Archive for the ‘Comercio’ Category

Inminente fallo de OMC por carne argentina

abril 24, 2015
Por: Pablo Jiménez

Como pocas veces se esperó con tantas ansias un fallo de la OMC puertas adentro del Gobierno. Es que en el próximo mes podría conocerse un fallo favorable para el país en la emblemática disputa con Estados Unidos por el ingreso de carne a territorio norteamericano que está bloqueada desde hace más de 14 años. 

Esta sería la primera sentencia favorable luego de que la Organización Mundial de Comercio le ordenará al gobierno desarmar el sistema de declaraciones juradas anticipadas de importaciones (DJAI) a partir de una demanda conjunta de EEUU, la Unión Europea, Japón y una decena de países, entre ellos México.

La batalla de la carne data desde 2001 cuando tras el brote de aftosa, Washington prohibió el ingreso de carnes refrigeradas y sin hueso provenientes de la Argentina. Sin embargo, EEUU mantiene hasta el momento las trabas pese a que ya la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) calificó a la Argentina con el estatus sanitario de país libre sin vacunación en la Patagonia y país libre con vacunación en el resto del país. Esto fue avalado por el propio Servicio de Inspección de la Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA/APHIS), que determinó que “las medidas de vigilancia, prevención y control aplicadas por Argentina son suficientes para minimizar la probabilidad de introducción de la fiebre aftosa en los EEUU”. Pese a estos indicadores, el lobby de productores norteamericanos primaron y por eso en 2012 la Argentina recurrió al Órgano de Solución de Diferencias (OSD).

Hace poco más de un mes la OMC sacó una resolución preliminar favorable al país y criticó a EEUU por hacer caso omiso a las declaraciones de la OIE. Ahora se espera que en breve ese dictamen se convierta en un fallo firme, según supo ámbito.com de fuentes del organismo regulador de comercio mundial.

En caso de ser favorable, la reapertura no será inmediata, pero ambas partes deberán sentarse a negociar el flujo de ventas de carne, un negocio no menor a los u$s 350 millones. Pero desde el Gobierno saben que esa cifra puede engrosarse ya que no es sólo la apertura de embarques a EEUU, sino que esto destrabaría ventas a mercados importantes como el canadiense y el mexicano, con quienes se mantienen conversaciones avanzadas.

Hoy hay que hablar de un negocio potencial ya que desde 2006 hasta el año pasado, debido a los controles y pérdida de competitividad, las ventas de carne al exterior cayeron al punto que el país quedó fuera del top 10 de exportadores. Sin embargo, desde enero vienen creciendo a un ritmo acelerado que hicieron que en el primer trimestre del año ascendieran 48% respecto a 2014.

Ambito

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Nuevo ministro de Industria de Brasil quiere discutir comercio con Argentina

enero 13, 2015

Armando Monteiro proyecta realizar una visita al país para hacer una “actualización” de la agenda comercial entre los socios mayores del bloque Mercosur.

El nuevo ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Armando Monteiro, planea en breve realizar una visita a Argentina para hacer una “actualización” de la agenda comercial entre los socios mayores del bloque Mercosur.

En declaraciones al diario Valor Económico, Monteiro, un ex presidente de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), la mayor asociación empresarial de Brasil, dijo que quería discutir con las autoridades argentinas esa actualización de las relaciones bilaterales.

Citando colaboradores del nuevo ministro, Valor reportó que el gobierno brasileño comprende la difícil situación económica de Argentina pero quiere “regularizar la situación comercial” y discutir cómo evitar que la crisis alimente barreras discrecionales contra productos brasileños.

“Nuestro casamiento con Argentina es indisoluble, pero tenemos que discutir la relación”, dijo Monteiro, agregando que coordinará las posiciones respecto a su vecino con el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira.

El gobierno argentino adoptó en el 2011 un control de cambios que fue paulatinamente endurecido para tratar de frenar una aguda salida de capitales.

Limitaciones a las importaciones impuestas por Buenos Aires han golpeado a la industria brasileña, especialmente en el segmento de automóviles y autopartes.  

Brasil registró en el 2014 su primer déficit comercial en más de una década debido principalmente a la caída de sus exportaciones a Argentina, históricamente su mayor cliente de productos industrializados.

Ministro de Industria de Brasil quiere reactivar el comercio con Argentina

enero 13, 2015

por EL CRONISTA Buenos Aires

El flamante ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Armando Monteiro, tiene previsto visitar la Argentina para revisar con los funcionarios locales en Buenos Aires el deprimido intercambio bilateral, que en 2014 alcanzó u$s 28.427 millones.
Según informó el diario brasileño Valor Económico, Monteiro planea en breve realizar una “actualización” de la agenda comercial entre los socios mayores del bloque Mercosur.
El ministro Monteiro, que es un ex presidente de la poderosa cámara empresaria industrial Confederación Nacional de la Industria (CNI), dijo que quería “discutir con las autoridades argentinas esa actualización de las relaciones bilaterales”, de acuerdo con lo consignado por el portal Brasil247.com.
Citando colaboradores del nuevo ministro, Valor reportó que el gobierno brasileño comprende la difícil situación económica de la Argentina, pero intenta sentar al Gobierno para buscar “regularizar la situación comercial” y discutir cómo evitar que una eventual crisis económica o cambiaria alimente barreras discrecionales contra productos brasileños.
“Nuestro casamiento con Argentina es indisoluble, pero tenemos que discutir la relación”, sostuvo Monteiro, quien precisó que piensa coordinar las posiciones respecto al país con el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira
La Argentina aplica desde 2011 fuertes restricciones a las importaciones debido a la falta de dólares, barreras que también incluyen a Brasil.
Las limitaciones a las importaciones impuestas por el kirchnerismo golpearon a la industria brasileña, especialmente en el segmento de automóviles y autopartes.
La balanza comercial con Brasil registró a lo largo de 2014 un saldo deficitario de u$s 141 millones, a pesar de que la Argentina redujo este año casi 30% sus compras al principal socio de la región, con lo que el intercambio bilateral se retrotrajo a niveles de seis años.
En términos acumulados, durante 2014 los envíos hacia Brasil se redujeron un 14,1% mientras que las importaciones lo hicieron en un 27,2% tal que el saldo comercial del año registró un déficit de u$s 141 millones.
Así, Brasil registró en 2014 su primer déficit comercial en más de una década debido principalmente a la caída de sus exportaciones a la Argentina, históricamente su mayor cliente de productos industrializados.
El comercio bilateral cayó un 21,2% respecto del año anterior, alcanzando u$s 28.427 millones, monto que se encuentra por debajo de los niveles comerciados en 2008. Esa cifra indica, además, que el intercambio con Brasil tuvo la mayor caída desde la crisis internacional del año 2009.
Además de las dificultades que tiene Brasil para ingresar a la Argentina, en su segundo mandato la presidenta Dilma Rousseff tiene como objetivos reordenar su frente fiscal interno.
La presidenta del país vecino lleva adelante un programa de ajuste de gastos que tendrá impacto negativo sobre el consumo y la actividad económica, situación que complicará aún más las exportaciones argentinas hacia ese mercado.

