bancos con los trámites que se realizan on line, además de garantizar una mayor agilidad en todas las etapas del pedido de la licencia.

El SISCO contempla también un padrón único de importadores para todos los tipos de LNA y permite además que, cuando la Secretaría de Industria y Comercio realiza pedidos de información aclaratorios o ampliatorios, estos pedidos se notifiquen vía Internet.
Bianchi subrayó que “el SISCO es el resultado de un año de trabajo de los técnicos de la Secretaría de Industria y Comercio conjuntamente con informáticos de la Universidad Tecnológica Nacional, y permitirá facilitar la gestión y administración de las solicitudes de licencias de importación”.

Los usuarios del SISCO tendrán disponible manuales y videos explicativos en la página web de la Secretaría, una mesa de ayuda y la posibilidad de hacer consultas por vía telefónica. Para acceder a SISCO el importador deberá ingresar a www.sic.gob.ar consultar telefónicamente al (011) 4349-3900 o por correo a ayudasisco@industria.gob.ar

El SISCO fue puesto en vigencia hoy a través de la Resolución nº 52 publicada en el Boletín Oficial.

Buenos Aires, 15 de marzo de 2011

La otra cara de la moneda: ¿cuántos empleados sienten temor por el cerrojo oficial a productos importados?

marzo 14, 2011

Toda nueva medida del Gobierno genera ganadores y perdedores. La guerra que el Ejecutivo le declaró a los artículos del exterior favorece a representantes del Made in Argentina. Pero también perjudica a miles de firmas importadoras que emplean mucho personal y ahora temen por su futuro. Radiografía

Finalmente, en medio de la polémica que desató la nueva estrategia proteccionista impulsada desde el Gobierno -que busca proteger la mano de obra nacional y evitar un desplome del superávit comercial- el miércoles pasado hicieron su debut las nuevas licencias no automáticas.

Este régimen implica una lisa y llana “declaración de guerra” a lo que el Ejecutivo considera el gran enemigo del modelo K: las importaciones. Más precisamente, a aquellas representadas por los autos de alta gama, productos tecnológicos listos para el consumo y por los miles de contenedores que, mes a mes, se agolpan en los puertos nacionales y que, en general, están cargados con artículos “made in Asia”.

Sin embargo, frente a la ola de críticas desatadas por la ampliación de las nuevas barreras, el Ministerio de Industria se vio obligado a instrumentar, paralelamente, un nuevo régimen de excepción.

Si bien la flamante resolución no las elimina -las licencias no automáticas siguen siendo cerca de 600-, sí permite que las mismas sean administradas con mayor flexibilidad. 

Pero, a pesar de esta “corrección“, las nuevas excepciones lejos están de implicar un cambio de timón en la avanzada proteccionista del Gobierno, dado que únicamente buscarán evitar la escasez de componentes claves para abastecer líneas de producción o montaje de aquellas ramas de actividad fuertemente apoyadas por las políticas oficiales, como es el caso de la automotriz.

De este modo, el resto de las importaciones, ya sea de artículos de consumo final como de maquinaria, deberá seguir el lento derrotero burocrático en la Aduana.

En este contexo, el gerente de una de las multinacionales del rubro indumentaria deportiva más importantes del país se quejó de que “los cambios fueron leves. Aquél importador que quiera ingresar un bien de consumo final deberá seguir padeciendo demoras y todo tipo de complicaciones. El mercado sigue siendo muy cerrado y, en definitiva, el que sale perdiendo es el consumidor, porque deberá pagar los productos más caros”.

Los números de la polémica
Según estimaciones del sector importador, hacia fines de 2010 las medidas aplicadas por el Gobierno para combatir el ingreso de productos del exterior afectaban de manera directa a unas 6.800 empresas.

