Archive for the ‘Mercosur’ Category

Optimismo de Sendic sobre un acuerdo entre el Mercosur y la UE

junio 17, 2015

Luego de que el vicepresidente de la república, Raúl Sendic y el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa volvieran de Bruselas, donde se reunieron autoridades del Mercosur y la UE, se destacó la “sintonía” que existe entre ambos bloques comerciales.

mar jun 16 2015 18:47

El vicepresidente de la república, Raúl Sendic junto al ministro de relaciones exteriores, Rodolfo Nin Novoa y la comitiva uruguaya estuvieron en Bruselas manteniendo reuniones con mandatarios de la Unión Europea.

En conferencia de prensa este martes, Sendic dijo que “se trabajó en cuatro líneas de acción: la participación en la cumbre en si misma; la reunión de cancilleres del Mercosur y la UE; el memorándum de cooperación firmado entre Uruguay y la UE; y las reuniones bilaterales con primeros ministros” según publicó la secretaria de comunicación de presidencia de la república.

Sendic también aseguró que “la cooperación entre América Latina y Europa se enfoca en un amplio temario que, entre otros temas, se relaciona con el intercambio de investigación científica; política de drogas; seguridad de los ciudadanos; relaciones comerciales; políticas sociales para abatir la pobreza; y las políticas de migración”.

En referencia a la relación entre el Mercosur y UE, Sendic destacó la posición expresada por la canciller alemana, Angela Merkel, sobre la necesidad de “formalizar cuanto antes un acuerdo” y la disposición de avanzar a dos velocidades  para lograrlo”.

El vicepresidente indicó que “se acordó avanzar al unísono entre los países del Mercosur y la UE y se fijó el último trimestre de este año para el intercambio de las planillas ofensivas y defensivas entre las dos regiones que podrán integrar el intercambio comercial que se establecerá a futuro”.

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Mercosul pressiona União Europeia para avançar com acordo bilateral

junio 17, 2015

http://brasil.elpais.com/brasil/2015/06/11/politica/1433979885_736329.html

Depois de aventar a possibilidade de negociar em separado, osmembros do Mercosul fecharam consenso sobre a apresentação de uma proposta comum para um acordo de livre comércio com a União Europeia. A presidenta Dilma Rousseff se mostrou disposta, nesta quarta, a dar um empurrão nas conversações entre os dois blocos. Na abertura da cúpula de chefes de Estado e de Governo da União Europeia e da América Latina e Caribe (UE-Celac), ela cobrou uma data para que essas propostas sejam colocadas na mesa. “O Mercosul quer fazer uma proposta e queremos saber se a União Europeia está preparada para ela”, disse Rousseff.

Embora não tenha dado um só detalhe sobre a oferta que os países sul-americanos vão apresentar, a presidenta garantiu que o bloco, formado originalmente por Brasil, Uruguai, Paraguai e Argentina – a Venezuela ingressou no bloco em 2012 -, está em condições de avançar. “Queremos que a UE nos diga que ela também está em condições de apresentar uma oferta, e que os 27 países irão ofertar ou, se algum não vai ofertar, nós queremos saber quem”, disse. Na chegada da comitiva brasileira a Bruxelas, a ministra da Agricultura, Kátia Abreu, chegou a cravar que julho era o mês limite para a apresentação da proposta entre os dois blocos, que começaram a vislumbrar essa aproximação há quase duas décadas.

Rousseff chegou a dizer que a troca de propostas poderia acontecer em questão de dias ou meses, mas enfatizou que a prioridade é que o acordo inicial fosse selado ainda este ano. “Do ponto de vista do Brasil, o Mercosul tem condições de fazer esse acordo. Resta saber se nós vamos poder fazer isso simultaneamente”, afirmou ela, segundo informações da assessoria de imprensa da presidência. Pelas regras do Mercosul e da UE, os respectivos países membros podem travar negociações em velocidades diferentes. A incógnita seria a Argentina, que tem maior resistência à abertura comercial, pela fragilidade da sua economia.

Esta é a segunda tentativa de fechar um acordo entre os dois blocos, que já promovem um comércio de 267 bilhões de dólares. Em 2004, houve uma primeira tentativa, depois de anos de conversações. Mas, os argentinos frustraram a aliança ao colocar obstáculos diante das propostas apresentadas pela União Europeia à época. Como o Mercosul só pode fechar acordos se houver consenso entre todos os seus parceiros, as conversas foram congeladas até 2010.

De lá para cá, Brasil, Uruguai e Paraguai, que formavam o bloco original – a Venezuela ingressou oficialmente em 2012 – têm buscado saídas para driblar a Argentina, e mudar a regra que propõe o alinhamento de todos os integrantes do bloco para fechar acordos. Os Governos brasileiro e uruguaio já vinham dando sinais de que estavam dispostos a andar mais rápido que seu parceiro e sócio fundador. Em sua visita ao México no mês passado, Rousseff já havia citado a possibilidade de os países apresentarem propostas para promoverem abertura de seus mercados em velocidades distintas. “Diante dessa pressão, a Argentina teve de aceitar o consenso e acompanhar a proposta do bloco”, diz Welber Barral, especialista em comércio exterior.

