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Se disparó la deuda con importadores: US$ 6800 millones

agosto 10, 2015

Jueves 04 de junio de 2015

Aumentó casi 50% en el primer trimestre del año, aunque mejoró en mayo; el Banco Central lo desmiente

Por Francisco Jueguen  | LA NACION

política de comercio exterior del Gobierno y la escasez de dólares administrada por el Banco Central (BCRA) puso en pie de guerra hasta a los soldaditos de juguete. La invisible batalla entre las jugueterías pequeñas y los hipermercados -grandes importadores de juguetes- por espacio para acceder al cupo importador es sólo un ejemplo de las restricciones que surgen en tiempos de desabastecimiento de divisas.

 

Pero esas limitaciones se multiplicaron en el primer trimestre de este año. Según datos de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) a los que accedió LA NACION, la deuda de los importadores con sus proveedores del exterior se disparó a US$ 6800 millones, lo que implica un incremento de un 47,4% desde fines de 2014. Los sectores más afectados, estimó la entidad privada, son la energía, la industria, la química y el consumo masivo.

De acuerdo con la CIRA, la deuda -que a fines de diciembre era de US$ 4614 millones- engordó sustancialmente. No obstante, los importadores afirmaron que entre abril y mayo el BCRA mejoró el acceso al mercado único y libre de cambios (MULC). “En estos meses comienzan a ingresar las divisas de la cosecha gruesa, con malos precios pero récord en cantidades; además de las de los bonos y nuevos tramo del swap de China. La situación es mejor y la deuda se achicó pero claramente no estamos a niveles de diciembre de 2014”, explicó Diego Pérez Santiesteban, presidente de CIRA.

En cambio, en la entidad que dirige Alejandro Vanoli afirmaron que desde febrero en adelante -hasta abril inclusive- las autorizaciones de pagos para importadores fueron creciendo. “No hay deuda con los importadores porque en los últimos meses se incrementó el acceso al mercado cambiario de los sectores que demandan divisas para sus operaciones comerciales”, dijeron desde el banco a este medio. “Por otra parte, esos pagos irán aumentando paulatinamente en un contexto de preservación de la estabilidad cambiaria”, proyectaron.

De acuerdo con datos del BCRA, se entregaron a los importadores US$ 3200 millones (febrero), US$ 4000 millones (marzo), y US$ 4600 (abril). En tanto, según sectores, la industria automotriz recibió en esos meses US$ 2537 millones; el sector energético, US$ 1937 millones; la industria química, US$ 1831 millones; el comercio, US$ 1124 millones y para las ensambladoras fueguinas, US$ 644 millones.

“Desde el comienzo de año que se nos complica la vida, sobre todo para pagar a proveedores del exterior la compra de insumos críticos”, sostuvieron desde una empresa global de consumo masivo en el país. En tanto, las automotrices (que tienen cupos para giros comerciales y nuevas inversiones) advirtieron que la cantidad de divisas giradas para insumos y productos es “insuficiente”, pero que en los últimos meses el Gobierno está cumpliendo lo prometido. Incluso en una empresa admitieron que empezaron a achicar la deuda con sus proveedores. “Esto no es porque haya más dólares, sino porque la actividad se desplomó”, sostuvo el empresario.

Las trabas a las importaciones comenzaron en 2011. Pero a principios de 2014, el Gobierno reunió a las 60 importadores más grandes del país y estableció cronogramas de pago a proveedores externos de acuerdo a una rigurosa administración de divisas. La inflación acumulada en los últimos años, la estrategia oficial de apreciación cambiaria, la nula inversión, el flaco saldo comercial y las limitaciones para conseguir nueva deuda impulsó al Gobierno a pisar importaciones y a enfriar la economía para cuidar los dólares.