Contra la corriente

noviembre 10, 2014

Marcelo Elizondo, Director General de Desarrollo de Negocios Internacionales

Escribió hace unos años Enrique Valiente Noailles que uno de los misterios de la vida es la capacidad que tenemos los seres humanos para olvidar el enigma que nos rodea y convertir las cuestiones pequeñas de la vida en lo primordial, concentrándonos en la ‘escala pequeña’, lo que nos devuelve la sensación de que gobernamos alguna instancia de la realidad. Pero él mismo a la vez sostiene que, cada tanto, es relevante volver hacia una ‘escala total’ para no perder del todo la noción de nuestra situación última.
Con esa lógica, hay que reconocer que consumimos noticias sobre desaceleración de la economía en China, estancamiento en Alemania o debilitamiento en Brasil; pero, a la vez (y mientas también en esa mirada hay que observar una no desdeñable recuperación de la economía norteamericana) está ocurriendo en el mundo un proceso irreversible de notable impacto: el comercio transfronterizo mundial crece más que el producto bruto global y la internacionalización de la economía avanza de tal modo que ya no existe tal cosa como el ‘comercio exterior’, sino que se han estructurado procesos globales sistémicos de tres eslabones: ‘inversión internacional –alianzas entre empresas en cadenas de valor– comercio internacional’.
En el corriente 2014, según la OMC, las exportaciones globales crecerán 3,1% (aun cuando se esperaba un alza de más de 4%) y la previsión para 2015 es de un crecimiento de las mismas del 4%. La OMC anuncia un aumento del 2,5% de las exportaciones de las economías desarrolladas en 2014, y un alza para ellas del 3,8% en 2015; y espera que las exportaciones de las economías en desarrollo crezcan un 4% en 2014 y un 4,5% en 2015. Antes, el promedio del alza del comercio en 2012/2013 fue del 2,2%.
Un hecho de notable relevancia es que si se suman las exportaciones de bienes y servicios de todos los países del mundo, en 1980 la economía mundial exportaba 17% de su producción, en 2008 avanzó hasta exportar el 27% de su producción, y a la fecha la economía mundial ya exporta nada menos que alrededor del 40% de su producción.
Mientras tanto, la Argentina exportará en 2014 unos u$s 10.000 millones menos que en 2011 (10% menos que en 2013), sufrirá en 2014 el tercer año consecutivo de ventas externas más bajas que en algún año anterior (situación que no se observaba desde 1981 y sus tres años inmediatos posteriores), y contará con la más baja participación de las exportaciones en el PBI desde el inicio del siglo.
Esto no es un hecho fortuito, pero tampoco es la consecuencia de un mundo en el que el comercio se debilite. Todo lo contrario. Atribuir a hechos mundiales padecimientos que tenemos nosotros es no entender lo que ocurre.
La mentira no es el único sustituto de la verdad, porque también existe el error; y parece ser éste el que impide ver lo que transcurre más allá de nuestras fronteras (nuestras exportaciones –descontando la incidencia de los precios– caen 9% en volúmenes, cuando en Latinoamérica crecieron 5,5% en el primer semestre de 2014; mientras que en el mundo la inversión extranjera directa creció 13% el año pasado pero en Argentina decreció 11%). La advertencia, pues, es que hay que entender que en el mundo los negocios productivos internacionales crecen y que quienes ingresan en procesos de inversión, alianzas y comercio transfronterizos mejoran su calidad de vida. Pero Argentina optó por diluir vínculos externos.
Isaiah Berlín distinguió para analizar las acciones humanas entre el comportamiento del erizo (que se mueve atraído por una sola idea fija) del del zorro (que no tiene una visión única sino diversos puntos de vista, y no está atado a una visión particular, y por ello puede decidir más fácil según el contexto). Es una visión menos fija lo que permitiría advertir que en el mundo más que crisis hay cambio. Y que si se trabaja para desarrollar atributos, conocimiento, innovación, valor, cualidad; los negocios internacionales generan riqueza, aumentan ingresos, crean empleo calificado y fomentan la inversión.