Expertos descartan un acuerdo comercial Mercosur-UE en 2015

junio 17, 2015

La estrategia propuesta por Uruguay de avanzar a dos velocidades quedó relegada. Los analistas no creen que la promesa de acordar el TLC a fin de año se concrete.

Entre los conceptos más escuchados por expertos en comercio internacional sobre la promesa de iniciar un intercambio de ofertas para cerrar un TLC entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) antes de fin de año están “escepticismo”, “más de lo mismo”, “un paso atrás” o “esta película ya la vimos otras veces”.
La dosis de optimismo y empuje que el gobierno de Tabaré Vázquez dio desde su asunción para que el bloque regional saliera de su estancamiento y avanzara en su inserción internacional con la firma de un tratado con la UE que hace 20 años está sobre la mesa y la firme predisposición de Brasil de acompañar esa alternativa, no parecen ser suficientes para alcanzar ese objetivo en el corto plazo.
Si bien las declaraciones que distintos jerarcas de ambos bloques expresaron en el mar co de la cumbre Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) con líderes de la UE transmitieron confianza en avanzar, para los expertos será prácticamente imposible de cumplir.
A juicio del economista y profesor de comercio internacional de la Udelar, Marcel Vaillant, la única posibilidad de avanzar en el corto plazo era que Europa aceptara “bilateralizar” un acuerdo por país con los miembros del Mercosur que tienen mayor interés en cerrar un TLC (Brasil, Uruguay y eventualmente Paraguay). “Sin embargo, ahora vuelven a los cuatro países (incluido Argentina) para que el Mercosur haga una oferta conjunta a la UE. Eso es más de lo mismo. Hoy Europa no tiene los recursos políticos necesarios para cerrar un TLC en 2015”, aseguró.
En una línea similar, el director del departamento de Negocios Internacionales e Integración de la facultad de Ciencias Empresariales de la Ucudal, Ignacio Bartesaghi, dijo que “estaba convencido” de que Argentina no iba a aceptar “quedar por fuera” de un acuerdo con la UE porque pagaría un “costo muy alto”. Asimismo, agregó que Brasil entendió que “relegar” al segundo país del Mercosur “tampoco era negocio” para posicionar su imagen de liderazgo en la región.
A su juicio, las declaraciones del embajador en Bruselas de Uruguay, Walter Cancela, previo a la cumbre de la Celac donde aseguraba que la oferta del Mercosur incluía a Argentina y que no estaba en la mesa una negociación a dos velocidades “fue lo que finalmente terminó ocurriendo”.
Las declaracionesd de Cancela molestaron a Vázquez y a su canciller Rodolfo Nin, porque entendían iban a contrapelo de la estrategia que Uruguay. “Soy optimista de que vamos a ir todos juntos. Argentina tuvo una posición que en nada difirió de la nuestra, no hizo ningún planteo en otro sentido”, señaló Nin Novoa.

Mercosur también existe

mayo 19, 2015

14/05/2015 | 18:37

Cuando uno mira el mapa de regionalización económica de Latam hoy se encuentra con 3 espacios diferenciados: Mesoamérica (Centroamérica y México), la Alianza del Pacífico (AP) (Chile, Perú, Ecuador y México) y Mercosur ampliado (Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y los tardíamente incorporados Bolivia, Ecuador y Venezuela).

A los países de Mesoamerica los unifica un proceso de integración económica que viene desde los años ’60 con la creación del SICA (Sistema de Integración Centroamericana) y las corrientes de comercio e inversión que generan la cercanía geográfica con México, por un lado, y con Estados Unidos, por el otro. Comparten tener TLC con la superpotencia del Norte (NAFTA del 4/1992 y DR-CAFTA del 6/2004) y Acuerdo de Asociación Estratégica con la Unión Europea (2011).  Muestran un perfil de comercio muy dependiente de los EEUU.

Los otros dos espacios son bloques de países básicamente de Sudamerica, que derivan reagrupaciones que se habían consolidado entre los fines de los ´60 (CAN- Comunidad Andina de Naciones) y los ´80/90 (Acuerdos estratégicos Argentina-Brasil, 1985, y Mercosur, 1991). La CANconformada por Venezuela, Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia y Chile, que se había llevado adelante institucionalizándose teniendo como modelo a la Unión Europea, se dinamitó: Ecuador, Bolivia y Venezuela se integraron tardíamente (después del 2006) al Mercosur; Chile, Perú y Colombia conformaron con México la AP en 2011.

