Posts Tagged ‘ue’

Optimismo de Sendic sobre un acuerdo entre el Mercosur y la UE

junio 17, 2015

Luego de que el vicepresidente de la república, Raúl Sendic y el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa volvieran de Bruselas, donde se reunieron autoridades del Mercosur y la UE, se destacó la “sintonía” que existe entre ambos bloques comerciales.

mar jun 16 2015 18:47

El vicepresidente de la república, Raúl Sendic junto al ministro de relaciones exteriores, Rodolfo Nin Novoa y la comitiva uruguaya estuvieron en Bruselas manteniendo reuniones con mandatarios de la Unión Europea.

En conferencia de prensa este martes, Sendic dijo que “se trabajó en cuatro líneas de acción: la participación en la cumbre en si misma; la reunión de cancilleres del Mercosur y la UE; el memorándum de cooperación firmado entre Uruguay y la UE; y las reuniones bilaterales con primeros ministros” según publicó la secretaria de comunicación de presidencia de la república.

Sendic también aseguró que “la cooperación entre América Latina y Europa se enfoca en un amplio temario que, entre otros temas, se relaciona con el intercambio de investigación científica; política de drogas; seguridad de los ciudadanos; relaciones comerciales; políticas sociales para abatir la pobreza; y las políticas de migración”.

En referencia a la relación entre el Mercosur y UE, Sendic destacó la posición expresada por la canciller alemana, Angela Merkel, sobre la necesidad de “formalizar cuanto antes un acuerdo” y la disposición de avanzar a dos velocidades  para lograrlo”.

El vicepresidente indicó que “se acordó avanzar al unísono entre los países del Mercosur y la UE y se fijó el último trimestre de este año para el intercambio de las planillas ofensivas y defensivas entre las dos regiones que podrán integrar el intercambio comercial que se establecerá a futuro”.

Anuncios

Mercosul pressiona União Europeia para avançar com acordo bilateral

junio 17, 2015

http://brasil.elpais.com/brasil/2015/06/11/politica/1433979885_736329.html

Depois de aventar a possibilidade de negociar em separado, osmembros do Mercosul fecharam consenso sobre a apresentação de uma proposta comum para um acordo de livre comércio com a União Europeia. A presidenta Dilma Rousseff se mostrou disposta, nesta quarta, a dar um empurrão nas conversações entre os dois blocos. Na abertura da cúpula de chefes de Estado e de Governo da União Europeia e da América Latina e Caribe (UE-Celac), ela cobrou uma data para que essas propostas sejam colocadas na mesa. “O Mercosul quer fazer uma proposta e queremos saber se a União Europeia está preparada para ela”, disse Rousseff.

Embora não tenha dado um só detalhe sobre a oferta que os países sul-americanos vão apresentar, a presidenta garantiu que o bloco, formado originalmente por Brasil, Uruguai, Paraguai e Argentina – a Venezuela ingressou no bloco em 2012 -, está em condições de avançar. “Queremos que a UE nos diga que ela também está em condições de apresentar uma oferta, e que os 27 países irão ofertar ou, se algum não vai ofertar, nós queremos saber quem”, disse. Na chegada da comitiva brasileira a Bruxelas, a ministra da Agricultura, Kátia Abreu, chegou a cravar que julho era o mês limite para a apresentação da proposta entre os dois blocos, que começaram a vislumbrar essa aproximação há quase duas décadas.

Rousseff chegou a dizer que a troca de propostas poderia acontecer em questão de dias ou meses, mas enfatizou que a prioridade é que o acordo inicial fosse selado ainda este ano. “Do ponto de vista do Brasil, o Mercosul tem condições de fazer esse acordo. Resta saber se nós vamos poder fazer isso simultaneamente”, afirmou ela, segundo informações da assessoria de imprensa da presidência. Pelas regras do Mercosul e da UE, os respectivos países membros podem travar negociações em velocidades diferentes. A incógnita seria a Argentina, que tem maior resistência à abertura comercial, pela fragilidade da sua economia.

