Archive for 13 julio 2011

Cierran más la economía: importadores de bienes finales también deberán exportar

julio 13, 2011

Primero fueron los autos de lujo, luego le siguieron las motos y la maquinaria agrícola. Y a partir de esta semana, la importación de todos los productos terminados serán observados con lupa y sólo podrán ingresar al país si la firma que lo compra también aporta con exportaciones al equilibrio de la balanza comercial del país. El plan de u$s 1 importado de mercadería por cada u$s 1 exportado está siendo extendido a cada vez más sectores, confirmaron a El Cronista fuentes privadas y oficiales.
La Secretaría de Industria comenzó a solicitar, desde el lunes, a todos los importadores de productos terminados de todos los regímenes –excepto algunos productos específicos– la exportación de bienes a los efectos de equilibrar la balanza comercial, que en mayo logró un superávit de u$s 1.680 millones pero se mantuvo el ritmo de crecimiento de las importaciones a una velocidad mucho más alta que el alza de las ventas al exterior –39% contra 24%–.
La información fue publicada en la página web de Siqat, una firma de consultoría en comercio exterior, y luego confirmada por fuentes del Ministerio de Industria que dirige Débora Giorgi. En tanto, desde la Cámara de Importadores de la Argentina admitieron desconocer la medida. Las importaciones de bienes de consumo representan alrededor del 11% de lo que compra el país del exterior. Una cifra que supera levemente los u$s 3.000 millones al año.
De acuerdo con la comunicación de Siqat, “también serán aceptables los aportes de capitales para considerar el ingreso de divisas”, al igual que en el caso de los importadores de autos de lujo, a quienes que se les permitió –a los que no tenían forma de exportar– que sus casas matrices realicen un aporte de dinero para ingresar dólares al país y compensar de esa forma la imposibilidad de vender al exterior.
También se informó que esta decisión “aplicará a los planes ya aprobados, que tengan licencias pendientes de firma” y que “los planes se mantendrán en términos de cantidades y valores autorizados”, precisó la consultora en su página de internet.
Desde la secretaría de Industria confirmaron la información, aunque destacaron que esta norma no escrita no afectará la importación de bienes intermedios que son utilizados para la producción nacional, excepto que ese insumo pueda ser abastecido localmente. Aún así, el Gobierno se está cuidando con este tipo de restricciones para que no se les vuelva en contra.
De todas formas, un nuevo conflicto en la industria automotriz podría estallar en el corto plazo a raíz de que desde hace unos 60 días las autoridades de Industria y Comercio Interior –que lidera Guillermo Moreno– les están exigiendo a las terminales que el 30% de las matrices que utilizan para la producción de vehículos sea de origen nacional. Fuentes del sector precisaron que hasta ahora sólo una firma aceptó este pedido, aunque le cuesten hasta 30% más caras. “El problema es el precio y el tiempo que tardan los productores locales”, dijeron en el sector.
En el marco de esta política oficial para cuidar los dólares de la economía y fomentar la producción nacional, el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, recibió ayer a los fabricantes de motos para pedirles que avancen en una mayor integración local (50%). “La demanda creciente de motos debe ser satisfecha, en forma creciente, por producción y trabajo local, de modo de que se traduzca en beneficios para todos los argentinos: quien vende en Argentina debe invertir y producir acá”, dijo Giorgi.
Bianchi anunció que se realizarán reuniones con motopartistas nacionales y fabricantes de motos locales para desarrollar un programa de integración con sustitución de motopartes importadas por nacionales.

Fuente: el cronista

El Mercosur y la Unión Europea intentan avanzar en un tratado de libre comercio

julio 5, 2011

Hasta el próximo viernes los negociadores y técnicos de ambos bloques mantendrán diferentes reuniones, en la que ya es su sexta ronda de trabajos después de retomar en mayo del año pasado unas conversaciones que estaban bloqueadas desde 2004.

A lo largo de este año, no obstante, ni los países de la UE ni los del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) han puesto aún sobre la mesa ofertas concretas para la entrada de sus productos a los mercados, algo que tampoco se espera que ocurra esta semana, según dijeron fuentes europeas a Efe.

Temen efectos indeseados en varios países

Varios estados europeos como Francia, Bélgica o Irlanda temen que su agricultura se vea muy perjudicada por la aplicación del acuerdo y han pedido a la Comisión Europea -la institución que negocia este tipo de pactos en nombre de los veintisiete países comunitarios- que no haga concesiones que resulten dolorosas para el sector.