En la actualidad, las empresas que requieren hasta 3 millones de dólares por mes (US$ 150.000 por día) no precisan intervención del BCRA para conseguir divisas. Desde ese piso, se precisa del sello que administra Vanoli. “En el primer trimestre pasaba que Costa [por el secretario de Comercio] te admitía declaraciones juradas anticipadas por US$ 9 millones y el Central te autorizaba US$ 6 millones”, ejemplificó Santiesteban, que advirtió -no obstante- que ese proceso mejoró en los dos últimos meses, lo que pudo haber reducido la deuda en casi 500 millones de dólares. “Los supermercados reciben más del 50% de las aprobaciones de las DJAI en relación con las jugueterías puras”, se quejó ayer Carlos Restaino, de la Asociación Argentina de Empresas del Juguete. La guerra promete continuar..

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Las empresas tendrán que buscar dólares en el exterior para importar

febrero 3, 2014

• EL BCRA puede demorar 12 meses en dar divisas.
• Los que inviertan y reemplacen importaciones tendrán prioridad.

Por: Carlos Burgueño

El “uno a uno” morenista, por el cual para poder importar por un dólar una empresa debía demostrar que exportaba por otro dólar (no importaba si ingresara un Porshe y se fueran maníes que ya se vendían antes) se reemplazó desde el viernes pasado por otro esquema, también revolucionario.

A partir de esta semana, las grandes compañías que compran gran parte de sus insumos en el exterior o los importadores de peso sin producción local, pero presencia en los diferentes mercados, tendrán que buscar los dólares en el sistema financiero internacional, o fondearse en sus casas matrices.

En otras palabras, para financiar importaciones deberán conseguir crédito en el exterior y en dólares para pagarles a los proveedores internacionales. Desde el Banco Central retacearán divisas. Además, y para que la entidad que conduce Juan Carlos Fábrega les entregue esas divisas habrá una especie de concurso interno de aptitudes, por la cual el que presente ante el Ministerio de Economía el plan de devolución de los dólares a más largo plazo, cruzado con un plan de inversiones que apunte a sustituir importaciones, será el que gane la compulsa y recibirá (no antes de 12 meses) los dólares del Central.

Unas 50 compañías y representantes de cámaras sectoriales de primer nivel fueron las que tuvieron el adelanto del nuevo esquema que desde esta semana, y en reuniones múltiples dentro del Palacio de Hacienda, se les irá explicando a las compañías y los rubros de todo el país. Las privilegiadas fueron las automotrices afiliadas a ADEFA (que representa a Fiat, Peugeot, Toyota, Volkswagen, Citroën, General Motors, etc.); los importadores de vehículos de CIDOA (BMW, Mitsubishi, Subaru, Hyundai, entre otros); Acindar, Aluar, la Cámara de Fabricantes de Neumáticos; Rubén Chernajovsky, de Newsan, en representación de los fabricantes e importadores de electrodomésticos, y los metalúrgicos de ADIMRA.

Los anfitriones fueron Axel Kicillof; la ministra de Producción, Débora Giorgi; y el secretario de Comercio, Augusto Costa, y el encuentro no duró más de media hora, divididos en presentaciones casi exactas de 10 minutos por funcionario. No hubo lugar para preguntas ni para responder dudas, y se les dio a entender a los invitados que en realidad deberían estar agradecidos por ser los primeros a los que se les explicó el régimen de acceso a los dólares para importación que regirá hacia adelante.

El primero en hablar fue el ministro de Economía, que explicó sobre los fundamentos básicos de la macroeconomía estructuralista que amerita tomar estas decisiones, y confiar en un seguro futuro provechoso.

Luego habló Giorgi, que, más pragmática, pidió confiar en la actualidad ya que la historia reciente de la producción de la Argentina fue de crecimiento continuo. Cerró la conferencia Costa, quien fue directamente al grano y explicó los alcances básicos del nuevo régimen que reemplazará al uno a uno morenista.

