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El Gobierno estudia imponer 200 licencias no automáticas a importaciones de Asia

octubre 29, 2012

Por Francisco Martirena Auber

Con el objetivo de enfrentar las importaciones asiáticas, el Gobierno analiza la aplicación de más de 200 nuevas licencias no automáticas (LNA), con la mira especialmente en China.

Fuentes oficiales señalaron que es el “mecanismo elegido para frenar la sobreoferta con competencia desleal”. Las LNA, detallaron, abarcarían un importante universo como alimentos, textiles, electrónica,
electromecánica, luminotécnica, informática, vidrio, papel y celulosa, y aluminio.

Algunos de los productos que ingresarían en la nómina que maneja el Ejecutivo serían engranajes, pistones, partes de motor, piezas para la industria petrolera y componentes para fabricantes de ascensores.

En esta dirección, desde el Ejecutivo indicaron que “el hecho de que China sea objeto de LNA y no de una suba en el arancel externo común (AEC), tiene que ver en parte con que Brasil mantiene muchos proyectos de inversión con China”.

En segundo orden, estarían contenidas algunas posiciones del sector textil, que ha pedido un volumen importante de licencias durante el año pasado, fundamentalmente en hilados y tejidos. En este momento hay seiscientas dos posiciones arancelarias cubiertas por las LNA, pero “es una cantidad ocho o diez veces menor que la que tiene Brasil”, aclararon en el Gobierno.

El grueso de las renovadas medidas parecería apuntar a los sectores metalmecánico y textil, donde “hay un parva de pedidos a la espera de que exista una mayor protección”.

El foco de la atención son las mercaderías provenientes de China, la India y el sudeste asiático, y “por lo que han manifestado desde el Gobierno, la idea obviamente no es pelearnos con Brasil, porque eso sería ridículo”, ampliaron las fuentes empresariales.

Las LNA son un mecanismo de defensa comercial normado por la Organización Mundial de Comercio (OMC), que obliga a los importadores a pedir un permiso especial para ingresar los productos y otorga al Estado sesenta días corridos para aprobar los pedidos.

El Gobierno, asimismo, debe resolver en el corto plazo cuántas posiciones arancelarias tendrán un aumento para combatir los bienes extrazona. En este sentido, Brasil se adelantó y ya anunció la elevación del AEC para un listado de cien posiciones.

Dan más poder a Paglieri para controlar el ingreso de las importaciones

junio 28, 2012

El Gobierno modificó el modelo de los certificados de importación, que ahora deberán ser impresos en papeles de seguridad y tendrán una vigencia de 60 días corridos desde el momento de su emisión.
Así lo establece la resolución 304, publicada ayer en el Boletín Oficial, que lleva la firma del ministro de Economía, Hernán Lorenzino. La norma, además, ratifica que la Secretaría de Comercio Exterior, a cargo de Beatriz Paglieri, será la autoridad de aplicación y está facultada a “realizar las interpretaciones y modificaciones que estime convenientes, como así también a dictar las normas reglamentarias”. Paglieri es la mano derecha del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Fuentes del mercado indicaron que la impresión en papeles de seguridad tenderá a agilizar los trámites para importar. Semanas atrás, Paglieri se quejó ante empresarios porque debe firmar unas 4.000 declaraciones juradas al día. La nueva disposición evitaría la necesidad de firma, lo que habría más diligente el proceso.
Los 60 días corridos de plazo para ingresar la mercadería una vez que está autorizado el certificado de importación son ajustados para la operación, si se tiene en cuenta que un barco puede tardar hasta 45 días en llegar al país. Pero los importadores consideraron que el plazo es adecuado y que, en todo caso, será necesaria una renovación sin que medie un trámite engorroso.
Los certificados de importación son necesarios para ingresar productos que cuentan con posiciones arancelarias, como el papel, artículos para el hogar, juguetes, calzado, pelotas y productos textiles.
La medida tuvo que ser publicada ayer nuevamente, ya que el lunes había sido difundida “con un error de imprenta”.
El nuevo modelo de certificado de importación modifica la última versión de ese documento establecida el 14 de febrero del año pasado.

Frenan el ingreso de alimentos argentinos a Brasil

mayo 22, 2012

Brasil anunció ayer la implementación de una serie de medidas para dificultar el ingreso de productos argentinos a su mercado, en respuesta a las restricciones que ya aplica nuestro país.

El gobierno de Dilma Rousseff, que intenta reanimar su desacelerada economía con incentivos para los productores locales, decidió suspender el régimen de licencias automáticas de importación para una decena de productos perecederos, como manzanas, uvas, vinos y quesos, según informó la agencia Reuters, sobre la base de fuentes de Brasilia. Aunque las nuevas reglas se aplicarán a todos los países, las restricciones fueron diseñadas para la Argentina, uno de los mayores proveedores de esos productos, añadió una fuente del gobierno brasileño citada por Reuters.

