Posts Tagged ‘sustitucion de importaciones’

Producir en casa

octubre 31, 2012

El Gobierno profundizó lo que denomina “proceso de reindustrialización”, en el que un elemento clave es la sustitución de importaciones; un grupo de especialistas analiza la compatibilidad entre las viejas recetas y un comercio globalizado, con producción fragmentada; balance de nueve años de gestión kirchnerista.

Los defensores de la teoría de la historia cíclica estarán restregando sus manos. Una gran crisis mundial, la desesperación proteccionista que adquiere las formas más variadas y viejos términos que vuelven a ponerse de moda: de la sustitución de importaciones a “Vivir con lo nuestro” hay menos de un paso.

La primera edición de la obra de Aldo Ferrer se publicó a fines de 1983. La teoría de la industrialización por sustitución de importaciones de Raúl Prebisch empezó a gestarse tras la crisis de 1930. Hoy, el diccionario de la política comercial en la Argentina vuelve a darles un papel protagónico.

¿Es viable en el mundo actual, globalizado y con producción encadenada, aplicar viejas teorías? De un NO tajante a un SI contundente, las visiones vuelven a mostrar la vigencia de otra teoría: la de las dos bibliotecas.

“No es que no sea viable en el mundo globalizado de hoy con cadenas internacionalizadas, dejó ser viable en América latina a mediados de la década del 70, después de la crisis del petróleo. Desde el punto de vista de una economía nacional, la idea de que se puede levantar un muro protector para un conjunto de actividades y desarrollarlas prescindiendo del resto del mundo es inviable, a menos que se acepte pagar costos altísimos tanto en escala como en eficiencia. Además, la experiencia muestra que en la medida en que avanzás en la sustitución de importaciones, también lo hacés en la incorporación de insumos y bienes de capital que no se producen en el país. Es decir, se generan nuevas necesidades de importaciones”, responde Guillermo Rozenwurcell.

Según el economista, docente de la UBA, Unsam y el Conicet, de lo que se trata, es de impulsar la competitividad del sector transable en su conjunto y no de pensar en la sustitución de importaciones desligada de un esfuerzo simultáneo por venderle al resto del mundo. Pero para ello, opina, es central contar con un tipo de cambio competitivo, que hoy no tenemos debido a una política monetaria y cambiaria absolutamente inconsistente. “Medidas proteccionistas como las que crecientemente se aplican en el país, en cambio, tienden a aislar nuestra economía y alejarla de la frontera productiva mundial”, asevera.

Enfrente, desde el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), defienden la idea: “Es totalmente viable, pero resulta más compleja en relación con los ’60 dada la interdependencia y la fragmentación de la producción mundial en diversas cadenas globales de valor. Esto es, simultáneamente, causa y consecuencia de la revolución tecnológica, más precisamente de lo ocurrido en el campo de la información y de las comunicaciones que acompañaron e hicieron viable dicho proceso”.

Según argumentan en la UIA, en este nuevo contexto se debe pensar en una estrategia de sustitución de importaciones integrando localmente más valor. “Seguramente no se puedan ni deban alcanzar los niveles de integración nacional de hace 30 años, pero si se pueden avanzar mucho. Además, es clave la promoción de exportaciones con mayor valor agregado (sustitución de exportaciones) y de inserción estratégica en esas cadenas de valor regionales (con Brasil particularmente). Este camino no es fácil -pero el desarrollo nunca lo fue-, requiere coordinación entre actores tanto públicos como privados así como implementación de políticas coordinadas y de largo plazo”, dijeron a LA NACION.

Ricardo Rozemberg, investigador del Centro Ideas de la Universidad de San Martín, comenta que la política de sustitución de importaciones tiene como objetivo limitar -aunque sea en parte- el surgimiento de una de las presiones que pueden atentar contra la sostenibilidad del crecimiento, y señala que este tipo de políticas no es exclusiva de la región.

“En un artículo de hace unos años, la economista Alice Amsden sostenía que las ideas de Prebisch de avanzar en la sustitución de importaciones renacían en Asia mientras se olvidaban en América latina. Claro que no hablaba de una sustitución indiscriminada de importaciones, sino de aquella vinculada con las industrias de alta tecnología, donde Asia estaba haciendo un esfuerzo enorme para sustituir importaciones de partes y componentes de la industria electrónica por producción nacional”, explica.

¿Se trata entonces de “elegir sectores” y desplegar las políticas proteccionistas necesarias para potenciar su desarrollo?

Eduardo Levy Yeyati, director de Elypsis y profesor de la UBA y la UTDT, opina que elegir es difícil porque las ventajas competitivas se basan de manera compleja en la dotación de factores (insumos, capital, trabajo).