“Tenemos que buscar salidas creativas; porque el Central no financiará más importaciones”, fue el mensaje general. La idea básica sería que no habrá ningún dólar más que salga del BCRA para pagar a los proveedores internacionales de los principales rubros importadores del país, como las terminales automotrices, la producción y venta de electrodomésticos, metalúrgicos y autopartistas. Hoy recibirán las mismas instrucciones los representantes de la construcción, del campo (apuntan fundamentalmente a los agroquímicos) y del sector de alimentos y bebidas. En todos los casos, la orden fue que se comience a buscar financiamiento del sistema internacional para pagar a los proveedores bajo la promesa además de que luego el ingreso de mercaderías no tendrá ningún tipo de trabas.

Crédito internacional

El esquema sería el siguiente: una compañía le paga a un importador de un producto final o un insumo con dinero conseguido con un crédito proveniente del sistema financiero internacional o aportado por la casa matriz de la multinacional.

El Estado argentino no devolverá ese dólar, pero no pondrá condicionamientos al ingreso de la mercadería al territorio argentino, una de las quejas de las empresas desde la época en que reinaba Moreno en el comercio exterior.

¿Cuándo recibirán los dólares desde el BCRA? Las compañías tendrán que presentarle al Ministerio de Economía su plan de inversión y el destino. La entrega de divisas para que cancele ese fondeo en el exterior se hará privilegiando a las que concreten mayor sustitución de importaciones. El BCRA no concretará un giro de las divisas antes de los 12 meses contando desde el permiso de ingreso de la mercadería.

Obviamente esto limitará al máximo a las importadoras netas de productos (fundamentalmente a las automotrices que sólo ingresen vehículos sin producción local, que ya son castigadas por el impuesto a los automóviles de alta gama) y que serán las primeras perjudicadas del sistema, salvo que consigan financiamiento del exterior y tengan público cautivo dentro del país que le permita vender rápidamente la mercadería. Aparenta ser complejo. Lo que está claro es que la menor actividad es lo que hará caer en definitiva el monto de las importaciones y, por ende, las necesidad de divisas de las empresas.

Cruces entre despachantes e importadores por los controles

noviembre 11, 2011

Las trabas aplicadas el miércoles a las importaciones en medio de los controles cambiarios no sólo provocaron un profundo malestar entre los operadores de comercio exterior con los funcionarios de la Aduana, sino también generaron fuertes rispideces entre los mismos actores afectados.
En sintonía con las declaraciones del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, respecto de que los controles han sido sólo para 2.882 importadores considerados sospechosos (ver pág. 4), el vicepresidente del Centro de Despachantes de Aduana (CDA), Antonio Cairo, aseguró que los controles de la AFIP que bloquearon las compras del exterior se debieron a que “algunos pícaros hicieron uso de divisas en mayor cantidad” de la que tenían a comienzos de la semana.
“La Aduana, con buen criterio, quiere ver quiénes son esos importadores que hicieron uso de divisa, entonces empezaron a exigir que se presentaran las instrumentaciones bancarias. Pero como eso comenzó a tener dificultad para el trámite normal de importación, después del mediodía tuvimos reuniones con las autoridades aduaneras, levantaron automáticamente las medidas, y el control lo van a hacer después de retirada la mercadería”, añadió el directivo.
Luego de realizar estas declaraciones por radio a la mañana, el centro emitió un comunicado que aclaraba la información suministrada anteayer. La novedad era que “no se exigirá la presentación –como documentación complementaria al despacho de importación– de constancia que acredite la instrumentación de pago acordada con el proveedor”. El comunicado del miércoles aseguraba que sí se iban a pedir estos papeles.
Pero la respuesta de la Cámara de Importadores (CIRA) no se hizo esperar. Indignado, porque trabajan codo a codo con los despachantes, el presidente de la entidad, Diego Pérez Santistéban afirmó que las declaraciones del vicepresidente del CDA causaron un “profundo malestar” en el sector, y que al acusar a ‘pícaros importadores‘ de haber hecho uso de divisas en más cantidad de la que tenían anteayer, “debería responsablemente indicar quiénes son esos importadores y denunciar esas acciones que parecería conocer, o abstenerse de hacer acusaciones temerarias, en caso de ignorarlo, que ensucian indebidamente una actividad y a sus miles de operadores leales”.
Santistéban aclaró, además, que no es cierto que los importadores tengan dificultades para girar sus pagos al exterior, ya que dichas cancelaciones se encuentran declaradas, detalladamente y con anticipación, dentro del Régimen Informativo Trimestral que impuso y monitorea desde hace 10 años el Banco Central.