Las medidas llegan más de tres meses después de que la Argentina introdujera controles de importación que contribuyeron a hundir casi un 30% las ventas de Brasil a su tercer mercado después de China y Estados Unidos.

La suspensión de las licencias automáticas de importación podría demorar en hasta 60 días el ingreso de los productos argentinos a Brasil.

El ministro brasileño de Agricultura, Mendes Ribeiro, había amenazado a mediados de abril con trabar la entrada de productos argentinos en respuesta a los obstáculos para las exportaciones de carne de cerdo brasileño.

Las restricciones argentinas habían irritado al gobierno de Rousseff, que, sin embargo, mantenía un tono conciliador y decía estar estudiando su impacto.

La reacción brasileña abortaría además una campaña de la poderosa Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp) para aumentar las importaciones de la Argentina con la esperanza de recuperar el acceso a ese mercado.

“No había alternativa (…) No había voluntad de la Argentina de llegar a una solución. Brasil tuvo que reaccionar”, dijo a Reuters el presidente de la Asociación Brasileña de Exportadores de Carne de Cerdo, Pedro de Camargo Neto.

Brasil había suspendido a fines de abril el ingreso de uvas frescas y pasas importadas de la Argentina con el argumento de que fue detectado un cargamento contaminado con la plaga Brevipalpus chilensis.

Las nuevas medidas, que afectan también a las papas y la harina de trigo, fueron tomadas por el Ministerio de Comercio Exterior y el de Relaciones Exteriores. La fuente dijo que el gobierno de Dilma Rousseff no haría un anuncio oficial para poner las medidas en vigor.

Misión de negocios
La decisión de aplicar barreras al ingreso de productos argentinos se conoció apenas unos días después de la misión de negocios que organizó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a la ciudad de San Pablo.

El propio funcionario había adelantado que tras la misión había logrado “avances” en lo que respecta a la venta al vecino país de medicamentos, langostinos y naranjas..

FUENTE: La Nación

 

Brasil y Argentina dicen que resolverán conflictos comerciales en “unos días”

mayo 16, 2012

Los cancilleres de Brasil, Antonio Patriota, y Argentina, Héctor Timerman, dijeron hoy que ambos países se han comprometido a comenzar a resolver sus conflictos comerciales en “cuestión de días”, apoyados en una firme “voluntad política”.
Timerman encabezó hoy una misión argentina, integrada también por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que discutió con miembros del Gobierno brasileño las diversas trabas comerciales que han surgido en ambos países en medio de la crisis global.
Ambos ministros dijeron en rueda de prensa que decidieron que delegaciones de los ministerios de Exteriores, Economía y Comercio realizarán, a partir de la primera semana de junio próximo, unas “reuniones periódicas” para resolver cada problema “puntual” en el comercio bilateral.
Argentina, según explicó Timerman, quiere más acceso al mercado brasileño para diversos productos, entre los que incluyó langostinos y medicamentos, los cuales calculó que podrían aumentar el volumen de las exportaciones argentinas hacia Brasil en “unos 2.000 millones de dólares” al año.
Asimismo, Argentina pretende que sea levantado un sistema de licencias no automáticas, oficializado hoy por Brasil, para las importaciones argentinas de diversos productos perecederos, entre los que fueron incluidos el vino, las uvas, las harinas de trigo, las manzanas y las papas, entre otros.
Por el lado brasileño, Patriota explicó que planteó a Timerman que Argentina debe revisar su propio sistema de licencias no automáticas para las exportaciones brasileñas y también la exigencia de una declaración anticipada de importaciones que existe en el país vecino, pues también perjudica al comercio bilateral.
Asimismo, pidió que Argentina levante las restricciones que ha impuesto a sus importaciones de cerdo, que afectan directamente a los exportadores brasileños, ahora ajustados a un sistema de cuotas impuesto por las autoridades argentinas.
Según Patriota, “hay un compromiso para examinar con cuidado cada uno de los pleitos”, con “espíritu integrador y voluntad política”.
El ministro brasileño afirmó que tanto Argentina como Brasil coinciden en que “no hay otro camino” para ambos países “que no sea la integración productiva” y en que “no hay ni habrá retrocesos políticos” en esa dirección.
En opinión de Timerman, en el actual escenario de crisis y con la “enorme sintonía política” que hay entre ambos países, es necesario incrementar el comercio bilateral y también dentro del Mercosur, bloque que además integran Uruguay y Paraguay.
“Siempre será mejor comprar a socios del Mercosur que a países de afuera de la región”, declaró el ministro argentino.
En relación con el Mercosur, Timerman anticipó además que Argentina le propondrá a los otros tres socios “aumentar el arancel externo común hasta el máximo permitido por la Organización Mundial de Comercio (OMC)”, a fin de favorecer los intercambios regionales.
Según dijeron fuentes brasileñas tras la rueda de prensa, el primer paso para comenzar a superar los problemas bilaterales sería el fin de las restricciones a las exportaciones de cerdo brasileñas, para luego dar paso a una mayor apertura para los langostinos y medicamentos argentinos.