“Empezaría reduciendo costos y atacando las imperfecciones de mercado que quitan competitividad a la producción local: infraestructura y educación eficientes, asistencia técnica, garantías crediticias y política comerciales que faciliten la entrada a mercados externos. Todos frentes en los que este gobierno ha sido poco activo. Sin estos obstáculos, el empresario estará en mejores condiciones para identificar los sectores más dinámicos, que no necesariamente tienen que ser manufacturas tradicionales. En la mayoría de los países desarrollados productores de commodities, el sector servicios o las manufacturas de origen primario son los principales generadores de empleo de calidad”, detalla.

Rozenwurcell cree que pueden justificarse algunos estímulos sectoriales, pero siempre que tengan un horizonte temporal claramente definido y sean complementarios al mantenimiento de un tipo de cambio competitivo y estable.

“Hoy, por el contrario, se pretende compensar el creciente atraso cambiario, fruto de la ausencia de una política antiinflacionaria que lleva a utilizar el tipo de cambio como ancla nominal, mediante una parafernalia de restricciones a la importación y de controles cambiarios cada vez más extendidos. En este escenario, tanto los consumidores como muchas actividades transables que utilizan insumos de sectores protegidos, terminan pagando elevados costos para subvencionar a esos sectores”, dice.

CAMINO SINUOSO

Desde la UIA añaden que la política de desarrollo debe apuntar a posicionarse en sectores estratégicos de las cadenas globales de valor (con énfasis regional) además de ser aquellos que permitan generar encadenamientos locales aguas arriba y aguas abajo e incorporar tecnología de punta y conocimiento a través de la innovación.

“En un mundo tan globalizado como el actual, no se puede dejar de importar, por el contrario. El camino hacia una sustitución de importaciones y de exportaciones (exportar menos materia prima y más alimento elaborado) es sinuoso y con altibajos, y debe leerse dentro de una lógica dinámica. El debate sobre la supuesta ineficiencia es limitado y anticuado. Lo que hay que discutir es cómo gestionar adecuadamente las herramientas indicadas para alimentar un círculo virtuoso, y un proceso así implica, en primer lugar, que haya insumos que no serán sustituibles en el corto plazo y, por ende, será necesario seguir importando para evitar inconvenientes en el desarrollo normal de los procesos productivos. Además, la generación de nuevas capacidades productivas e innovativas lleva tiempo, pero es necesario que sea en un proceso sostenido en el tiempo”, acotan.

Según Rozemberg, el país cuenta con una oferta competitiva en numerosos sectores de la actividad productiva, que van desde los alimentos y la maquinaria agrícola, al sector farmacéutico, la biotecnología y el software. “El desafío es cómo integrar localmente y en mayor medida la producción de estos sectores, siempre y cuando sea posible la sustitución de importaciones sin pérdidas de calidad y/o precio. Esto requiere tiempo, consistencia de políticas, empresarios tomadores de riesgo y un trabajo conjunto público-privado, en un proceso selectivo y con herramientas modernas.”

En momentos en los que la capacidad de adaptación se ha vuelto clave para la supervivencia, ¿podrán adaptarse viejas ideas a la nueva realidad? El tiempo y los números darán la respuesta.

QUÉ PIENSAN

La sustitución de importaciones, en boca de todos

  • DEBORA GIORGI 
    Ministra de industria 
    “El Mercosur debe profundizar el proceso de sustitución de importaciones extrazona”
  • RICARDO ROZEMBERG 
    Economista 
    “Si se miran los números, el avance en la sustitución de importaciones ha sido limitado”
  • EDUARDO LEVY YEYATI 
    Economista 
    “Es atípico: siendo un mercado chico, aquí se subsidia la producción para consumo doméstico”
  • GUILLERMO ROZENWURCELL 
    Economista 
    “No hay que pensar en la sustitución de importaciones desligada del esfuerzo para vender al mundo”

Paglieri instó a las embajadas de la UE a limitar la importación

marzo 1, 2012

Fue a cada una de las embajadas de la Unión Europea con una carpeta en mano y los fundamentos centrales de la política comercial de la Argentina en sus palabras.
La secretaria de Comercio Exterior y mano derecha de Guillermo Moreno, Beatriz Paglieri, acaba de terminar esta semana un amplio periplo de reuniones con los principales consejeros económicos europeos, a los que les explicó que el Gobierno mantendrá su estrategia de trabar las importaciones y exigió que recomienden a sus empresarios en el país exportar productos argentinos en el caso de que quieran importar insumos.