Importadores de “riesgo”

La sospecha de algunos importadores es que el CDA actuó en consonancia con el Gobierno para hacer los deberes y evitar que salga una nueva norma de control que les implique mayores costos. Nueva norma no habrá, dijo Echegaray, al afirmar que la AFIP está autorizada legalmente para ejercer esos controles.
Sobre el accionar del Gobierno a partir de ahora, el funcionario fue bien claro ayer al aclarar que “los controles recayeron sobre todo sobre 2882 importadores de bienes finales con antecedentes”, a los que “se les exigió y se les va a seguir exigiendo documentación”. “En la mayoría de los casos –aclaró el titular de la AFIP– no declararon ni un solo empleado entre 2010 y 2011. Los volúmenes que mueven estos importadores lleva a que se le exija la documentación que históricamente se viene pidiendo ex post y ahora se puede reclamar en tiempo legal.”
Echegaray explicó que en entre enero y octubre, de los 39.643 importadores empadronados, 20.000 estuvieron operando y que, de este número, 14% se encuentra dentro de los denominados “perfiles de riesgo”. “Lo que estamos haciendo es llevar el control ex post al control ex ante post”, precisó el funcionario.

Fuente: el cronista

Piden a empresas que demoren el pago de importaciones y utilidades

noviembre 11, 2011

La constante fuga de divisas locales hacia el dólar obligó a algunos funcionarios del Gobierno a desempolvar el manual de la heterodoxia cambiaria K, que se había utilizado por última vez a finales de 2008 y principios de 2009, en medio de la efervescencia financiera por la crisis que había comenzado con la quiebra de Lehman Brothers.
Junto a medidas institucionales, como las restricciones para comprar divisas sin previa autorización de la AFIP, durante las últimas semanas un grupo de funcionarios comenzó a pedir a las empresas más grandes del país que demoren “en 10 o 15 días el pago de bienes y servicios a proveedores del exterior”, según relataron sus interlocutores a El Cronista, bajo pedido de reserva. El reclamo fue confirmado en varias empresas.
Entre los hombres de negocios consultados apuntaron tres nombres (o miembros de su entorno): el primero fue el de Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior que, luego de varios años haciendo trabajos de los más variados en la función pública –desde el control de precios hasta el manejo de la crisis energética– tiene una agenda completa con los nombres de los intermediarios, lobbistas y timoneles de todas las compañías importantes del país.
En segundo término, mencionan al ministro de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou, y en tercer lugar a Ricardo Echegaray, el titular de la AFIP, quien ayer negó que desde el organismo recaudador se pongan en contacto con empresas para reclamarles que no compren dólares.
Los empresarios temen que el hasta ahora pedido se transforme en una orden de interrumpir las compras de divisas extranjeras si no cede la presión de la moneda americana sobre el peso.
“¿Qué gana el Gobierno si demoran sólo 15 días el pago de importaciones”, le preguntó El Cronista a un ejecutivo habituado a pisar despachos oficiales. “No lo sabemos. Nos preocupa que piensen en soluciones de tan cortísimo plazo”, respondió.
Esa es una de las discusiones que, si bien no traslucen, acapara las conversaciones en el seno de la Unión Industrial Argentina (UIA), la principal central empresaria del país.
Los representantes del sector productivo también están preocupados por otra medida referida al dólar: la negativa del Gobierno a autorizar el giro de divisas al exterior en concepto de dividendos. Moreno amenazó ayer a los presidentes de empresas multinacionales automotrices, alimenticias y de servicios con aplicarles represalias si siguen girando utilidades a sus casas matrices. Y les pidió una tregua hasta fin de año, cuando la presidenta Cristina Fernández asuma su segundo mandato.
“Le pedimos a Moreno resoluciones y medidas que nos permitan justificar el freno al giro de los capitales al exterior, dado que desde nuestra casa central nos piden que mandemos plata para fortalecerles las finanzas, que están afectadas por la crisis financiera”, explicó un ejecutivo de esas empresas. La versión se repitió en otras firmas.
En todos los despachos apuntan a que el caso de YPF es paradigmático. En la reunión de Directorio que se realizó el segundo día de este mes, Roberto Baratta, coordinador del Ministerio de Planificación y director del Estado en la empresa, votó en contra de la distribución de dividendos prevista por la empresa. No es un caso más: YPF pertenece en un 25% a la familia Eskenazi, de buen diálogo con el Gobierno. Pero reparte la enorme mayoría de sus ganancias (un 90%), que tienen como destino el exterior.