FUENTE: Terra Argentina

Restricciones a las importaciones: señales de alerta

marzo 29, 2012

Por Daniela Villaro

Las medidas que buscan poner un cepo a las importaciones reflejan con luces y sombras en el universo pyme. Desde distintos sectores donde se agrupan las pequeñas y medianas empresas, no hay una lectura única. Por un lado, se celebra la tendencia a la sustitución de importaciones e incorporación tecnología y mano de obra al mercado local. Sin embargo, al mismo tiempo se levantan voces de alerta sobre el mecanismo implementado, de forma centralizada y hasta discrecional, que está generando demoras concretas en el acceso a la materia prima para el procesamiento y afecta, en diferente medida, a distintos sectores de la economía.
“A principios de febrero, cuando salió la resolución, nos preocupamos un poco. El 100% de las telas que usamos son importadas de Chile y Brasil, porque lo disponible en el mercado local alcanza para cubrir sólo el 30% de la demanda”, cuenta Pablo Rumelfanger, gerente General de Coresa Argentina, la firma que produce envases y bolsas gigantes para el envasado de materia prima y productos del agro y la industria. Así empezó el derrotero de trámites para obtener la autorización. “Una parte de las presentaciones que hicimos ante la Secretaría de Comercio salió observada, por lo que pedimos una entrevista al tiempo que íbamos contestando sobre el uso que le damos a la materia prima, si la empresa estaba en orden con sus impuestos y explicando nuestra actividad. Le contamos que más del 60% de nuestros clientes usan nuestros envases para exportar a granel. Con ese planteo, se destrabó todo”, repasa el empresario.
Si bien tuvieron demoras de 20 días -en los que trabajó con stock-, hoy Coresa está importando las telas sobre las que agregan valor: las bolsas se hacen a medida de cada cliente.
La fábrica está en San Antonio de Areco, tiene 140 empleados directos y factura u$s 1,5 millón al mes. Sus principales clientes son exportadores de maní, maíz y harina. La firma trabaja con un inventario de tres meses y, desde que se implementaron las nuevas Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), la aprobación demora entre siete y 15 días. “Ya vamos por la DJAI número 20, el proceso es fluido”, apunta Rumelfanger.
La Resolución 3252/2012 (AFIP), publicada en el Boletín Oficial del 10 de enero pasado, establece que los importadores, “en forma previa a la emisión de la Nota de Pedido, Orden de Compra o documento similar utilizado para concertar sus operaciones de compras en el exterior”, generen una DJAI. Esta información es luego puesta a disposición de la Secretaría de Comercio Interior, el primer organismo que adhirió al régimen.
En muchos casos, esta disposición está trabando la cadena productiva en varios de sus eslabones, ya que la producción nacional depende de infinidad de insumos importados. El titular de una firma que elabora preeminentemente productos cementicios cuenta que está teniendo dificultad para conseguir el 30% de los productos importados que utiliza en su fábrica: “Usamos cemento blanco que viene de México para nuestro producto estrella. Todavía no tuvimos problemas con ese insumo, que compramos a un importador local que tiene stock de 30 días, pero estamos alerta”, cuenta. Por otra parte, están completando nuevos requisitos de importación para ingresar desde Europa una válvula de inyección que completa un filtro que producen en la Argentina. “Ya no tenemos en stock; hicimos el pedido pero nos han agregado requisitos de importación que debemos completar. Para resolver estos trámites debemos viajar a Buenos Aires, lo que implica un costo extra de tiempo y dinero”, cuenta este empresario del interior del país. “El problema industrial es que, cuando falta un elemento, se corta la cadena. La intención de proteger la producción nacional es loable, pero debe ser aplicada con sintonía fina. Son medidas de mucho impacto porque desordenan“, concluye el ejecutivo que pide, como otros emprendedores consultados para esta nota, mantener su identidad en reserva.”Estas medidas sirven para estimular la industria local, pero se tendrían que haber trazado un año antes. Si los industriales hubiéramos tenido tiempo para prepararnos y hacer planes de inversión, la medida hubiera tenido un impacto más positivo. Con más orden y una mejor comunicación, hubiera resultado más positiva”, coincide un empresario del sector agroindustrial.