Esta é a segunda tentativa de fechar um acordo entre os dois blocos, que já promovem um comércio de 267 bilhões de dólares. Em 2004, houve uma primeira tentativa, depois de anos de conversações. Mas, os argentinos frustraram a aliança ao colocar obstáculos diante das propostas apresentadas pela União Europeia à época. Como o Mercosul só pode fechar acordos se houver consenso entre todos os seus parceiros, as conversas foram congeladas até 2010.

De lá para cá, Brasil, Uruguai e Paraguai, que formavam o bloco original – a Venezuela ingressou oficialmente em 2012 – têm buscado saídas para driblar a Argentina, e mudar a regra que propõe o alinhamento de todos os integrantes do bloco para fechar acordos. Os Governos brasileiro e uruguaio já vinham dando sinais de que estavam dispostos a andar mais rápido que seu parceiro e sócio fundador. Em sua visita ao México no mês passado, Rousseff já havia citado a possibilidade de os países apresentarem propostas para promoverem abertura de seus mercados em velocidades distintas. “Diante dessa pressão, a Argentina teve de aceitar o consenso e acompanhar a proposta do bloco”, diz Welber Barral, especialista em comércio exterior.

Expertos descartan un acuerdo comercial Mercosur-UE en 2015

junio 17, 2015

La estrategia propuesta por Uruguay de avanzar a dos velocidades quedó relegada. Los analistas no creen que la promesa de acordar el TLC a fin de año se concrete.

Entre los conceptos más escuchados por expertos en comercio internacional sobre la promesa de iniciar un intercambio de ofertas para cerrar un TLC entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) antes de fin de año están “escepticismo”, “más de lo mismo”, “un paso atrás” o “esta película ya la vimos otras veces”.
La dosis de optimismo y empuje que el gobierno de Tabaré Vázquez dio desde su asunción para que el bloque regional saliera de su estancamiento y avanzara en su inserción internacional con la firma de un tratado con la UE que hace 20 años está sobre la mesa y la firme predisposición de Brasil de acompañar esa alternativa, no parecen ser suficientes para alcanzar ese objetivo en el corto plazo.
Si bien las declaraciones que distintos jerarcas de ambos bloques expresaron en el mar co de la cumbre Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) con líderes de la UE transmitieron confianza en avanzar, para los expertos será prácticamente imposible de cumplir.
A juicio del economista y profesor de comercio internacional de la Udelar, Marcel Vaillant, la única posibilidad de avanzar en el corto plazo era que Europa aceptara “bilateralizar” un acuerdo por país con los miembros del Mercosur que tienen mayor interés en cerrar un TLC (Brasil, Uruguay y eventualmente Paraguay). “Sin embargo, ahora vuelven a los cuatro países (incluido Argentina) para que el Mercosur haga una oferta conjunta a la UE. Eso es más de lo mismo. Hoy Europa no tiene los recursos políticos necesarios para cerrar un TLC en 2015”, aseguró.
En una línea similar, el director del departamento de Negocios Internacionales e Integración de la facultad de Ciencias Empresariales de la Ucudal, Ignacio Bartesaghi, dijo que “estaba convencido” de que Argentina no iba a aceptar “quedar por fuera” de un acuerdo con la UE porque pagaría un “costo muy alto”. Asimismo, agregó que Brasil entendió que “relegar” al segundo país del Mercosur “tampoco era negocio” para posicionar su imagen de liderazgo en la región.
A su juicio, las declaraciones del embajador en Bruselas de Uruguay, Walter Cancela, previo a la cumbre de la Celac donde aseguraba que la oferta del Mercosur incluía a Argentina y que no estaba en la mesa una negociación a dos velocidades “fue lo que finalmente terminó ocurriendo”.
Las declaracionesd de Cancela molestaron a Vázquez y a su canciller Rodolfo Nin, porque entendían iban a contrapelo de la estrategia que Uruguay. “Soy optimista de que vamos a ir todos juntos. Argentina tuvo una posición que en nada difirió de la nuestra, no hizo ningún planteo en otro sentido”, señaló Nin Novoa.