La AP, que tiene acuerdos comerciales con EEUU, Europa y Japón (Colombia está aún en negociación), se muestra como el bloque más abierto. Por el contrario, ninguno de los países del Mercosur ha firmado TLC con EEUU, Europa o Japón. A partir de estas diferencias en TLC globales y en que los gobiernos de los países de la AP muestran un discurso y una praxis más amigable con el mercado y el respeto de los contratos que una parte de los del Mercosur (Argentina, Venezuela, Ecuador o Bolivia, es distinto grado) se ha planteado una dicotomía entre buenos y malos.

Pero los abordajes sin matices no sirven. No se puede entender la realidad de estos bloques a partir de imágenes caricaturizadas sin atender la realidad económica subyacente y las diferencias concretas a nivel nacional de situaciones tan diversas.

Una cuestión que se olvida cuando se analiza la cantidad de acuerdos de libre comercio firmados por países emergentes es que la negociación le resulta más costosa a aquellos que tienen estructuras productivas más complejas y diversificadas. Argentina y Brasil son clara muestra de este hecho. También es cierto que cuando se firma un acuerdo de libre comercio con uno de los dos grandes jugadores (EEUU o Europa), aumentan las probabilidades de tener un acuerdo con el segundo de los dos por el interés recíproco.

La AP (con México como estandarte) está de moda entre los inversores, como lo estuvo Brasil a mediados del 2000.  Los países del Mercosur pasaron a tener poco interés para los negocios. Vale recordar el concepto, acuñado por el académico Félix Peña para caracterizar los procesos de integración, de la “curva del desencanto” que hace referencia a las expectativas sobre estos según pasa el tiempo y comienzan desavenencias lógicas en su funcionamiento. La AP no alcanza un lustro de funcionamiento, Mercosur un cuarto de siglo. Ademas, Brasil, por un lado, y México, por el otro, tienen un tamaño definitorio para los espacios en que participan y “contaminan” los números totales de estos y sus imágenes.

Elaboración propia con base en datos FMI y UNCTAD (valores promedio 2009-13)

Mercosur es el bloque de mayor dimensión económica y, junto a la AP si se excluye a México, el que muestra el perfil de comercio exterior más equilibrado y diversificado en términos de destino de exportaciones y origen de importaciones. En el resto de los bloques el peso de EEUU es dominante.

Elaboración propia con base en datos de FMI y UNCTAD (valores promedio 2009-13)

Es cierto que Mercosur es menos abierto en términos de comercio exterior que el resto de los bloques pero esta muy lejos de ser un bloque cerrado al comercio, explica el 40 % de las impo y el 45% de las expo de Latam. En el marco de ALADI, existe completa desgravación arancelaria entre Chile y Mercosur, 88% con Perú y 90% con Colombia. Es mayor el comercio desde la AP hacia Mercosur que el existente entre los miembros de la propia AP. Por otro lado, el comercio intra-Mercosur es del 14% del comercio de sus miembros (mayor si nos referimos a la manufactura) mientras el comercio intra-AP es de apenas 3,5%.

El planteo de EEUU, apoyado por las principales potencias del mundo desarrollado, de los dos Mega-Acuerdos de comercio e inversión (el Transatlántico y el Trasnspacífico) como respuesta al avance de China, sumado a  la pérdida de peso de la OMC como espacio en el que se acuerdan las reglas de comercio e inversión mundial, apuntan a generar una nueva geografía económica mundial. Mercosur debe mover fichas y tanto lo gobiernos como lo empresarios están conscientes de ello. Muestra de esto es el avance de las negociaciones de un Acuerdo Estratégico de Cooperación con la UE y la preocupación expresada por los empresarios brasileños al riesgo de aislamiento económico.

La redefinición de la nueva geografía económica mundial esta en marcha. Es un proceso abierto y America Latina puede, y debe, tomar decisiones para tentar jugar un papel protagónico y no quedarse en la periferia. Hay muchas respuestas posibles, la peor seria seguir en la fragmentación de los espacios y desconocer la historia. El Mercosur existe, y se han hecho mucho errores. Pero con políticas mas acertadas y mejor diálogo entre sus países este espacio podría recobrar relevancia política a la altura de su peso económico. Por esos se necesitan líderes.  Seguramente el el cambio de gobierno en Argentina, uno de los pilares del bloque, que ocurrirá a fin de 2015, es un paso importante en esa dirección.

Federico Ignacio Poli es economista y ex director de Asuntos Económicos de la Secretaría General. Iberoamericana. Participó en la conferencia ‘LatAm entre la cuenca Asia-Pacífico y Atlántica’ perteneciente al foro Latinoamérica Global celebrado el pasado 5 de mayo en Casa de América.