No sólo esto. La funcionaria se reunirá el martes próximo con la Asociación de Consejeros y Agregados Comerciales y Económicos (Acace) de todas las embajadas asentadas en la Argentina para ampliarles detalles de la estrategia comercial de la Casa Rosada. Esta reunión fue convocada por la Acace, pero en rigor también es parte de un pedido que había hecho la misma secretaria de Comercio Exterior desde que asumió en el cargo.

En sus visitas a las embajadas europeas, Paglieri también se llevó un listado de las empresas que importan productos y un detalle del tipo de insumos que llegan a la Argentina para, eventualmente, proponer productos nacionales alternativos en las cadenas de producción.

Según pudo reconstruir LA NACION de por lo menos siete embajadas de la Unión Europea, Paglieri justificó la política comercial de la Argentina en un sentido “positivo”.

Es que en reiterados casos la funcionaria planteó que “aquellas empresas que exporten productos de industria argentina para poder importar insumos se verán beneficiadas con la ampliación de sus horizontes comerciales y potenciarán las ganancias“. Así habló Paglieri ante la mirada atónita de varios encargados comerciales extranjeros.

Estas visitas de la mano derecha de Moreno a las embajadas europeas comenzaron a principios de enero pasado. Por ejemplo, en la embajada de Dinamarca confirmaron a LA NACION que Paglieri estuvo el 12 de enero último. En el caso de España también dijeron que el encuentro fue en enero. Otras sedes diplomáticas ratificaron las visitas de Paglieri pero pidieron mantener en estricta reserva el nombre del país en cuestión.

Si bien la secretaria de Comercio Exterior ya había adelantado a varias empresas extranjeras algunos ejes de la política de “puertas cerradas para promover la industria nacional”, los encuentros con agregados comerciales de las embajadas parecieron ser una suerte de “riguroso censo”, tal como lo calificaron dos embajadores a LA NACION. En algunos casos, el cuestionario de Paglieri fue extenso y muy detallado. Por lo menos en tres sedes diplomáticas europeas coincidieron en sostener que el diálogo con Paglieri resultó “insatisfactorio”, ya que no se llegó a ningún acuerdo respecto de las trabas a la importación o las polémicas licencias no automáticas que aplica la Argentina.

Inconvenientes en las pymes
Por otra parte, hubo embajadas que plantearon a Paglieri el inconveniente que tendrán las pequeñas empresas para poder exportar productos argentinos a fin de compensar la balanza comercial con sus importaciones. Pero la respuesta fue terminante: “No habrá excepciones”, dijo la secretaria de Comercio Exterior.

El embajador de la Unión Europea en la Argentina, Alfonso Díez Torres, ayer no quiso hacer comentario alguno respecto del tema ante una consulta de LA NACION. Aunque según coincidieron varios diplomáticos, en los últimos tiempos las embajadas exigen de la sede diplomática de la UE mayor firmeza o, eventualmente, sanciones al gobierno argentino.

Según datos oficiales, en 2011 la Argentina obtuvo un superávit comercial de US$ 2500 millones con la Unión Europea. El año pasado, la Argentina importó de la UE por US$ 9600 millones y exportó por US$ 12.100 millones. Básicamente, esas exportaciones son productos primarios o commodities con algún grado de manufactura primaria. Al parecer, Paglieri tiene orden de su jefe de mantener esas cifras este año y así lo hizo saber no sólo a la Unión Europea sino también a otros países.

FUENTE: La Nación

Los importadores

febrero 29, 2012
Por Javier Lewkowicz
 
Las importaciones sumaron 73.922 millones de dólares en 2011, lo que implicó un crecimiento interanual del 31 por ciento. Pocas y poderosas empresas concentran un porción importante de esas compras externas. Son de pocos sectores: autos, electrónicos, siderurgia y energía. Apenas veinte firmas representan cerca del 25 por ciento del total de las importaciones.

Cash presenta el listado de esas grandes empresas que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, observa obsesivamente para gestionar: el ranking de las compañías que más compraron en el exterior en 2011. El Gobierno, a través del sistema de “ventanilla única”, pretende reforzar la política de administración de Comercio Exterior, aunque pondrá el foco sobre esas empresas con mayor peso en las importaciones. El fuerte crecimiento del consumo privado de artículos electrónicos, el enorme aumento del déficit energético y el record de ventas de autos con un esquema de producción con muy baja integración de partes nacionales explican buena parte de las compras de las empresas más importadoras.