Actividad

En estos días se conocieron indicadores que marcan una desaceleración en la industria y el comercio. El nivel de actividad económica creció durante enero 5,5% en relación con igual mes de 2011, según informó el Indec, y mantuvo la tendencia declinante en el ritmo de expansión que comenzó a observarse a fines del año pasado.
Estas cifras corresponden al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), indicador que anticipa la evolución del PBI cuyo resultado final se informa por trimestre. El resultado de enero de 2012 muestra que la economía crece a un ritmo que resulta la mitad del porcentaje de enero de 2011, cuando la comparación interanual (respecto a enero de 2010) arrojó una suba de 10,9%.
Cada sector lee el escenario desde un rincón diferente. Ante las trabas para las importaciones de juguetes, “replanteamos nuestra oferta de productos y nos concentramos en incrementar el portfolio de nuestras marcas y productos fabricados por nosotros, tanto para el mercado interno como para exportar a la región”, cuenta Daniel Dimare, director de Marketing y Comunicación Institucional de Juguetes Rasti.
En cuanto a insumos puntuales para la producción de juguetes, la línea Motobox de Rasti, por ejemplo, incluye componentes electrónicos importados. “El micromotor lo venimos importando nosotros sin inconvenientes y el resto lo compramos a importadores locales que suelen entregar con alguna pequeña demora”, dice Dimare.
También los ladrillos Rasti “se fabrican con un plástico que es importado por un proveedor nuestro y que tiene licencias no automáticas (LNA). Hasta el momento nunca tuvimos que detener las máquinas por problemas con la provisión del mismo. En lo que respecta a la inversión en maquinarias importadas, en los últimos meses compramos para la nueva planta, próxima a inaugurarse, varias máquinas de inyección que tenían LNA y pudimos recibirlas en tiempo y forma y ya están fabricando Rasti”, enumera el empresario.Además, Dimare repasa que “a nivel general del mercado del juguete, las cantidades anuales totales en kilogramos o en dólares FOB de las importaciones de juguetes del 2011 fueron muy similares al volumen de 2010. Además, ocho de los supermercados importaron en total, un 65% más de juguetes en los primeros 10 meses del 2011 versus 2010 (en Kg). No hubo restricción”.
Desde el sector textil, el dueño de Onna Sweaters, Daniel Berardo, hace su lectura: “Percibimos un impacto bueno y otro malo. Por un lado, hay más mercado interno porque las marcas ya no pueden comprar afuera. Tuve una reunión con un grupo chileno que importaba y trabajaba para cadenas, y ahora está buscando fabricas nacionales. Por otra parte, estamos teniendo problemas con las materias primas”. Es que las lanas nacionales suelen tener algún componente importado (viscosa o acrílicos, que componen entre 10 y 15% de la materia prima) y los productores locales están teniendo dificultades para comprarlo. Otro de los aspectos que impactan negativamente sobre su actividad, dice Berardo, pasa por los repuestos de las maquinarias. “Hay repuestos que se consumen a diario, como las agujas, que son importadas y se cambian seguido por el desgaste. Además, ante la escasez de productos, se están consumiendo los stocks y empiezan a subir los precios en plaza”, detalla el empresario. Onna Sweaters es una firma marplatense que tiene dos locales propios, una franquicia, más de 20 empleados, vende el 40% de su producción en el interior e invirtió en el último año unos u$s 140.000 en dos maquinarias usadas provenientes de Europa para aumentar la producción en un 20%. La firma produce con su propia marca y también para otras firmas.
La preocupación también se extiende a mediano plazo. “El balance lo vamos a poder hacer en unos meses. Por ahora se están consumiendo stocks y hay que ver si, en algún momento, el Gobierno da prioridad a la entrada de insumos fundamentales. Las prendas que están ahora en el mercado son las que se encargaron hace varios meses, antes de estas medidas. Vamos a ver qué pasa en cinco o seis meses”, dice Berardo. Mientras, el empresario apura -por las dudas- la compra de hilados para la temporada de verano ya que “hay mucha incertidumbre y un mercado inestable”, sostiene.
“Se afecta el encadenamiento de las etapas productivas y, lo peor, se afectan las expectativas. El primer problema es mirar la balanza comercial desde las importaciones. Lo más lógico es decir ‘vendamos más’, no ‘compremos menos’. Con estas medidas el Gobierno admite que es difícil defender la balanza por el lado de las exportaciones”, analizó la semana pasada Marcelo Elizondo, director general de la consultoría DNI, durante el V Seminario Pyme, organizado por El Cronista Comercial y la revista Apertura.
Como paliativo a la dificultad para obtener insumos importados, el presidente de la Unión Industrial de Zárate, Eduardo Campos, recomienda “trabajar con las cámaras, para llegar al ministerio de Economía y plantear la situación. Sabemos que no hay tiempo y muchas empresas se quejan, especialmente en el sector metalúrgico, porque empiezan a sentirse los efectos de algunas faltas, pero lo mejor es hacer el reclamo en conjunto”, refuerza.