Mientras la Argentina defiende las DJAI, la OMC pide al G20 eliminar proteccionismo

noviembre 7, 2014

En un informe publicado ayer, y a días de la Cumbre del G20 en Australia, la institución reveló que de las 1.244 medidas aplicadas desde el 2008, sólo 282 fueron removidas

A pocos días de que se realice la Cumbre del G20 en la ciudad australiana de Brisbane, a la que finalmente no viajará la presidenta Cristina Fernández, la Organización Mundial de Comercio (OMC) le reclamó ayer a los países miembros que reduzcan las medidas de protección de sus economías, tal como lo prometieron en la reunión del año pasado en San Petersburgo. El organismo publicó un informe ayer en el que detalla que de las 1.244 medidas de protección registradas entre octubre de 2008 y octubre de este año, sólo 282 fueron removidas, por lo que aún rigen 962 en los 19 países más la Unión Europea, que integran el G20. A su vez, el 12% de ellas comenzaron a aplicarse en el último año. “Las medidas restrictivas al comercio siguen aumentando, a pesar de las promesas”, afirmó el organismo en su documento, en el que insiste en remarcar los “daños del proteccionismo” y la necesidad de avanzar en la liberalización de la economía.
Este reclamo de la OMC se produce en momentos en que la Argentina mantiene un conflicto abierto con el organismo justamente por las trabas a las importaciones, que comenzaron con las licencias no automáticas y luego se transformaron en las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI).
En respuesta a una demanda iniciada por la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, a fines de agosto el organismo falló en contra de la Argentina al dictaminar que las herramientas que el Gobierno aplicó en los últimos años para limitar el ingreso de mercadería del exterior son “incompatibles” con la normativa del organismo. De todos modos, ahora resta un largo camino por recorrer hasta llegar, en el peor de los casos, a represalias por parte de los países afectados, ya que la Argentina optó por la apelación y llevar el caso hasta la última instancia judicial.
Como parte de la estrategia de defensa argentina, esta semana viajó a Ginebra, Suiza –donde tiene la sede la OMC– el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Adrián Nador. La Argentina comunicó a fines de septiembre su decisión de apelar el fallo ante el Organo de Apelación, en tanto que a los pocos días Europa presentó otra apelación. El objetivo de Nador es mantener un encuentro con este órgano de la OMC a los efectos de justificar la solicitud de apelación. “El gobierno argentino está buscando comprar tiempo y extender la no solución de este conflicto comercial para que el próximo Gobierno tenga que resolverlo”, consideró un analista de comercio exterior.
De acuerdo con el informe dado a conocer ayer por la OMC, desde el año en el que estalló la crisis (2008), las restricciones a las importaciones vigentes cubren alrededor del 4,1 % del valor de las importaciones globales de mercadería y alrededor del 5,3 % de las correspondientes al bloque G20, por un total de u$s 757.000 millones.
En su análisis, el organismo advirtió que la situación actual requiere que los países del grupo muestren “contención” a la hora de tomar decisiones relacionadas con ese tipo de medidas y avanzar en la eliminación de las que siguen en vigencia. Pero en un movimiento contrario, las economías del G20 han aplicado únicamente entre marzo y octubre pasados 93 nuevas medidas comerciales que obstaculizan el comercio, lo que equivale a 18 medidas por mes.

La OMC habilita a 43 países a limitar productos argentinos

julio 7, 2014

Por Martín Dinatale | LA NACION

Dos años y cuatro meses después de que un grupo de 43 países presentara en la Organización Mundial de Comercio (OMC) una queja formal contra la Argentina por las restricciones a las importaciones que impuso el Gobierno, la respuesta llegará en los próximos días y no serán buenas noticias para Cristina Kirchner: todo indica que se hará lugar a las quejas planteadas y, como contrapartida, se habilitaría a los países denunciantes a aplicar represalias comerciales similares a las que aplica la Argentina.

Según confiaron a LA NACION cinco fuentes calificadas de la diplomacia extranjera y local, la OMC entregó un informe confidencial a los países denunciantes y a la Argentina, en el que habilita a los países a fijar una “cláusula de retaliación”, o medidas espejo, contra la Argentina.

En la práctica esto será un duro golpe para el Gobierno, porque podría provocar que las exportaciones de la Argentina se vean reducidas drásticamente y caigan los ingresos en dólares que recibe el Banco Central.

La OMC establece en su reglamentación que este tipo de medidas no se pueden aplicar si el Gobierno apela la decisión y busca un acuerdo con aquellos países que lo denunciaron por prácticas restrictivas. Pero la amenaza está latente y podría generar “turbulencias comerciales”, como coincidieron las fuentes consultadas.

Si se toma en cuenta el flujo comercial que tiene la Argentina con los 43 países que presentaron quejas ante la OMC en marzo de 2012, el país podría ver afectado entre un 25 y un 30% de sus exportaciones al mundo.

En el caso de que todos los países denunciantes pusieran en marcha la sugerencia de la OMC, esto implicaría que el Gobierno pondría en riesgo unos 24.000 millones de dólares del ingreso que recibe anualmente por este flujo comercial, aunque aún no está claro si el paper confidencial de la OMC fija límites a la aplicación de retaliaciones en función del flujo global del comercio que tiene la Argentina.

“Hay mucha preocupación y vamos a estar atentos para apelar una eventual medida de esta envergadura”, dijo a LA NACION un destacado funcionario de la Cancillería que estaba al tanto del informe de la OMC.

De hecho, el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Axel Kicillof, ya instruyeron al embajador argentino ante los organismos internacionales en Ginebra, Alberto D’Alotto, para que intervenga con la firme intención de frenar una embestida de los 43 países denunciantes. La aplicación de las retaliaciones no se puede poner en marcha si antes no se define la apelación que presente la Argentina. El embajador argentino espera presentar esa apelación no bien se formalice y se haga público el paper de la OMC.

Fuentes diplomáticas extranjeras que pidieron no ser identificadas confirmaron a LA NACION la existencia del documento confidencial de la OMC, aunque lo más probable es que sean los embajadores designados en Ginebra quienes informen a la Argentina sobre los pasos a seguir.

Por lo pronto, entre fines de julio y los primeros días de agosto se realizará en Suiza otro panel de la OMC con la Argentina y los países denunciantes para evaluar la resolución del conflicto.

Por su reglamento interno, la OMC no puede emitir sanciones a la Argentina ante las denuncias presentadas, pero puede sugerir la aplicación de retaliaciones o medidas espejo, como lo hizo. No está claro aún si en el documento de la OMC se detalla el mecanismo para aplicar estas medidas. Es decir, si los países denunciantes pueden aplicar licencias no automáticas, aranceles especiales o la directa suspensión de algunos productos de la Argentina, como hizo el Gobierno con las importaciones. El grado de aplicabilidad de estas medidas definirá en qué medida las exportaciones argentinas pueden verse afectadas.

