Posts Tagged ‘proteccionismo’

Costa recibió a empresarios y les garantizó que seguirán vigentes las DJAI en 2015

enero 20, 2015
También que el acuerdo con China no será un problema. Participaron sectores de producción nacional cercanos al Gobierno. Se sumaron los importadores. Hubo aplausos a la gestión
Con el fallo de la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra los controles a la importación en firme, y ante la preocupación empresaria sobre el devenir de la administración del comercio en los próximos meses, el secretario de Comercio, Augusto Costa, recibió ayer a representantes de una treintena de cámaras para transmitirles tranquilidad al respecto y garantizarles que el sistema de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) seguirá vigente al menos por un año más. El funcionario también les garantizó que el acuerdo con China –que podría volverse operativo el mes próximo, a partir del viaje de la presidenta Cristina Fernández al país asiático– no afectará a la industria nacional, como muchos directivos de empresas temen.
Costa recibió a los empresarios junto a la subsecretaria de Comercio Exterior, Paula Español. Por el sector privado, participaron sectores como el textil, calzado, indumentaria, juguetes, metalúrgico, software, muebles, marroquinería, productos electrónicos, aluminio, plásticos y farmacéuticos. También asistió el presidente de la Cámara de Importadores (CIRA), Diego Pérez Santistéban; los titulares de la CGE, Ider Peretti; la Cgera, Marcelo Fernández, y la Confederación de la Mediana Empresa (Came), Osvaldo Cornide, entre otros. El encuentro se realizó a las 12 en la sede de Comercio y se extendió por casi tres horas.
La última reunión de trabajo había sido en noviembre, cuando Costa les había repartido un nuevo formulario para completar con las inversiones previstas para este año, y luego hubo otro de camaradería para fin de año. El objetivo ayer fue realizar un balance de la administración del comercio del año pasado y pronosticar el 2015.
Luego de ratificar que las DJAI seguirán vigentes durante todo el año y de explicar la estrategia oficial para dilatar el mayor tiempo posible la readecuación de los controles de acuerdo al fallo de la OMC, Costa le dio la palabra a los empresarios. Como era de esperar, todas fueron felicitaciones. La única objeción planteada llegó del presidente de la Fundación Pro Tejer, Jorge Sorabilla, quien remarcó la preocupación en torno a las empresas que logran importar mediante amparos judiciales.
Consultado por El Cronista sobre el fallo internacional contra las barreras, el secretario de la Cámara de la Industria de Marroquineros (Cima), Ariel Aguilar, señaló que no le preocupa, ya que “el Gobierno trabajó bien en políticas que protegen la producción nacional”. “Si no son las DJAI, habrá otra herramienta”, enfatizó. Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Industrias Ópticas y afines (Cadioa), Norberto Fermani, manifestó que “es relevante que siempre existan herramientas para proteger la producción nacional de importaciones golondrina que dañan la capacidad de las empresas locales de proyectar escenarios futuros”.
En tanto, el textil Marco Meloni destacó que en su sector las importaciones en unidades entre 2009 y 2014 fueron las mismas que durante la década 1999-2009, por lo que una baja del 10% registrada el año pasado es “insignificante si se considera que los ingresos de mercadería del exterior durante la última década crecieron fuertemente por el sostenido crecimiento”.

Mientras la Argentina defiende las DJAI, la OMC pide al G20 eliminar proteccionismo

noviembre 7, 2014

En un informe publicado ayer, y a días de la Cumbre del G20 en Australia, la institución reveló que de las 1.244 medidas aplicadas desde el 2008, sólo 282 fueron removidas