Impacto

Las disposiciones tienen diferente repercusión en las industrias. Uno de los sectores más favorecidos es el de electrodomésticos industria nacional. “Estamos abocados a potenciar al máximo la producción que tendremos en nuestra nueva planta modelo en Granadero Baigorria, en Santa Fe. Allí, y luego de una inversión de $ 35 millones, con una extensión de 13.000 metros cuadrados y tecnología de vanguardia, vamos a continuar con la apuesta a la fabricación nacional”, sostiene Luis Cafferatta, Gerente Comercial de Electrodomésticos Liliana. El empresario admite que, si bien la mayor parte es producción nacional, utilizan ciertos insumos importados. “Día a día vamos sumando nuevas opciones buscando crear matrices, productos y tecnología que asistan a abastecer localmente al mercado”, sostiene Cafferatta. Liliana es una empresa de capitales nacionales con más de 60 años de producción en la ciudad de Rosario
También un empresario de la industria de la refrigeración de la zona de Rosario, afirma que registraron algunos inconvenientes para importar motores de Brasil, pero el saldo es positivo. “Tuvimos algunas demoras que se resolvieron. Lo cierto es que nuestro sector ha sido muy beneficiado por las licencias no automáticas y hemos crecido sustituyendo importaciones. Hoy se produce localmente el 90% del mercado local de refrigeración, cuando hace seis años el 75% era importado. Al mismo tiempo, fuimos creciendo con inversiones y personal. Este plan para proteger la industria nacional nos favoreció, aunque hay cosas para mejorar”, cuenta el industrial.
Según Idesa, en base a datos del Ministerio de Economía referidos a 2010 y 2011, el total de importaciones de la Argentina equivale al 16% del PBI. Al comparar este indicador con otros países, Idesa establece que en Brasil, las importaciones equivalen a aproximadamente el 12% del PBI; en Australia al 22%; en Nueva Zelanda al 26% y en Canadá al 31%. En el conjunto de los países desarrollados las importaciones promedian el 40% del PBI de cada país. “Estas evidencias muestran, con claridad, que la Argentina no se caracteriza por tener un alto nivel de importaciones. Las compras al exterior son un poco más altas que en Brasil (que por ser un país mucho más grande depende menos de la integración con otros países), pero mucho más bajas que en países como Australia, Nueva Zelanda y Canadá”, dice el informe.
Entre los empresarios, no obstante, persiste la confianza en que algún momento (algunos creen que sería a partir de abril) se corregirán las distorsiones y se simplificará la importación de insumos fundamentales para producir. Mientras tanto, el instinto empresario vuelve a ponerse a prueba.

 
fuente: cronista

Hay 100.000 pedidos para importaciones frenados por Moreno

marzo 20, 2012
SON DECLARACIONES JURADAS (DJAI) «OBSERVADAS» POR EL FUNCIONARIO.
• SE PARA EL 65% DE LAS SOLICITUDES
Por: Sergio Dattilo
 
 
 
En la Secretaría de Comercio Interior ya se acumulan unas 100.000 declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI) que fueron «observadas» por el organismo que capitanea el omnímodo Guillermo Moreno. Según fuentes de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), desde el inicio de la vigencia del régimen, que arrancó el 1 de febrero último, se presentaron cerca de 150.000 solicitudes; la casi totalidad de los trámites que pasaron por la AFIP fueron aprobados sin observaciones. Pero una vez que aterrizan en el escritorio del sucinto equipo formado por Moreno para esta emergencia, la cuestión cambia.

«No hay estadísticas oficiales, pero sabemos que hay unas 4.000 presentaciones promedio por día hábil», dijo a este diario Diego Pérez Santiesteban, titular de la CIRA. «Al principio el atraso era del 20% al 30%, pero según nos dicen nuestros afiliados, las DJAI observadas ya trepan al 65% sobre un total aproximado de 150.000 presentaciones».

Cabe recordar que quienes están obligados a hacer el doble trámite ante la autoridad fiscal y Comercio Interior son unos 6.000 importadores; todos ellos realizaron operaciones de importación durante 2010 que superaron los u$s 500.000.

Estas trabas se suman a las «licencias no automáticas», otra barrera para-arancelaria que está aplicando la Argentina desde hace casi dos años. La Organización Mundial del Comercio (OMC) permite un lapso máximo de sesenta días corridos para su aprobación, y no existe la posibilidad -al menos en la legislación internacional- de rechazarlas. En la práctica, sucede lo contrario.

Lo que demostraría que el mecanismo de las DJAI está diseñado para impedir el ingreso de importados lo marca el hecho de que los funcionarios que estudian los formularios que llegan a Comercio Interior no superan la media docena. La tarea de estos profesionales es ciclópea por la cantidad de expedientes que deben estudiar, pero tampoco parecen tener órdenes de acelerar o facilitar los trámites.

Ritmo

La queja principal de los importadores (en voz baja, claro, para no enojar al fácilmente irritable Moreno) es que no existe un «standard» para aprobar o rechazar sus presentaciones; la acumulación de trabajo y las necesidades de caja del Gobierno marcan el ritmo de estas autorizaciones.