Fuente: el cronista

Grandes marcas de ropa deberán usar pymes para sustituir importaciones

julio 18, 2011

En el marco de su estrategia para mejorar el superávit comercial, el Gobierno comenzará los contactos con las grandes marcas importadoras de ropa para que definan planes de inversión o un fuerte proceso de sustitución de sus compras, debido a que en el 2010, las importaciones alcanzaron los 320 millones de dólares.

Fuentes oficiales indicaron que habrá conversaciones con firmas como 47 Street, Mimo, Cheeky, Mistral, La Martina, Lacoste y Cacharel, entre otras. “Llegó la hora de que apuesten a inversiones locales, no importa la índole, o financien la producción nacional de ropa, porque si no, les será difícil importar.

El sector textil es es importante en la balanza comercial”, señalaron. De acuerdo con los números que maneja el Gobierno, la cadena textil importó en 2010 por u$s1.560 millones (subió 26% respecto de 2009) y la indumentaria tuvo importaciones por u$s316 millones, lo que significó una elevación de 19% frente a 2009.

En los despachos oficiales dijeron que “se va a convocar empresa por empresa para que elaboren planes de sustitución ya que hay suficientes pymes para ser proveedores de las grandes marcas o de la cadena textil en general”.

Asimismo, junto con los contactos con el segmento de la confección, el Gobierno está interesado en que se eleven los niveles de hilados y tejidos nacionales. Así es que el conjunto de las grandes marcas también se llevará la orden de comenzar a detectar proveedores argentinos.

Para los industriales, la fórmula es sencilla y pasa por la voluntad inmediata de los grandes retailers de contribuir a mejorar la balanza comercial. “Que compren la tela y confeccionen en la Argentina”, dicen desde el sector. Un ejemplo de la política que diagramó el Gobierno fue la decisión de que haya una prórroga hasta fines de 2015 de la norma que restringe el ingreso desde el exterior de indumentaria usada para consumo (la única excepción son las donaciones).

La prohibición para la importación de ropa usada está vigente desde la década del ’90 y es considerada una herramienta clave para el desarrollo de la industria local. “En todo el mundo se están impulsando medidas para alentar el empleo.

La prohibición hacia la ropa usada obedece también a normas fitosanitarias para restringir la circulación de mercadería que estuvo en contacto con el cuerpo”, señalan entre los fabricantes de ropa locales.

Como viene informando BAE, el segmento textil, junto con los alimentos importados, los vehículos de alta gama, la integración de autopartes nacionales, inversiones de laboratorios y los electrodomésticos son los frentes en los cuales el Gobierno concentró el plan para sostener el superávit comercial.