A pocos días de que se realice la Cumbre del G20 en la ciudad australiana de Brisbane, a la que finalmente no viajará la presidenta Cristina Fernández, la Organización Mundial de Comercio (OMC) le reclamó ayer a los países miembros que reduzcan las medidas de protección de sus economías, tal como lo prometieron en la reunión del año pasado en San Petersburgo. El organismo publicó un informe ayer en el que detalla que de las 1.244 medidas de protección registradas entre octubre de 2008 y octubre de este año, sólo 282 fueron removidas, por lo que aún rigen 962 en los 19 países más la Unión Europea, que integran el G20. A su vez, el 12% de ellas comenzaron a aplicarse en el último año. “Las medidas restrictivas al comercio siguen aumentando, a pesar de las promesas”, afirmó el organismo en su documento, en el que insiste en remarcar los “daños del proteccionismo” y la necesidad de avanzar en la liberalización de la economía.
Este reclamo de la OMC se produce en momentos en que la Argentina mantiene un conflicto abierto con el organismo justamente por las trabas a las importaciones, que comenzaron con las licencias no automáticas y luego se transformaron en las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI).
En respuesta a una demanda iniciada por la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, a fines de agosto el organismo falló en contra de la Argentina al dictaminar que las herramientas que el Gobierno aplicó en los últimos años para limitar el ingreso de mercadería del exterior son “incompatibles” con la normativa del organismo. De todos modos, ahora resta un largo camino por recorrer hasta llegar, en el peor de los casos, a represalias por parte de los países afectados, ya que la Argentina optó por la apelación y llevar el caso hasta la última instancia judicial.
Como parte de la estrategia de defensa argentina, esta semana viajó a Ginebra, Suiza –donde tiene la sede la OMC– el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Adrián Nador. La Argentina comunicó a fines de septiembre su decisión de apelar el fallo ante el Organo de Apelación, en tanto que a los pocos días Europa presentó otra apelación. El objetivo de Nador es mantener un encuentro con este órgano de la OMC a los efectos de justificar la solicitud de apelación. “El gobierno argentino está buscando comprar tiempo y extender la no solución de este conflicto comercial para que el próximo Gobierno tenga que resolverlo”, consideró un analista de comercio exterior.
De acuerdo con el informe dado a conocer ayer por la OMC, desde el año en el que estalló la crisis (2008), las restricciones a las importaciones vigentes cubren alrededor del 4,1 % del valor de las importaciones globales de mercadería y alrededor del 5,3 % de las correspondientes al bloque G20, por un total de u$s 757.000 millones.
En su análisis, el organismo advirtió que la situación actual requiere que los países del grupo muestren “contención” a la hora de tomar decisiones relacionadas con ese tipo de medidas y avanzar en la eliminación de las que siguen en vigencia. Pero en un movimiento contrario, las economías del G20 han aplicado únicamente entre marzo y octubre pasados 93 nuevas medidas comerciales que obstaculizan el comercio, lo que equivale a 18 medidas por mes.

La Argentina avanzó ante la OMC por una medida de la UE que frena la venta de biodiésel

marzo 17, 2014

Luego de fracasadas consultas formales iniciadas en diciembre, el Gobierno pidió la conformación de un grupo de expertos, que deberá dirimir el conflicto. Sector caído

por NATALIA DONATO Buenos Aires

Después de haber iniciado consultas formales ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) en diciembre –inmediatamente luego de que la Unión Europea fijara de forma definitiva los aranceles a la importación de biodiésel argentino–, la Argentina finalmente solicitó el jueves de la semana pasada la constitución de un panel para intentar revertir la medida europea que generó un daño a la industria argentina por unos u$s 1.500 millones anuales.
Los argumentos planteados por la Cancillería radican en que son medidas arbitrarias e injustas y que perjudican severamente al sector. El grupo de expertos que se conformará deberá dar un dictamen preliminar en un plazo de seis meses para dar la respuesta definitiva al año. Europa seguramente apelará y la OMC se tomará luego otro semestre para anunciar la decisión final.
La UE impuso a fines de noviembre un arancel a las importaciones de biodiésel argentino de entre el 20 y el 26%, a partir de detectar mediante una investigación antidumping que los productores argentinos vendieron el biodiésel por debajo del costo de producción en el mercado europeo.
Cuando Europa confirmó la medida a fines del año pasado, el gobierno argentino inició consultas formales con la Comisión Europea que no resultaron satisfactorias, razón por la cual decidió avanzar un casillero para intentar resolver la controversia. De todos modos, la Argentina tiene limitada la venta de biodiésel a Europa desde mediados del año pasado, cuando fue tomada la medida de forma transitoria, y todo camino iniciado en la OMC tarda en resolverse casi dos años.
En octubre, la Cancillería había advertido que recurriría al órgano internacional para resolver el conflicto, ya que “la medida adoptada por la UE, de claro corte proteccionista, implica en los hechos el cierre del mercado europeo para un producto argentino cuyas exportaciones a dicho destino tuvieron como pico máximo el 2011, con envíos por u$s 1.847 millones”.
La medida europea destruyó a la industria, también golpeada por los bajos precios fijados para el mercado interno. Según afirmó el director ejecutivo de la Asociación de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina, de las 4,6 millones de toneladas de capacidad instalada que tiene el sector, el año pasado no se llegó a producir ni 2 millones, de los cuales 1,1 millón se colocaron en el mercado externo y 900.000 toneladas en la plaza doméstica.
A nivel externo, “se sigue exportando algo a Europa porque existe un mercado voluntario, que es el que paga el biodiésel cuando en términos relativos en más barato que el gasoil. Pero las ventas son marginales y a bajo precio”, manifestó el directivo. A algunas empresas les conviene porque, si bien no ganan, al menos cubren parte de los costos fijos, agregó Molina.
La Argentina es el primer productor mundial de biodiésel fabricado con aceite de soja y había exportado en 2012 1,6 millones de toneladas, el 90% para el mercado europeo. Hoy el sector está prácticamente paralizado. 
En el mercado interno, la ley 26.093 –sancionada a mediados del 2006– establece que el gasoil tiene que tener un mínimo de 5% de biodiésel, que a partir de febrero de este año debía ser del 10%. Sin embargo, el mes pasado el corte no superó el 4% dado que no había precio publicado y “se estimaban que iban a ser muy malos, como finalmente sucedió”, dijo Molina.
Los precios fueron publicados el jueves de los últimos tres meses y no colmaron ni cerca las expectativas de los empresarios.