En concreto, algunos estados se han mostrado especialmente preocupados ante la perspectiva de liberalizar el comercio con países que son líderes mundiales en la producción de carne de vacuno y, en esa misma línea, asociaciones agrarias europeas y la Eurocámara expresaron su recelo hace unos meses.

El pasado sábado, el ministro de Agricultura de Polonia, Marek Sawicki, cuyo país asumió la presidencia rotatoria de la UE el 1 de julio, lanzó una advertencia de cara a la negociación de acuerdos comerciales con terceros países.

Ante un grupo de periodistas europeos reunidos en Varsovia con motivo del inicio del semestre de presidencia polaca, insistió en la necesidad de que Europa requiera los mismos estándares de sanidad y seguridad alimentaria que imperan dentro de sus fronteras.

“Si no, no debemos abrir nuestros mercados”, comentó, y agregó que “la agricultura (europea) no debe ser sacrificada” a cambio de que los servicios y la industria de la UE tengan más fácil acceder a otros mercados.

FUENTE: Infobae

Avanzamos hacia el comercio administrado

julio 4, 2011

Alieto Aldo Guadagni Economista. Miembro del Instituto Di Tella

El tipo de cambio es la llave del nivel y la composición del comercio internacional de un país moderno, claro que también juegan un papel las regulaciones pero el mismo es normalmente secundario y complementario del rol central del precio de las divisas.
El caso es que ahora mes a mes avanzan entre nosotros la importancia de las normas burocráticas, las mayorías discrecionales y carentes de razonabilidad. Este proceso de deterioro tiene que ver con la pérdida de competitividad de muchos de nuestros sectores productivos, particularmente en la industria manufacturera y en las economías regionales, también afectadas por derechos de exportación que son una traba al aumento de la inversión y la producción.
Un observador superficial se podría asombrar de este fenómeno de la pérdida de nuestra competitividad productiva frente al mundo, si es que se guía simplemente por la evolución reciente de las divisas mundiales frente al dólar. Es así como en los últimos 30 meses el real se revaluó nominalmente un 31% frente al dólar, y sigue la larga lista: el yen japonés 14, el yuan chino 5, el euro 12, la libra 9, el franco suizo 30, la corona sueca 24, el peso chileno 31, el mexicano 13 y el colombiano 23, mientras que por el contrario, nuestro peso se devaluó nada menos que un 17%.
Estas diferencias notables impulsan en principio a creer que nuestro sector productivo enfrenta hoy condiciones inmejorables en la arena internacional, ya que somos, conjuntamente con Venezuela los únicos países de la región que hemos depreciado nuestro tipo de cambio nominal con respecto al dólar, divisa que a su vez como vemos se ha desvalorizado fuertemente en todos los importantes mercados financieros del planeta. Pero nada de esto está ocurriendo y por esta razón se observa un sistemático crecimiento del comercio administrado, particularmente en las importaciones y en menor medida en las exportaciones, que tiende a ensanchar las áreas de disputas diplomáticas con otras naciones, que es lo que ha venido ocurriendo en los últimos meses en nuestros tres principales mercados: Brasil, Unión Europea y China, que en conjunto son el destino de la mitad de nuestras exportaciones pero representan nada menos que dos tercios de nuestras importaciones totales.
Esto no ocurre de casualidad, estamos ya en presencia del inicio del deterioro estructural del superávit comercial externo, y esto ocurre por dos razones: en primer lugar se evaporaron ya 20 años de saldos comerciales positivos en el área energética, que hasta hace pocos años llegaron a representar nada menos que la mitad del superávit comercial; estamos cubriendo ahora con crecientes importaciones la fuerte caída en la producción de hidrocarburos (primera vez que en los últimos 80 años cae mes a mes la producción de gas y petróleo). Este grave retroceso productivo esta motivado por la caída de las reservas, consecuencia directa de la significativa reducción en el esfuerzo exploratorio (ahora se explora la cuarta parte que en los noventa, a pesar que el petróleo vale cinco veces más).
Este es el resultado de una política energética que, al no estimular la exploración apunta sin pausa desde hace varios años a sustituir con importaciones la caída en la producción, en un novedoso y perjudicial intento de “promoción de importaciones”.
El otro factor negativo para el superávit comercial es la pérdida de competitividad internacional de nuestra producción, debido al alza de los costos internos expresados en dólares. Recordemos que los sindicatos no le creen al Indec y por eso sensatamente negocian salarios sobre la base de la inflación real; en este escenario esta alza sostenida de estos costos en dólares es otro factor que incidirá en el sentido de implantar más medidas burocráticas para trabar las importaciones.
Es evidente que mes a mes la industria manufacturera argentina observa como le es más difícil exportar y al mismo tiempo crece la amenaza de crecientes importaciones, incluso de países que incluso han revaluado sus monedas pero que no tienen nuestra inflación. Como los costos de producción en dólares suben sin cesar (inflación de costos internos que trepan más rápido que la devaluación del peso) se está así agravando la pérdida de competitividad de la industria local. Esto explica, y para muchos sectores productivos también justifica, la implementación de medidas administrativas que traben las importaciones. Como el ministro Boudou no está en condiciones de definir una política cambiaria que refleje otra política fiscal y monetaria más sensata, se aferra con mucha ingenuidad a seguir utilizando el Instituto Nacional de Estadísticas como organismo oficial que difunde mes a mes estadísticas groseramente falsas sobre la inflación.
El ministro podrá insistir en ignorar la gravedad de la inflación, pero pronto tendrá que aceptar que “La única verdad es la realidad”, esperemos que no siga perdiendo el tiempo como hasta ahora.