Industriales brasileños presionan a Dilma y estudian impacto de acuerdo con EE.UU.

noviembre 12, 2014
La CNI, la US Chamber y el Consejo Empresarial Brasil-EE.UU. firmaron un acuerdo para trabajar en este sentido. Debería flexibilizarse el Mercosur. Tarea difícil

Como un mecanismo de presión al gobierno recién reelecto de Dilma Rousseff, y a días de que la mandataria anuncie su nuevo gabinete, los industriales brasileños se aventuraron y pusieron en agenda las debilidades del Mercosur y la necesidad de que Brasil pueda avanzar en acuerdos comerciales bilaterales, como por ejemplo, con Estados Unidos.

Concretamente, la Confederación Nacional de la Industria (CNI) comenzó a trabajar con el Consejo Empresarial Brasil-Estados Unidos (Cebeu) y la US Chamber para estudiar el interés y el impacto de un eventual acuerdo comercial entre ambos países, según publicó ayer el diario Valor.

De acuerdo con el artículo, las tres entidades tendrán un año para consultar a las industrias de los dos países y analizar qué sectores serían estratégicos para ese acuerdo. Luego elaborarán un estudio que será entregado a los gobiernos. “Nuestra propuesta es iniciar una consulta con los empresarios brasileños sobre el interés en la relación con Estados Unidos y cómo podríamos estrecharla”, dijo al diario brasileño el director de desarrollo industrial de la CNI, Carlos Abijaodi.

Consultadas por El Cronista fuentes del gobierno brasileño, relativizaron esta posibilidad por varios motivos. Por un lado, las relaciones diplomáticas entre Brasil y Estados Unidos no se recompusieron tras la ruptura generada a partir de denuncias de espionaje norteamericano al gobierno de Rousseff. Además, para avanzar en un Tratado de Libre Comercio con el mercado norteamericano debería flexibilizarse el Mercosur, ya que la normativa actual impide a los países miembros firmar acuerdos comerciales por separado. “Estos son acuerdos privados que no tienen nada que ver con lo público. Los industriales están presionando al gobierno brasileño para que tome alguna medida. Me resulta sospechoso que lo hagan justo a días de que Dilma anuncie su nuevo gabinete”, consideró el analista Gustavo Segré.

Dilma viajará esta semana a Brisbane, Australia, para participar de la cumbre del G-20, donde también estará presente Obama. Se especula con que puedan limar asperezas tras las denuncias mencionadas. El gobierno brasileño también preparaba una reunión bilateral con la Cristina Fernández, que finalmente no podrá realizarse debido a la ausencia de la mandataria argentina.

Sobre las dificultades para avanzar en un TLC con EE.UU. producto del Mercosur, Abijaodi dijo que se necesita reorganizar el bloque económico. Sin embargo, no dio detalles de los cambios que la CNI quisiera ver implementados. “La forma de hacerlo depende de una reevaluación de la estructura del Mercosur”, señaló. El director de la CNI informó que la entidad presentó al Gobierno la necesidad de reorganizar el Mercosur, pero negó que Brasilia haya dado alguna señal en ese sentido. “Vemos al bloque como algo importante, pero creemos que tiene que haber una manera para caminar dentro de las necesidades de la industria. Brasil precisa acuerdos no sólo con Estados Unidos, sino con la Unión Europea y otros bloques”, afirmó.

A su vez, el presidente de la sección brasileña de Cebeu, Frederico Curado, dijo que la entidad tiene tres prioridades: la búsqueda de algún tipo de acuerdo de libre comercio; un acuerdo para evitar la doble tributación, y la eliminación de las visas para el tránsito de personas entre los dos países.