Ex ministro de Lula pide a Dilma que Brasil abandone el Mercosur

noviembre 19, 2014
Es cierto que no está entre los planes de Dilma Rousseff pero también es verdad que la Presidenta de Brasil se encuentra en graves problemas, en una crisis que recién comienza: los periodistas con buenos contactos en el PT afirman que hay 40 legisladores mencionados ya por los “arrepentidos” en la trama de corrupción de Petrobras. Entonces, son temas a seguir por la Argentina, tanto el ajuste que viene en Brasil como el reclamo de un influyente hombre de negocios y ex ministro de Luiz Inácio Lula da Silva que afirma que el Mercosur ya no le resulta útil a Brasil.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La bomba la arrojó el ex ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Luiz Fernando Furlan, quien durante su participación en el foro empresario “Brasil Competitivo”, organizado por el diario O Estado de S. Paulo, dijo que Brasil debería revisar sus políticas comerciales, especialmente su membresía en la unión aduanera Mercosur.
Furlan fue ministro de Luiz Inácio Lula da Silva desde 2003 hasta 2007, y antes había sido presidente del Consejo de Administración del grupo alimentario Sadia, del cual es accionista en su condición de nieto del fundador, Attilio Fontana.
“El Mercosur está estancado, tal vez sea la hora de que Brasil declare su independencia del grupo”, dijo Furlan, quien agregó que las posiciones proteccionistas de Argentina impidieron que el bloque sudamericano pudiera concretar acuerdos comerciales con la Unión Europea, con otros bloques y países por separado.
Furlan, un personaje muy respetado en la comunidad de negocios de Brasil y que conserva predicamento en la coalición gobernante, dijo que si se saliera del Mercosur, Brasil quedaría libre para buscar socios comerciales sin pedir aprobación al resto de los integrantes del bloque: Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela.
Mientras Brasil resbala en este tema, algunos de nuestros vecinos nadan libremente firmando acuerdos comerciales”, dijo Furlan, mencionando el caso de Perú, que crece más que Brasil, con menos inflación, sumándose a la Alianza del Pacífico y atrayendo inversiones.
 
Es evidente que la Alianza del Pacífico ha derrotado al Mercosur. El bloque comercial que integran Chile, México, Perú y Colombia es tan atractivo que ya Uruguay se sentó como “observador” y se especula con su interés en solicitar su ingreso.
Y resulta muy interesante que Argentina es el motivo del cuestionamiento de Furlan, a cuyo gobierno acusa de frustrar la posibilidad de acuerdos con otros países o regiones, deteniendo la expansión del comercio exterior de Brasil.
Excarcelación
En tanto, en un convulsionado Brasil, el juez federal Sergio Moro amplió la prisión preventiva del ex director de Servicios de Petrobras, Renato Duque, al igual que la de otros 5 implicados en la red de corrupción en torno a la mayor empresa del país.
En tanto, Moro decidió la libertad inmediata de 11 detenidos.
Moro ordenó la prisión preventiva de
> Renato Duque, 
> João Ricardo Auler, presidente del Consejo de Administración de Camargo Correa; 
> Dalton Santos Avancini, presidente de Camargo Correa.
> Ricardo Ribeiro Pessoa, presidente de la constructora UTC; 
> José Aldemário Pinheiro Filho, presidente de OAS; y
> Mateus Coutinho de Sá Oliveira, empleado de OAS en São Paulo.
En tanto, liberó (aunque prohibió salir del país y deben entregar sus pasaportes a la Justicia) a Valdir Carreiro, director-presidente de IESA; Othon Zanoide, director de Queiroz Galvão; Jayme de Oliveira Filho, vinculado al detenido cambista Alberto Youssef; Alexandre Barbosa, de OAS; Walmir Santana, de UTC; Ildefonso Colares, ex-director-presidente de Queiroz Galvão; Carlos Alberto da Costa e Silva, de UTC; Otto Sparenberg, director de IESA; Newton Prado Junior, director de Engevix; Carlos Eduardo Strauch, director de Engevix y Ednaldo Alves da Silva, de UTC.
¿Qué hará Dilma, en este escenario?
Todo indica que ella deberá hacer alguna concesión al mercado. Antes de avanzar al respecto, en la crónica que Tereza Crunivel hizo para la web 247 (ella conoce muy bien al PT luego de haber sido una importante funcionaria de Lula, a cargo de medios), debe aclararse que en el PT muchísimo se criticó durante el 2do. mandato presidencial de Lula a Henrique Meirelles, ex titular del ex BankBoston (fue quien hizo la fusión que hoy día se llama FleetBoston), pero en quien Lula confió también en su momento como forma de convencer al mercado (que no iría a un default).
La presidenta Dilma Rousseff anunciará aún este año su nuevo equipo económico y una ecuación, todavía no calibrada por los medios ni por el mercado, está siendo estudiada: colocar al actual presidente del Banco Central en el Ministerio de Hacienda y ofrecer nuevamente a Henrique Meirelles la jefatura de la autoridad monetaria, cargo que ejerció entre el 2003 y el 2010.
La fórmula aún no fue totalmente decidida pero una señal de que Dilma piensa en Tombini fue la invitación para que integrara la comitiva brasileña que viajó a la reciente reunión del G20 en Australia. Tombini retornó a Brasil en el avión presidencial junto a la mandataria. El largo viaje debe haber permitido una buena conversación.
Un alto ejecutivo del mercado financiero garantiza que esta fórmula agradaría mucho al mundo de las finanzas. Sería “papaya con azúcar”, dijo. Meirelles estaría en el lugar más deseado por los agentes económicos y Tombini en el Ministerio de Hacienda restauraría la confianza en la gestión fiscal, en función de su historia como presidente del Banco Central.
Una fuente del PT y otra del Gobierno dijeron que Dilma se sentiría más cómoda con esta fórmula. Si el Banco Central continuaría teniendo autonomía operacional, quisiera en el Ministerio de Hacienda a alguien más cercano, que contente al mercado pero que sea, al fin y al cabo, un ministro de la presidenta. Invitando a Meirelles al Banco Central enviaría una señal al mercado y también al ex-presidente Lula, que defiende su nombre para el Ministerio de Hacienda. Otro defendido por Lula, el ex viceministro Nelson Barbosa, sería ministro de Planificación.
La decisión de la presidenta de anticipar el anuncio de los nombres de su nuevo equipo económico se fortaleció al retornar de Australia, donde fue informada sobre la séptima fase de la operación Lava Jato, por la que se detuvo a altos ejecutivos de nueve grandes constructoras proveedoras de Petrobras, y de los movimientos de la oposición para aprovechar el escándalo y amenazar incluso con un proceso de impeachment.
El mundillo político se está preparando para un gran terremoto. Se habla de que más de 40 parlamentarios habrían sido citados por los “delatores premiados” detenidos.
Contra esos políticos el procurador general Rodrigo Janot debe iniciar una demanda en el Supremo Tribunal Federal (STF). Habría entre ellos algunos opositores.
Con la seguridad de que la nave política hará agua, resulta prudente reforzar rápido la tripulación económica. La definición de los nombres a cargo de otros ministerios quedará para después, incluso para el año que viene, tras la elección de las mesas directoras del Senado y la Cámara de Diputados.