Fuente: el cronista

Lanzan hoy plan para avanzar en un mayor control de las importaciones

julio 1, 2011

En plena campaña electoral, y sin ánimo de complicar el abastecimiento de insumos o de productos que no se fabriquen en el mercado local, el Gobierno avanzará hoy en un acuerdo con los importadores tendiente a afinar el lápiz en el control de lo que ingresa al país. Impulsado por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pero apoyado por los ministros de Economía, Amado Boudou; de Industria, Débora Giorgi, y de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, hoy quedará sellado un convenio con la Cámara de Importadores (CIRA) para avanzar en la correcta identificación de los productos a ingresar al mercado interno, según se titula el documento.
Se trata de un acuerdo marco en el que las partes se comprometerán a trabajar en forma conjunta para mejorar la transparencia y trazabilidad de las importaciones. El objetivo es realizar un control más exhaustivo sobre si lo que se compra al exterior es exactamente lo mismo que luego es declarado. En muchos casos, evalúan en el Gobierno, un importador compra un determinado producto y luego en Aduana declara otro para sortear una licencia no automática o pagar un menor arancel. De todas formas, por el momento será sólo un acuerdo de buenas intenciones, ya que no contemplará ninguna norma que los importadores deban cumplir.
El temor, sin embargo, es que a partir de esta colaboración planteada por la CIRA en la mejora de la identificación del producto, el Gobierno avance en alguna medida más invasiva. Los caminos son dos: o que profundice la política actual y, por ejemplo, comience a exigir mayor información sobre las operaciones de comercio exterior o emita una resolución que genere resistencia entre los importadores; o que este acuerdo posibilite luego una discusión para avanzar en una mayor apertura de las posiciones arancelarias, una medida que la cámara reclama desde hace tiempo.
El sistema actual no detalla cada uno de los productos que pueden ingresar al país, sino que incluye algunos y, si no está incluido en esa lista, queda inserto en una categoría amplia, es decir, en otros. Ello puede generar que una determinada mercadería quede castigada sin que el Gobierno quiera, sólo por el hecho de formar parte de ese grupo. Este esquema generó graves perjuicios con el abastecimiento de insumos para empresas locales, que debieron frenar la producción por problemas de escasez.
También provocó fuertes disputas con Brasil y otros socios comerciales, como la Unión Europea, que manifestaron reiteradas quejas ante el freno de las importaciones a partir de las licencias no automáticas.
Moreno les transmitió a los importadores su disconformidad con el esquema actual de identificación y su interés en avanzar en un comercio mejor administrado. La CIRA le pidió en reiteradas oportunidades a la Aduana una mayor apertura arancelaria, pero la respuesta siempre fue negativa, ya que debía resolverse en el marco del Mercosur. El secretario de Comercio se comprometió a trabajar en este sentido, dijeron fuentes oficiales.
El acuerdo será firmado a las 19.30 en la sede de la Secretaría de Comercio. Además del objetivo económico que está detrás de este convenio, y que apunta a avanzar en un comercio administrado aunque sin perjudicar la industria nacional, este acuerdo tiene un trasfondo político. El Gobierno se mostrará junto a los importadores unos de los más golpeados por por la política kirchnerista y buscará marcar un giro en la política vinculada con el comercio exterior, no sólo por la campaña electoral sino porque se proyecta otros cuatro años más en el poder.

FUENTE: El Cronista Regional