Mientras la Argentina defiende las DJAI, la OMC pide al G20 eliminar proteccionismo

noviembre 7, 2014

En un informe publicado ayer, y a días de la Cumbre del G20 en Australia, la institución reveló que de las 1.244 medidas aplicadas desde el 2008, sólo 282 fueron removidas

A pocos días de que se realice la Cumbre del G20 en la ciudad australiana de Brisbane, a la que finalmente no viajará la presidenta Cristina Fernández, la Organización Mundial de Comercio (OMC) le reclamó ayer a los países miembros que reduzcan las medidas de protección de sus economías, tal como lo prometieron en la reunión del año pasado en San Petersburgo. El organismo publicó un informe ayer en el que detalla que de las 1.244 medidas de protección registradas entre octubre de 2008 y octubre de este año, sólo 282 fueron removidas, por lo que aún rigen 962 en los 19 países más la Unión Europea, que integran el G20. A su vez, el 12% de ellas comenzaron a aplicarse en el último año. “Las medidas restrictivas al comercio siguen aumentando, a pesar de las promesas”, afirmó el organismo en su documento, en el que insiste en remarcar los “daños del proteccionismo” y la necesidad de avanzar en la liberalización de la economía.
Este reclamo de la OMC se produce en momentos en que la Argentina mantiene un conflicto abierto con el organismo justamente por las trabas a las importaciones, que comenzaron con las licencias no automáticas y luego se transformaron en las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI).
En respuesta a una demanda iniciada por la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, a fines de agosto el organismo falló en contra de la Argentina al dictaminar que las herramientas que el Gobierno aplicó en los últimos años para limitar el ingreso de mercadería del exterior son “incompatibles” con la normativa del organismo. De todos modos, ahora resta un largo camino por recorrer hasta llegar, en el peor de los casos, a represalias por parte de los países afectados, ya que la Argentina optó por la apelación y llevar el caso hasta la última instancia judicial.
Como parte de la estrategia de defensa argentina, esta semana viajó a Ginebra, Suiza –donde tiene la sede la OMC– el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Adrián Nador. La Argentina comunicó a fines de septiembre su decisión de apelar el fallo ante el Organo de Apelación, en tanto que a los pocos días Europa presentó otra apelación. El objetivo de Nador es mantener un encuentro con este órgano de la OMC a los efectos de justificar la solicitud de apelación. “El gobierno argentino está buscando comprar tiempo y extender la no solución de este conflicto comercial para que el próximo Gobierno tenga que resolverlo”, consideró un analista de comercio exterior.
De acuerdo con el informe dado a conocer ayer por la OMC, desde el año en el que estalló la crisis (2008), las restricciones a las importaciones vigentes cubren alrededor del 4,1 % del valor de las importaciones globales de mercadería y alrededor del 5,3 % de las correspondientes al bloque G20, por un total de u$s 757.000 millones.
En su análisis, el organismo advirtió que la situación actual requiere que los países del grupo muestren “contención” a la hora de tomar decisiones relacionadas con ese tipo de medidas y avanzar en la eliminación de las que siguen en vigencia. Pero en un movimiento contrario, las economías del G20 han aplicado únicamente entre marzo y octubre pasados 93 nuevas medidas comerciales que obstaculizan el comercio, lo que equivale a 18 medidas por mes.

La OMC habilita a 43 países a limitar productos argentinos

julio 7, 2014

Por Martín Dinatale | LA NACION

Dos años y cuatro meses después de que un grupo de 43 países presentara en la Organización Mundial de Comercio (OMC) una queja formal contra la Argentina por las restricciones a las importaciones que impuso el Gobierno, la respuesta llegará en los próximos días y no serán buenas noticias para Cristina Kirchner: todo indica que se hará lugar a las quejas planteadas y, como contrapartida, se habilitaría a los países denunciantes a aplicar represalias comerciales similares a las que aplica la Argentina.

Según confiaron a LA NACION cinco fuentes calificadas de la diplomacia extranjera y local, la OMC entregó un informe confidencial a los países denunciantes y a la Argentina, en el que habilita a los países a fijar una “cláusula de retaliación”, o medidas espejo, contra la Argentina.

En la práctica esto será un duro golpe para el Gobierno, porque podría provocar que las exportaciones de la Argentina se vean reducidas drásticamente y caigan los ingresos en dólares que recibe el Banco Central.