Políticas comerciales, precios y libertad

enero 30, 2013

Julio J. Nogues Profesor, Universidad Católica Argentina

En los últimos días hubo dos noticias de importancia sobre política comercial: la eliminación de las licencias no automáticas de importación, y el aumento del arancel externo común del Mercosur para 100 productos. La primera es en apariencia, una medida liberalizadora mientras que la segunda es netamente proteccionista. Entonces, ¿es la Argentina un país más o menos abierto al comercio internacional?
La política comercial es quizás la principal determinante del nivel de precios. Sobre los precios elevados, hace poco la Presidenta dijo: “Si no te defendés vos no te defiende nadie” en referencia al uso del poder de compra por parte de los consumidores. La realidad es que los elevados precios resultantes de nuestras políticas comerciales proteccionistas solo pueden ser disminuidos por la Presidenta a través de menores barreras sobre las importaciones: en presencia de las mismas, el poder de compra de los consumidores es totalmente inefectivo. La libertad de elegir la tiene el Ejecutivo y una vez tomada, los argentinos son prisioneros de esta decisión. La ausencia en la Resolución 11/13 ME, de una fundamentación de los criterios que justificaron la eliminación de las licencias sugiere que el Gobierno tomó la misma como quien toma aceite de ricino: obligado por las circunstancias de esa “fuerza externa” que pone trabas a la administración de la economía según los criterios del poder de turno. La fuerza externa ante quien ahora se ha inclinado el poder es la OMC donde varios países tramitan una controversia contra la Argentina entre otras cosas, “por el uso indebido” de nuestra política de licencias.
El silencio que acompaña esta resolución contrasta con el entusiasmo para aumentar el arancel externo común hasta el 35%, máximo permitido por la OMC para 100 productos seleccionados por el Ejecutivo. La producción nacional beneficiada por este aumento incluye varios ejemplos de industrias en decadencia y también algunos de reciente data como el kiwi. Entre los viejos amigos de las políticas proteccionistas se encuentran algunas industrias que incluyen un grupo importante de empresas que nunca pudieron adaptarse a las presiones de la competencia. Algunos ejemplos de industrias con empresas decadentes incluyen juguetes, vestimenta, calzado, línea blanca y la gama de productos ensamblados en Tierra del Fuego: todos productos donde los argentinos sufren irremediablemente la selección de políticas del Ejecutivo. La inclusión de estos productos sugiere la existencias de criterios decisorios alejados de principios socio-económicos.
La Argentina es más cerrada y su economía se moverá hacia un mayor nivel de precios. Esta conclusión se basa en el hecho que persisten políticas como la Declaración Anticipada de Necesidades de Importación aparentemente administrada de una manera tan discrecional como las licencias eliminadas. A esto, se agrega el aumento de aranceles.
La apertura de la economía puede ser vista como un motor del crecimiento y bienestar, o como una manera de independizarse del “imperialismo internacional”. El Gobierno ya ha elegido. Bajo estas circunstancias prevalecerá el status quo y los precios elevados, lo cual también profundizara la fuerte desaceleración económica. La libertad de elección delegada por los argentinos está siendo mal administrada.

Producir en casa

octubre 31, 2012

El Gobierno profundizó lo que denomina “proceso de reindustrialización”, en el que un elemento clave es la sustitución de importaciones; un grupo de especialistas analiza la compatibilidad entre las viejas recetas y un comercio globalizado, con producción fragmentada; balance de nueve años de gestión kirchnerista.

Los defensores de la teoría de la historia cíclica estarán restregando sus manos. Una gran crisis mundial, la desesperación proteccionista que adquiere las formas más variadas y viejos términos que vuelven a ponerse de moda: de la sustitución de importaciones a “Vivir con lo nuestro” hay menos de un paso.

La primera edición de la obra de Aldo Ferrer se publicó a fines de 1983. La teoría de la industrialización por sustitución de importaciones de Raúl Prebisch empezó a gestarse tras la crisis de 1930. Hoy, el diccionario de la política comercial en la Argentina vuelve a darles un papel protagónico.

¿Es viable en el mundo actual, globalizado y con producción encadenada, aplicar viejas teorías? De un NO tajante a un SI contundente, las visiones vuelven a mostrar la vigencia de otra teoría: la de las dos bibliotecas.