En marzo de 2012, la Argentina fue denunciada ante la OMC por sus prácticas de restricción de importaciones. Entre los 43 países que presentaron esa queja estaban los 28 Estados de la Unión Europea, Estados Unidos, Australia, Israel, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Suiza, Taipei, Tailandia y Turquía, entre otros.

En aquel momento, y durante todas las exposiciones que hicieron los embajadores argentinos ante la OMC, el Gobierno desestimó las críticas y ratificó toda su política comercial.

En la queja formal que se presentó en la OMC hace dos años se cuestionó la práctica proteccionista que aplicó el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que contemplaba la aplicación de licencias de importación no automáticas, las regulaciones que requieren un registro previo de declaraciones juradas de los importadores y una aprobación muy detallada de cada transacción importante, entre otras medidas que consideraron “arbitrarias” o contrarias a las prácticas del mercado global.

En su presentación ante la OMC, los países denunciantes coincidieron en un documento en el que destacaron: “Todo indica que el nuevo sistema funciona como un esquema de facto de restricción de importaciones sobre todos los productos” en la Argentina. Moreno se fue a Italia, pero sus medidas continuaron en pie por obra del secretario de Comercio, Augusto Costa.

Puja de más de dos años

 

  • En marzo de 2012 unos 43 países presentaron ante la OMC una queja formal contra la Argentina por las restricciones a las importaciones que imponía el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
  • En los dos últimos años hubo paneles de debate y negociaciones en la OMC para arribar a un acuerdo entre las partes involucradas, pero no se llegó a una solución.
  • El Gobierno ratificó en todo momento su política comercial y desestimó las denuncias. La última presentación fue defendida por el actual secretario de Comercio, Augusto Costa.
  • Al no dar con una solución, la OMC envió un documento confidencial a las partes involucradas en el litigio, donde habilita a los países denunciantes a aplicar medidas espejo sobre los productos argentinos.
  • El Gobierno apelará esa decisión y la OMC deberá mediar nuevamente para evitar que se apliquen las retaliaciones.

Queixa da União Europeia contra o Brasil na OMC mira o Inovar-Auto

diciembre 20, 2013

A União Europeia, que representa 28 países, entrou com processo formal contra o Brasil na Organização Mundial do Comércio (OMC), por protecionismo comercial que envolve de carros a computadores, segundo informações da agência Reuters. A queixa foi protocolada na quinta-feira, 19, e pode colocar em xeque o regime automotivo brasileiro, o Inovar-Auto, que tem em seu alicerce a sobretaxação de 30 pontos porcentuais de IPI sobre todos os veículos vendidos no País – que podem ser descontados integralmente desde que cumpridas exigências de produção local, compras de peças nacionais e investimentos em engenharia, pesquisa e desenvolvimento. Para a UE, a política tributária brasileira é injusta e fere os princípios multilaterais de comércio internacional, pois gera taxação acima do permitido pelos acordos da OMC.

O processo formal da UE contra foi Brasil foi registrado após 10 rodadas de negociações e diversos encontros em Genebra, na sede da OMC, sem que os dois lados chegassem a um acordo. “A proteção da indústria doméstica brasileira prejudica os bens importados da Europa e isso é inaceitável”, disse à Reuters uma fonte ligada às discussões. “Tivemos muitos encontros bilaterais (para tratar do tema) mas o Brasil não se moveu”, completou.

Segundo a União Europeia, as exportações de carros europeus ao Brasil caíram 11% este ano, parcialmente por causa da sobretaxação do Inovar-Auto. Luiz Alberto Figueiredo, ministro da Relações Exteriores, rebateu a queixa, dizendo a repórteres que o País tem direito de elevar seus impostos: “Temos sólidos argumentos para mostrar que cumprimos com todas as regras internacionais de comércio”, afirmou.

Após a queixa formal, agora a UE e o Brasil têm 60 dias para tentar um entendimento. Caso isso não aconteça, as duas partes terão de enfrentar o processo na OMC que poderá levar um par de anos para ser concluído. Se os europeus vencerem a disputa, ganharão o direito de impor sansões econômicas e sobretaxações compensatórias a exportações brasileiras para os países-membros da União Europeia.

As sobretaxações brasileiras a produtos (não só veículos) também desagradam outros países, como Estados Unidos e Japão que já fizeram reclamações públicas e eventualmente poderão se juntar ao bloco europeu no processo.

Os representantes da União Europeia garantem que o processo na OMC não irá influenciar as negociações de livre comércio com o Mercosul, que deverão ser retomadas a partir do início de 2014. Um possível pacto comercial entre os dois blocos poderá criar um mercado de 750 milhões de consumidores com potencial para movimentar US$ 130 bilhões por ano em comércio, segundo calculam analistas.

Hoje a UE é o maior parceiro comercial do Brasil, respondendo por um quinto das exportações do País, mas o País também já é o quinto maior investidor estrangeiro do bloco europeu. Sem um acordo de livre comércio, em 2014 os brasileiros perderão direito de usar o regime de tarifas preferenciais da comunidade europeias, por não ser mais considerado um país pobre.

CONTROVERSIAS EN EL MARCO DE LA OMC: QUÉ ESTÁ DISCUTIENDO LA ARGENTINA EN ESTE TIEMPO (Y CUÁLES PUEDEN SER LAS CONSECUENCIAS)

febrero 6, 2013

En los últimos días, fue noticia de los principales medios de comunicación el hecho de que Argentina contempla afrontar en los próximos meses situaciones relacionadas con dirimir conflictos comerciales dentro de la OMC, ya sea como demandante o como demandada. Para el público en general, en ocasiones, es complejo comprender a qué se enfrenta nuestro país cuando se abordan estos temas, e incluso algunas de las informaciones publicadas no exhiben la profundidad que estos temas merecen. Por este motivo, me permito en esta ocasión hacerles llegar un breve resumen respecto de lo que se está discutiendo (y se va a discutir) en la OMC.
 