La OMC establece en su reglamentación que este tipo de medidas no se pueden aplicar si el Gobierno apela la decisión y busca un acuerdo con aquellos países que lo denunciaron por prácticas restrictivas. Pero la amenaza está latente y podría generar “turbulencias comerciales”, como coincidieron las fuentes consultadas.

Si se toma en cuenta el flujo comercial que tiene la Argentina con los 43 países que presentaron quejas ante la OMC en marzo de 2012, el país podría ver afectado entre un 25 y un 30% de sus exportaciones al mundo.

En el caso de que todos los países denunciantes pusieran en marcha la sugerencia de la OMC, esto implicaría que el Gobierno pondría en riesgo unos 24.000 millones de dólares del ingreso que recibe anualmente por este flujo comercial, aunque aún no está claro si el paper confidencial de la OMC fija límites a la aplicación de retaliaciones en función del flujo global del comercio que tiene la Argentina.

“Hay mucha preocupación y vamos a estar atentos para apelar una eventual medida de esta envergadura”, dijo a LA NACION un destacado funcionario de la Cancillería que estaba al tanto del informe de la OMC.

De hecho, el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Axel Kicillof, ya instruyeron al embajador argentino ante los organismos internacionales en Ginebra, Alberto D’Alotto, para que intervenga con la firme intención de frenar una embestida de los 43 países denunciantes. La aplicación de las retaliaciones no se puede poner en marcha si antes no se define la apelación que presente la Argentina. El embajador argentino espera presentar esa apelación no bien se formalice y se haga público el paper de la OMC.

Fuentes diplomáticas extranjeras que pidieron no ser identificadas confirmaron a LA NACION la existencia del documento confidencial de la OMC, aunque lo más probable es que sean los embajadores designados en Ginebra quienes informen a la Argentina sobre los pasos a seguir.

Por lo pronto, entre fines de julio y los primeros días de agosto se realizará en Suiza otro panel de la OMC con la Argentina y los países denunciantes para evaluar la resolución del conflicto.

Por su reglamento interno, la OMC no puede emitir sanciones a la Argentina ante las denuncias presentadas, pero puede sugerir la aplicación de retaliaciones o medidas espejo, como lo hizo. No está claro aún si en el documento de la OMC se detalla el mecanismo para aplicar estas medidas. Es decir, si los países denunciantes pueden aplicar licencias no automáticas, aranceles especiales o la directa suspensión de algunos productos de la Argentina, como hizo el Gobierno con las importaciones. El grado de aplicabilidad de estas medidas definirá en qué medida las exportaciones argentinas pueden verse afectadas.

En marzo de 2012, la Argentina fue denunciada ante la OMC por sus prácticas de restricción de importaciones. Entre los 43 países que presentaron esa queja estaban los 28 Estados de la Unión Europea, Estados Unidos, Australia, Israel, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Suiza, Taipei, Tailandia y Turquía, entre otros.

En aquel momento, y durante todas las exposiciones que hicieron los embajadores argentinos ante la OMC, el Gobierno desestimó las críticas y ratificó toda su política comercial.

En la queja formal que se presentó en la OMC hace dos años se cuestionó la práctica proteccionista que aplicó el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que contemplaba la aplicación de licencias de importación no automáticas, las regulaciones que requieren un registro previo de declaraciones juradas de los importadores y una aprobación muy detallada de cada transacción importante, entre otras medidas que consideraron “arbitrarias” o contrarias a las prácticas del mercado global.

En su presentación ante la OMC, los países denunciantes coincidieron en un documento en el que destacaron: “Todo indica que el nuevo sistema funciona como un esquema de facto de restricción de importaciones sobre todos los productos” en la Argentina. Moreno se fue a Italia, pero sus medidas continuaron en pie por obra del secretario de Comercio, Augusto Costa.