Industriales brasileños presionan a Dilma y estudian impacto de acuerdo con EE.UU.

noviembre 12, 2014
La CNI, la US Chamber y el Consejo Empresarial Brasil-EE.UU. firmaron un acuerdo para trabajar en este sentido. Debería flexibilizarse el Mercosur. Tarea difícil

Como un mecanismo de presión al gobierno recién reelecto de Dilma Rousseff, y a días de que la mandataria anuncie su nuevo gabinete, los industriales brasileños se aventuraron y pusieron en agenda las debilidades del Mercosur y la necesidad de que Brasil pueda avanzar en acuerdos comerciales bilaterales, como por ejemplo, con Estados Unidos.

Concretamente, la Confederación Nacional de la Industria (CNI) comenzó a trabajar con el Consejo Empresarial Brasil-Estados Unidos (Cebeu) y la US Chamber para estudiar el interés y el impacto de un eventual acuerdo comercial entre ambos países, según publicó ayer el diario Valor.

De acuerdo con el artículo, las tres entidades tendrán un año para consultar a las industrias de los dos países y analizar qué sectores serían estratégicos para ese acuerdo. Luego elaborarán un estudio que será entregado a los gobiernos. “Nuestra propuesta es iniciar una consulta con los empresarios brasileños sobre el interés en la relación con Estados Unidos y cómo podríamos estrecharla”, dijo al diario brasileño el director de desarrollo industrial de la CNI, Carlos Abijaodi.

Consultadas por El Cronista fuentes del gobierno brasileño, relativizaron esta posibilidad por varios motivos. Por un lado, las relaciones diplomáticas entre Brasil y Estados Unidos no se recompusieron tras la ruptura generada a partir de denuncias de espionaje norteamericano al gobierno de Rousseff. Además, para avanzar en un Tratado de Libre Comercio con el mercado norteamericano debería flexibilizarse el Mercosur, ya que la normativa actual impide a los países miembros firmar acuerdos comerciales por separado. “Estos son acuerdos privados que no tienen nada que ver con lo público. Los industriales están presionando al gobierno brasileño para que tome alguna medida. Me resulta sospechoso que lo hagan justo a días de que Dilma anuncie su nuevo gabinete”, consideró el analista Gustavo Segré.

Dilma viajará esta semana a Brisbane, Australia, para participar de la cumbre del G-20, donde también estará presente Obama. Se especula con que puedan limar asperezas tras las denuncias mencionadas. El gobierno brasileño también preparaba una reunión bilateral con la Cristina Fernández, que finalmente no podrá realizarse debido a la ausencia de la mandataria argentina.

Sobre las dificultades para avanzar en un TLC con EE.UU. producto del Mercosur, Abijaodi dijo que se necesita reorganizar el bloque económico. Sin embargo, no dio detalles de los cambios que la CNI quisiera ver implementados. “La forma de hacerlo depende de una reevaluación de la estructura del Mercosur”, señaló. El director de la CNI informó que la entidad presentó al Gobierno la necesidad de reorganizar el Mercosur, pero negó que Brasilia haya dado alguna señal en ese sentido. “Vemos al bloque como algo importante, pero creemos que tiene que haber una manera para caminar dentro de las necesidades de la industria. Brasil precisa acuerdos no sólo con Estados Unidos, sino con la Unión Europea y otros bloques”, afirmó.