La intención oficial, que diagramó Moreno, es que las firmas compensen su balanza comercial con exportaciones. “Generen sus propias divisas”, es lo que les planteó el funcionario. Ese equilibrio no puede lograrse mediante exportaciones de commodities agrícolas y también corre por un canal aparte de la sustitución de importaciones, dice Moreno, ya que si una firma sustituye importaciones, tendrá en todo caso que compensar con exportaciones un menor volumen de operaciones. Los empresarios deben presentarle a Moreno un plan de compensación anual, con el detalle mensual del compromiso para lograr el equilibrio de divisas. También deben incorporar el horizonte de aumentos de precios al mercado interno, en el orden del 7, 14 y 18 por ciento para los productos de consumo masivo, de gama media y premium, respectivamente.

Para confeccionar el ranking de importadores, fueron restringidas las operaciones inferiores a los 100 mil dólares, ya que las grandes firmas se manejan con valores mayores. El cuadro que acompaña a esta nota detalla las primeras treinta empresas de 2011, cuyas importaciones estimadas están medidas en millones de dólares a valor CIF (incluido el pago de fletes y seguros).

Autos

 

El automotor es el complejo industrial más deficitario en términos de divisas, ya que en 2011 el rojo comercial llegó a unos 7500 millones de dólares entre terminales y autopartistas. Las automotrices están al tope de los importadores, debido a la compra tanto de partes y piezas como de vehículos terminados. En función de la existencia de un mercado regional protegido, también exportan muchos autos a Brasil. De hecho, la balanza comercial de vehículos terminados fue superavitaria en 1200 millones en 2011 aunque deficitaria en 5800 millones en autopartes, de modo que el saldo final de las terminales fue negativo en 4600 millones.

El problema central es la baja integración nacional que tienen los autos fabricados en el país. La intención oficial de mejorar esa situación se enfrenta en muchos casos con la lógica de toma de decisiones de la industria, que suele estar en función de los criterios de minimización de costos a nivel global. Sin embargo, el mercado interno, donde en 2011 se vendieron 860 mil autos, es muy relevante para las compañías. De hecho, Chevrolet recientemente informó que Argentina fue el séptimo mercado más importante a nivel de unidades. Eso proporciona fortaleza relativa al Gobierno para sentarse a negociar. “La mayoría de las terminales aceleraron mucho el proceso de desarrollo de proveedores a partir de la presión oficial, pero es un déficit complicado de reducir en el corto plazo”, indicó a este diario Marcos Ferrario, analista de Abeceb.com.

Una parte importante de las importaciones tiene que ver con la compra de los motores en el exterior. Mercedes Benz maneja un proyecto para producir el motor de la Sprinter en el país, similar al de Ford con la Ranger. Si bien representa un importante avance, se trataría, al menos al principio, de un ensamblado de partes nacionales e importadas, con tecnología adquirida a las casas matrices.

Energía

 

En los últimos diez años la producción nacional de petróleo cayó 18 por ciento y la de gas, un 11 por ciento. Junto al vigoroso crecimiento de la actividad económica, que demanda energía, determinó la reversión de la balanza comercial. En 2010 el saldo a favor en materia energética fue de 2041 millones de dólares, mientras que el año pasado se registró un rojo de 2931 millones, desmejora que también responde a una suba de precios. La falta de combustibles se cubre a través de

Enarsa, que adquiere del exterior Gas Natural Licuado (GNL) y Cammesa, que compra el gasoil y fueloil para las centrales térmicas. Shell, YPF y Petrobras también aumentaron sus importaciones de combustibles. La firma Vitol se dedica a la importación de gasoil, nafta súper y nafta común.

El Gobierno ha comenzado a presionar con mayor firmeza a las petroleras, en especial a YPF, para que reinviertan ganancias en exploración y aumenten su producción, para paliar el declive paulatino que lleva la actividad desde hace tiempo, situación que se está abordando con más intensidad recién este año. Por su parte, Emprendimientos Energéticos Binacionales, informó a este diario el Ministerio de Planificación, importa insumos para equipar la represa hidroeléctrica Yacyretá, proyecto que se reactivó a partir de 2004. En tanto, el Grupo Albanesi es una firma privada que importa bienes de capital para reparar la usina de la Central Térmica Roca, en Río Negro. Desde el plano de la distribución, Metrogas compra en el exterior maquinaria y equipos, como por ejemplo, válvulas y medidores.