Puja de más de dos años

 

  • En marzo de 2012 unos 43 países presentaron ante la OMC una queja formal contra la Argentina por las restricciones a las importaciones que imponía el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
  • En los dos últimos años hubo paneles de debate y negociaciones en la OMC para arribar a un acuerdo entre las partes involucradas, pero no se llegó a una solución.
  • El Gobierno ratificó en todo momento su política comercial y desestimó las denuncias. La última presentación fue defendida por el actual secretario de Comercio, Augusto Costa.
  • Al no dar con una solución, la OMC envió un documento confidencial a las partes involucradas en el litigio, donde habilita a los países denunciantes a aplicar medidas espejo sobre los productos argentinos.
  • El Gobierno apelará esa decisión y la OMC deberá mediar nuevamente para evitar que se apliquen las retaliaciones.

La Unión Europea, a un paso de reformar su política de biocombustibles

junio 16, 2014

Los ministros del bloque llevarán al 7% el uso obligatorio de biocarburantes tradicionales, como el realizado con soja, en el transporte para 2020, y agregaron un 0,5% de caracter voluntario para los combustibles alternativos, basados en paja o residuos

Los ministros europeos de Energía de la Unión Europea (UE) lograron un acuerdo sobre la reforma de la política comunitaria sobre biocombustibles.

Los tradicionales, hechos a partir de cultivos, son mirados con recelo por algunos Estados miembros porque consideran que compiten con la producción de alimentos y que fomentan la deforestación.

Las normas que respaldaron este viernes los ministros en su reunión de Luxemburgo, y que aún deben ser adoptadas de manera formal por el Consejo, apoyan el uso de biocombustibles alternativos, fabricados a partir de paja o desechos, aunque no tienen carácter obligatorio.

España, inicialmente mostró sus reticencias a la propuesta por considerar que podría perjudicar a los países que han invertido en biocombustibles tradicionales, pero finalmente se mostró dispuesta a apoyar la reforma, indicó la agencia Efe.

La Comisión Europea planteó originariamente que los biocombustibles provenientes de cultivos como el maíz, la soja, el trigo, la remolacha o la colza, que pueden interferir en la producción de alimentos, supusieran como máximo un 5% de la energía renovable usada en el transporte en 2020.

El 5% restante debería ser cubierto con biocarburantes de última generación, fabricados a partir de residuos y otras fuentes alternativas como la paja, que emiten menos gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles, u otras fuentes limpias como el hidrógeno o la electricidad.

Según el acuerdo celebrado este viernes por los ministros, se eleva ese umbral para biocombustibles tradicionales al 7%, pero se incluye también un objetivo voluntario del 0,5 % para los de nueva generación que antes no existía.

Los países tendrán, por otro lado, que medir el impacto indirecto sobre el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero que genera la producción de biocombustibles, por ejemplo si se tala un bosque para dedicar los terrenos a estos cultivos, lo que se conoce como “emisiones indirectas ILUC”.

Para analistas, el TLC entre UE y Mercosur no aportará mucho a la mayor inserción de Brasil