“No es que no sea viable en el mundo globalizado de hoy con cadenas internacionalizadas, dejó ser viable en América latina a mediados de la década del 70, después de la crisis del petróleo. Desde el punto de vista de una economía nacional, la idea de que se puede levantar un muro protector para un conjunto de actividades y desarrollarlas prescindiendo del resto del mundo es inviable, a menos que se acepte pagar costos altísimos tanto en escala como en eficiencia. Además, la experiencia muestra que en la medida en que avanzás en la sustitución de importaciones, también lo hacés en la incorporación de insumos y bienes de capital que no se producen en el país. Es decir, se generan nuevas necesidades de importaciones”, responde Guillermo Rozenwurcell.

Según el economista, docente de la UBA, Unsam y el Conicet, de lo que se trata, es de impulsar la competitividad del sector transable en su conjunto y no de pensar en la sustitución de importaciones desligada de un esfuerzo simultáneo por venderle al resto del mundo. Pero para ello, opina, es central contar con un tipo de cambio competitivo, que hoy no tenemos debido a una política monetaria y cambiaria absolutamente inconsistente. “Medidas proteccionistas como las que crecientemente se aplican en el país, en cambio, tienden a aislar nuestra economía y alejarla de la frontera productiva mundial”, asevera.

Enfrente, desde el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), defienden la idea: “Es totalmente viable, pero resulta más compleja en relación con los ’60 dada la interdependencia y la fragmentación de la producción mundial en diversas cadenas globales de valor. Esto es, simultáneamente, causa y consecuencia de la revolución tecnológica, más precisamente de lo ocurrido en el campo de la información y de las comunicaciones que acompañaron e hicieron viable dicho proceso”.

Según argumentan en la UIA, en este nuevo contexto se debe pensar en una estrategia de sustitución de importaciones integrando localmente más valor. “Seguramente no se puedan ni deban alcanzar los niveles de integración nacional de hace 30 años, pero si se pueden avanzar mucho. Además, es clave la promoción de exportaciones con mayor valor agregado (sustitución de exportaciones) y de inserción estratégica en esas cadenas de valor regionales (con Brasil particularmente). Este camino no es fácil -pero el desarrollo nunca lo fue-, requiere coordinación entre actores tanto públicos como privados así como implementación de políticas coordinadas y de largo plazo”, dijeron a LA NACION.

Ricardo Rozemberg, investigador del Centro Ideas de la Universidad de San Martín, comenta que la política de sustitución de importaciones tiene como objetivo limitar -aunque sea en parte- el surgimiento de una de las presiones que pueden atentar contra la sostenibilidad del crecimiento, y señala que este tipo de políticas no es exclusiva de la región.

“En un artículo de hace unos años, la economista Alice Amsden sostenía que las ideas de Prebisch de avanzar en la sustitución de importaciones renacían en Asia mientras se olvidaban en América latina. Claro que no hablaba de una sustitución indiscriminada de importaciones, sino de aquella vinculada con las industrias de alta tecnología, donde Asia estaba haciendo un esfuerzo enorme para sustituir importaciones de partes y componentes de la industria electrónica por producción nacional”, explica.

¿Se trata entonces de “elegir sectores” y desplegar las políticas proteccionistas necesarias para potenciar su desarrollo?

Eduardo Levy Yeyati, director de Elypsis y profesor de la UBA y la UTDT, opina que elegir es difícil porque las ventajas competitivas se basan de manera compleja en la dotación de factores (insumos, capital, trabajo).

“Empezaría reduciendo costos y atacando las imperfecciones de mercado que quitan competitividad a la producción local: infraestructura y educación eficientes, asistencia técnica, garantías crediticias y política comerciales que faciliten la entrada a mercados externos. Todos frentes en los que este gobierno ha sido poco activo. Sin estos obstáculos, el empresario estará en mejores condiciones para identificar los sectores más dinámicos, que no necesariamente tienen que ser manufacturas tradicionales. En la mayoría de los países desarrollados productores de commodities, el sector servicios o las manufacturas de origen primario son los principales generadores de empleo de calidad”, detalla.

Rozenwurcell cree que pueden justificarse algunos estímulos sectoriales, pero siempre que tengan un horizonte temporal claramente definido y sean complementarios al mantenimiento de un tipo de cambio competitivo y estable.

“Hoy, por el contrario, se pretende compensar el creciente atraso cambiario, fruto de la ausencia de una política antiinflacionaria que lleva a utilizar el tipo de cambio como ancla nominal, mediante una parafernalia de restricciones a la importación y de controles cambiarios cada vez más extendidos. En este escenario, tanto los consumidores como muchas actividades transables que utilizan insumos de sectores protegidos, terminan pagando elevados costos para subvencionar a esos sectores”, dice.

CAMINO SINUOSO

Desde la UIA añaden que la política de desarrollo debe apuntar a posicionarse en sectores estratégicos de las cadenas globales de valor (con énfasis regional) además de ser aquellos que permitan generar encadenamientos locales aguas arriba y aguas abajo e incorporar tecnología de punta y conocimiento a través de la innovación.