El 28 de enero de 2013, el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) creó un grupo especial único encargado de examinar las reclamaciones de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón en la diferencia “Argentina — Medidas que afectan la importación de mercancías”. En respuesta a una solicitud de Argentina, se formó un grupo especial que examinará la diferencia “Estados Unidos — Medidas que afectan las importaciones de animales, carne y otros productos de origen animal provenientes de Argentina”.

El sistema multilateral de comercio, tal como se lo entiende en la actualidad, abarca un conjunto de normas e instituciones destinados a regular las condiciones del intercambio de bienes y servicios. Hasta el año 2011, más de 500 casos se han resuelto bajo el mecanismo de solución de controversias dispuesto en el marco de la OMC, organización que en inglés se conoce como WTO (World Trade Organization). El procedimiento de solución de diferencias es la piedra angular del sistema multilateral de comercio, ya que sin un medio de solución de diferencias, el sistema basado en normas sería menos eficaz puesto que no podrían hacerse cumplir las normas. El sistema se basa en normas claramente definidas, y se establecen plazos para ultimar el procedimiento. Esto es así porque en el antiguo GATT existía un procedimiento de solución de diferencias, pero no preveía plazos fijos. Por lo tanto, era más fácil obstruir la adopción de las resoluciones y, en muchos casos, pasaba mucho tiempo sin que se llegara a una solución concluyente.

En este sentido, el Acuerdo de la Ronda Uruguay estableció un procedimiento más estructurado, con etapas más claramente definidas. Implantó una mayor disciplina en cuanto al tiempo que debía tardarse en resolver una diferencia, con plazos flexibles para las diversas etapas del procedimiento. Además, se hace hincapié en que para que la OMC funcione eficazmente, es esencial la pronta solución de las diferencias. A tal efecto, las primeras resoluciones son adoptadas por un grupo especial y respaldadas (o rechazadas) por la totalidad de los Miembros de la OMC. Es posible apelar basándose en cuestiones de derecho.

Ahora bien, lo importante no es dictar sentencia: la cuestión prioritaria es resolver las diferencias, de ser posible mediante la celebración de consultas. Hasta 2010, solo en 130 de los 332 casos planteados se llegó al final del procedimiento del grupo especial. En cuanto al resto de los casos, en la mayoría de ellos se notificó su solución “extrajudicial” o seguían siendo objeto de un prolongado proceso de consultas, algunos desde 1999. Las diferencias que surgen en la OMC se refieren esencialmente a que cuando los Miembros de la OMC estimen que otros Miembros han infringido las normas comerciales, recurrirán al sistema multilateral de solución de diferencias en vez de adoptar medidas unilateralmente. Surge una diferencia cuando un país adopta una política comercial o toma una medida que otro país u otros Miembros de la OMC consideran infringe las disposiciones de la Organización o constituye un incumplimiento de las obligaciones contraídas. Un tercer grupo de países puede declarar que tiene interés en la cuestión, lo que le hace acreedor a ciertos derechos. Se establecen con gran detalle el procedimiento y el calendario que han de seguirse al resolver las diferencias. Un caso que siga su curso completo hasta la primera resolución no debe durar normalmente más de un año, o 15 meses en caso de haber apelación. Los plazos convenidos son flexibles y, si se considera que un caso es urgente, se acelera en la mayor medida posible su solución.

Por otro lado, el Acuerdo determina también que sea imposible que el país que pierda un caso obstruya la adopción de la resolución. Con arreglo al anterior procedimiento del GATT, las resoluciones únicamente podían adoptarse por consenso, lo que significaba que una sola objeción podía bloquear la adopción. Actualmente, la resolución se adopta automáticamente a menos que haya consenso para rechazarla. Es decir, si un país desea bloquear la resolución, tiene que lograr que compartan su opinión todos los demás Miembros de la OMC (incluido su adversario en la diferencia). Aunque el procedimiento es en gran parte análogo al de un tribunal o corte de justicia, la solución preferida es que los países afectados examinen sus problemas y resuelvan la diferencia por sí solos. Así, pues, la primera etapa es la celebración de consultas entre los gobiernos parte en la diferencia. Aun cuando el caso siga su curso y llegue a otras etapas, sigue siendo siempre posible la celebración de consultas y la mediación.

La solución de diferencias es de la competencia del Órgano de Solución de Diferencias u OSD (el Consejo General bajo otra forma), integrado por todos los Miembros de la OMC. El OSD tiene la facultad exclusiva de establecer “grupos especiales” de expertos para que examinen la diferencia, y de aceptar o rechazar las conclusiones de dichos grupos especiales o los resultados de las apelaciones. Vigila la aplicación de las resoluciones y recomendaciones, y tiene potestad para autorizar la adopción de medidas de retorsión cuando un país no respete una resolución.

A modo de síntesis, en una primera etapa, se efectúan consultas ya que, antes de adoptar cualquier otra medida, los países parte en la diferencia tienen que mantener conversaciones para ver si pueden resolver sus diferencias por sí solos. Si este intento fracasa, pueden también pedir al Director General de la OMC que medie o trate de ayudar de cualquier otro modo. En una segunda etapa, y si en las consultas celebradas no se llega a una solución satisfactoria, el país reclamante puede pedir que se establezca un grupo especial. El país “acusado” puede obstruir la constitución del grupo especial una vez, pero no puede volver a hacerlo cuando el OSD se reúna por segunda vez (a menos que haya consenso contra la constitución del grupo especial). Oficialmente, el grupo especial ayuda al OSD a dictar resoluciones o hacer recomendaciones, pero como su informe únicamente puede ser rechazado por consenso, es difícil revocar sus conclusiones. Dichas conclusiones deben basarse en los Acuerdos invocados. Normalmente, debe darse traslado del informe definitivo del grupo especial a las partes en la diferencia en un plazo de seis meses. En casos de urgencia, por ejemplo, de tratarse de productos perecederos, ese plazo se reduce a tres meses.

