Posts Tagged ‘mega-acuerdos’

Mercosur también existe

mayo 19, 2015

14/05/2015 | 18:37

Cuando uno mira el mapa de regionalización económica de Latam hoy se encuentra con 3 espacios diferenciados: Mesoamérica (Centroamérica y México), la Alianza del Pacífico (AP) (Chile, Perú, Ecuador y México) y Mercosur ampliado (Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y los tardíamente incorporados Bolivia, Ecuador y Venezuela).

A los países de Mesoamerica los unifica un proceso de integración económica que viene desde los años ’60 con la creación del SICA (Sistema de Integración Centroamericana) y las corrientes de comercio e inversión que generan la cercanía geográfica con México, por un lado, y con Estados Unidos, por el otro. Comparten tener TLC con la superpotencia del Norte (NAFTA del 4/1992 y DR-CAFTA del 6/2004) y Acuerdo de Asociación Estratégica con la Unión Europea (2011).  Muestran un perfil de comercio muy dependiente de los EEUU.

Los otros dos espacios son bloques de países básicamente de Sudamerica, que derivan reagrupaciones que se habían consolidado entre los fines de los ´60 (CAN- Comunidad Andina de Naciones) y los ´80/90 (Acuerdos estratégicos Argentina-Brasil, 1985, y Mercosur, 1991). La CANconformada por Venezuela, Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia y Chile, que se había llevado adelante institucionalizándose teniendo como modelo a la Unión Europea, se dinamitó: Ecuador, Bolivia y Venezuela se integraron tardíamente (después del 2006) al Mercosur; Chile, Perú y Colombia conformaron con México la AP en 2011.

La AP, que tiene acuerdos comerciales con EEUU, Europa y Japón (Colombia está aún en negociación), se muestra como el bloque más abierto. Por el contrario, ninguno de los países del Mercosur ha firmado TLC con EEUU, Europa o Japón. A partir de estas diferencias en TLC globales y en que los gobiernos de los países de la AP muestran un discurso y una praxis más amigable con el mercado y el respeto de los contratos que una parte de los del Mercosur (Argentina, Venezuela, Ecuador o Bolivia, es distinto grado) se ha planteado una dicotomía entre buenos y malos.

Pero los abordajes sin matices no sirven. No se puede entender la realidad de estos bloques a partir de imágenes caricaturizadas sin atender la realidad económica subyacente y las diferencias concretas a nivel nacional de situaciones tan diversas.

Una cuestión que se olvida cuando se analiza la cantidad de acuerdos de libre comercio firmados por países emergentes es que la negociación le resulta más costosa a aquellos que tienen estructuras productivas más complejas y diversificadas. Argentina y Brasil son clara muestra de este hecho. También es cierto que cuando se firma un acuerdo de libre comercio con uno de los dos grandes jugadores (EEUU o Europa), aumentan las probabilidades de tener un acuerdo con el segundo de los dos por el interés recíproco.

La AP (con México como estandarte) está de moda entre los inversores, como lo estuvo Brasil a mediados del 2000.  Los países del Mercosur pasaron a tener poco interés para los negocios. Vale recordar el concepto, acuñado por el académico Félix Peña para caracterizar los procesos de integración, de la “curva del desencanto” que hace referencia a las expectativas sobre estos según pasa el tiempo y comienzan desavenencias lógicas en su funcionamiento. La AP no alcanza un lustro de funcionamiento, Mercosur un cuarto de siglo. Ademas, Brasil, por un lado, y México, por el otro, tienen un tamaño definitorio para los espacios en que participan y “contaminan” los números totales de estos y sus imágenes.

Elaboración propia con base en datos FMI y UNCTAD (valores promedio 2009-13)

Mercosur es el bloque de mayor dimensión económica y, junto a la AP si se excluye a México, el que muestra el perfil de comercio exterior más equilibrado y diversificado en términos de destino de exportaciones y origen de importaciones. En el resto de los bloques el peso de EEUU es dominante.

Elaboración propia con base en datos de FMI y UNCTAD (valores promedio 2009-13)

Es cierto que Mercosur es menos abierto en términos de comercio exterior que el resto de los bloques pero esta muy lejos de ser un bloque cerrado al comercio, explica el 40 % de las impo y el 45% de las expo de Latam. En el marco de ALADI, existe completa desgravación arancelaria entre Chile y Mercosur, 88% con Perú y 90% con Colombia. Es mayor el comercio desde la AP hacia Mercosur que el existente entre los miembros de la propia AP. Por otro lado, el comercio intra-Mercosur es del 14% del comercio de sus miembros (mayor si nos referimos a la manufactura) mientras el comercio intra-AP es de apenas 3,5%.