“En un mundo tan globalizado como el actual, no se puede dejar de importar, por el contrario. El camino hacia una sustitución de importaciones y de exportaciones (exportar menos materia prima y más alimento elaborado) es sinuoso y con altibajos, y debe leerse dentro de una lógica dinámica. El debate sobre la supuesta ineficiencia es limitado y anticuado. Lo que hay que discutir es cómo gestionar adecuadamente las herramientas indicadas para alimentar un círculo virtuoso, y un proceso así implica, en primer lugar, que haya insumos que no serán sustituibles en el corto plazo y, por ende, será necesario seguir importando para evitar inconvenientes en el desarrollo normal de los procesos productivos. Además, la generación de nuevas capacidades productivas e innovativas lleva tiempo, pero es necesario que sea en un proceso sostenido en el tiempo”, acotan.

Según Rozemberg, el país cuenta con una oferta competitiva en numerosos sectores de la actividad productiva, que van desde los alimentos y la maquinaria agrícola, al sector farmacéutico, la biotecnología y el software. “El desafío es cómo integrar localmente y en mayor medida la producción de estos sectores, siempre y cuando sea posible la sustitución de importaciones sin pérdidas de calidad y/o precio. Esto requiere tiempo, consistencia de políticas, empresarios tomadores de riesgo y un trabajo conjunto público-privado, en un proceso selectivo y con herramientas modernas.”

En momentos en los que la capacidad de adaptación se ha vuelto clave para la supervivencia, ¿podrán adaptarse viejas ideas a la nueva realidad? El tiempo y los números darán la respuesta.

QUÉ PIENSAN

La sustitución de importaciones, en boca de todos

  • DEBORA GIORGI 
    Ministra de industria 
    “El Mercosur debe profundizar el proceso de sustitución de importaciones extrazona”
  • RICARDO ROZEMBERG 
    Economista 
    “Si se miran los números, el avance en la sustitución de importaciones ha sido limitado”
  • EDUARDO LEVY YEYATI 
    Economista 
    “Es atípico: siendo un mercado chico, aquí se subsidia la producción para consumo doméstico”
  • GUILLERMO ROZENWURCELL 
    Economista 
    “No hay que pensar en la sustitución de importaciones desligada del esfuerzo para vender al mundo”

Brasil reclama dejar de lado las restricciones al comercio regional

noviembre 15, 2011

“

natalia donato Rio de Janeiro Enviada especial

No tenemos que ponernos restricciones al comercio, sino darnos ventajas para comercializar nuestros productos en la región”, enfatizó ayer el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Fernando Pimentel, casi al término del discurso inaugural del 52 Congreso de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), el nuevo nombre que adquirió la entidad que nuclea a las firmas siderúrgicas regionales y que hasta ahora era un instituto y se denominaba ILAFA.
Estas declaraciones fueron leídas como un mensaje hacia el gobierno argentino, que ha impuesto restricciones a las importaciones en defensa de su industria, como también lo hace el mayor socio del Mercosur. Sin embargo, ante la consulta de la prensa argentina sobre el vínculo con la Argentina, el funcionario optó por la cautela y la diplomacia. Afirmó que la relación con el vecino país es “sólida y madura” y que a pesar de que por ser países limítrofes siempre pueden existir problemas, se trabaja para resolverlos y “mejoró mucho la situación”. Incluso, señaló que está previsto un encuentro para antes de fin de año con su par argentina, Débora Giorgi, aunque para discutir sobre proyectos de integración productiva, de más largo plazo.
Existe un grupo de empresarios de ambos países –Consejo Binacional de Empresarios– que están preparando varias propuestas de planes de integración en diversas áreas para acercárselo a los ministros y que ellos lo incluyan en la agenda de los gobiernos.
Pimentel explicó que “es normal que siempre existan productos varados en la frontera” porque el comercio bilateral es muy grande, así como “también es soberano que Brasil exija la liberación de esa mercadería cuando pasa más tiempo del permitido”. También fue cauteloso sobre los controles cambiarios en la Argentina y su efecto sobre el turismo, al plantear que “las medidas son muy recientes y todavía no se percibe ningún efecto”.
Por otra parte, la preocupación por la invasión de productos chinos y del resto de Asia, fundamentalmente manufacturados, fue uno de los ejes no sólo del discurso del presidente saliente de Alacero y Ceo de Ternium, Daniel Novegil, sino también del ministro brasileño. Pimentel comenzó su exposición en el congreso con un planteo de que existe un cambio de patrón industrial respecto del siglo XX y que tiene que ver con la irrupción de China –como líder de todos los países asiáticos– y el hecho de que “puede producir todas las manufacturas más baratas que el resto del mundo”. “Esto nos obliga a integrarnos regionalmente, ya que no va a haber otra forma de sobrevivir”, sostuvo el ministro de Dilma Rousseff.
Pimentel recalcó que es una tarea de los gobiernos y las empresas. Se buscará trabajar en proyectos de infraestructura para que las compañías tengan facilidades al realizar negocios en otros países.
Ante una consulta del auditorio, el funcionario se refirió también al planteo que Brasil realizó ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para que habilite a los países a protegerse del denominado “dumping cambiario”, es decir, de la invasión de importaciones producto de las apreciaciones de las monedas respecto del dólar, como está ocurriendo en ese país. “El dumping cambiario está devastando nuestras estructuras productivas”, afirmó.