mayo 13, 2014
Sostienen que si el país no quiere quedar aislado debe apuntar a los acuerdos del Transatlántico (TTIP) y Transpacífico (TPP) que son los que definirán el nuevo comercio mundial
El encaminamiento de la propuesta que el Mercosur presentará a la Unión Europea (UE) deshizo la parálisis que mantenía Brasil con respecto a la búsqueda de acuerdos relevantes en el comercio exterior. Sin embargo, la buena noticia llegó con un escenario externo en el que otros acuerdos pueden minimizar los efectos positivos de ese tratado.
Según expertos del sector presentes en un seminario realizado la semana pasada en la sede de la Fundación Getulio Vargas (FGV), en San Pablo, el tratado con la UE por sí solo no sería suficiente para aumentar la inserción brasileña en el comercio global.
Actualmente, Estados Unidos lidera las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Transpacífico y del Tratado del Transatlántico (TPP y TTIP, en la sigla en inglés), los dos acuerdos más significativos en negociación a nivel mundial.
La investigadora de la FGV, Lia Valls, dijo que el actual escenario es diferente al de la década del 90, cuando se creó el Mercosur. “En la década siguiente, la Organización Mundial de Comercio (OMC) ganó fuerza, con las alternativas multilaterales, pero fue algo lento. Desde el punto de vista de la economía política Estados Unidos, al contrario de antes, está intentando recrear un sistema multilateral a partir de esos acuerdos”.
En el TPP, doce países están en negociación, incluyendo a Japón, Estados Unidos, Chile, Perú y México. La lista representa 38% del PBI mundial y 24% del comercio exterior global. El TTIP, entre los americanos y la UE, nuclea a 29 países, 46% del PBI mundial y 25% del comercio de bienes y servicios del planeta. “Si esos dos acuerdos salen, quién quede afuera terminará aislado y después tendrá que aceptar las nuevas reglas y normas del comercio mundial de una forma o de otra”, afirmó Valls.
Las economías que queden fuera del TPP, como la brasileña, perderán espacio en el comercio de bienes y servicios y sentirán la presión negativa en el PBI en función de la reducción de los mercados externos. Ese es el diagnóstico de Barbara Kotschwar, investigadora en el Peterson Institute for International Economics (PIIE), que presentó un estudio indicando que a partir de 2025 –año utilizado como base para las proyecciones– los países que queden fuera del tratado perderían 0,5% del PBI al año.
Otro factor que fuerza el cambio en la política de comercio exterior es que el Mercosur llegó al grado más alto de interdependencia posible para economías no complementarias, según Ricardo Markwald, director-general de la Fundación Centro de Estudios de Comercio Exterior (Funcex). Después de que el bloque alcanzara su auge en 1999, con 17% de peso en las exportaciones brasileñas y 16% en las importaciones, comercio de Brasil con el bloque, el año pasado, representó 10% de todas las exportaciones y 9% de las importaciones.
“La discusión ahora es más sobre las nuevas formas para perfeccionar el régimen existente y no tanto acerca de cómo aumentar el comercio”, dijo. 
Los principales problemas del Mercosur son hoy la definición de una política automotriz común, la eliminación de las barreras no arancelarias, la efectiva liberalización de los servicios, la compatibilización de medidas sanitarias y estándares técnicos y la institución de un mecanismo para la solución de controversias, según Markwald.
Para Vera Thorstensen, profesora de
la FGV, una política que quiebre el aislamiento de Brasil en acuerdos regionales y bilaterales tendría que figurar en la agenda del próximo gobierno. “Es un tema que no va a desaparecer a pesar de un posible acuerdo con los europeos”.

La Argentina avanzó ante la OMC por una medida de la UE que frena la venta de biodiésel

marzo 17, 2014

Luego de fracasadas consultas formales iniciadas en diciembre, el Gobierno pidió la conformación de un grupo de expertos, que deberá dirimir el conflicto. Sector caído