Si se completa este panorama, estará muy cercana la meta-piso de superávit comercial de u$s12.000 millones, que evalúa el Poder Ejecutivo y es admitida por las fuentes oficiales.

Las mismas insisten en que desde el 3 de enero no hubo ninguna barrera comercial fuera de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sino que la política del Gobierno es potenciar la producción, el consumo y las exportaciones, en detrimento de las importaciones competitivas para el mercado local y no de aquéllas complementarias (necesarias para la industria).

FUENTE: BAE

Lanzan hoy plan para avanzar en un mayor control de las importaciones

julio 1, 2011

En plena campaña electoral, y sin ánimo de complicar el abastecimiento de insumos o de productos que no se fabriquen en el mercado local, el Gobierno avanzará hoy en un acuerdo con los importadores tendiente a afinar el lápiz en el control de lo que ingresa al país. Impulsado por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pero apoyado por los ministros de Economía, Amado Boudou; de Industria, Débora Giorgi, y de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, hoy quedará sellado un convenio con la Cámara de Importadores (CIRA) para avanzar en la correcta identificación de los productos a ingresar al mercado interno, según se titula el documento.
Se trata de un acuerdo marco en el que las partes se comprometerán a trabajar en forma conjunta para mejorar la transparencia y trazabilidad de las importaciones. El objetivo es realizar un control más exhaustivo sobre si lo que se compra al exterior es exactamente lo mismo que luego es declarado. En muchos casos, evalúan en el Gobierno, un importador compra un determinado producto y luego en Aduana declara otro para sortear una licencia no automática o pagar un menor arancel. De todas formas, por el momento será sólo un acuerdo de buenas intenciones, ya que no contemplará ninguna norma que los importadores deban cumplir.
El temor, sin embargo, es que a partir de esta colaboración planteada por la CIRA en la mejora de la identificación del producto, el Gobierno avance en alguna medida más invasiva. Los caminos son dos: o que profundice la política actual y, por ejemplo, comience a exigir mayor información sobre las operaciones de comercio exterior o emita una resolución que genere resistencia entre los importadores; o que este acuerdo posibilite luego una discusión para avanzar en una mayor apertura de las posiciones arancelarias, una medida que la cámara reclama desde hace tiempo.
El sistema actual no detalla cada uno de los productos que pueden ingresar al país, sino que incluye algunos y, si no está incluido en esa lista, queda inserto en una categoría amplia, es decir, en otros. Ello puede generar que una determinada mercadería quede castigada sin que el Gobierno quiera, sólo por el hecho de formar parte de ese grupo. Este esquema generó graves perjuicios con el abastecimiento de insumos para empresas locales, que debieron frenar la producción por problemas de escasez.
También provocó fuertes disputas con Brasil y otros socios comerciales, como la Unión Europea, que manifestaron reiteradas quejas ante el freno de las importaciones a partir de las licencias no automáticas.
Moreno les transmitió a los importadores su disconformidad con el esquema actual de identificación y su interés en avanzar en un comercio mejor administrado. La CIRA le pidió en reiteradas oportunidades a la Aduana una mayor apertura arancelaria, pero la respuesta siempre fue negativa, ya que debía resolverse en el marco del Mercosur. El secretario de Comercio se comprometió a trabajar en este sentido, dijeron fuentes oficiales.
El acuerdo será firmado a las 19.30 en la sede de la Secretaría de Comercio. Además del objetivo económico que está detrás de este convenio, y que apunta a avanzar en un comercio administrado aunque sin perjudicar la industria nacional, este acuerdo tiene un trasfondo político. El Gobierno se mostrará junto a los importadores unos de los más golpeados por por la política kirchnerista y buscará marcar un giro en la política vinculada con el comercio exterior, no sólo por la campaña electoral sino porque se proyecta otros cuatro años más en el poder.

FUENTE: El Cronista Regional