Desde ya, esto se nota no sólo en las suspensiones y paradas de planta que están viéndose obligadas a hacer más de una fábrica; la más notable es la de la automotriz Fiat, que suspendió dos días la semana pasada a todos sus trabajadores por falta de autopartes para sus unidades. Sin embargo -y de nuevo, más en secreto que la terminal italiana- muchas empresas de rubros tan disímiles como la industria plástica y los laboratorios farmacéuticos están haciendo lo propio.

Además de las plantas fabriles que se paran por falta de insumos, muchos importadores comenzaron a reducir personal por falta de trabajo. Esto está sucediendo entre quienes traían perfumes del exterior. Las fragancias y maquillajes están detenidos en la Aduana casi sin excepción desde al año pasado, y no hay miras de que se vuelva a permitir su ingreso. Una vez más, los privilegiados son los miembros de las clases más altas de la sociedad, que pueden viajar al exterior y obtener sus «eau de parfume» o sus cremas «anti-age» preferidas en tiendas de las ciudades que visitan o en los «duty-free shops» de los aeropuertos que utilizan. Mientras tanto, cientos de empleados, vendedores y distribuidores de locales que venden mercadería importada están quedándose sin trabajo.

Peligro

El tema de los medicamentos amenaza con ser crítico: la falta de productos como el Reliveran, que forman parte del botiquín básico de casi todo hogar argentino, va de la mano de hormonas como la Rontagel Estradiol, que viene (o venía) de Francia.

Así, a caballo de estas restricciones, hay problemas para conseguir repuestos de electrodomésticos que dejan de funcionar, fuentes para computadoras, cuchillos serrados que solían venir de Brasil. La producción local de planchas aún no satisface ni el 10% de la demanda. Por eso, junto a los perfumes, los chocolates y algún producto hecho en Uruguay, casi no hubo turista que pasara sus vacaciones en Punta del Este que no regresara con una plancha en su equipaje. Lo mismo puede decirse de secadores y «planchitas» para el cabello, routers para computadoras, multiprocesadoras y otros pequeños electrodomésticos que -de nuevo- quienes pueden viajar trajeron de sus vacaciones orientales o chilenas.

Finalmente, una de las mayores empresas de ómnibus de larga distancia está buscando dónde comprar unos 500 neumáticos para reemplazar las gomas de buena parte de su flota. Hasta ahora, sin éxito. La opción es salir a la ruta con las gomas lisas o sacar de servicio un gran número de sus ómnibus.

Moreno ahora aprueba sólo la mitad de los permisos para importar

marzo 20, 2012

La buena predisposición manifestada inicialmente por los importadores al momento del arranque del nuevo régimen de control se convirtió en las últimas semanas en un profundo malestar del sector ante la enorme cantidad de trámites rechazados y la sensación de que no existen criterios claros en la decisión de frenar o no una mercadería.
Si bien desde la AFIP se resisten a brindar información precisa sobre la cantidad de declaraciones que han sido aprobadas desde el pasado 1º de febrero y cuántas rechazadas, la Cámara de Importadores (CIRA) advirtió que apenas el 50% de los pedidos de autorización para importar sale con el visto bueno por la AFIP y la secretaría de Comercio Interior. El resto aparece denegado y hay muchas quejas de empresarios que afirman haber presentado toda la documentación requerida por Guillermo Moreno para que le liberen la operación y tampoco así es aprobada.
“Hay mucha preocupación en el sector porque por un lado, tenemos llamados diarios de los socios que nos cuentan acerca de las DJAI objetadas, así como de los que nos dicen que presentaron todo lo que Moreno les pidió y tampoco salen”, manifestó el director de Relaciones Institucionales de CIRA, Miguel Ponce.
También comenzaron a comunicarse con la cámara, representantes de seccionales gremiales del interior –de Smata, la UOM, alimentación y plásticos– para transmitirles su preocupación por el impacto que el faltante de insumos puede ocasionar en los puestos de trabajo. Hasta ahora, algunas automotrices pararon sus plantas algunas jornadas por escasez de alguna parte, pero no es todavía una problemática generalizada debido a que las empresas aún tienen stocks. Pero se están agotando.
El humor de los importadores fue empeorando con el paso de las semanas. Durante los primeros días de iniciado el régimen, transmitían algunas quejas pero menores, ya que el 80% de las DJAI salían aprobadas. Ahora el panorama cambió y ese porcentaje se redujo a la mitad.
Las mayores trabas se dan en productos terminados que tienen fabricación nacional, ya que el objetivo de Moreno es sustituir la mayor parte de las importaciones por bienes locales; y si bien la intención oficial no es complicar los procesos productivos, el temor de los empresarios es que termine generando el efecto contrario al que se busca.
“Nosotros estamos con una inversión de una planta muy grande en una localidad pequeña de Córdoba y estamos preocupados porque ante cualquier faltante de algún insumo nos puede paralizar la obra, con los respectivos costos extras que ello implica”, manifestó un empresario alimenticio.
Moreno tampoco está cumpliendo con su promesa de liberar todas las licencias no automáticas que venían con demoras desde antes del inicio del nuevo régimen. El funcionario se encargó, semanas atrás, de hacer trascender que liberaría en breve todos los trámites demorados, pero la liberación sigue siendo a cuentagotas, se quejan los importadores.