por NATALIA DONATO Buenos Aires

Después de haber iniciado consultas formales ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) en diciembre –inmediatamente luego de que la Unión Europea fijara de forma definitiva los aranceles a la importación de biodiésel argentino–, la Argentina finalmente solicitó el jueves de la semana pasada la constitución de un panel para intentar revertir la medida europea que generó un daño a la industria argentina por unos u$s 1.500 millones anuales.
Los argumentos planteados por la Cancillería radican en que son medidas arbitrarias e injustas y que perjudican severamente al sector. El grupo de expertos que se conformará deberá dar un dictamen preliminar en un plazo de seis meses para dar la respuesta definitiva al año. Europa seguramente apelará y la OMC se tomará luego otro semestre para anunciar la decisión final.
La UE impuso a fines de noviembre un arancel a las importaciones de biodiésel argentino de entre el 20 y el 26%, a partir de detectar mediante una investigación antidumping que los productores argentinos vendieron el biodiésel por debajo del costo de producción en el mercado europeo.
Cuando Europa confirmó la medida a fines del año pasado, el gobierno argentino inició consultas formales con la Comisión Europea que no resultaron satisfactorias, razón por la cual decidió avanzar un casillero para intentar resolver la controversia. De todos modos, la Argentina tiene limitada la venta de biodiésel a Europa desde mediados del año pasado, cuando fue tomada la medida de forma transitoria, y todo camino iniciado en la OMC tarda en resolverse casi dos años.
En octubre, la Cancillería había advertido que recurriría al órgano internacional para resolver el conflicto, ya que “la medida adoptada por la UE, de claro corte proteccionista, implica en los hechos el cierre del mercado europeo para un producto argentino cuyas exportaciones a dicho destino tuvieron como pico máximo el 2011, con envíos por u$s 1.847 millones”.
La medida europea destruyó a la industria, también golpeada por los bajos precios fijados para el mercado interno. Según afirmó el director ejecutivo de la Asociación de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina, de las 4,6 millones de toneladas de capacidad instalada que tiene el sector, el año pasado no se llegó a producir ni 2 millones, de los cuales 1,1 millón se colocaron en el mercado externo y 900.000 toneladas en la plaza doméstica.
A nivel externo, “se sigue exportando algo a Europa porque existe un mercado voluntario, que es el que paga el biodiésel cuando en términos relativos en más barato que el gasoil. Pero las ventas son marginales y a bajo precio”, manifestó el directivo. A algunas empresas les conviene porque, si bien no ganan, al menos cubren parte de los costos fijos, agregó Molina.
La Argentina es el primer productor mundial de biodiésel fabricado con aceite de soja y había exportado en 2012 1,6 millones de toneladas, el 90% para el mercado europeo. Hoy el sector está prácticamente paralizado. 
En el mercado interno, la ley 26.093 –sancionada a mediados del 2006– establece que el gasoil tiene que tener un mínimo de 5% de biodiésel, que a partir de febrero de este año debía ser del 10%. Sin embargo, el mes pasado el corte no superó el 4% dado que no había precio publicado y “se estimaban que iban a ser muy malos, como finalmente sucedió”, dijo Molina.
Los precios fueron publicados el jueves de los últimos tres meses y no colmaron ni cerca las expectativas de los empresarios.

Argentina advierte de que los subsidios agrícolas pueden obstaculizar el acuerdo UE-Mercosur

febrero 10, 2014

08 de febrero de 2014 – 12:39

Un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) podría verse obstaculizado por la política de subsidios agrícolas del bloque europeo, advirtió el viernes el gobierno argentino.

Los países sudamericanos trabajan para lograr una oferta conjunta para presentar a la UE, pero tienen la dificultad de que la propuesta argentina es mucho menos ambiciosa que la del resto de los países y disminuye el nivel de cobertura que plantea el Mercosur.

Brasil, la mayor economía del bloque, viene dirigiendo las negociaciones y su ministro de Relaciones Exteriores, Luiz Alberto Figueiredo, anunció el jueves una reunión técnica del Mercosur la próxima semana en Caracas, para compatibilizar la oferta que se presentará a la UE.

“Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay estamos comprometidos con ese acuerdo”, aseguró Figueiredo, en medio de las dudas de que Buenos Aires pueda quedar fuera de la negociación por desacuerdos en las ofertas.

Venezuela ya ha adelantado que no participa de las negociaciones.

Los subsidios “podrían derivar en una situación difícil de resolver, ya que uno de los objetivos del Mercosur es la apertura de los mercados agrícolas que permanecen cerrados en su gran mayoría a nuestros productos o gozan de un proteccionismo muy superior al que es aceptable para nosotros”, dijo el viernes el ministro de Exteriores argentino, Héctor Timerman.

Timerman hizo las declaraciones al término de una reunión que mantuvieron unos funcionarios argentinos de diversas áreas para analizar la marcha de las negociaciones Mercosur-UE y, en particular, el contenido de la oferta argentina.

“Estamos un poco preocupados por la demora de la UE en finalizar su oferta y también por las manifestaciones que han hecho varios de los países europeos en cuanto al proteccionismo que ejercen sobre sus mercados, especialmente el agrícola”, agregó.

Tras una suspensión de seis años, la UE y el Mercosur retomaron en 2010 las negociaciones para cerrar un acuerdo de libre comercio.

Las medidas proteccionistas adoptadas por Argentina, denunciadas por Estados Unidos y la UE ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), y la suspensión temporal de Paraguay del bloque en 2012 por la destitución del entonces presidente Fernando Lugo, retrasaron las conversaciones.