Tierra del Fuego

 

El primer puesto en el ranking de importadores en 2011 fue para la electrónica BGH, cuyas compras se destinan en su mayoría a abastecer de componentes a las fábricas de ensamblaje ubicadas en Tierra del Fuego, aunque también hay adquisiciones de artículos terminados. En la isla reciben el beneficio de un régimen impositivo y aduanero que grava con impuestos internos los bienes finales y reduce la carga para los allí ensamblados. Con la misma lógica opera Newsan, Radio Victoria Fueguina, Electrofueguina, Fábrica Austral (de Productos Eléctricos) y Río Chico. Se trata de televisores, aires acondicionados, microondas, equipos de audio y celulares de marcas como Motorola, IBM, Nokia, Samsung, Sanyo, Philco, Hitachi, RCA y Admiral.

“La demanda interna de productos electrónicos creció mucho porque bajó el desempleo y subieron los salarios reales. Además, los precios relativos de los electrónicos descendieron y reapareció el crédito comercial”, explicó a este suplemento Alejandro Mayoral, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica. El fuerte peso en las importaciones se explica porque la integración de componentes nacionales en los artículos de Tierra del Fuego es muy reducida.

El Gobierno, que impulsó en 2009 la creación del régimen favorable a la instalación de las compañías en la isla, pretende modificar esta situación. Moreno y la ministra de Industria, Débora Giorgi, les pidieron a las empresas que generen exportaciones para equilibrar su balance comercial y que sustituyan importación de partes y piezas, proyectos que las firmas “están estudiando”, dijo Mayoral. “El desarrollo de proveedores se realiza con lentitud en relación con el aumento en la demanda, aunque se podrían llegar a producir memorias, circuitos impresos, accesorios de celulares o partes plásticas”, completó el dirigente.

Insumos siderúrgicos

 

Tanto Siderar como Acindar importan, en grandes cantidades, mineral de hierro, fundamentalmente desde Brasil. La firma, que pertenece a Techint, fabrica chapas laminadas para el mercado interno y exporta tubos sin costura, lo que le permite tener un balance comercial positivo. De todas formas, el Gobierno ha mantenido un intenso conflicto el año pasado con el grupo a raíz de la designación del actual viceministro de Economía, Axel Kicillof, en el directorio de Siderar, disputa que en el fondo guarda relación con la intención oficial de influir en la estrategia corporativa, en función del monopolio que representa Techint para el mercado interno.

El acercamiento posterior entre el Gobierno y Techint y la decisión de la firma de adquirir parte del gigante siderúrgico brasileño Usiminas motivó el anuncio de una inversión de 470 millones de dólares para adquirir una nueva planta de colada continua para la planta de Siderar de San Nicolás. Le permitirá aumentar su capacidad de producción de planchones de acero para vender a Brasil y reducir importaciones.

Agro

 

El avance tecnológico en el agro supone que buena parte de los insumos sean adquiridos desde el exterior, sobre todo principios activos de agroquímicos y fertilizantes. La compañía Syngenta y otras que figuran muy cerca de las treinta que lideran el ranking de importadoras, como Monsanto (con 218 millones de dólares) y Nidera (179 millones), son los principales operadores del sector. Moreno también les exigió que cada una compense con exportaciones su balanza comercial.

Dólares

 

La necesidad de maximizar el ingreso neto de dólares y la forma que utiliza el Gobierno para concretar ese objetivo pueden leerse desde un plano estructural. La problemática de fondo es la restricción externa, amplificada por el giro de utilidades y dividendos y la fuga de capitales. En suma, para sostener un nivel intenso de crecimiento a mediano plazo es necesario reducir el coeficiente de importaciones e impulsar las exportaciones industriales. El camino del endeudamiento o la atracción de inversiones extranjeras ha demostrado acarrear fuerte inestabilidad y finalmente una presión aún mayor en las cuentas externas, a causa de la volatilidad de los tipos de interés y movilidad de capitales de corto plazo y por la necesidad de las casas matrices de captar el excedente generado en forma local por sus filiales.

Por otro lado, la forma que decide utilizar el Gobierno para controlar las importaciones, disputa que encarna Moreno con su singular estilo, puede enmarcarse en el escaso margen de maniobra que otorgan en materia de administración comercial las estrictas normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y los tratados bilaterales de inversión firmados por Argentina en los ’90. Además, buena parte de las empresas más importadoras, como se observa en el ranking, son extranjeras, y deciden su política de provisión de insumos en las casas matrices, que limita al Gobierno la capacidad de incidir sobre esas decisiones.