Encuentro bilateral

Las trabas a las importaciones será uno de los temas que abordará el titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, con el presidente de la Confederación Nacional de la Industria de Brasil, Robson Braga de Andrade, quien llegará mañana a Buenos Aires. También discutirán sobre el comercio bilateral, los desequilibrios y de qué forma pueden avanzar los países en una mayor integración productiva.
Ambos empresarios trabajarán en torno a la agenda del Consejo Empresario Binacional, que impulsan las presidentas Cristina Fernández y Dilma Rousseff.

Fuente: el cronista comercial

Brasil frena la importación de más alimentos de la Argentina

octubre 19, 2011

NATALIA DONATO Buenos Aires

La estrategia de Brasil para defender su industria ante la crisis financiera internacional sigue perjudicando a la Argentina. Luego de fijar, el mes pasado, licencias no automáticas al ingreso de chocolates, golosinas y galletitas, ahora se sumaron los duraznos y esta lista de alimentos podría ampliarse en los próximos días, según trascendió. Así lo confirmaron varias fuentes de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y de la Cámara de Industriales de Productos Alimenticios (CIPA), cuyos directivos le enviaron en las últimas horas una comunicación al secretario de Industria, Eduardo Bianchi, comunicándole la decisión del vecino país.
“La incorporación de los duraznos en la lista de productos con licencias está confirmado desde hace unos días y nos comentaron que estudian incorporar el ajo y las harinas”, precisó un empresario del sector, quien tomó conocimiento de la decisión brasileña el lunes, durante un encuentro en Copal.
Quien le envió la nota a Bianchi fue el secretario ejecutivo de CIPA, Marcelo Ceretti. El presidente de la cámara y a su vez gerente general de la alimenticia ALCO, Camilo Carballo, es uno de los principales afectados por la nueva imposición de Brasil, ya que es una de las principales compañías productoras y exportadoras de duraznos en conserva. Pero a partir de esta medida, no sólo se afectan las empresas que elaboran este producto, sino la economía de Mendoza, donde están radicadas varias firmas. Más aún si se se concreta el rumor de que también deberán presentar una licencia no automática los exportadores de ajo, que también están concentrados en la región cuyana.
De acuerdo con información publicada en la página web del Senasa, en los primeros ocho meses del año la Argentina exportó a Brasil 53.280 toneladas de ajo por un total de u$s 123 millones, mientras que de una venta al exterior de duraznos –en ese mismo período– de 7.670 toneladas, Brasil compró 5.048 toneladas por un monto de u$s 4,7 millones. De acuerdo con el organismo sanitario, el mayor socio del Mercosur no compra duraznos desde mayo, aunque los empresarios del sector aseguran que la medida es reciente.
En cuanto a la harina, el titular de la Federación de la Industria Molinera (FAIM), Alberto España, precisó que “hasta ahora no hay ninguna información” y que “se está exportando normalmente”. De todas formas, los brasileños ya frenaron en varias oportunidades el ingreso de este producto porque existe un fuerte lobby por parte de los molinos de ese país para producirla ellos, por lo que no sería extraño que el gobierno de Dilma incorporara este alimento a la lista de lo que tienen licencias.
En cuanto al freno para que ingresen chocolates, golosinas y galletitas, empresarios del sector aseguraron que “ya pasaron 30 días y la solicitud de los permisos todavía no han sido respondidos por Brasil”. Según lo permitido por la Organización Mundial de Comercio (OMC), el plazo máximo para el otorgamiento de las licencias son 60 días, por lo que todavía tienen un mes para habilitar las importaciones. “No hay antecedentes de que haya licencias no automáticas al rubro alimenticio. Hablan de integración y están haciendo todo lo contrario”, se quejó un industrial del sector.
La devaluación del real también inquieta a los empresarios argentinos, no sólo porque fomenta las exportaciones brasileñas y ello puede perjudicar sectores sensibles, sino también porque desalienta las ventas argentinas al vecino país.

 
fuente: el cronista

Brasil dificulta compra de calçados da China

octubre 5, 2011

Sapatos oriundos de Vietnã e Indonésia também estão sujeitos a licença não automática de importação

BRASÍLIA e PEQUIM. Mais uma frente de batalha foi aberta pelo Brasil, ontem, para impedir o ingresso ilegal de calçados chineses, hoje tributados com tarifa antidumping de US$13,85 o par. Para fugir da sobretaxa, os exportadores montam os produtos na Indonésia e no Vietnã. Ao mesmo tempo, houve alta das importações de peças e componentes da China, sobre os quais também não incide o imposto. As operações passaram a ser investigadas pelo governo brasileiro. Até que as análises sejam concluídas, sapatos, cabedais (parte de cima) e solados dos três países estarão sujeitos ao regime de licença não automática de importação, que prevê a liberação das mercadorias em até 60 dias.