En el acuerdo, se describe con cierto detalle cómo deben actuar los grupos especiales. Antes de la primera audiencia, cada parte en la diferencia expone por escrito sus argumentos al grupo especial. En la primera audiencia con el grupo especial, el país reclamante (o los países reclamantes), el país demandado y los terceros que hayan anunciado tener interés en la diferencia exponen sus argumentos. Los países afectados presentan réplicas por escrito y exponen verbalmente sus argumentos en la segunda reunión del grupo especial. Cuando una parte en la diferencia plantea cuestiones de carácter científico o técnico, el grupo especial puede consultar a expertos o designar un grupo consultivo de expertos para que prepare un informe al respecto. Así, el grupo especial da traslado de los capítulos expositivos (hechos y argumentación) de su informe a ambas partes en la diferencia y les da un plazo de dos semanas para formular observaciones. No se incluyen las constataciones y conclusiones. 

A continuación, el grupo especial da traslado de un informe provisional (en el que sí se incluyen sus constataciones y conclusiones) a ambas partes y les da un plazo de una semana para que soliciten un reexamen, que no debe exceder el plazo de dos semanas. Durante ese tiempo, el grupo especial puede celebrar nuevas reuniones con las dos partes en la diferencia.
 
Por último, se envía el informe definitivo a las partes en la diferencia y, tres semanas más tarde, se distribuye a todos los Miembros de la OMC. Si el grupo especial decide que la medida comercial objeto de la diferencia constituye una infracción a un Acuerdo de la OMC o un incumplimiento de una obligación dimanante de las disposiciones de la OMC, recomienda que se ponga en conformidad con  dichas disposiciones. El grupo especial puede sugerir la manera en que podría hacerse.  Transcurridos 60 días, el informe se convierte en una resolución o recomendación del OSD, a menos que se rechace por consenso. Ambas partes en la diferencia pueden apelar, y para hacerlo deben basarse en cuestiones de derecho, por ejemplo, una interpretación jurídica. No es posible examinar de nuevo las pruebas existentes ni examinar nuevas cuestiones.

Cada apelación es examinada por tres miembros de un Órgano Permanente de Apelación, establecido por el OSD e integrado por siete miembros representativos, en términos generales, de la composición de la OMC. Los miembros del Órgano de Apelación son nombrados por un período de cuatro años. Deben ser personas de competencia reconocida en derecho y comercio internacional que no estén vinculadas a ningún gobierno. La apelación puede dar lugar a la confirmación, modificación o revocación de las constataciones y conclusiones jurídicas del grupo especial. Normalmente, la duración del procedimiento de apelación no deberá ser superior a 60 días, y en ningún caso excederá los 90 días. El OSD tiene que aceptar o rechazar el informe del examen en apelación en un plazo de 30 días, y únicamente puede rechazarlo por consenso.

Una vez resuelto el caso, el país que debe rectificar alguna cuestión debe hacerlo rápidamente. Si sigue infringiendo un acuerdo, debe ofrecer una compensación o sufrir una sanción adecuada que le haga cierto efecto. Incluso una vez decidido el caso, todavía hay que hacer algo antes de la imposición de sanciones comerciales (que es la pena que suele imponerse). La cuestión prioritaria en esta etapa es que el “demandado” perdedor modifique su política de conformidad a la resolución o recomendación. En el acuerdo sobre la solución de diferencias se hace hincapié en que “para asegurar la eficaz solución de las diferencias en beneficio de todos los miembros, es esencial el pronto cumplimiento de las recomendaciones o resoluciones del OSD”.

Si el país objeto de la reclamación pierde, debe seguir las recomendaciones formuladas en el informe del grupo especial o del órgano de apelación. Debe manifestar su intención de hacerlo en una reunión del OSD que ha de celebrarse dentro de los 30 días siguientes a la adopción del informe. En caso de que no sea factible cumplir de inmediato las recomendaciones y resoluciones, se dará al miembro afectado un “plazo prudencial” para hacerlo. Si no adopta las medidas oportunas dentro de ese plazo, tendrá que entablar negociaciones con el país reclamante (o los países reclamantes) para establecer una compensación mutuamente aceptable: por ejemplo, reducciones arancelarias en esferas de interés especial para la parte reclamante.

La situación evolutiva existente entre el conjunto jurídico de los Acuerdos y el universo más amplio del derecho internacional público debe ser considerada de manera fundamental, ya que en nuestro caso responde a realidades específicas de la estructura productiva nacional. En ese sentido, reclamamos o nos reclaman porque hay un interés comercial concreto que puede afectar la generación de negocios externos.

En resumen, lo que se está discutiendo en relación con nuestro país es lo siguiente:

Argentina como demandada: demandas contra el supuesto proteccionismo que despliega el gobierno, presentadas por Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, unificadas en un solo caso.

Argentina como demandante: se conformó un tribunal para analizar la denuncia argentina contra Estados Unidos por las trabas que el país del Norte impone a la carne y el limón producidos en el país.

Preguntas y respuestas:

P: En ambos casos, ¿se puede esperar una resolución inmediata de los temas planteados?
R: No. Si no se llega a un acuerdo previo y el proceso sigue su rutina hasta el final, la resolución puede demandar entre 14 y 15 meses, o incluso más.

P: La eliminación de las licencias no automáticas por parte de la Argentina, ¿ayuda a descomprimir la situación?
R: Si, pero no del todo debido a la persistencia del régimen de DJAI.

P: Si en un futuro no muy lejano, Argentina elimina el régimen de DJAI, ¿continuarían las acciones del panel contra Argentina?
R: No, perderían su mayor sustento argumentativo.

P: ¿Están relacionadas ambas acciones?
R: Desde un punto de vista objetivo no, dado que, como mencioné en el párrafo anterior, si Argentina elimina el régimen de DJAI, las denuncias en su contra perderían sustento. La demanda Argentina contra las trabas en Estados Unidos podría continuar su curso, ya que las razones que esgrime Estados Unidos para no permitir el ingreso de productos argentinos tienen carácter sanitario y no de licencias.