Fuente: el cronista comercial

Más planchas, batidoras, licuadoras y cafeteras tendrán sello “Made in Argentina”

noviembre 7, 2011

La empresa nacional Liliana duplicará su producción, en tanto que productos con marcas como Moulinex y Oster comenzarán a fabricarse en el país

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Se trata, por un lado, de la empresa santafesina Liliana, que duplicará su producción actual con la construcción de una nueva planta industrial; y también del acuerdo entre el grupo francés SEB y la nacional Percomin, quienes comenzarán a fabricar en Argentina pequeños aparatos de la marca Moulinex.

A esto se suma la norteamericana Oster, que iniciará su producción local con un modelo de planchas a vapor.

“Empresas líderes mundiales de todos los sectores productivos eligen invertir en nuestro país porque tenemos un mercado interno fuerte y pujante, y además porque garantizamos las condiciones para que progresen los proyectos productivos, a partir de la solidez macroeconómica que hemos logrado construir”, sostuvo Giorgi y agregó que “el proceso de sustitución de importaciones desarrollado en Argentina se realiza con producción que alcanza los más altos estándares de calidad internacional y es, además, una plataforma exportadora para la región y el mundo”.

Nueva planta industrial en Santa Fe
Giorgi se reunió con los directivos de Liliana, quienes le anunciaron el inicio de la construcción de la nueva planta industrial en Granadero Baigorria, que con una inversión de casi $35 millones duplicará la producción actual, generará 300 puestos de trabajo y hacia fines de 2012 alcanzará los 1.000 empleados y sustituirá importaciones por u$s45 millones en pequeños y medianos electrodomésticos.

“Liliana quintuplicó su producción en los últimos dos años y pasó de 200 a 700 trabajadores”, dijo Giorgi y agregó que “con la nueva inversión llegarán a 1.000 empleados que fabricarán productos que antes se importaban”.

Por su parte, el titular de la empresa, Oscar Jacobson, explicó: “Tenemos un 80% de integración nacional en nuestros productos en las tres líneas: alimentación, calefacción y ventilación” y agregó que “en la planta de inyección de plástico y en la de armado y embalaje de los productos tenemos tres turnos de trabajo”.

La empresa tiene tres plantas actualmente, y está comenzando a construir 16.000 metros cuadrados para unificar todo en Granadero Baigorria, para concentrar en un solo ámbito todas sus actividades. La inversión total es de 35 millones de pesos -que incluye la compra de bienes de capital de mayor avance tecnológico- de los cuales 23,5 millones corresponden a un préstamo del programa de financiamiento del Bicentenario, con el que el Estado nacional financia proyectos productivos a una tasa anual fija en pesos del 9,9%.

Esta inversión sustituirá importaciones por u$s45 millones de pequeños y medianos electrodomésticos (ventiladores, aspiradoras, licuadoras, batidoras, exprimidores, parrillas, tostadoras, cafeteras, pavas, vaporeras, planchas, calefacción), aproximadamente un 20% del total importado de estos rubros.

Cabe destacar que la producción de planchas ya se halla en proceso de pre-producción y su salida al mercado está prevista para los primeros meses del 2012. Además, incorporará tecnología que redundará en un ahorro del consumo energético y aumentará la integración de componentes nacionales en sus productos.

Se fabricará la marca Moulinex en Argentina
En una reunión con la ministra Giorgi, los directivos del gigante mundial de electrodomésticos, el grupo francés SEB, y la nacional Percomin anunciaron un acuerdo por la cual la empresa local comenzará a fabricar en Argentina pequeños aparatos de la marca Moulinex.

El proyecto demandará una inversión $1 millón y permitirá la creación de 104 puestos de trabajo.

Inicialmente se fabricará un modelo de plancha a vapor, otro de licuadora y dos batidoras -una de pedestal y otra de mano- en la planta que la firma argentina posee en la localidad bonaerense de Ezeiza. En una segunda etapa fabricará microondas, calefactores, ventiladores y multiprocesadores.

El plan es fabricar en el primer año más de 300.000 unidades de productos, que estarán a la venta a partir de inicios del próximo año, cumpliendo las amplias exigencias de estándares de calidad que Groupe SEB impone para todos sus artículos y que garantizan los mejores productos para los consumidores.