– Há indícios de importação de partes para burlar o antidumping com a importação de peças chinesas para montagem no Brasil ou em países como Indonésia e Vietnã – disse a secretária de Comércio Exterior do Ministério do Desenvolvimento, Tatiana Prazeres. – Se comprovarmos a falsa declaração de origem, haverá suspensão da licença de importação da empresa que diz que produz o bem, mas não produz.

A análise vai de julho de 2010 a junho de 2011. A tarifa definitiva sobre calçados chineses vigora desde março de 2010.

“Há elementos suficientes que indicam a existência de práticas elisivas que frustram a aplicação do direito antidumping nas importações brasileiras de calçados originárias da China”, diz uma nota técnica da Câmara de Comércio Exterior (Camex)..

A investigação terá três frentes: a importação de cabedais e componentes da China para serem industrializados no Brasil; o ingresso de calçados fabricados no Vietnã, na Indonésia e na Malásia; e a compra de calçados com pequenas modificações.

China alerta para risco de guerra comercial com EUA

A medida foi elogiada pela Associação Brasileira das Indústrias de Calçados (Abicalçados). A entidade afirma que países como Vietnã e Indonésia não são tradicionais exportadores de calçados. De acordo com o presidente da Abicalçados, Milton Cardoso, a fraude é evidente em vários aspectos, mas um é flagrante: em 2010, as estatísticas da China registraram a exportação de 13 mil toneladas de calçados para o Brasil, mas o governo brasileiro contabilizava o ingresso de 3,2 mil toneladas:

– Ou seja, 29 milhões de pares mudaram de nacionalidade nos porões dos navios pelas mãos entrelaçadas dos importadores e dos exportadores.

A China alertou os EUA ontem de que a aprovação de uma lei para obrigar Pequim a permitir a valorização de sua moeda pode causar uma guerra comercial entre as duas maiores economias do mundo. O banco central chinês e os ministros de Comércio e de Relações Exteriores acusaram Washington de “politizar” questões cambiais e por a economia global em risco, depois que senadores americanos votaram na segunda-feira o início de uma semana de debates sobre a lei.

A votação abriu discussões sobre o Ato para Reforma da Supervisão do Câmbio, que permite que o governo dos EUA imponha taxações de compensação em produtos de países que subsidiem exportações por meio da desvalorização cambial.

Preocupación de los empresarios por las mayores trabas a las importaciones

julio 27, 2011

La cámara argentina que reúne a los importadores lamentó las trabas que aplicala Aduana para el ingreso de productos al país, lo que mantiene varados más de un centenar de contenedores en el puerto de Buenos Aires.

“Es una situación que venimos arrastrando desde hace bastante tiempo”, pero este año comenzaron a haber “trabas adicionales con productos que supuestamente ya estaban liberados y tenían licencias concedidas para ser importados”, advirtió el presidente dela Cámara de Importadores de la República Argentina, Diego Santisteban, en declaraciones radiales.

Aseguró que en “en un primer momento hubo problemas con el ingreso de alimentos, después con electrodomésticos y ahora con juguetes”, cuando faltan tres semanas para la celebración del Día del Niño.

“Hay 120 contenedores (varados) y llegó a haber mucho más. La Aduana frena el ingreso según un listado confeccionado porla Secretaría de Comercio Interior”, encabezada por Guillermo Moreno, y “no existen razones claras para estas medidas”, sostuvo Santisteban.

En los últimos años Argentina reforzó su sistema de control de las importaciones para más de 1.300 artículos de consumo con el fin de evitar perjuicios en la industria local.

En este marco, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner inició en los últimos meses múltiples investigaciones por supuesto comercio desleal en el ingreso de productos procedentes de países como Brasil y China.

Además, selló en los últimos meses acuerdos con una decena de firmas del sector automotriz a las que autorizó a importar autos a cambio de que compensen esas ventas con compras de productos argentinos, como vinos y cacahuetes para revertir el déficit comercial en esa industria.

“Al importador que puede exportar o que puede reemplazar una importación con compra local le destraban la mercadería. El que tiene más restricciones es el que sólo importa productos”, indicó Santisteban.

El titular de la cámara consideró que el Gobierno restringe las importaciones para compensar “problemas de balanza comercial y fiscales” que afronta el país y por “la necesidad creciente de importación de energía, que lleva muchas divisas fuera del país”.

FUENTE: Infobae