P: ¿Las denuncias solo persiguen un fin comercial o está incluido el aspecto político?
R: Como las denuncias son efectuadas por los países y no por particulares afectados, en muchos casos las resoluciones de estos conflictos llegan a través de negociaciones políticas.

P: ¿Afectan en algo a nuestro país las denuncias efectuadas?
R: No en lo inmediato, pero puede haber correlatos políticos o económicos de acuerdo a lo mencionado más arriba.

P: ¿Es el régimen de DJAI, el principal argumento de los demandantes, un régimen “ilegal” realmente?
R: No. Tal como fue mencionado en informes anteriores, es un régimen previsto incluso dentro de la misma OMC, pero debe observar transparencia y legalidad, y su aplicación no se puede prolongar excesivamente.

P: ¿Tiene la Argentina buenos negociadores para afrontar las demandas?
R De primerísimo nivel, pero como se mencionó, las negociaciones también contienen un rasgo político inevitable.

Quedo a su disposición para cualquier consulta adicional, o puede dejar su comentario en el vínculo que se proporciona a continuación.
 
Mg. Néstor Pablo Aleksink
Especialista en Relaciones Internacionales y Comercio Exterior
Director Ejecutivo
Programa Argentina Exporta

China frena embarque argentino de maíz por cepas modificadas

diciembre 14, 2012

Autoridades chinas mantienen en cuarentena a dos contenedores de maíz importado desde Argentina después de la detección de cepas genéticamente modificadas que no han sido aprobadas, dijo hoy el comprador chino, según un reporte de la agencia Reuters.

 China importó 4,556 millones de toneladas de maíz en los primeros 10 meses del año, casi el 99 por ciento proveniente de Estados Unidos, el mayor exportador mundial del grano.

 Sin embargo, un repunte en los precios de maíz impulsado por una sequía en Estados Unidos desde la segunda mitad del año ha llevado a los compradores a buscar en otros lugares, incluyendo Argentina, el segundo mayor exportador del grano.

 La detección de cepas genéticamente modificadas no aprobadas significa que China no permitirá las importaciones de maíz argentino hasta que la situación se haya resuelto.

 “No podemos sacar la carga y el maíz aún está detenido y almacenado en el puerto. Dos cepas de OMG (Organismos Genéticamente Modificados) no aprobadas por las autoridades fueron detectadas”, dijo a Reuters un funcionario que pidió no ser identificado.

 “Importamos el pequeño volumen a modo de prueba y hasta el momento las importaciones procedentes de Argentina no han funcionado”, dijo el funcionario, cuya compañía fue la primera en buscar maíz en Argentina.

 Los aumentos de los precios en Estados Unidos hacen imposible para China importarlo desde allí el próximo año, dijo el funcionario, y su compañía visitará Ucrania el próximo mes para estudiar la posibilidad de abastecerse en ese país.

fuente: el cronista

El Sucre consolida el comercio para la integración

noviembre 5, 2012

Caracas, 13 Jun. AVN.-

El presidente del Consejo Monetario Regional del Sucre, Eudomar Tovar, afirma con notoria seguridad que “Vamos en el camino correcto”, al referirse al impulso que las relaciones comerciales intraregionales, entre actores de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), han otorgado alSistema Unitario de Compensación Regional como mecanismo de integración financiera.

Las cifras respaldan la frase de Tovar, pues a dos años y medio de su puesta en marcha, las operaciones a través del Sucre pasaron de seis en el 2010 a 667 en los primeros cinco meses de este año, “El mecanismo ya está generando confianza entre los empresarios”, enfatiza.

Esas 667 operaciones de este año, representan 228 millones de sucres, equivalentes a 285 millones de dólares. La meta del 2012 es que se transen 750 millones de sucres (unos 900 millones de dólares) El año pasado se efectuaron un total de 431 operaciones, por un monto de 216 millones de sucres (245 millones de dólares).

Actualmente 112 empresas transan en Sucre, entre las que se encuentran empresas grandes, medianas y pequeñas, de propiedad privada, pública, social y/o mixta. De este grupo, 86,23% son empresas privadas, 9,72% pertenecen al sector público y 4,04% son de propiedad mixta, según la actualización de datos del 07 de junio del Consejo Monetario Regional.

Entre los participantes del sistema de integración financiera en Venezuela, destacan empresas como Pequiven y Sidor que exportan a través del Sucre, mientras que Industrias Diana (propiedad mixta) y Empresas Polar (propiedad privada) destacan como importadoras a través del sistema.

Tovar asegura que quienes “han hecho operaciones por primera vez, han venido realizando la segunda, la tercera y la cuarta”. Incluso, comenta, que uno de los empresarios del sector químico venezolano afirma que en épocas pasadas lograba exportar una sola vez al año, mientras que ahora, con el sucre, es probable que registre cinco operaciones en doce meses.

Tovar explica que la creciente confianza en torno al Sucre se debe a que el mecanismo es flexible, y que permite operaciones rápidas: “el exportador y el importador están pagando o transando sus operaciones inmediatamente” porque la transferencia de dinero es en tiempo real, los Estados ahorran divisas y los exportadores o importadores también “tienen un ahorro desde el punto de vista de las transacciones”.

En el caso de Cuba, quienes han cerrado negociaciones en Sucre afirman que han logrado ahorrase hasta un 5% sobre las operaciones normales. “En Ecuador, han tenido ahorros de 500 y 700 dólares” afirma Tovar, “En el caso de Venezuela tenemos ventajas fabulosas porque no tienes que ir a Cadivi o al Sitme a solicitar divisas, sino que pagas tus operaciones en bolívares e inmediatamente se cruzan”.

Un Sucre para todos

En el sucre no hay limitaciones desde el punto de vista de productos para hacer transacciones, la única condición que existe, es que los productos sean originarios” explica Tovar.