El planteo de EEUU, apoyado por las principales potencias del mundo desarrollado, de los dos Mega-Acuerdos de comercio e inversión (el Transatlántico y el Trasnspacífico) como respuesta al avance de China, sumado a  la pérdida de peso de la OMC como espacio en el que se acuerdan las reglas de comercio e inversión mundial, apuntan a generar una nueva geografía económica mundial. Mercosur debe mover fichas y tanto lo gobiernos como lo empresarios están conscientes de ello. Muestra de esto es el avance de las negociaciones de un Acuerdo Estratégico de Cooperación con la UE y la preocupación expresada por los empresarios brasileños al riesgo de aislamiento económico.

La redefinición de la nueva geografía económica mundial esta en marcha. Es un proceso abierto y America Latina puede, y debe, tomar decisiones para tentar jugar un papel protagónico y no quedarse en la periferia. Hay muchas respuestas posibles, la peor seria seguir en la fragmentación de los espacios y desconocer la historia. El Mercosur existe, y se han hecho mucho errores. Pero con políticas mas acertadas y mejor diálogo entre sus países este espacio podría recobrar relevancia política a la altura de su peso económico. Por esos se necesitan líderes.  Seguramente el el cambio de gobierno en Argentina, uno de los pilares del bloque, que ocurrirá a fin de 2015, es un paso importante en esa dirección.

Federico Ignacio Poli es economista y ex director de Asuntos Económicos de la Secretaría General. Iberoamericana. Participó en la conferencia ‘LatAm entre la cuenca Asia-Pacífico y Atlántica’ perteneciente al foro Latinoamérica Global celebrado el pasado 5 de mayo en Casa de América.

Anuncios

Obama pidió a China respeto a los derechos humanos y apertura económica

noviembre 11, 2014
Las dos mayores potencias económicas del mundo traban una lucha de baja intensidad por imponer su criterio en las negociaciones del bloque comercial
El presidente norteamericano, Barack Obama, hizo un llamamiento a las autoridades chinas para que abran los mercados, liberen la moneda y respeten los derechos humanos y la libertad de la prensa, en el marco de la cumbre de jefes de Estado y Gobierno del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
“Estados Unidos es favorable al surgimiento de una China próspera, pacífica y estable”, dijo Obama durante la apertura del evento en el que abogó por potenciar las relaciones bilaterales entre las dos mayores economías del planeta.
Los líderes de 21 economías que forman el bloque iniciaron ayer en Beijing su cumbre anual, centrada en promover el libre comercio en la región con propuestas diferentes de China y Estados Unidos, en medio de una intensa actividad diplomática previa.
Obama señaló que ve un mayor impulso para alcanzar un acuerdo de libre comercio respaldado por Washington, a pesar de que previamente las autoridades estadounidenses habían descartado un anuncio importante sobre el ambicioso Acuerdo Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP) de 12 países en estos días. Sin embargo. los líderes empresariales que asisten al foro buscaron señales de avance sobre el TPP, especialmente en momentos en que China presiona por un marco separado de liberalización del comercio llamado Área de Libre Comercio del Asia Pacífico (FTAAP, por su sigla en inglés).
Obama dijo que el TPP, que se encuentra en un punto muerto debido en gran parte al desacuerdo entre Estados Unidos y Japón sobre por las exportaciones agrícolas, tiene el potencial de ser un “logro histórico”.
Al margen las actividades organizadas por el foro, los jefes de Estado y de Gobierno llevaron a cabo reuniones bilaterales, como la que protagonizaron Putin y el presidente de China, Xi Jinping con firmas de varios acuerdos para una mayor colaboración energética y comercial.
También el presidente chino se reunió hoy con la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, en un encuentro en el que ambos países avanzaron sustancialmente las negociaciones para lograr un acuerdo de libre comercio.
El establecimiento de una zona de libre comercio chino-surcoreana tiene una importancia histórica y promoverá de forma efectiva la integración regional en Asia-Pacífico“, destacó Xi tras el encuentro.
Park subrayó que el establecimiento de la zona de libre comercio es “una buena noticia para la recuperación económica global, así como para el desarrollo y la prosperidad de Asia”.
China tiene acuerdos de este tipo con Perú, Chile, Costa Rica, las naciones del sureste asiático, Pakistán, Nueva Zelanda, Islandia y Suiza, y negocia otros con Australia, Noruega, los países del Golfo Pérsico, Sri Lanka o la misma región Asia-Pacífico.
Entre el miércoles y el jueves, Xi tiene previsto reunirse con Obama y con los presidentes de los tres representantes de América latina en la cumbre, la chilena Michelle Bachelet, el peruano Ollanta Humala y el mexicano, Enrique Peña Nieto.
La cumbre comenzó con una foto de familia de los líderes participantes con el llamado “Cubo de agua”, la piscina que se utilizó en los Juegos Olímpicos de 2008 como escenario, en el corazón de la zona olímpica de Beijing.
El grueso de la programación de la cumbre del APEC se desarrollará hoy en el lujoso complejo del lago Yanqi, en las afueras de la capital china.