Sin embargo, este número quedó “viejo”: considerando el “megapaquete” de licencias que comenzaron a funcionar desde el miércoles pasado y que incrementaron en un 50% las medidas vigentes, el universo de compañías que se ven impactadas negativamente por el nuevo corralito oficial ya trepa a cerca de 10.000.

Paralelamente, cada una de las 600 licencias, a contramano de la creencia generalizada, no equivalen al mismo número de “productos”, sino que se trata de conjuntos de diferentes artículos.

Esto implica que, en general, las mismas afecten a más de un bien.

Según Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional, “hay enormes variaciones entre una licencia y otra. En algunas pueden figurar un par de productos, mientras que otras alcanzan a cientos. Para comprender esta dispersión un buen ejemplo es el del vino: en el nomenclador puede figurar como una bebida con alcohol en un envase de menos de un litro, pero en la práctica, como sabemos, hay decenas de variedades, ya que pueden ser blancos, tintos, espumante y, además, son elaborados con diferentes uvas. Esto mismo pasa con los tornillos, calzados, celulares y todo tipo de bienes”.

De este modo, según el experto, el paquete de medidas proteccionistas “hoy está alcanzando a un universo total de entre 3.500 y 4.000 productos“.

Es así como, en la actualidad, cada una de las licencias aplicadas por el Ministerio de Industria afecta, en promedio, a cerca de seis artículos importados y perjudica -también en promedio- a unas 17 empresas.

Sin embargo, según Ochoa, el dato a destacar es que, considerando que en la Argentina hay unas 20.000 compañías importadoras, este régimen ya estaría impactando prácticamente a la mitad de ellas.

Otro dato clave es que la totalidad de las firmas dan trabajo en la actualidad a cerca de un millón y medio de personas.

De este modo, los expertos aseguran que, con esta serie de medidas proteccionistas, se están viendo alcanzadas las operaciones de compañías que dan empleo a cerca de 750.000.

Cabe destacar que si bien hay importadores que operan con una simple oficina, un teléfono y muy poco personal, también se encuentran los “gigantes” del sector, como puede ser el caso de Cencosud, que en general importa productos para el hogar desde distintos países asiáticos y, sólo con sus locales de Easy, da trabajo a unas 6.400 personas.

¿Empresas leales o desleales?
Frente a la avalancha de medidas proteccionistas, la ministra de Industria, Débora Giorgi, destacó recientemente que “estamos defendiendo nuestro mercado interno de la competencia desleal. No podemos permitir daños a la industria nacional que impliquen el deterioro de las condiciones laborales de nuestros trabajadores”.

Frente a esto, Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara de Importadores (CIRA) no ocultó su malestar: “Cuando desde el Gobierno dicen este tipo de cosas se está acusando a empresas que no operan deslealmente. De hecho, la inmensa mayoría de los productos que se ven alcanzados por las licencias ingresan en condiciones totalmente legítimas”.

“Los casos de dumping o de fraude marcario deben ser denunciados, nosotros somos los primeros en hacerlo, pero meter a todas las compañías dentro de la misma bolsa es una exageración. Si se importa deslealmente que se de nombre y apellido y no que se haga esto de dejar flotando la idea de que todos los importadores son competidores desleales. No es justo cuando en realidad éstos son un porcentaje mínimo”, disparó el directivo.

Una guerra contra los contenedores
Con el “operativo cerrojo” en marcha, son varios los sectores donde la preocupación está a la orden del día.

Sucede que, además de las largas demoras que ya se están registrando para poder importar un producto y retirarlo del puerto por la burocracia de las licencias, se suma la exigencia oficial de que en varios sectores presenten un plan para reducir las importaciones en un rango que va del 20% al 30% con respecto a 2010.

En los últimos días se conocieron los problemas que afectan al sector automotriz, que actualmente tiene demorados 3.000 vehículos en la Aduana. Sin embargo, no son los únicos: el Gobierno también está apuntando contra los comercializadores de maquinaria agrícola, calzado, indumentaria y juguetes.