Groupe SEB comenzó a exportar en 2010 insumos productivos para sus plantas en el exterior, generando nuevas exportaciones genuinas, y realizó una inyección de capital para de esta manera, compensar su balanza comercial, por un compromiso que asumió con el Gobierno Nacional.

La firma comercializa en el país un amplio portafolio de productos en las categorías de pequeños electrodomésticos con sus marcas Moulinex, Krups y Tefal, en el negocio de cuidado personal y del Hogar con la marca Rowenta, además de artículos de menaje con sus marcas T-Fal, Panex y Lagostina.

Por último, la firma internacional Oster iniciará su producción local con un modelo de planchas a vapor en la planta de la rosarina Axel, para lo que se destinó una inversión de $2 millones. De este modo, se prevé sustituir importaciones por u$s1 millón de productos de Venezuela y China.

Fuente: Infobae profesional

Brasil profundiza el cierre de su economía y afecta más a la Argentina

octubre 5, 2011

Un nuevo conflicto se avecina con Brasil en los próximos días. La crisis financiera internacional está golpeando sobre su economía y el gobierno de Dilma Rousseff no escatima en tomar medidas de protección de su industria, ni siquiera si afectan a la Argentina. Incorporó hace algunas semanas licencias no automáticas a la importación de golosinas, galletitas y chocolates y ahora se resisten a negociar un mayor cupo para importar leche en polvo desde su principal socio comercial.
El acuerdo de cupos que tenían los sectores privados lácteos de los dos países contemplaba un límite de venta de leche en polvo de 3.300 toneladas mensuales. Este convenio venció en abril, pero como en todos estos meses las partes no lograron ponerse de acuerdo en un nuevo volumen, Brasil siguió comprando las toneladas mensuales del acuerdo previo. De todas maneras, quedó un remanente de 5.000 toneladas que no se enviaron en los meses que correspondía y ahora el vecino país no las acepta, admitieron en la industria láctea.
Los brasileños también se resisten a negociar un cupo mayor, tal como pretenden los industriales argentinos. Y aunque se comprometieron a enviar esta semana una contestación a la propuesta formal enviada por la industria local, “no se espera una respuesta favorable al reclamo argentino”, admitió una fuente del Centro de Industria Lechera (CIL).
“Los brasileños estuvieron muy duros en sus posiciones. No era la actitud de otras reuniones anteriores, donde uno percibía un espíritu más negociador”, remarcó la fuente consultada.
La propuesta enviada por el sector la semana pasada consiste en firmar a partir de octubre y hasta febrero un cupo de 3.700 toneladas más 1.000 toneladas del remanente que quedaba del acuerdo anterior, y 4.300 toneladas mensuales a partir de marzo y hasta agosto del año próximo. Durante las negociaciones previas, la oferta de Brasil había sido de 3.600 toneladas por mes.
Esta reticencia a actualizar el cupo de importación de leche en polvo se produce en momentos en que Brasil está profundizando el cierre de su economía a propósito de la crisis financiera internacional. El mayor socio del Mercosur viene tomando medidas en este sentido desde hace algunos meses. Lo hizo con el sector automotriz, cuando impuso licencias no automáticas a la importación de vehículos, y recientemente lo repitió con la industria alimenticia, al incorporar las golosinas, chocolates y galletitas al conjunto de productos sujetos a los permisos de importación.
Desde la industria alimenticia afirmaron que muchas empresas tienen su fábrica en Brasil, por lo que sólo les impacta en los productos puntuales que no fabrican allí. De todas maneras, están esperando la liberación de los camiones con mercadería que no pudieron ingresar al vecino país para luego comenzar a programar las entregas de acuerdo a los nuevos tiempos.
Esa medida se habría tomado en represalia por las restricciones que la Argentina impuso al ingreso de calzados fabricados en Brasil. De acuerdo con información publicada por medios brasileños, se trataría de 3,1 millones de pares de zapatos retenidos por la aduana argentina.
En el caso del sector automotriz, Brasil está liberando el ingreso de vehículos nacionales, pero a cuentagotas. Incluso, el anuncio de FIAT de suspender personal de la planta de Ferreyra, en Córdoba, tuvo que ver con la demora, por parte del vecino país, en firmar los permisos para importar 7.000 autos de la empresa. El gobierno brasileño autorizó el ingreso, por lo que ayer la automotriz retrotrajo la medida (ver pág. 21).

Natalia Donato

Brasil baja el tono de quejas de empresarios sobre proteccionismo argentino

septiembre 13, 2011

Brasil fue exigente con Argentina y las quejas del sector privado sobre las relaciones bilaterales no tienen sentido, afirmó el secretario ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Alessandro Teixeira.

“Es un llanto de los empresarios. No digo que estén equivocados, es el llanto que el sector privado tiene que hacer, pero no existe sólo el ganar-ganar. Nunca tuvimos una acción tan dura e impositiva con Argentina”, fue la definición del funcionario brasileño.