Para analistas, el TLC entre UE y Mercosur no aportará mucho a la mayor inserción de Brasil

mayo 13, 2014
Sostienen que si el país no quiere quedar aislado debe apuntar a los acuerdos del Transatlántico (TTIP) y Transpacífico (TPP) que son los que definirán el nuevo comercio mundial
El encaminamiento de la propuesta que el Mercosur presentará a la Unión Europea (UE) deshizo la parálisis que mantenía Brasil con respecto a la búsqueda de acuerdos relevantes en el comercio exterior. Sin embargo, la buena noticia llegó con un escenario externo en el que otros acuerdos pueden minimizar los efectos positivos de ese tratado.
Según expertos del sector presentes en un seminario realizado la semana pasada en la sede de la Fundación Getulio Vargas (FGV), en San Pablo, el tratado con la UE por sí solo no sería suficiente para aumentar la inserción brasileña en el comercio global.
Actualmente, Estados Unidos lidera las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Transpacífico y del Tratado del Transatlántico (TPP y TTIP, en la sigla en inglés), los dos acuerdos más significativos en negociación a nivel mundial.
La investigadora de la FGV, Lia Valls, dijo que el actual escenario es diferente al de la década del 90, cuando se creó el Mercosur. “En la década siguiente, la Organización Mundial de Comercio (OMC) ganó fuerza, con las alternativas multilaterales, pero fue algo lento. Desde el punto de vista de la economía política Estados Unidos, al contrario de antes, está intentando recrear un sistema multilateral a partir de esos acuerdos”.
En el TPP, doce países están en negociación, incluyendo a Japón, Estados Unidos, Chile, Perú y México. La lista representa 38% del PBI mundial y 24% del comercio exterior global. El TTIP, entre los americanos y la UE, nuclea a 29 países, 46% del PBI mundial y 25% del comercio de bienes y servicios del planeta. “Si esos dos acuerdos salen, quién quede afuera terminará aislado y después tendrá que aceptar las nuevas reglas y normas del comercio mundial de una forma o de otra”, afirmó Valls.
Las economías que queden fuera del TPP, como la brasileña, perderán espacio en el comercio de bienes y servicios y sentirán la presión negativa en el PBI en función de la reducción de los mercados externos. Ese es el diagnóstico de Barbara Kotschwar, investigadora en el Peterson Institute for International Economics (PIIE), que presentó un estudio indicando que a partir de 2025 –año utilizado como base para las proyecciones– los países que queden fuera del tratado perderían 0,5% del PBI al año.
Otro factor que fuerza el cambio en la política de comercio exterior es que el Mercosur llegó al grado más alto de interdependencia posible para economías no complementarias, según Ricardo Markwald, director-general de la Fundación Centro de Estudios de Comercio Exterior (Funcex). Después de que el bloque alcanzara su auge en 1999, con 17% de peso en las exportaciones brasileñas y 16% en las importaciones, comercio de Brasil con el bloque, el año pasado, representó 10% de todas las exportaciones y 9% de las importaciones.
“La discusión ahora es más sobre las nuevas formas para perfeccionar el régimen existente y no tanto acerca de cómo aumentar el comercio”, dijo. 
Los principales problemas del Mercosur son hoy la definición de una política automotriz común, la eliminación de las barreras no arancelarias, la efectiva liberalización de los servicios, la compatibilización de medidas sanitarias y estándares técnicos y la institución de un mecanismo para la solución de controversias, según Markwald.
Para Vera Thorstensen, profesora de
la FGV, una política que quiebre el aislamiento de Brasil en acuerdos regionales y bilaterales tendría que figurar en la agenda del próximo gobierno. “Es un tema que no va a desaparecer a pesar de un posible acuerdo con los europeos”.