El riesgo de no articular la presión comercial con una política industrial definida es que la gestión oficial no produzca un efecto final de magnitud, por incapacidad de las empresas para sustituir importaciones de insumos y máquinas o que, por el contrario, lo haga pero a costa del nivel de actividad

 

Moreno insiste con la fabricación de autopartes locales

febrero 17, 2012

Con la mira puesta en lograr una nacionalización de autopartes cada vez mayor, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sigue presionando a las terminales para que cambien sus piezas importadas por producción local. Concretamente, se está trabajando en dos líneas: por un lado, el proyecto motor, y por otro, el de carrocerías, que incluye el de matrices y moldes.
En este contexto, el funcionario se reunirá hoy con directivos de Mercedes Benz y de fabricantes de matrices nacionales para lograr que los proyectos nuevos se realicen con moldes hechos en el país. Moreno viene ejerciendo esta presión desde hace varios meses y ya logró que algunos proyectos nuevos utilicen moldes nacionales, precisaron fuentes de Matricería Austral, propiedad de Norberto Taranto. Un caso es el del nuevo Ford Focus.
Pero las terminales argumentan problema de costos y se resisten a pagar matrices locales, cuyo precio se ve fuertemente influenciado por la mano de obra. El 60% del costo de una matriz es la mano de obra, que a los empresarios cada vez les resulta más cara. “Con Asia no podemos competir y todas las matrices las importan de ahí”, se quejó un productor nacional.
La reunión de hoy con Moreno está prevista para las 15 y participarán, además de directivos de Mercedez Benz, representantes de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), de las cámaras fabricantes de herramientas y moldes CAFYM y CAMYM y de Adimra, entidad que agrupa a ambas instituciones.
En el encuentro que tuvieron todas las entidades el 16 de enero por este mismo tema, Mercedes Benz no llevó una propuesta y es por eso que será recibida hoy por separado. A su vez, el miércoles 29 volverán a ser convocadas todas las terminales, pero en el marco del proyecto Motor, que tiene como objetivo producir partes de motores y motores en la Argentina.
El Gobierno busca la sustitución de importaciones en todos los sectores, pero especialmente en el rubro autopartista, uno de los que denota mayor déficit comercial. La gran mayoría de las piezas para la fabricación de autos ingresa desde Brasil. Con el vecino país, el resultado comercial es deficitario para la Argentina en u$s 5.800 millones, de los cuales la mayor incidencia la tiene el autopartismo.

Prohíben importar agroquímicos

noviembre 14, 2011

ahora les tocó a los agroquímicos y los fertilizantes. En medio de la preocupación oficial por la presión sobre el dólar y la importación, el viernes pasado el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ordenó a empresas de estos dos rubros que durante esta semana suspendieran cualquier compra en el exterior.

“El viernes hubo llamadas de Moreno toda la mañana y la orden fue que no importemos nada en esta semana”, comentó una fuente del sector, que añadió: “Moreno también nos dijo que pasada esta semana, el 21, se vuelve a comunicar para decirnos cuándo podremos volver a importar”.

Ante una consulta de LA NACION, en una empresa de insumos señalaron que las palabras del funcionario fueron fuertes: “Corten todo hasta el 21 porque si no va a haber sanciones”, habría dicho Moreno.

“A nosotros un despachante de aduana ya nos había advertido que no hiciéramos operaciones”, dijeron en una firma.

No es la primera vez que el Gobierno pone el foco en el negocio de los fertilizantes y los agroquímicos.

Hace unos meses, la ministra de Industria, Débora Giorgi, solicitó a representantes de la industria una mayor producción nacional para compensar las importaciones de estos productos.

“Sabemos de la preocupación del Gobierno por la importación de los fertilizantes porque para ellos es un tema financiero”, señaló una fuente a LA NACION.

Se estima que de un mercado de fertilizantes que este año alcanzará los 3,7 millones de toneladas -similar al récord de 2007-, entre el 60 y el 65 por ciento corresponderá a productos del exterior, sobre todo a nutrientes en base a fósforo.

El año pasado, todo el mercado de fertilizantes para la producción facturó 1500 millones de dólares, según fuentes del sector.

Mientras tanto, el campo consume agroquímicos por 2000 millones de dólares.

Las importaciones tanto de productos ya terminados como de la materia prima para elaborarlos se ubica en los 1200 millones de dólares.

La embestida de Moreno contra los fertilizantes llega en un momento de importante demanda en el campo. Con la soja y el maíz en plena campaña, en la primera se está usando fósforo y en el segundo se hacen aplicaciones de nitrógeno, otro nutriente.

“Hoy estamos en el pico de retiro de fertilizantes por parte de los productores. Del 100 por ciento de todo el año, alrededor del 25 por ciento se da durante este mes”, explicó una fuente.

Sin embargo, la arremetida del funcionario no traería, en principio, graves problemas para el campo, ya que todo el fertilizante que se necesitaría para la campaña ya fue importado.