El sistema para la compra y venta de productos entre los países miembros del Alba, se presenta abierto a todas las alternativas comerciales que puedan desarrollarse, respetando desde luego, las leyes internas de cada país, Tovar aclara que “por ejemplo en el caso de Venezuela (para la importación) se requiere autorización para algunos productos por insuficiencia en la producción” es decir, certificado de no producción.

Más allá de estos compromisos legales, el Sucre está abierto a una amplia gama de comerciantes, entre ellos, la pequeña y mediana empresa. “En Bolivia algunos pequeños empresarios manifestaron que han tenido reducción de costos importantes, desde el punto de vista de alguna reducción en las comisiones que se deben pagar por la vía normal del comercio” asegura Tovar.

Popularmente se afirma que “El tiempo es oro” y, en ese sentido, el Sucre representa una gran ganancia para los comerciantes porque los tiempos de transferencia del dinero de un país a otro son rápidos, de hecho, el Consejo Monetario Regional asegura que prácticamente las transacciones son en tiempo real.

El Sucre en Venezuela

Para exportar o importar a través del Sucre en Venezuela es necesario Registrarse en Cadivi; Cerrar acuerdo comercial, importador y exportador deberán firmar un contrato que debe incluir una cláusula donde se indique que la operación se realizará a través del Sucre. Si la decisión de utilizar el Sucre es posterior, de igual modo podrá firmarse un adendum que lo establezca; el precio de la operación se definirá en dólares, pero el abono que hará el comprador será en moneda local.

Por ejemplo, una empresa venezolana que desea importar desde Bolivia, luego de cerrar un acuerdo comercial (contrato) debe pagar en bolívares ante un banco operativo autorizado, privado o público. Posteriormente, la entidad bancaria acreditará los bolívares ante el Banco Central de Venezuela (BCV) que a su vez autorizará la transferencia en sucres hacia el Banco Central de Bolivia, estos sucres son convertidos en moneda local (bolivianos) y depositados en la cuenta del exportador de ese país.

El Sucre inició en Venezuela con los bancos públicos, al principio se autorizaron para éstas transacciones comerciales el Banco de Venezuela, el Banco Industrial, el Banco Bicentenario y el Banco de Comercio Exterior, posteriormente se ha incorporado la banca privada.

Los bancos privados incorporados al Sucre son: Banco de Exportación y Comercio, Banesco, Banco Provincial, Citi, Banco Occidental de Descuento (BOD), Corp Banca, Banco Exterior, BanPlus, Banco Nacional de Crédito, Activo-Banco Universal, BanCaribe, Banco Fondo Común, 100% Banco y Mercantil.

Complementariedad ante la crisis

Este sistema de integración financiera, denominado Sucre nace en 2008 durante la III Cumbre Extraordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP realizada en Caracas.

Precisamente en aquel año, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticaba una “recesión moderada” para los Estados Unidos Sobre el colapso del mercado de hipotecas de alto riesgo en ese país: “El impacto se ha notado en todo el sistema financiero mundial, incluidos los mercados emergentes que lo sienten con una intensidad cada vez mayor “, afirmaba el FMI.

El informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial, de octubre del 2008 del FMI, sentenciaba: “No hay indicios de la recuperación y es probable que esta sea gradual cuando aparezca”. Era el inicio de lo que hoy se reconoce como la crisis económica mundial, que afecta duramente a Europa, y lanza drásticos coletazos por el resto del mundo.

La respuesta del Alba ante ese panorama donde Estados Unidos, el país emisor de dólares (la moneda internacional del sistema monetario mundial desde 1944) estaba visiblemente afectado por una crisis financiera interna, fue proponer un sistema que permitiera el incremento de las relaciones comerciales pero disminuyera el uso de la divisa.

Tanto en el Sucre como en el resto de políticas de los países del Alba, se manejan valores como: la complementariedad, la cooperación, la solidaridad y respeto a la soberanía de los pueblos. El objetivo supremo es “que la fortaleza de los países sean complementarias a sus debilidades” agrega Tovar.

Desde su consolidación, el Sucre tomó en cuenta el tamaño de las economías de los países que lo integran, Tovar explica que “es una unidad de cuenta y está conformada por una canasta de monedas”: el boliviano (Bolivia) el bolívar (Venezuela) el córdoba (Nicaragua) y el dólar (Ecuador).

Para la constitución del Sucre, cada una de las economías hizo aportes de acuerdo a su peso dentro del grupo, en tal sentido Venezuela realizó el mayor aporte, seguida por Ecuador, Cuba, Bolivia y, finalmente, Nicaragua, y es de esta manera como se constituye una canasta de monedas entre la “zona Sucre” como denomina el Alba a la región de países que comercian en sucres.

Dentro del Sucre es importante que las transacciones de importación y exportación mantengan una relación estable, es decir, que no existan países con grandes déficit de importación o países con déficit de exportación. Ya que los déficit advierten que “un país está trabajando en función de otro, es decir, está generando un desequilibrio entre un país que tiene producción y un país que no tiene producción”, aclara Tovar.

De acuerdo al representante del Consejo Monetario Regional, con el Sucre se busca la complementación productiva dentro de un sistema de comercio justo y equilibrado. Tovar señala que en caso de existir desequilibrio “los países más fuertes podrían destruir a los más débiles, desde el punto de vista comercial y eso es lo que no busca el sucre”.

El futuro del Sucre

El Sucre cumple dos funciones, es el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos, que permite el intercambio de información financiera entre los bancos y funciona como una unidad de cuenta común, de allí su denominación en minúsculas: sucre o sucres.

El mecanismo proyecta seguir consolidándose como un sistema de pagos y, además, espera fortalecer el comercio intraregional a través de su uso. La integración financiera también es parte de los objetivos a largo plazo, mediante la expansión de las redes de interdependencia entre los bancos operativos autorizados para realizar transacciones en sucres.

Adicionalmente, la unidad de cuenta común “el sucre” podría establecerse como punto de referencia para la conformación de una moneda regional para América Latina y el Caribe, aunque habrá un largo camino que andar antes de llegar a ese momento.

Lorena Gil AVN 13/06/2012 13:00