A su vez, el presidente de la sección brasileña de Cebeu, Frederico Curado, dijo que la entidad tiene tres prioridades: la búsqueda de algún tipo de acuerdo de libre comercio; un acuerdo para evitar la doble tributación, y la eliminación de las visas para el tránsito de personas entre los dos países.

EDICIÓN IMPRESA ECONOMÍA Y POLÍTICA Importación

octubre 7, 2014

El Gobierno elevó las alícuotas del impuesto de importación extrazona de un centenar de productos. Estableció para el kiwi una tasa de 10%, atún y conservas de atún 16%, vino espumoso 35%, artículos para fuegos artificiales 20%, herbicidas a base de glifosato 35% y productos alimenticios con aceite de soja 35%. Alcanza también a reactores nucleares, aparatos de grabación, tractores, aeronaves, mobiliario médico quirúrgico, juguetes, cepillos de dientes y bolígrafos.

Trabas para el acuerdo de libre comercio del Mercosur y la UE

junio 6, 2014

En Brasil sostienen que la Argentina no hace demasiado para avanzar con la negociación.

Fue durante la soirée en el Palacio de la Alvorada, con la presidenta Dilma Rousseff, que Clarín recibió la siguiente confirmación: “Brasil y Argentina ya acordaron sobre el comercio bilateral de autos. Perosiguen sin resolverse las negociaciones de libre comercio con la Unión Europea”. El dato provino de un ministro que acompañó la cena. El funcionario no arriesgó pronósticos sobre si habrá tiempo, este año, para concluir este proyecto de asociación con los europeos. “Lo que sí podemos afirmar es que para Brasil esa sociedad con la UE es muy, pero muy importante; porque se trata de más y más comercio”.

Esta semana, distintos medios periodísticos volvieron a alertar sobre el origen de las trabas, para cerrar un tratado que cumplirá su décimo primer aniversario.

El problema vendría, según afirman, de la Argentina. Según el diario paulista Folha de Sao Paulo, documentos de la cancillería brasileña culparían por el impasse a “la falta de ambición” en la oferta de liberalización a los europeos. El equipo comandado por Axel Kicillof y por su colega de Industria Débora Giorgi propuso un plazo para comenzar a reducir los aranceles de importación que llega a siete años según el tipo de bienes en juego.

En total, la desgravación arancelaria se concretaría recién dentro de 15 años para un nutrido conjunto de sectores. Ese punto es el que, en principio, habría detenido “en el tiempo y en el espacio” el proyecto de libre comercio al que aspiran en Bruselas, capital de la UE, y en el Mercosur.

Este asunto fue objeto de numerosas reuniones del Mercosur. Una de las más importantes ocurrió en marzo de este año cuando Brasil y Uruguay emplazaron, casi literalmente, a la Argentina para que avanzara en la confección del listado de productos que entrarán dentro del proceso de integración comercial. A fines de ese mes, funcionarios del Mercosur llegaron en Caracas a un consenso que permitiría al bloque presentar una oferta de apertura comercial conjunta ante los europeos. Pero las gestiones se trabaron en un punto en que las resoluciones dejan de ser técnicas para requerir decisiones del más alto nivel político. Esa instancia es la que no se produjo.

Pero el Mercosur tiene otros problemas adicionales. Desde que Venezuela asumió la presidencia del bloque regional, en julio de 2013, no hubo más cumbres. Faltó la de inicio de este año y hasta ahora nada indica que se hará en los plazos previstos por el propio organismo, la reunión presidencial de mitad de año. Ayer, la presidenta Rousseff argumentó que la falta de estas citas, donde semestralmente un país le pasa al que sigue por orden alfabético el bastón de mando, se debió “a problemas de agenda” de los presidentes. Ante los periodistas extranjeros enumeró: “Primero fue un problema de la presidenta Cristina que estaba enferma. Pero después se plantearon distintos problemas de agenda. Y ahora yo estoy con el Mundial. Y después vendrá la campaña electoral”.

Sin embargo, en el medio habrá otro tipo de foro internacional: el BRICS, que une a Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica. La cita será en Fortaleza el próximo 16 de julio. Para esa reunión, Dilma convocó a todos los presidentes de América del Sur, llamados a participar a partir del segundo día. Los jefes de Estado del Mercosur, entre ellos la presidenta Kirchner, ya comprometieron su presencia, lo que en principio permitiría avanzar no sólo en los temas relacionados con el BRICS, sino también progresar en las cuestiones estancadas como el área de libre comercio con la UE.