Disponibilidad hasta enero

“En fertilizantes hay disponibilidad hasta enero. Sólo falta importar algo para soja, pero no es mucho”, señalaron.

“Ya está todo lo que se necesita hasta enero”, coincidió otra fuente del sector.

Otro ejecutivo advirtió que desde hace unos 20 días la Aduana comenzó a aplicar canal rojo para ciertos fertilizantes, lo que genera demoras para la entrada de la mercadería al país y representa, además, mayores costos para las compañías.

Si en fertilizantes ya está todo lo necesario para la campaña, distinta sería la situación en el rubro de los agroquímicos.

Según pudo saber LA NACION, en este caso falta importar alrededor de un 30 por ciento de los productos necesarios para la campaña, como insecticidas y fungicidas.

“Hasta febrero estamos cubiertos con los agroquímicos”, precisó un industrial.

60%
Fertilizantes del exterior
Es el porcentaje del consumo del producto que es importado, sobre 3,7 millones de toneladas anuales.

1200
Millones de dólares
Es el valor de las importaciones de agroquímicos en un año..

Fuente: la nacion

Más planchas, batidoras, licuadoras y cafeteras tendrán sello “Made in Argentina”

noviembre 7, 2011

La empresa nacional Liliana duplicará su producción, en tanto que productos con marcas como Moulinex y Oster comenzarán a fabricarse en el país

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Se trata, por un lado, de la empresa santafesina Liliana, que duplicará su producción actual con la construcción de una nueva planta industrial; y también del acuerdo entre el grupo francés SEB y la nacional Percomin, quienes comenzarán a fabricar en Argentina pequeños aparatos de la marca Moulinex.

A esto se suma la norteamericana Oster, que iniciará su producción local con un modelo de planchas a vapor.

“Empresas líderes mundiales de todos los sectores productivos eligen invertir en nuestro país porque tenemos un mercado interno fuerte y pujante, y además porque garantizamos las condiciones para que progresen los proyectos productivos, a partir de la solidez macroeconómica que hemos logrado construir”, sostuvo Giorgi y agregó que “el proceso de sustitución de importaciones desarrollado en Argentina se realiza con producción que alcanza los más altos estándares de calidad internacional y es, además, una plataforma exportadora para la región y el mundo”.

Nueva planta industrial en Santa Fe
Giorgi se reunió con los directivos de Liliana, quienes le anunciaron el inicio de la construcción de la nueva planta industrial en Granadero Baigorria, que con una inversión de casi $35 millones duplicará la producción actual, generará 300 puestos de trabajo y hacia fines de 2012 alcanzará los 1.000 empleados y sustituirá importaciones por u$s45 millones en pequeños y medianos electrodomésticos.

“Liliana quintuplicó su producción en los últimos dos años y pasó de 200 a 700 trabajadores”, dijo Giorgi y agregó que “con la nueva inversión llegarán a 1.000 empleados que fabricarán productos que antes se importaban”.

Por su parte, el titular de la empresa, Oscar Jacobson, explicó: “Tenemos un 80% de integración nacional en nuestros productos en las tres líneas: alimentación, calefacción y ventilación” y agregó que “en la planta de inyección de plástico y en la de armado y embalaje de los productos tenemos tres turnos de trabajo”.

La empresa tiene tres plantas actualmente, y está comenzando a construir 16.000 metros cuadrados para unificar todo en Granadero Baigorria, para concentrar en un solo ámbito todas sus actividades. La inversión total es de 35 millones de pesos -que incluye la compra de bienes de capital de mayor avance tecnológico- de los cuales 23,5 millones corresponden a un préstamo del programa de financiamiento del Bicentenario, con el que el Estado nacional financia proyectos productivos a una tasa anual fija en pesos del 9,9%.

Esta inversión sustituirá importaciones por u$s45 millones de pequeños y medianos electrodomésticos (ventiladores, aspiradoras, licuadoras, batidoras, exprimidores, parrillas, tostadoras, cafeteras, pavas, vaporeras, planchas, calefacción), aproximadamente un 20% del total importado de estos rubros.

Cabe destacar que la producción de planchas ya se halla en proceso de pre-producción y su salida al mercado está prevista para los primeros meses del 2012. Además, incorporará tecnología que redundará en un ahorro del consumo energético y aumentará la integración de componentes nacionales en sus productos.

Se fabricará la marca Moulinex en Argentina
En una reunión con la ministra Giorgi, los directivos del gigante mundial de electrodomésticos, el grupo francés SEB, y la nacional Percomin anunciaron un acuerdo por la cual la empresa local comenzará a fabricar en Argentina pequeños aparatos de la marca Moulinex.