En este último caso, las medidas del Ejecutivo impactan en unas 280 compañías.

Fuentes del sector, que pidieron estricto off the record, indicaron a iProfesional.com que “la situación para las empresas se está agravando. El mensaje que nos transmitieron desde la Secretaría de Industria es que este año tenemos que importar, en volúmenes, un 30% menos que en 2010“.

“Lo grave es que la industria nacional está trabajando al tope. Ya directamente no hay capacidad ociosa y están al 100%. Esto generó que los plazos de entrega se hayan extendido y la oferta disponible, en algunos casos, no llegue a cubrir la demanda“, alertó el directivo, quien agregó que “la industria local sólo está en condiciones de cubrir el 40% del mercado. Todo el resto tiene que venir de afuera, pero en lugar de eso están optando por frenar las importaciones”, con el consecuente aumento de precios.

En el rubro calzado e indumentaria se estima que hay más de 500 firmas alcanzadas por el “corralito“. Algunas son “importadoras puras”, pero hay otras que fabrican y completan su portfolio con productos del exterior.

Fuentes de una multinacional que todos los años organiza un clásico maratón por los bosques de Palermo, alertó a este medio que “se está viendo un tratamiento mucho más duro hacia los productos hechos en Asia. Los plazos para que nos aprueben las licencias no automáticas exceden largamente los 60 días. En algunos casos estamos en los 4 meses de demora“.

Sin embargo, alertó que “existen empresas que están obligadas a esperar más de seis meses por la licencia y, en algunos casos, como el estiramiento de los tiempos atenta contra la planificación de la temporada, no les queda otra que desistir y dejar caer la importación”.

El directivo de la multinacional aseguró que “a nosotros y a compañías de la competencia ya nos comunicaron desde el Gobierno que pretenden una baja en las importaciones del 20%. Y si vemos los números de los primeros meses del año observamos que ya estamos en esa línea”.

Las demoras también afectan a las automotrices: no solamente por el ya clásico y polémico corralito que mantiene más de 3.000 vehículos varados en el puerto de Zárate, sino porque estas empresas, que comercializan vehículos de altas prestaciones, están teniendo nuevamente inconvenientes para traer repuestos y neumáticos.

“El Gobierno nos está complicando mucho con la importación de este insumo clave. Lo grave es que, por las diferencias en el rodado, éstos no se fabrican en el país. Así que, además de los problemas para comercializar autos en el mercado local, ahora se suma que no podemos contar con neumáticos, algo que termina perjudicando al cliente”, dispararon a este medio desde una de las más prestigiosas marcas europeas.

Sin embargo, no todos los artículos que el Gobierno está frenando mediante la aplicación de licencias no automáticas son bienes de consumo.

Los bienes de capital, a pesar de ser claves para llevar adelante proceso industriales y facilitar la sustitución de importaciones, paradójicamente no fueron incluidos en el nuevo régimen de excepción.

De este modo, fuentes de la Cámara Argentina de la Máquina Herramienta, Bienes de Capital y Servicios para la Producción (CARMAHE) destacaron que la totalidad de las empresas vinculadas a la entidad están alcanzadas por al menos una licencia no automática.

El dato clave es que, en el mercado argentino, el 90% de los bienes de capital que se venden están fabricados en el exterior, mientras que sólo el 10% restante es de origen nacional. De este modo, en un contexto donde numerosos rubros industriales están trabajando casi a tope, este “corralito” podría implicar una trampa para el “Made in Argentina“.

“Las demoras que sufren nuestras empresas ya vienen desde hace tiempo. En muchos casos tienen que esperar más de 90 días para obtener el permiso“, se lamentaron desde la cámara.

Las medidas de la discordia
Cabe destacar que en la actualidad las licencias no automáticas fijan trámites burocráticos extra para casi 600 líneas de productos.

De esta manera, el Ejecutivo busca desalentar su ingreso al país y forzar el proceso de sustitución de importaciones, un objetivo que desde hace años desvela a los funcionarios nacionales.