Limitar el Mercosur sería “una estupidez absoluta”

junio 2, 2014

• Marco Aurélio García, asesor clave de Dilma, refuta al opositor Aécio Neves
Por: Marcelo Falak

BrasiliaMarco Aurélio Garcia representa muchas cosas. Además de asesor especial de Política Internacional de la Presidencia de Brasil y el hombre que en la práctica lleva la relación con Sudamérica, es un intelectual muy reputado, una de las voces más influyentes en el Gobierno de Dilma Rousseff y la más escuchada por un peso pesado que, a no engañarse, no está retirado de la política: Luiz Inácio Lula da Silva. Y, para nosotros, es algo aun más importante: un valioso amigo de la Argentina y un aliado en la visión de un Mercosur fuerte.

Brasil votará un nuevo presidente en octubre, y las últimas encuestas reflejan una creciente incertidumbre. ¿Tendrá Dilma un segundo mandato, el cuarto consecutivo del Partido de los Trabajadores? ¿Cambiará acaso el ciclo político? Si esto último ocurre, llegaría al poder el ascendente Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), un abierto impulsor de la idea de un Mercosur bonsái, que deje de ser una unión aduanera y retroceda a una mera zona de libre comercio. Buena parte de las posibilidades de expansión de la industria argentina se juegan la suerte en la próxima elección brasileña.

Sobre todo esto y más, sin los meandros habituales del lenguaje diplomático, Marco Aurélio Garcia conversó con este enviado el miércoles en el edificio del Congreso en Brasilia, tras la audiencia pública compartida. A continuación, los tramos principales de la entrevista con Ámbito Financiero.

Periodista: Hay una sensación de estancamiento en el Mercosur. ¿Eso responde a la realidad y, en todo caso, cómo se sale de él?

Marco Aurélio Garcia: Existe esa sensación que, a mi juicio, presenta dos aspectos. Uno real, porque hay problemas, pero hay otro que responde a la intención de algunos de plantear que el Mercosur no camina. Es interesante que en la Argentina la mayoría de las fuerzas políticas viables estén interesadas en destrabar el Mercosur, pero no para retrotraerlo hacia un área de libre comercio, sino para profundizarlo como una unión aduanera, lo que involucrará políticas industriales, entre otros factores. Una complementariedad productiva y un avance en términos de infraestructura física y energética también ayudarían mucho para que la gente pueda sentir concretamente el Mercosur. Si tú tienes una carretera que va de Porto Alegre a Chile, pasando por la cordillera, eso le daría a la gente una percepción muy clara, sólo por dar un ejemplo.

P.: Hay muchas quejas empresariales en Brasil contra el Mercosur y las políticas argentinas. ¿Cuánto preocupan esos cuestionamientos?

M.A.G.: Ese ruido forma parte de las preocupaciones, porque la política se hace también en función de eso. Pero los liderazgos empresariales efectivos, tanto en Brasil como en la Argentina, tienen las cosas claras.

P.: Aécio Neves habló claramente de retrotraer el Mercosur a una zona de libre comercio. ¿Un triunfo del PT es la única garantía para la Argentina de que el bloque seguirá siendo una unión aduanera?

M.A.G.: Con Aécio tengo claro que el Mercosur iría hacia atrás. Ahora Eduardo Campos (ndr: el candidato socialista moderado, tercero en las encuestas y potencial aliado clave de Neves en un eventual balotaje) es un enigma, porque un día habla para la derecha y al siguiente para la izquierda. En realidad, se trata de una discusión que viene desde hace tiempo. Ya en 2010, uno de los candidatos presidenciales (ndr: José Serra, también del PSDB) defendía la tesis de un Mercosur como área de libre comercio. Eso no pasó por la decisión de los electores. Esa vieja idea de una flexibilización del Mercosur nos lleva a una discusión sobre los tratados de libre comercio. Habría que preguntarles a economistas de México, de Chile, de Colombia, de Perú, para ver en qué derivaron esos tratados: están muy mal. Por supuesto que cabe a los gobiernos de esos países si deben cambiar o no, pero no me parece que sean una salida para los países del Mercosur. Y si hacemos un análisis más fino del comercio en el Mercosur, es decir, el contenido y el peso de las manufacturas, vamos a ver que es extremadamente ventajoso para Brasil y el resto de los países.

P.: ¿Los problemas del bloque son sólo responsabilidad de la Argentina?

M.A.G.: Las dificultades se originan en la Argentina, sí, pero también en Brasil. Participé en decenas de negociaciones, no sólo con tu país, y muchas veces nosotros tenemos problemas en la importación. Muchas veces sufrimos presiones internas, que son legítimas, justificadas, pero que no se pueden compatibilizar con las políticas de integración. Se trata de casos puntuales dentro de intercambios que alcanzan a miles de millones de dólares. Justamente, en las negociaciones del Mercosur debemos apartarnos de esas presiones.

P.: Quienes defienden una ruptura del Mercosur tal como lo conocemos sostienen que Brasil ha crecido y adquirido una escala global, por lo que un bloque con una impronta proteccionista hoy representa para sus grandes empresas más un lastre que una solución. ¿Qué opinan usted y el Gobierno?