El proyecto demandará una inversión $1 millón y permitirá la creación de 104 puestos de trabajo.

Inicialmente se fabricará un modelo de plancha a vapor, otro de licuadora y dos batidoras -una de pedestal y otra de mano- en la planta que la firma argentina posee en la localidad bonaerense de Ezeiza. En una segunda etapa fabricará microondas, calefactores, ventiladores y multiprocesadores.

El plan es fabricar en el primer año más de 300.000 unidades de productos, que estarán a la venta a partir de inicios del próximo año, cumpliendo las amplias exigencias de estándares de calidad que Groupe SEB impone para todos sus artículos y que garantizan los mejores productos para los consumidores.

Groupe SEB comenzó a exportar en 2010 insumos productivos para sus plantas en el exterior, generando nuevas exportaciones genuinas, y realizó una inyección de capital para de esta manera, compensar su balanza comercial, por un compromiso que asumió con el Gobierno Nacional.

La firma comercializa en el país un amplio portafolio de productos en las categorías de pequeños electrodomésticos con sus marcas Moulinex, Krups y Tefal, en el negocio de cuidado personal y del Hogar con la marca Rowenta, además de artículos de menaje con sus marcas T-Fal, Panex y Lagostina.

Por último, la firma internacional Oster iniciará su producción local con un modelo de planchas a vapor en la planta de la rosarina Axel, para lo que se destinó una inversión de $2 millones. De este modo, se prevé sustituir importaciones por u$s1 millón de productos de Venezuela y China.

Fuente: Infobae profesional

Grandes marcas de ropa deberán usar pymes para sustituir importaciones

julio 18, 2011

En el marco de su estrategia para mejorar el superávit comercial, el Gobierno comenzará los contactos con las grandes marcas importadoras de ropa para que definan planes de inversión o un fuerte proceso de sustitución de sus compras, debido a que en el 2010, las importaciones alcanzaron los 320 millones de dólares.

Fuentes oficiales indicaron que habrá conversaciones con firmas como 47 Street, Mimo, Cheeky, Mistral, La Martina, Lacoste y Cacharel, entre otras. “Llegó la hora de que apuesten a inversiones locales, no importa la índole, o financien la producción nacional de ropa, porque si no, les será difícil importar.

El sector textil es es importante en la balanza comercial”, señalaron. De acuerdo con los números que maneja el Gobierno, la cadena textil importó en 2010 por u$s1.560 millones (subió 26% respecto de 2009) y la indumentaria tuvo importaciones por u$s316 millones, lo que significó una elevación de 19% frente a 2009.

En los despachos oficiales dijeron que “se va a convocar empresa por empresa para que elaboren planes de sustitución ya que hay suficientes pymes para ser proveedores de las grandes marcas o de la cadena textil en general”.

Asimismo, junto con los contactos con el segmento de la confección, el Gobierno está interesado en que se eleven los niveles de hilados y tejidos nacionales. Así es que el conjunto de las grandes marcas también se llevará la orden de comenzar a detectar proveedores argentinos.

Para los industriales, la fórmula es sencilla y pasa por la voluntad inmediata de los grandes retailers de contribuir a mejorar la balanza comercial. “Que compren la tela y confeccionen en la Argentina”, dicen desde el sector. Un ejemplo de la política que diagramó el Gobierno fue la decisión de que haya una prórroga hasta fines de 2015 de la norma que restringe el ingreso desde el exterior de indumentaria usada para consumo (la única excepción son las donaciones).

La prohibición para la importación de ropa usada está vigente desde la década del ’90 y es considerada una herramienta clave para el desarrollo de la industria local. “En todo el mundo se están impulsando medidas para alentar el empleo.

La prohibición hacia la ropa usada obedece también a normas fitosanitarias para restringir la circulación de mercadería que estuvo en contacto con el cuerpo”, señalan entre los fabricantes de ropa locales.

Como viene informando BAE, el segmento textil, junto con los alimentos importados, los vehículos de alta gama, la integración de autopartes nacionales, inversiones de laboratorios y los electrodomésticos son los frentes en los cuales el Gobierno concentró el plan para sostener el superávit comercial.

Si se completa este panorama, estará muy cercana la meta-piso de superávit comercial de u$s12.000 millones, que evalúa el Poder Ejecutivo y es admitida por las fuentes oficiales.

Las mismas insisten en que desde el 3 de enero no hubo ninguna barrera comercial fuera de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sino que la política del Gobierno es potenciar la producción, el consumo y las exportaciones, en detrimento de las importaciones competitivas para el mercado local y no de aquéllas complementarias (necesarias para la industria).

FUENTE: BAE