El problema es que, tal como viene informando iProfesional.com, la Organización Mundial del Comercio sólo permite que se apliquen para monitorear los flujos comerciales y únicamente en casos excepcionales. Además, establece que el plazo, desde que son solicitadas hasta su autorización, nunca deberá superar los 60 días.

A pesar de esto, el Gobierno impuso sus propias reglas: comenzó a utilizarlas como parte de un mecanismo generalizado y, en varios casos, las demoras superan los 180 días, con lo cual, más que un régimen de monitoreo, se transformó en una verdadera trampa para los importadores.

En las próximas semanas, cuando el Gobierno comience a implementar los regímenes de excepción que se habilitaron con la resolución del miércoles, el número de empresas afectadas de manera directa por las licencias no automáticas tendería a reducirse, dado que las industrias que requieren partes y piezas del exterior contarán con una suerte de waiver, siempre y cuando puedan demostrar que el producto que necesitan importar no se fabrica en el país o es imposible su reemplazo.

Sin embargo, el enorme listado de licencias que siguen y seguirán alcanzando a los bienes de consumo -alertan desde la CIRA-, no sólo perjudicarán a las empresas, sino que también terminarán afectando al consumidor.

“Lo que siempre terminan generando las restricciones es que haya menos variedad de productos y precios más altos“, se lamentó Santisteban.

Fuente: Infobae profesional

Por Juan Diego Wasilevsky

Garantías a Uruguay

marzo 11, 2011

Los productos importados desde el Uruguay que estén sujetos a licencias no automáticas de importación “tendrán un tratamiento especial, por lo que el trámite demorará menos tiempo que el normal”, aseguran en el Ministerio de Industria. Ese mensaje le trasmitirá el secretario de Comercio y Negociaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Luis María Kreckler, acompañado por el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, a sus pares uruguayos en una reunión que mantendrán hoy. “Por medio de un seguimiento binacional de los pedidos de licencias no automáticas, se asegurará a Uruguay la debida celeridad de dicho proceso”, indicó Cancillería.

FUENTE: Página 12

Exigen a automotrices que exporten por el mismo valor que importan

marzo 11, 2011

El Gobierno nacional dispuso una medida mediante la cual las automotrices deberán consolidar en un año las importaciones y las exportaciones dólar a dólar con el objetivo de eliminar el déficit comercial en el sector, según se informó durante un encuentro realizado entre funcionarios y representantes de las compañías del sector. La medida fue recibida “sin aplausos, pero sin gritos” por los empresarios presentes en la reunión.

La ministra de Industria, Débora Giorgi, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, se reunieron con los representantes de las empresas importadoras de vehículos y de terminales automotrices radicadas en el país, a los que se les explicó la política que rige para el sector.

Giorgi detalló que “las automotrices podrán importar en dólares la misma cantidad que lo que exporten”. “Se aplica una regla de que 1 dólar de exportación habilita a 1 dólar de importación”, enfatizó.

Además aclaró que “esto no es una ocurrencia de un día para otro, desde marzo de 2010 trabajamos con las terminales y las importadoras buscando un proceso de mayor integración local y de reducción del déficit comercial sectorial”.

Lo cierto es que la medida había sido adelantada en en otras reuniones y habían solicitado al sector propuestas para equilibrar la balanza comercial.

Las importaciones que se realicen a partir de ahora podrán compensarse con exportaciones realizadas hasta el 31 de marzo de 2012 o con la alternativa de un aporte irrevocable de capital durante 2011 a la propia firma importadora, por la cantidad importada.

La compensación debe hacerse con exportaciones de la firma importadora o a través de una empresa del mismo grupo. Las automotrices deberán comprometer sus planes de exportación mediante una declaración jurada. Los planes de importación y exportación pueden presentarse a partir de mañana y el Ministerio de Industria aprobará los mismos en un plazo máximo de tres días hábiles.