M.A.G.: Desinteresarse de la región sería una tontería absoluta, algo que ningún país importante haría, ya que por ese camino no tendría mucho futuro. ¿Cuál es la presencia internacional de Brasil desde el punto de vista económico? Gran parte de ella está en América Latina, por lo que cambiar sería una estupidez extraordinaria.

P.: Prescindiendo, por favor, del lenguaje diplomático, ¿cómo imagina el futuro de la Argentina?

M.A.G.: En lo electoral, ustedes tienen algo que va en contra de cualquier pronóstico: falta todavía más de un año para votar. En ese tiempo, creo que, por lo que se hizo hasta ahora, la situación económica del país será distinta y mejor. Acá discutí mucho, incluso en el Gobierno, para llamar la atención sobre el hecho de que se estaba produciendo un cambio en la política económica argentina. Hubo una modificación en la política cambiaria, en el INDEC, que es quizás el elemento más importante, porque toca la credibilidad. Hay cinco o seis puntos que demuestran eso concretamente. Creo que Axel (Kicillof) lo tiene claro, aunque sufre algunas limitaciones como todo ministro. Creo que las cosas están cambiando, aunque no sé cuál será el alcance de eso, su duración, su importancia. Si eso ocurre, yo no excluiría a un candidato cristinista.

Para analistas, el TLC entre UE y Mercosur no aportará mucho a la mayor inserción de Brasil

mayo 13, 2014
Sostienen que si el país no quiere quedar aislado debe apuntar a los acuerdos del Transatlántico (TTIP) y Transpacífico (TPP) que son los que definirán el nuevo comercio mundial
El encaminamiento de la propuesta que el Mercosur presentará a la Unión Europea (UE) deshizo la parálisis que mantenía Brasil con respecto a la búsqueda de acuerdos relevantes en el comercio exterior. Sin embargo, la buena noticia llegó con un escenario externo en el que otros acuerdos pueden minimizar los efectos positivos de ese tratado.
Según expertos del sector presentes en un seminario realizado la semana pasada en la sede de la Fundación Getulio Vargas (FGV), en San Pablo, el tratado con la UE por sí solo no sería suficiente para aumentar la inserción brasileña en el comercio global.
Actualmente, Estados Unidos lidera las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Transpacífico y del Tratado del Transatlántico (TPP y TTIP, en la sigla en inglés), los dos acuerdos más significativos en negociación a nivel mundial.
La investigadora de la FGV, Lia Valls, dijo que el actual escenario es diferente al de la década del 90, cuando se creó el Mercosur. “En la década siguiente, la Organización Mundial de Comercio (OMC) ganó fuerza, con las alternativas multilaterales, pero fue algo lento. Desde el punto de vista de la economía política Estados Unidos, al contrario de antes, está intentando recrear un sistema multilateral a partir de esos acuerdos”.
En el TPP, doce países están en negociación, incluyendo a Japón, Estados Unidos, Chile, Perú y México. La lista representa 38% del PBI mundial y 24% del comercio exterior global. El TTIP, entre los americanos y la UE, nuclea a 29 países, 46% del PBI mundial y 25% del comercio de bienes y servicios del planeta. “Si esos dos acuerdos salen, quién quede afuera terminará aislado y después tendrá que aceptar las nuevas reglas y normas del comercio mundial de una forma o de otra”, afirmó Valls.
Las economías que queden fuera del TPP, como la brasileña, perderán espacio en el comercio de bienes y servicios y sentirán la presión negativa en el PBI en función de la reducción de los mercados externos. Ese es el diagnóstico de Barbara Kotschwar, investigadora en el Peterson Institute for International Economics (PIIE), que presentó un estudio indicando que a partir de 2025 –año utilizado como base para las proyecciones– los países que queden fuera del tratado perderían 0,5% del PBI al año.
Otro factor que fuerza el cambio en la política de comercio exterior es que el Mercosur llegó al grado más alto de interdependencia posible para economías no complementarias, según Ricardo Markwald, director-general de la Fundación Centro de Estudios de Comercio Exterior (Funcex). Después de que el bloque alcanzara su auge en 1999, con 17% de peso en las exportaciones brasileñas y 16% en las importaciones, comercio de Brasil con el bloque, el año pasado, representó 10% de todas las exportaciones y 9% de las importaciones.
“La discusión ahora es más sobre las nuevas formas para perfeccionar el régimen existente y no tanto acerca de cómo aumentar el comercio”, dijo. 
Los principales problemas del Mercosur son hoy la definición de una política automotriz común, la eliminación de las barreras no arancelarias, la efectiva liberalización de los servicios, la compatibilización de medidas sanitarias y estándares técnicos y la institución de un mecanismo para la solución de controversias, según Markwald.
Para Vera Thorstensen, profesora de
la FGV, una política que quiebre el aislamiento de Brasil en acuerdos regionales y bilaterales tendría que figurar en la agenda del próximo gobierno. “Es un tema que no va a desaparecer a pesar de un posible acuerdo con los europeos”.