Según Teixeira, los empresarios se quejan del proteccionismo argentino, pero piden al gobierno brasileño protección contra China. “No podemos ser hipócritas al punto de endurecer con Argentina con el argumento del proteccionismo y, al mismo tiempo, que yo reciba a la misma persona que se queja del proteccionismo argentino, pidiendo protección contra China. Como gobierno, no puedo ser proteccionista por un lado y liberal por otro”.

Teixeira señaló que el superávit brasileño muestra los avances de la economía nacional. “Estamos aumentando las exportaciones a Argentina. Tengo la balanza superavitaria, estamos creciendo casi 40%, es el doble de lo que crecemos para el resto del mundo”.

En el acumulado del año, las exportaciones brasileñas registraron una expansión de 33% en los embarques a Argentina. De enero a junio, las ventas externas al país vecino sumaron u$s 10.400 millones ante u$s 7.900 millones en igual período de 2010.

Para Teixeira no se puede afirmar que los números serían más altos, si Argentina no aplicara medidas proteccionistas.

El secretario ejecutivo del MDIC dijo que el seguimiento para garantizar la liberación de mercancías brasileñas en las aduanas argentinas se hizo regularmente, obedeciendo el plazo máximo de 60 días, según determinación de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

“Tenemos problemas, pero no hacemos un acuerdo milagroso. Nuestro seguimiento es continuo. Intercambio diariamente e mails con (Eduardo) Bianchi (secretario de Industria argentino). No existirá relación perfecta. La tensión del comercio es natural”, afirmó.

Teixeira estimó que la actitud proteccionista de Argentina es reflejo de la desindustrialización que vivió el país en los últimos tiempos. “Argentina pasó por un proceso de desindustrialización brutal. Tienen que hacer el esfuerzo de industrializarse. Si compran todo de Brasil, no habrá industria”.

Fuente: Valor

“La Argentina es la que más se perjudica con las trabas a Brasil” Paulo Skaff

julio 18, 2011

A 44 días de la reunión de la ministra Debora Giorgi con su par basileño, Fernando Pimentel, el empresariado paulista, aglutinado en la Fiesp, se suma a las quejas del argentino y sostiene que los avances en el otorgamiento de las licencias y certificados sanitarios se dan “con cuentagotas”. PERFIL entrevistó a Paulo Skaf, presidente de la Fiesp.

—Desde la cumbre, ¿hubo mejoras en la relación comercial?
—Sí, pero muy puntuales. Seguimos la liberación de los productos en ambos lados y la situación aún se encuentra bastante mal. Lo más grave es que la discusión es con cuentagotas, algo inaceptable desde el punto de vista de las reglas del comercio y de la importancia de la relación bilateral.

—¿Qué sectores son los más afectados?
—Desde textiles y calzado hasta muebles y maquinaria. La principal queja es el retraso en el otorgamiento de licencias no automáticas. Las reglas internacionales fijan un máximo de 60 días y el Gobierno argentino llega a demorar más de 200. Pero hay otras dificultades, como la no concesión de los certificados sanitarios para la circulación de alimentos. Entre otros productos, hay muchos huevos de Pascua en los depósitos de los importadores argentinos, esperando la autorización para ser comercializados, si no se vencen antes.

—¿Pidieron una audiencia con Pimentel?
—Estamos alineados con la posición del Ministerio de Desarrollo (brasileño) y mantenemos contactos frecuentes para resolver el problema. Pero la negociación entre los gobiernos evoluciona con cuentagotas, lo cual es inaceptable.

—¿Quién se beneficia de que el comercio entre Argentina y Brasil experimente trabas?
—Varios países se benefician, incluyendo China, pero el principal perjudicado es la Argentina. La inseguridad y la falta de previsibilidad son  factores fundamentales para el empresariado, que deja de invertir y crear puestos de trabajo. ¿Cómo es vista esta situación por un potencial inversor extranjero, con interés en instalarse en la Argentina?

—¿Cree que hay voluntad política del Gobierno argentino para destrabar el comercio?
—El Gobierno argentino aumentó la imposición de barreras. Eso, sin dudas, no contribuye a la mejora del comercio.

—La economía brasileña está creciendo menos y el real está apreciado. ¿Por eso Brasil protege más su industria?
—El real apreciado es un gran desafío para la industria brasileña, pero Brasil todavía tiene un buen potencial de crecimiento. Por lo tanto, todos los países miran al mercado brasileño como una oportunidad. No creo que estemos protegiendo más la industria, por lo que vamos a llegar a un déficit récord de productos manufacturados de casi US$ 100 mil millones este año. Brasil tiene un historial de gobiernos serios en el cumplimiento de sus obligaciones internacionales. Nos preocupa el comercio desleal e ilegal, para lo cual la solución no es más protección sino el cumplimiento de las normas existentes.

Fuente: FIESP