En el 2010, el Ministerio de Industria ya había comunicado a las automotrices que importan vehículos extrazona que debían tender a equilibrar su balanza comercial con la realización de programas de exportación de materiales y piezas producidos en el país.

Participaron de la reunión representantes de CIDOA, Mercedes Benz, BMW, Renault VW Fiat, Hyundai Motor Argentina, Alfacar S.A (Mitsubishi), Chrysler Argentina, Isuzu, Chery, Kia, Centro Milano S.A (Alfa Romeo), Ditecar S.A (Jaguar, Volvo, Land Rover) e Indumotora Argentina S.A (Subaru).

Argentina suspendió licencias para importar máquinas agrícolas brasileña

marzo 2, 2011

El gobierno de Argentina suspendió la emisión de licencias para la importación de máquinas agrícolas brasileñas. La medida no es oficial, pero las ensambladoras que abastecen el mercado de América latina con la producción de fábricas instaladas en Brasil, informan que desde enero no consiguen embarcar las máquinas al no poder obtener el documento, que emite el gobierno argentino.
Según la Asociación Nacional de los Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) de Brasil, las industrias estiman que cerca de 800 máquinas, entre cosechadoras y tractores, están paradas en los patios, aguardando las licencias para poder embarcarse. “Está sucediendo en un período de venta de cosechadoras en el mercado argentino”, dijo Milton Rego, vicepresidente de Anfavea.
Con la medida, Argentina intenta revertir una situación de déficit en la balanza comercial del sector. A comienzos del mes, las empresas se reunieron con representantes del gobierno argentino que, en entrelíneas, dejaron claro que las licencias sólo volverán a emitirse cuando cada una de las automotrices presente un plan para elevar la producción local con foco en las exportaciones, buscando de esa forma un superávit.
Además del superávit, el gobierno intenta desarrollar su producción doméstica de equipos para agricultura. Tercer mayor exportador de soja del mundo, Argentina tiene una fuerte dependencia de máquinas provenientes exactamente de Brasil. Según cálculos de Anfavea, entre 80% y 85% de las ventas que se realizan en el país son de productos importados de empresas instaladas en territorio brasileño.
Con la decisión del país vecino, la expectativa de la industria brasileña es que la producción doméstica se reduzca en proporción igual al peso que Argentina tiene en las ventas externas. El año pasado, la producción brasileño creció 34%, a 88.700 unidades. De ese total, 68.500 se comercializaron en el mercado interno, con crecimiento de 23,8%. Para las exportaciones se destinaron 18.700 unidades en 2010, lo que significó un aumento de 26,5%. De ese total, Argentina fue el destino de 30% de todo lo que Brasil embarcó al exterior.
Desde hace casi dos años las empresas estaban exportando a Argentina a través de las licencias no automáticas. Por ese sistema, el gobierno demoraba hasta 60 días para emitir los papeles. A pesar de que el plazo está dentro del sugerido por la Organización Mundial de Comercio (OMC), el acuerdo automovilístico firmado entre los países del Mercosur prevé que para ese tipo de máquinas las licencias sean automáticas.
Ya estábamos trabajando dentro de una excepción, pero ahora la situación empeoró mucho. Si eso ocurriera en Venezuela la sorpresa sería menor, pero ni el más pesimista podría esperar algo así de Argentina”, afirmó Rego.
Sin poder embarcar las máquinas, los tres principales grupos del mundo -CNH, con las marcas Case y New Holland, John Deere y AGCO, controlador de Massey Ferguson y Valtra-viven una situación, como mínimo, curiosa. A partir de este miércoles, comienza en Argentina la feria agrícola Expoagro, una de las mayores del país. Entre los principales expositores, las ensambladoras debieron pedir máquinas prestadas a clientes para poder ocupar los espacios de los stands armados.

FUENTE: Cronista Comercial